05
Mar 25

Nostalgia de Silverspring

Silverspring es la ciudad donde viví mientras estudiaba en el Phillip Merrill College of Journalism en la University of Maryland entre 1997 y 1998.  Cuando iba y venía a la universidad, o a Washington D. C. utilizaba el metro y la estación de Silverspring era mi estación.  

La foto es de la serie Night Agent y muestra la estación de Silver Spring.

¿A qué viene esto? A que la semana pasada estaba viendo una serie llamada Night Agent y salió la estación de Silverspring y me dió algo de nostalgia. Recordé las docenas de veces que caminé de mi apartamento a la estación y de regreso a lo largo de diez meses.  Me acordé cuando iba y venía del supermercado halando mi carreta con alimentos.  Y me acordé de cómo me gustaba usar el metro. 

Tengo buenísimos recuerdos dell Programa Humphrey, que está diseñado para profesionales jóvenes y/o que están a mitad de sus carreras profesionales, en distintas áreas. La idea es un año de estudios (sin créditos para obtener un grado) a nivel de posgrado y colaborar profesionalmente con contrapartes de los EE. UU.  La parte académica es muy valiosa; pero muy importante es que te facilita una experiencia de vida. En la UMD tuve profesores magníficos, ganadores de premios Pulitzer como Nan Robertson y Bill Eaton. Y otros expertos en sus áreas periodísticas y de comunicaciones.

Mis compañeros de programa fueron: Armindo Chavana, de Mozambique; Evariste Kabore, de Burkina Faso; Sandile Memela, de Sudafrica; Nkechi Nwankwo, de Nigeria.  Chull Lee, de Corea del Sur, Murari Shivakoti, de Nepal y Thiha, de Burma; Oksana Ustyuzhanina, de Ucrania; y María Elena Núñez, de República Dominicana, y Juan Lozano, de México.  Todos con experiencias de vida y profesionales variadas y enriquecedoras.

Yours Truly (en el extremo derecho) con los Humphrey Fellows.

Durante ese año, los únicos días que me quedé encerrado en casa fueron aquellos contados en los que estaba muy cansado para salir.  Fue ese año en el que, como intern en el Cato Institute, hice la primera versión de elcato.org No había un día en el que no hubiera algo que hacer, como visitar algún museo de la Smithsonian Institution, asistir a algún espectáculo, o a conferencias por personajes como Benjamín Netanyahu, Steve Forbes, Bud Grace (el caricaturista de Ernie), Steve Case (de America Online), Lech Walesa, los últimos astronautas en pisar la Luna, el jefe de la agencia espacial rusa,  Vaclav Claus (a quien recientemente saludé en Guatemala) y un par de docenas más de ese nivel.

 


01
Mar 25

Los cascarones y las fiestas

¡Ya se anuncian las celebraciones en casa! y en la fiesta del carnaval chapín los alegres cascarones son infaltables. Los cascarones son huevos vacíos, rellenos con confetti, y/o pica pica y un grano de maíz, coloreados con añilina y cubiertos con papel de China. ¿Podría, alguien, explicarme cuál es el propósito, o el significado del grano de maíz?

Hace dos años me enteré de que ya no les ponen grano de maíz a los cascarones; y el año pasado me enteré de que en algunas regiones de Guatemala les añaden ceniza.  Cuando yo era niño, la maldad consistía en añadirles harina a los cascarones.

La idea, con los cascarones es rompérselos a alguien en la cabeza; normalmente de forma sorpresiva….y armar un alboroto.

El carnaval precede a los 40 días de abstinencia que celebran los cristianos y por eso son cinco días de juerga y desenfreno.  En este contexto hay un dicho que a mí me hace mucha gracia.  Estar como puta en cuaresma es pasar penas económicas; porque ¿te imaginas los apuros que pasaban las prostitutas durante cuarenta días sin la mayoría de sus clientes regulares?

Cuando era niño recuerdo haber hecho cascarones en dos ocasiones. Eso fue con mi tía abuela, La Mamita, que fue quien me enseñó la técnica de pintado. Ella guardaba cáscaras de huevo a lo largo de meses, elaboraba el confetti, y el pica pica, preparaba la añilina, cortaba el papel y hacía el engrudo necesario para sellar los cascarones. Y los niños, ¿qué hacíamos? Pues pintábamos los cascarones y nos pintábamos entre nosotros, combinábamos los colores, hacíamos diseños y nos divertíamos como micos. Y si uno quería llevar la diversión un paso más allá, podía ponerle harina a algunos cascarones, travesura que había que hacer sin que La Mamita se diera cuenta.

Cuando estaba en la Primaria, el carnaval se celebraba durante el recreo y ese día era permitido llegar disfrazado al colegio. Un año, mi madre andaba de viaje y como era costumbre, cuando eso ocurría a mi hermano Juan Carlos y a mí nos dejaban en casa de mi abuelita Juanita y de La Mamita.  Pues un día, con ocasión del carnaval, nos compraron cascarones, nos pusieron nuestros disfraces de Batman y Robin y nos enviaron así al colegio.  Y al subir al bus…nadie iba disfrazado; porque las viejitas despistadas nos habían disfrazado ocho días antes.  No sería carnaval, sino hasta el martes siguiente.  Sobra decir que hicimos el ridículo.  ¡Pero sobrevivimos!

Muchas culturas en Europa y en el Oriente Medio tienen la costumbre de pintar huevos. El carnaval es una fiesta muy antigua que creo que no tiene el lugar que merece entre nosotros. Durante esta temporada, en casa solemos decorar con cascarones no sólo porque nos gustan sus colores y diseños, sino porque esta es una fiesta alegre, de esas que celebran la vida.


28
Feb 25

Casa Popenoe celebra al aguacate

 

La primera vez que estoy consciente de haber comido aguacate fue durante un almuerzo, con mi papá, en el Hotel Casa Contenta cuando yo tenía unos seis años de edad. Mi padre preparó una salsa se la añadió al aguacate de entrada y comimos con mucho gusto. Aquella fue la primera ocasión en que fui a pasar vacaciones a Panajachel, ¡sin mis padres!, y mi papá fue a visitarme, por lo que yo estaba muy contento y orgulloso de almorzar con él en el comedor principal. Yo estaba feliz por partida doble: ¡mi padre había llegado, y se había iniciado mi relación de gusto y placer con los aguacates!

Yours Truly con aguacate.

En casa siempre hay aguacates y los comemos todas las semanas. Aunque yo los prefiero en cubos, sazonados solo con sal negra de Sacapulas, también los comemos como guacamol, en caldo de frijoles, o en caldos de pollo o de res, y para acompañar todo lo que se deje complementar por esa fruta deliciosa. Incluso disfruto mucho los helados de aguacate. Nos gustan los aguacates de Panajachel, de La Antigua, de Petén, de la costa sur y de dónde sea, porque todos tienen su carácter particular.

¿Quieres la receta de salsa para aguacates, de mi bisabuela, Adela? Se mezcla en licuadora ½ taza de aceite de oliva, 1 lata de crema de tomate, ½ taza de vinagre de manzana, sal al gusto, 2 cucharaditas de paprika, azúcar al gusto, 2 dientes pequeños de ajo, chiltepes al gusto,se licúa y se prueba la sazón.

Cuento todo aquello porque mañana sábado, en la Casa Popenoe de La Antigua Guatemala, se llevará a cabo el Sexto Festival del Aguacate para celebrar las investigaciones que Wilson Popenoe inició hace más de 100 años sobre el aguacate en Guatemala. Además, seré maestro de ceremonias en esa ocasión celebratoria…y, además, el placer es una necesidad psicológica profunda, como escribió Ayn Rand.

A partir de las 9:30 a. m. habrá dos conferencias: «Aguacate al descubierto: su historia, simbolismo y significado» por Jocelyn Degollado, antropóloga social; y «El aguacate aderezado con… pasión, talento y tecnología» por Enrique García Gaviria, fundador y CEO de Avolution Lab, primer laboratorio gastronómico del mundo dedicado exclusivamente al aguacate.

A partir de las 12:15 p. m. habrá degustaciones con la participación de cuatro escuelas culinarias: Las Gravileas, de La Antigua; la escuela culinaria del Intecap, de La Antigua; la escuela culinaria Las Margaritas, de Guatemala; y la Escuela de Nutrición de la Universidad Francisco Marroquín. También participarán los chefs Josué Alvarado, de Porta Hotel Antigua; Ronald Álvarez, de Casa Santo Domingo; Alex Quintana, de Quintana Bistro; y Marco Sáenz, de Villa Bokeh.

Aguacates con sal negra de Sacapulas.

Mi experiencia con las cuatro veces en las que he participado en el Festival del Aguacate es deliciosa y alegre en muchos niveles. Por supuesto que uno aprende bastante en las conferencias, y luego, en las degustaciones, la variedad y creatividad son impresionantes. Los sabores, aromas y texturas que presentan los platillos salados y dulces que se ofrecen en el jardín de la Casa Popenoe pueden ser sorprendentes y no se puede ser indiferente a sus encantos. Prepárate para sabores que despiertan el alma y para una experiencia de placer a la sombra del ciprés capuchino de la Casa Popenoe.

Columna publicada en República


27
Feb 25

Adiós a Gene Hackman

 

Hoy amanecimos con la novededad de que el actor y Gene Hackman, su esposa Betsy y uno de sus tres perros fueron hallados muertos el 26 de febrero del 2025.  Una noticia terrible, ciertamente.

Gene Hackman. Foto por Trish Overton, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.

Políticamente Hackman era Demócrata, pero le tenía cariño a Ronald Reagan…y eso lo redime un poco en este campo.

La primera vez que vi a este gran actor fue en Bonnie and Clyde, junto a Warren Beaty y Faye Dunaway. Más tarde lo vi en The Poseidon Adventure, en A Bridge Tooo Far, en Superman, The Firm, Crimson Tide, The Birdcage y finalmente en Enemy of the State, peli de la que vi la filmación de una escena en Baltimore, Maryland. 


25
Feb 25

Múnich 72: TV y terror en vivo

 

El 5 de septiembre de 1972 volví del colegio para almorzar y, cuando mis hermanos y yo entramos, mi madre estaba visiblemente consternada y nos contó que un grupo terrorista tenía de rehenes a los atletas israelíes que participaban en la XX Olimpiada, en Múnich.
 

Pintura que representa una de las imágenes más icónicas del secuestro y asesinato de 11 atletas israelíes en las Olimpiadas de Múnich de 1972. Es la imágen que tengo en la mente de aquellos eventos. “Terrorista” (2013), oleo sobre tela por el artista belga Xavier Tricot. Via Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Nos pegamos a la televisión y al rato llegó mi papá, a quien mi mamá le dio un resumen rápido de lo que estaba ocurriendo hasta el momento. Yo tenía 11 años de edad y recuerdo muy bien lo trágico de aquel día. Por eso, cuando un grupo de colegas me recomendó que fuera a ver la película 5 de septiembre, no lo dudé un segundo.
 
No solo fui porque recuerdo aquel acto terrorista palestino, sino porque la película está hecha desde la perspectiva del equipo de la cadena ABC que estaba en el lugar y era el único equipo de televisión que estaba transmitiendo en directo. Eso es histórico porque aquellas fueron las primeras olimpiadas transmitidas en directo. Histórico es, también, que aquel acto criminal fue el primero de su naturaleza transmitido en directo.
 
La peli muestra muchísimas tomas originales y, además, transmite bien, pero muy bien, la tensión y la complejidad de una transmisión en vivo como aquella, para la que nadie estaba preparado y para la cual se toman muchísimas decisiones al pedalazo. En la cual se toman muchos riesgos; y en la cual abundan los dilemas y los problemas éticos. Por cierto, mi personaje favorito fue Marianne Gebhardt, interpretada por Leonie Benesch; pero hay actuaciones estupendas.
 
Ahora se pueden hacer televisión y coberturas con teléfonos inteligentes, y las comunicaciones son inmediatas y digitales; pero yo todavía hice televisión con camarotas que pesaban como un mal matrimonio y con teléfonos de disco, de modo que la peli me transportó en el tiempo.
 
Aquel 5 de septiembre de 1972, el grupo terrorista Septiembre Negro, relacionado con la Organización para la Liberación de Palestina, asesinó a 11 atletas y entrenadores israelíes y a un policía alemán. Cinco terroristas murieron y tres, que fueron capturados, fueron liberados después.
 
Ya sea que recuerdes o no aquel acto criminal, la peli está muy bien lograda y -aunque no es el tipo de película que uno vuelve a ver y vuelve a ver- si es de no perdérsela. Además, actos como aquellos no deben ser olvidados. Porque olvidar es darle la espalda a la historia y a quienes sufrieron el terror.

21
Feb 25

Lucy, maestra inolvidable

 

Lucy Martínez-Mont era legendaria cuando yo estudiaba en la universidad. Una vez escuché que en clase había regalado un krugerrand, y los krugerrands eran unas monedas celebérrimas, de una onza troy de oro fino, emitidas por Sudáfrica.

Thor Halvorssen, Armando Valladares, Lucy Martínez-Mont y Yours Truly durante un coloquio en Miami. No recuerdo quién tomó la foto.

¿Vas a creer que, en todo el tiempo que después tuve la dicha de trabajar junto a ella, nunca le pregunté si eso era cierto? Voy a justificar mi descuido por el hecho de que Lucy siempre tenía una conversación magnífica que había que aprovechar con todo.

Lucy era economista y era una economista de verdad, como los que describe Friedrich A. Hayek en El dilema de la especialización. Lucy sabía de historia y de otras ciencias sociales. No era sólo una mujer leída, sino que era una mujer culta y de mundo, que había crecido en un ambiente nutricio para la intelectualidad. Era tan educada que no era pedante por ello, aunque tenía un carácter fuerte, eso sí. ¿Quién, que la conociera, no recuerda a Lucy vivaz y elegante?

Sabía de mi debilidad por la buena comida y la cocina, así que, de cuando en cuando, hablábamos de las delicias de la mesa. Durante un almuerzo en su casa, una vez me mostró su libro de recetas favorito y pasamos un buen rato hojeándolo y comentando. Hablamos de comidas que ya no están de moda y que sería bonito que regresaran. Ahora mismo no recuerdo cuál era su posición con respecto a los áspics, pero hablamos de los áspics.

Para los no iniciados, los áspics son gelatinas saladas, y mis favoritos son uno que es como la bandera de Italia, con colores verde, blanco y rojo, y otro que mi abuela preparaba con camarones y carne de patitas de cerdo. ¡Ah, la próxima vez que prepare uno de esos será para honrar la memoria de Lucy!

Cuando Lucy dirigía el programa Exploraciones de la Libertad —de la Universidad Francisco Marroquín y el Liberty Fund— me invitó varias veces a participar en coloquios. Recuerdo bien uno sobre la obra de John Locke, otro titulado La educación universal, uno más sobre Empires of the Atlantic World, la obra de J. H. Elliot; otro titulado Max Weber: la libertad, el poder y el dominio; otro que llevaba por título La libertad y la autoridad en el pensamiento español; uno más sobre el pensamiento económico de los escolásticos tardíos; uno titulado Los valores de la libertad y otro más sobre libertad, igualdad y redistribución. También en uno sobre el Canal de Panamá, en el que fui observador, no participante. Cuento esto porque, gracias a Lucy, tuve la oportunidad de leer libros fascinantes y de conversar sobre ellos con personajes de gran talla en el mundo hispanohablante.

Lucy era columnista  y siempre me gustaba leer lo que publicaba. En una de mis favoritas, Lucy argumentó que, seguramente, Jesús no era pobre como lo pintan. Y, por supuesto que ofreció argumentos razonables. Por ejemplo, que los soldados se jugaron a los dados la túnica de Jesús, y que eso no hubiera tenido sentido si aquella prenda no hubiera sido de buena calidad. Lucy era creyente, pero era intelectualmente honesta. Cuando falleció su nieto, me partió el alma su tristeza; pero, ni aun en aquellos momentos sombríos, su presencia dejó de ser la de una gigante, a pesar de que era menuda.

Lucy Martínez-Mont tiene un lugar de honor como maestra y como persona. L’chaim, querida y recordada Lucy.

Columna publicada en República


18
Feb 25

Meón en Plaza de la Constitución

 

A este meón lo pillé en plena Plaza de la Constitución; y no deja de ser irónico que -en Guatemala- alguien se eche una araña en un espacio que tiene aquel nombre.

Muchos sectores de la zona 1 de la ciudad de Guatemala huelen a meados, en parte porque abundan los inmundos que orinan donde sea; y en parte porque no hay facilidades públicas para hacerlo.  Sin embargo, siempre hay opciones; ahí nomás, en el estacionamiento que hay abajo, hay baños. 

Hace unos 17 años, cuando empecé a bloguear, una de las primeras secciones que incluí fue la de los meones; y la hice porque me llamaba la atención la cantidad de gente que hacía sus micciones en las calles.

¿Cuál es el origen de aquella sección? A finales de los años 80, el columnista José Eduardo Chepe Zarco organizó una campaña exitosa contra aquellos que tiraban basura en las calles; y el lema de la campaña era No sea coche; y más tarde, no sé dónde, leí que en algún lugar de México a la gente que orinaba en la calle le gritaban: ¡Meón, meón!

Sé que en Guatemala no abundan las facilidades sanitarias para quienes andamos en la calle; pero eso no quita que sea feo, sucio y una falta de consideración para los demás que algunas personas orinen en la vía pública. Aquello es una lástima porque los visitantes que suelo llevar a conocer la ciudad suelen gustar de ella, de su verdor y de su carácter. 

Como los problemas de meones y de vagos se están saliendo de control, estoy convencido de que es hora de que las autoridades municipales sirvan para algo más que para cuidar maratones y carreras de perritos. Quizás, si dejaran de hacerse de la vista gorda, la Plaza de la Constitución podría oler a historia y no a orina.


17
Feb 25

“Cónclave”, ¿Intriga, o bostezo?

 

No iba a escribir sobre la película Cónclave porque me aburrí como ostra viuda. Por poco y me quedo dormido en el cine mientras la veía el sábado pasado.

La ilustracion la tomé de http://www.impawards.com/2024/conclave_xlg.html

Me animo a escribir ahora porque, cuando la comentamos en la oficina y expliqué los motivos por los que no me había gustado, un colega me dijo: No metas la ideología; y me picó. ¿En serio? Esa película quiere ser un thriller político… es decir que trata sobre cómo conservar el poder y no perderlo frente a los que piensan distinto, ¿cómo no va a haber ideología involucrada? Además es sobre la corrupción que suele acarrear la lucha por el poder.

Quienes gustan de la peli suelen decir que es porque muestra entresijos de cómo es elegido un papa. Pero aquellos detalles suelen ser explicados y explicados en medios cada vez que es sustituido un soberano del Estado del Vaticano. Y, aunque es cierto que tiene su gracia ver una peli sobre aquel proceso, ¿era necesario acudir a una trama tan cansona con tanto presupuesto?

Digo… Cónclave tiene dos momentos emocionantes: uno involucra un sonido fuerte, y otro es la participación de la hermana Agnes (Isabella Rossellini) como superiora de las monjas a la hora de exponer una conspiración. En cuanto al graaaaaan misterio de la peli, el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) lo empieza a resolver de una forma tan jalada en el cuarto del papa muerto, que es risiblemente inverosímil. Finalmente, aquel misterio resulta ser un no brainer, casi salido de una compu de la USAID.

Luego, es un recurso muy básico la extremada caricaturización del cardenal conservador Tedesco (Sergio Castellitto) para facilitar el triunfo de los bergoglios en la peli. Este es el mensaje ideológico y político final de la película: que, a pesar de todo, ganan los bergoglios y que los demás son los malos, unos por corruptos y otros por conservadores.

En fin, Cónclave tiene buena fotografía y cuenta con actorazos, pero no se salva; y si no hubiera sido porque antes de ir a verla pasamos a comer Cavatini a Pizza Hut, la tarde del sábado hubiera sido un sólo un bostezo caro.

A partir de aquí, spoilers:

  1. El bombazo es absurdo porque al principio de la peli se explica que colocan bloqueadores en las ventanas para que, desde afuera, no se puedan escuchar las conversaciones dentro de la Capilla Sixtina…y luego…queda el agujero en la ventana, sin bloqueadores, ni nada.  De hecho se ve como entra el viento durante las deliberaciones.
  2. Lo del tiquismiquis del cardenal africano con la monja parece salido de La Rosa de Guadalupe, sólo faltaron el vientecito y la rosa blanca.
  3. Un cardenal conservador que grita ¡Guerra santa, guerra santa! después de ser mostrado como un sujeto muy malcriado, abusador y desabradable es demasiada caricatura para que los modernistas quede como santos varones.
  4. En serio, los documentos escondidos en la cabecera de la cama papal es tan, pero tan, tan inverosimil que me hizo hacer un gesto mientras trataba de no dormirme.
  5. Finalmente…Inocencio,  ¿En serio? Que el nuevo papa hispanoamericano dispusiera llamarse Inocencio y pusiera cara de chivo ahorcado al anunciarlo fue la guinda de este bodrio. 

16
Feb 25

Milei y las lecciones duras

 

¿Cuál es la lección que nos deja el capítulo titulado The Climax of the d’Anconias en La rebelión de Atlas? Que uno no debe invertir en algo sólo porque otras personas lo están haciendo. La responsabilidad de los resultados de una inversión pasa por la responsabilidad del inversionista que ha hecho, o no, lo que se llama due diligence para conocer exactamente en qué se está invirtiendo. Tu hermano James y sus amigos no sabían nada sobre la industria minera del cobre. No sabían nada sobre cómo ganar dinero. No creían que fuera necesario aprender. Consideraban que el conocimiento era superfluo y que el juicio era irrelevante. Observaron que allí estaba yo en el mundo..., dice d´Anconia. 

Párrafo de La rebelión de Atlas, por Ayn Rand.

¿Cuál es uno de los mejores consejos de Warren Buffet para invertir? Nunca inviertas en algo que no comprendes.

¿Cuál es el rol de la información para un gestor de inversiones? La información es todo, pero a veces nos dejamos llevar por historias que nos encandilan. Para tomar decisiones que tienen que ver con nuestro bienestar económico, debemos tomarlas de forma racional y no dejarnos llevar por la primera intuición que podamos tener. Aunque la empresarialidad implica riesgo, el riesgo debe ser limitado. Es más importante dormir bien que hacer dinero. Hay que huir de todos los negocios que no son comprensibles, que están fuera de nuestra competencia y de lo que está geográficamente lejano, dijo Francisco García Paramés, durante una conversación que tuve con él en 2016. Es importante anotar que —en el campo de las inversiones— Francisco utiliza la estrategia llamada Value Based Investing, que tiene raíces en la escuela austriaca de economía.

¿Conoces algún buen consejo de abuelita para invertir? Yo sí: nunca pongas todos tus huevos en una sola canasta.

De todo aquello me acordé cuando leí el caso lamentable de $Libra, en el que ha resultado involucrado un tuit de Javier Milei, a quien considero como el gobernante con las mejores políticas economicas de Hispanoamérica… y posiblemente del mundo, con base en los resultados de aquellas politicas de su administración. A las políticas de Milei hay que seguirles la pista a pesar de este tropezón monumental.

Como sea, estoy convencido de que al presidente Milei no sólo hay que aplicarle el principio de todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, sino darle el beneficio moral de la duda. De verdad se me hace cuesta arriba creer que hubo dolo en su actuación, y me parece que —dado su carácter impulsivo— faltó al ejercicio de la virtud de la prudencia. No cabe manchar los resultados de su gestión por un error.

Por supuesto que la presunción de inocencia no quiere decir licencia para la irresponsabilidad. Lo que corresponde ahora es una investigación profunda de lo que ocurrió. Una investigación a todos los niveles cuyo objetivo sea evidenciar, con pruebas irrefutables, qué es lo que sucedió exactamente. Esto será un desafío colosal, pero necesario y útil si se aprende algo de la experiencia.

Dicho lo anterior, y porque si los errores han de servir para algo es para aprender de ellos, no son lo mismo los Bitcoin y los ETH —que han probado su solidez (no exenta de fluctuaciones, claro)— que lo que se conoce como shitcoins. El término shitcoin se refiere a una criptomoneda con poco, o ningún valor, o ningún propósito inmediato y discernible. La palabra es un término peyorativo que suele ser usado para describir las altcoins o criptomonedas desarrolladas después de que Bitcoin se hiciera popular. Al final, invertir no es un acto de fe, sino de razón. Quien no distingue entre valor y apariencia está condenado a pagar el precio de su ingenuidad.

Digo esto porque en X no ha faltado quien crea que Bitcoin es lo mismo que $Libra y otras altcoins. Comparación que sólo es posible desde la ignorancia inocente, o desde la mala fe.

Finalmente, ¡Ojo!, que la progresía va a usar este asunto para atacar a Javier Milei con todo. Obvio que no todos los que cuestionen la mala decisión del Presidente lo van a hacer por motivos políticos; pero, a la hora que escribo estas meditaciones, es evidente que los socialistas tienen servida la mesa para abalanzarse sobre Milei.


14
Feb 25

Rehenes del tráfico y la política

 

El viernes pasado, como colapsó el tráfico en la ciudad de Guatemala y como es posible que ocurra hoy, hijos pequeños de muchos de mis familiares, amigos y colegas pasaron entre tres y cuatro horas en los buses de sus colegios sin poder llegar a sus casas. ¿Te imaginas un bus de chiquitos con hambre, sueño y ganas de ir al baño?

Cuando vi cómo estaban las cosas, dispuse irme caminando a casa, y a las 9:30 de la noche volví a la oficina para recoger mi carro.

La ilustración es de República. Haz clic para leer ahí mi columna.

¿Sabes? Es posible que hoy vuelva a ocurrir algo parecido. Seguramente no será igual porque, por ejemplo, muchos colegios dispusieron suspender clases presenciales y todo el que pueda no saldrá a las calles. Esa es una solución parcial y práctica al hecho de que la directiva del gremio de abogados le trasladará el costo de su ineptitud al resto de los habitantes de la ciudad. Se repetirá el abuso… sólo porque se puede.

¿Por qué ocurrió el colapso? Porque hubo eleccion de directiva del gremio de abogados. No para elevar la calidad moral del gremio, ni para mejorar las prestaciones de los agremiados. No para contribuir a mejorar la administración de justicia. Sino porque el control de aquella directiva lleva implícito el poder político para influir en la elección del fiscal general….y porque el Colegio ha de ser una piñata.

¿Por qué es valioso ese poder? Porque aquella directiva es muy importante para la guerra legal o lawfare que, entre nosotros, elevó a la décima potencia la mal recordada CICIG. Esa comisión hizo uso de esa mala práctica a su antojo contra los tirios, y ahora estos hacen lo mismo contra los troyanos. Aquellos quieren recobrar el control de la fiscalía y estos no quieren perderlo.

Lo que ocurrió el viernes pasado, y posiblemente ocurra hoy, es una oportunidad para que los ciudadanos y tributarios conversemos –con seriedad– acerca de cómo evitar que la fiscalía sea usada para la guerra legal y sirva a la justicia.

Por lo pronto, pongo sobre la mesa cinco centavos de ideas: 1. Que actores privados puedan ejercer la acción penal en delitos de acción pública, ya sea de manera directa, o como coadyuvantes. Esto implicaría redefinir el rol del Ministerio Público, y mantener su función de garante de la legalidad y del debido proceso, pero sin el monopolio de la persecución penal. 2. Que personas, o entidades privadas puedan iniciar y conducir procesos penales. Esto incluiría establecer mecanismos claros sobre: quiénes pueden ejercer la acción penal privada (por ejemplo, víctimas, familiares, o asociaciones especializadas); definir requisitos de legitimidad y representación legal; y garantías de imparcialidad y control judicial para evitar persecuciones abusivas, o malintencionadas. 3. Incorporar la figura de fiscal privado, que actuaría en representación de la víctima, o de un interés público legítimo, bajo la supervisión de jueces de control. Este fiscal privado podría: iniciar investigaciones y presentar acusaciones; y solicitar medidas cautelares y participar en audiencias y apelar decisiones judiciales. 4. Para evitar abusos, el control judicial debería ser reforzado, mediante permitir a los jueces verificar la legitimidad y proporcionalidad de las acciones penales iniciadas por privados. Esto incluiría revisar: la legalidad de las pruebas presentadas, la objetividad de la acusación y la adecuación del proceso a los derechos fundamentales. 5. Establecer salvaguardias para evitar el uso de la persecución penal privada como mecanismo de venganza, o coacción, como: sanciones por denuncias maliciosas;  y requisitos de solvencia moral y profesional para los fiscales privados.

Si no cuestionamos el uso político de la fiscalía, seguiremos siendo rehenes de intereses ajenos a la justicia; y la conversación debe empezar hoy.

Columna publicada en República.