04
Jun 15

Para que se sepa, porque estas cosas deben saberse

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Guatemala es uno de los países más violentos del mundo, en el que la corrupción es moneda corriente; pero un nuevo movimiento político -que comenzó en línea- ha logrado mantener una serie de protestas sin un solo incidente violento y está empezando a tener un impacto enorme en el liderazgo de ese país, dice un reportaje de la BBC sobre las jornadas que estamos viviendo los chapines.   El reportaje también hace alusión a las manifestaciones violentas tradicionales que suelen ocupar titulares en todo el mundo.

Voy a hacer algo que quizás parezca políticamente incorrecto y es reconocer que en parte es porque a los pipoldermos no se les ha ocurrido acarrear gente para enfrentar las manifestaciones que ocurren desde el 25 de abril pasado.  Porque pudieron haberlo hecho.  Durante las jornadas de mayo de 2009, los Colom/Torres sí sacaron acarreados y antimotines fuertemente armados y por lo menos en tres ocasiones se sintieron la presión y la violencia potencial en la Plaza de la Constitución.

Las manifestaciones han sido pacíficas y exitosas, también, porque son de todos.  Porque no tiene dueño.  Porque son legítimas expresiones de todos los que estamos allí y llegamos a la Plaza de forma voluntaria, con niños y ancianos, en familia, a hacer lo que todo ciudadano responsable debería hacer.  Las jornadas de 2015 son consecuencias de acciones humanas, pero no del diseño humano.

Ayer recibí una nota, de una de las personas más involucradas en hacer posibles el montón de manifestaciones que hay ahora, y en su parte conducente dice:

No tengo palabras para agradecer a los periodistas el apoyo que dieron todos a una idea que resonó en los corazones de todos los guatemaltecos. Agradecemos el respeto que tuvimos de todos ustedes con permitirnos no ser protagonistas de algo que el protagonista debería ser el ciudadano indignado y honesto. La idea detrás de no protagonizar era que cada uno de los integrantes de la sociedad tomara como propio el evento y participara. Eso hicieron ustedes, fue su manifestación a la que le dieron cobertura. Este movimiento llegará hasta donde ustedes y los ciudadanos honestos e indignados, juntos y de la mano, lo quieran lleva. Se que muchos de ustedes rechazaron que el grupo que inició esto ya no vaya a convocar porque pensamos que nuestro rol para convocar ha llegado a su fin. Esta decisión la tomamos en frío antes de la manifestación del 16 pues pensamos que era importante que no fuéramos nosotros los responsables de darle seguimiento a lo logrado. Somos todos como sociedad los que si nos interesa debemos seguirlo. Esa es parte de la razón por la que no quisimos protagonismo, si un grupito es el responsable de un movimiento de esta magnitud, perdonen pero en poco tiempo termina. Si ustedes analizan, este grupo no convocó desde la manifestación del 16 y las manifestaciones siguen, para el 30 fue enorme, para el 6 de junio ya hay como 6 convocatorias y ya empezaron las del 13 de junio. He estado compartiendo con ustedes las convocatorias para que se enteren de ellas. Esto ahora tiene mil cabezas, es más difícil de cubrir pero es mucho más real y espontáneo. Esta es una muestra que nosotros como grupo NO somos importantes, no nos den la importancia que no tenemos por favor. Cada evento que se abre, tiene un fin y no creo que sea honesto el estar cambiando las ideas y pretender que los ciudadanos somos ovejitas que vamos a seguir a los organizadores. Por eso es importante cerrar los eventos una vez finalicen, es lo honesto a hacer. La idea de #renunciaya no fue concebida como renunciaya este político y luego otro y luego otro. El concepto es mucho más amplio y lo comunicamos antes de la manifestación del 25 de abril. Lo que ya se logró fue #renunciaya a la indiferencia que creo es un buen logro. Ustedes como comunicadores profesionales, serían mucho mejor que nosotros, dando seguimiento al concepto original, si les interesa. #renunciaya a la corrupción #renunciaya al abuso Son tantos los conceptos que no se nos han ocurrido! Estaré agradecida siempre con ustedes, la intención de todos los integrantes del grupo fue honesta, transparente y sin intereses personales. Nuestro lema lo plasmó muy bien la agencia a quien le solicitamos contribuyera con el video, PACIFICA, ordenada, dentro del marco de la ley y dejando limpio.

Creo que es valioso y valiente el texto.  Y creo que debería ser registrado en la Historia, quizás junto al  Acta de los tres dobleces; o a la Carta de los 311.  ¿Por qué?

Es cierto que Guatemala viene de una tradición muy violenta.   Pero también es cierto que los chapines no somos violentos.  La mayoría de nosotros somos gente de paz, gente buena, trabajadora y hasta querendona.  ¿Sí, o no?  Volvamos,entonces a las manifestaciones.

Mi amiga, Beatriz de Midence (q.e.p.d) fue herida por una bala en la misma manifestación en la que cayó María Chinchilla en 1944.  Mi madre, que en ese tiempo era una niña pequeña, recuerda que en las décadas posteriores había balazos en el Centro cuando había manifestaciones.  Son célebres los chiquilines que la Revolución usaba para intimidar a sus opositores.  Durante el enfrentamiento armado interno, el intento por establecer la dictadura del proletariado hizo que la violencia durara 36 años de horror. En la manifestación de 1982, contra las elecciones fraudulentas en tiempos de Romeo Lucas, fue hubo violencia de esa que espanta.  Y luego algo cambió.  Entre aquel momento y 2001 las manifestaciones en la ciudad de Guatemala eran cosa de otros. Eran sectoriales.  Raras y peligrosas.  Eso sí, de la crisis constitucional a causa del serranazo salimos de forma pacífica y civilizada.  Hubo una que otra barricada de los de siempre; pero en general, las marchas que hubo fueron calidá.

En 2001 los Viernes de luto nos enseñaron que era posible salir a la calle, juntarse en una plaza, cantar el Himno nacional, ver que había otros como nosotros, caminar con velas, y dejar la plaza limpia en paz.  En 2009, las jornadas de mayo -aunque tensas- siempre concluían en paz y con la Plaza limpia.  En 2011 cuando los Colom/Torres intentaron un fraude de ley para legitimar una sucesión presidencial entre cónyuges, la presión ciudadana para que las cortes respetaran la Constitución fue pacífica. ¿Es posible que este pueblo, famoso por violento, esté aprendiendo algo que valga la pena mostrarle al mundo en materia de política y ciudadanía?

En abril, cuando en Baltimore, Maryland había disturbios que paraban los pelos, los chapines estabamos reunidos por miles en la Plaza de la Constitución tratando de resolver un grave problema cívico como la gente.  Leí un artículo que hizo mención de esto; pero ahora no lo encontré.

Friedrich A. Hayek escribió que la democracia se justifica porque es el único método de cambio pacífico descubierto ahora por el hombre; porque es una salvaguarda para la libertad individual y porque sus instituciones ilustran a la gente acerca de la mecánica de los negocios públicos.  Si bien es cierto que en su primera justificación Hayek confunde democracia con sufragio universal; y en las segundas la confunde con la república, lo cierto es que es cierto que un sistema republicano (aunque sea uno en construcción como el nuestro) nos permite a los ciudadanos pasar por un proceso educativo de prueba y error en el que podemos aprender a resolver las cosas sin disparos, sin gas lacrimógeno y sin tropas.

Hasta en un país tristemente famoso por ser violento un grupo de ciudadanos valilentes, determinados, valiosos y generosos pueden echar a andar un movimiento ciudadano que, sin caudillos, ni dueños, se multiplique y se haga de todos.  Fruto de la acción humana, pero no del designio humano, jornadas como las que estamos viviendo son posibles si queremos todos que sean posibles.  Continúan, si queremos -todos- que continúen. Tienen éxito si nos empeñamos (todos) para que tengan éxito.  Sin protagonismos para que sean de todos.

Los Tácito Molina, los Manuel Cobos, los Adán Serrano -el grupo que encendió las jornadas de 2015 en Guatemala- merecen estar juntos.  Merecen que la Historia los recuerde, sobre todo porque la tentación de protagonismo ha de ser casi irresistible. Si es posible que los chapines estemos creciendo cívicamente; y es posible que podamos mostrarle al mundo algo más que nuestra triste historia violenta.

Yo digo que los próximos sábados, mientras sea necesario, nos veamos en la Plaza de la Constitución, con la frente en alto, y con determinación.  En paz, en familia, y con orgullo.


03
Jun 15

Reformas electorales para limitar el poder

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Posiblemente la edad de oro de los partidos políticos fue inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Fue entonces cuando se fundaron y consolidaron aquellas organizaciones concebidas como plataformas ideológicas y prácticas que servirían como intermediarias entre mandantes y mandatarios para el manejo de la cosa pública. Los partidos dejaron de ser facciones tradicionales y se convirtieron en algo institucional. Empero, para finales del siglo XX y ciertamente que en lo que va del XXI, los partidos degeneraron en roscas electoreras cuya función es nada más que servir como el vehículo para llegar al poder, o por lo menos influir en él para conseguir acceso al presupuesto del estado y el dinero de los tributarios. ¿Sí, o no?

¿Con alguna exepción? -en Guatemala, por ejemplo- todos los partidos habilitados son poco más o menos lo mismo:  Se organizan alrededor de un propietario, o grupo de propietarios.  Puedes hablar del partido de Baldizón, el de Sandra, el de Alejos, el de Canela, el de Arzú, y así.  Sus declaraciones de principios son tan generales que porque abarcan todo, no dicen nada.  Sus objetivos, sus supuestos planes de gobierno y sus propuestas son como listas de Santa Clos con algo para cada grupo de interés imaginable: algo para los empresarios y algo para los trabajadores; para los indígenas, para las mujeres, para los ecologistas, para los migrantes, para los artistas, para los deportistas, y así.  En estas condiciones no es de sabios que un partido tenga principios que pudieran excluir las escalas de valores, o los intereses de otros.

Sería rarísimo, por ejemplo, que un partido político ofreciera trabajar para eliminar y prohibir todo privilegio.  Lo común es que los partidos ofrezcan repartir privilegios con equidad, o algo parecido. Esto último sería incluyente, en lugar de excluyente.

¿Estamos claros que el propósito de los partidos es controlar el poder, o influir en él? La experiencia de las últimas décadas es que el fin último de controlar el poder, o influir en él es usufructuar económicamente de ese poder.  ¿Has oído de algún partido que proponga limitar el poder? ¿Uno que proponga desmantelar las fuentes de poder? ¿Uno que prometa devolverle el poder a los electores y a los tributarios?

Los partidos políticos -y sus dirigentes, claro- se han vuelto cada vez más irrespetuosos de la ley.  Por ejemplo: les pela que la ley prohiba ciertos tipos de propaganda, pero la colocan exactamente donde les da la gana y al costo que sea.  Si tienen que pagar multas por eso, las paga, ¡¿y qué?!    Sus funcionarios electos prometen cumplir y hacer cumplir las leyes cuando llegan al poder; pero para llegar a él han violado toda ley que se se ponga en su camino y se deje.

Hasta ahora se los habíamos permitido; pero hay movimientos ciudadanos que les facilitan a los electores y tributarios denunciar y enfrentarse a aquellos abusos. Y eso es bueno.  ¿Cuánto tiempo aguanta, un pueblo, que le vean la cara de baboso?

Es tiempo de reformas electorales.  Las más urgentes son las que fortalezcan la autoridad del Tribunal Supremo Electoral.  Esa fortaleza debe ser jurídica, financiera, técnica y moral.  El tribunal electoral debe ser supremo.  Otras de urgencia son aquellas que hagan realidad la transparencia de los partidos y que los sujeten a la ley.  Aquellas que les quiten el monopolio de la nominación de candidatos.  Aquellas que no falseen la realidad y los dimensionen como potenciales abusadores del poder.

No estoy de acuerdo con que deba prohíbirsele -a un funcionario electo- renunciar a la organzación política con la que llegó al poder; sobre todo en atención a ese derecho individual que se llama libertad de asociación.  A la idea de las cuotas hay que huírle como se huye de la peste: los candidatos deberían se electos principalmente por sus capacidades y potencialidades personales e individuales y por sus ejecutorias de vida; y no por el grupo al que pertenecen.   Posiblemente sea buena idea incluir la posibilidad de rechazar a todos los candidatos de las papeletas porque en los comicios nadie debería ser obligado a elegir entre algo que no valora y la opción de rechazar a todos debería ser tomada en cuenta. Una elección con X porcentaje de votos nulos no debería ser un mensaje que pasara inadvertido; ni por quien resultara ganador, ni por el resto de la sociedad.

Esto último no quiere decir que esté a favor de votar nulo en esta elección que viene. Cuando existe la más mínima posibilidad de que un candidato como Manuel Baldizón llegue al poder estimo que mi obligación moral es defenderme de esa posibilidad y hacer todo lo que sea legalmente posible para evitar que un personaje así sea el jefe del gobierno y controle el monopolio del uso legal de la fuerza.  Estimo que mi obligación moral es votar por cualquiera otro (aunque luego haya que sacarlo a sombrerazos y exigirle la renuncia, como a Otto Pérez Molina), antes que permitir que el control de la policía, el ejército, los impuestos y todo el aparato estatal caiga en manos de alguien con el perfil de Baldizón.

De vuelta a las reformas electorales el objetivo último de estas debería ser el de limitar el poder de la clase política y someterla a la ley.  Si estamos hartos, pongámosles límites ya.  ¡Pero ya!  Hay que distinguir entre las reformas prioritarias y las que pueden esperar; no sería prudente tratar de reformar todo al gusto de todos los involucrados.


02
Jun 15

¡Hay que ponerle fin a esta demencia!

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Hoy nos enteramos que la deuda pública llega a los Q120 mil millones y de que creció 9% en los primeros cuatro meses de 2015.  El endeudamiento interno incluye bonos del tesoro por parte del Ministerio de Finanzas -dinero que se desvía del sector productivo y voluntario de la economía para destinarlo al gasto en el sector plúblico que es político y coercitivo- y la deuda externa obtenida de los organismos internacionales que actúan como celestinas de los políticos corruptos.

Nos enteramos de que, por medio del Transurbano, un grupo de empresaurios que surgió en colusión con la administración de los Colom/Torres ha recibiro millonarias transferencias de recursos de los tributarios.  Ahora los titulares de aquel engendro enfrentan una denuncia penal por Q122.7 millones  por bienes adquiridos sin utilizar (Q102.5 millones), pagos en exceso por distribución incorrecta del subsidio al combustible (Q18.5 millones) y pagos improcedentes (Q1.7 millones).

Ayer leímos que la Junta Directiva suplente del IGSS aprobó la compra de un paquete de licencias de software por Q17.3 millones mediante un proceso de licitación cuestionado en el que se descalificó a una empresa que había ofertado el lote de licencias en Q6.8 millones; lo cual es un sobreprecio de más de Q10 millones.

¡La vorágine de los millones es espantosa!, y los de arriba són sólo unos ejemplos. Mientras tanto a seis meses de que concluya la administración de los pipoldermos los políticos y funcionarios a cargo de administrar el dinero que toman de los tributarios, por la fuerza, quieren aumentar el techo del gasto y sumarle Q5 mil millones más.  ¡Dinero que no tienen! y que seguramente querrán obtener por medio de endeudar más a la gente (y la deuda se paga con impuestos), de hecho, Finanzas analiza colocar bonos del tesoro por Q4 mil millones.

Mientras tanto los activistas tributarios se lamentan porque la recaudación de impuestos sigue sin cumplir sus expectativas; ¡Y así no se puede gastar, desviar, robar, ni redistribuir!  Los militantes tributarios hablan y hablan de no cumplir con sus objetivos de expoliación; pero nada se dice de reducir los gastos, la mala administración, la corrupción y la transferencia de recursos a grupos de intereses. ¡Hay que ponerle fin a esta demencia!

Pareciera que las consignas de los pipoldermos son las mismas de Isidro López, un diputado español, de Podemos: Os vamos a hundir y a freír a impuestos.  Se os fuerza democráticamente a pagar.

Ilustración anónima [de dominio público], via Wikimedia Commons


01
Jun 15

La Ley del 70 y los ahorros de los funcionarios

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La ley del 70 es una forma simple para determinar el número de años que se necesita para que una determinada variable financiera se duplique. Cuando se quiere conocer cuánto tiempo toma algo para duplicarse basta usar la regla llamada del 70.  La ley del 70 dice que al un 1% de crecimiento por año, va a tomar 70 años en producirse la duplicación, ya sea de los ahorros, por ejemplo.  Siguiendo el mismo razonamiento al 2% va a tomar 35 años, que se dupliquen los ahorros de alguien porque eso es 70/2; y al 3% va a tomar 23 años porque eso es 70/3.  Aprendí esto del economista británico John Blundell cuando visitó Guatemala en 2010.  En esa ocasión les dió un consejo valiosísimo a un grupo de estudiantes, consejo que siempre comparto con mis propios estudantes y con quien quiera oirlo: Empiecen a ahorrar lo más temprano posible en sus vidas.

De eso me acordé cuando leí que según el abogado de la exvicepresidenta, Roxana Baldetti, el dinero que fue embargado la semana pasada en siete cuentas y que suma Q6 millones, es producto de muchos años de salario como funcionaria.  Se me ocurrió preguntarme, ¿a cuánto ascenderán los ahorros de todos aquellos que han tenido acceso a manejar el dinero tomado por la fuerza, de los tributarios, conocido como impuestos? ¿Si alguien puede ahorrar Q6 millones, cuánto habrá gastado y cuánto habrá invertido? Mi abuela me decía que uno debe ahorrar el 10% de sus ingresos cada mes; pero claro, habrá quien ahorre más, y quien ahorre menos.

De cualquier manera es impresionante, ¿si, o no?