01
Ago 25

Agua a salvo, III

 

Recuerdas, ¿verdad? «Sin agua no somos nada» es la frase que inspiró esta serie de artículos sobre la legislación de aguas. Hoy voy a abordar las características que debería tener una legislación de aquella naturaleza para que respete la propiedad y la libertad, proteja el ambiente y favorezca el desarrollo social.

Pero no lo hago en un vacío filosófico ni práctico. Para ello me baso en principios como el de que el derecho surge a partir de las interacciones y conflictos entre individuos, no necesariamente de la intervención de un Estado, bien explicado en el libro «Fundamentos praxeológicos del derecho», de Ricardo Rojas; y en las experiencias del Property and Environment Research Center.

Lago de Amatitlán.

Una legislación de aguas alineada con aquellos principios y experiencia debería:

Definir claramente los derechos de propiedad:
Establecer derechos de propiedad transferibles sobre cuerpos de agua (ríos, lagos, manantiales) o derechos de uso específicos (por ejemplo, para riego, pesca o turismo). Estos derechos pueden asignarse a individuos, comunidades u otras formas de organización, según el contexto. Ejemplo: Similar a los mercados de agua en el oeste de los EE. UU., donde los agricultores pueden vender derechos de agua a municipios o empresas turísticas, una legislación en Guatemala podría facilitar que comunidades locales gestionen manantiales o ríos no navegables.

Mecanismos de mercado para la asignación:
Facilitar el surgimiento de mercados de agua donde los derechos puedan comprarse, venderse o arrendarse, asegurando que el agua se destine a los usos más valiosos (agrícolas, turísticos, domésticos). Esto fomenta la eficiencia y reduce conflictos. Ejemplo: Un agricultor podría vender parte de sus derechos de agua a una empresa turística que desee preservar un lago para actividades recreativas.

Responsabilidad por daños ambientales:
Establecer normas claras que responsabilicen a los propietarios o usuarios por la contaminación o degradación de las aguas. Esto incluye multas, compensaciones o la obligación de restaurar (por ejemplo, tratar aguas negras o reforestar riberas). Basado en «Los fundamentos…», los tribunales privados o sistemas de arbitraje podrían resolver disputas, evitando la burocracia estatal.

Incentivos para la conservación:
Podrían considerarse beneficios fiscales o económicos a los propietarios que implementen prácticas sostenibles, como sistemas de tratamiento de aguas negras, reforestación de riberas o mantenimiento de cauces. Ejemplo: PERC propone que las tarifas de entrada a parques nacionales se usen para financiar su mantenimiento. En Guatemala, los ingresos por el uso de aguas (por ejemplo, en turismo) podrían ser reinvertidos en la conservación.

Descentralización y participación comunitaria:
Facilitar que las poblaciones locales gestionen sus recursos hídricos mediante acuerdos voluntarios, como propone Rojas. Esto respeta el conocimiento local y fomenta la cooperación. Ejemplo: Comunidades indígenas en Guatemala podrían tener derechos sobre manantiales cercanos, gestionándolos según sus tradiciones y necesidades. Hay que entender mejor las experiencias en Totonicapán, donde las poblaciones han desarrollado sistemas comunales exitosos para la preservación de bosques y fuentes de agua, con comités de vigilancia y guardabosques que integran el manejo hídrico con la conservación ambiental. En La Fragua (y otras localidades de Zacapa) hay experiencias valiosas sobre la admnistración del agua por parte de los usuarios. 

Flexibilidad para diferentes tipos de aguas:
Es necesario reconocer que cada tipo de agua (marítimas, lacustres, ríos navegables, no navegables, manantiales, aguas negras) requiere enfoques específicos. Por ejemplo: Aguas marítimas: Gestionadas mediante derechos de pesca o navegación, como las cuotas transferibles individuales propuestas por PERC. Lagos y ríos: Asignar derechos de uso a comunidades o empresas, con obligaciones de reforestación y mantenimiento. Aguas negras: Promover sistemas privados de tratamiento, incentivados por beneficios económicos.

Minimización de la intervención estatal:
Limitar el rol de políticos y burócratas a garantizar los derechos de propiedad y resolver disputas graves, dejando la gestión diaria a los propietarios y usuarios. Evitar regulaciones uniformes que ignoren las particularidades de cada cuerpo de agua, como se critica en «Los fundamentos…».

Promoción del desarrollo social:
Explorar la conveniencia de que los mercados de agua incluyan mecanismos para proteger a las poblaciones vulnerables, como subsidios cruzados o derechos prioritarios para el consumo humano. Fomentar la inversión privada en infraestructura hídrica (por ejemplo, sistemas de riego o plantas de tratamiento), lo que impulsa no solo la conservación del agua, sino la creación de riqueza.

En última instancia, una legislación de aguas anclada en la propiedad privada y la libertad no es solo un marco teórico: es la clave para transformar un recurso disponible en un motor de prosperidad compartida, donde cada gota cuente para un futuro sostenible y justo para los guatemaltecos.

Columna publicada en República.


29
Jul 25

Nos sacuden los sismos

 

Sentado y tranquilo estaba en mi oficina cuando sentí el crujir inconfundible que acompaña a los sismos.  ¿Qué ocurrió en un día como hoy; pero en 1773? 

El 29 de julio de 1773 a las 3:40 p. m. sucedió un terremoto en la ciudad de Guatemala. La foto es del Archivo Histórico de Guatemala/UFM AGCA Sig. A1. Leg. 1801. Exp. 11805.

Fueron bien breves porque, cuando me levanté de mi escritorio y me dispuse a grabar cómo se mece una de las perchas de libros que tengo en mi oficina, ya el movimiento se había detenido, en las tres ocasiones. Me quedo medio frustrado cuando no puedo grabar los movimientos. El cuarto movimiento telúrico no lo sentí para nada y eso que ya estaba en mi casa, en un piso 11.

¿Sabes qué me perturba mucho? Que en situaciones como esta y como ocurrió durante los encierros forzados del 2020, demasiadas personas pierden el más mínimo sentido de cortesía y de amabilidad. Demasiadas personas se ponen en “The Walking Dead” mode y eso multiplica las tensiones y crispa los ánimos. Sobre todo en el tráfico.  No importa en qué carro vayan, a las personas les sale el cobre en días como hoy.

Las magintudes fueron:

En la madrugada hubo uno de 4.5; pero ese nadie lo comentó. Todos, menos el de la madrugada que fue en Océano Pacífico frente Ocós, San Marcos; fueron en el Departamento de Jutiapa.

Desde los sismos de hace unos dias en casa tenemos preparadas y a la mano no sólo nuestras mochilas de emergencia; sino las carpas, catres y bolsas de dormir. Hoy comenté que si volvía con ganas, los iba a devolver a su lugar usual; pero ahí está que mejor no.

Haz clic aquí si deseas conocer algunas recomendaciones para antes, durante y después de un terremoto. Recuerda que Guatemala está asentada sobre tres placas tectónicas, tiene tres volcanes activos y está cruzada de fallas, tres de ellas muy inquietas.

Hoy, en la historia

Se les llama terremotos de Santa Marta a una serie de sismos fuertes que destruyeron la ciudad de Santiago de los Caballeros, actual Antigua Guatemala, en  1773, en un día como hoy.  A las 3:40 p. m. (hora que coincide con los movimientos de hoy) se produjo el primer temblor rápido y violento que hizo salir a los habitantes de sus casas. A las 3:50 un segundo temblor, más fuerte, causó la destrucción de edificios que se hundieron, o desplomaron.  El movimiento fue tanto horizontal, como vertical y nadie podía mantenerse en pie, ni aun de rodillas. 

El 7 de septiembre hubo un terremoto de magnitud tal que derribó edificios que habían quedado dañados desde el 29 de julio; y el 13 de diciembre dos fuertes sismos desataron un nuevo enjambre sísmico.

Estos terremotos fueron la excusa para trasladar la capital del Reino al Valle de la Ermita. 

En días como estos, la preparación y la calma son nuestras mejores herramientas. No dejemos que el miedo o la impaciencia nos conviertan en parte del problema. ¡Tomemos el control, mantengamos la cordura y sigamos adelante con prudencia! Y…¡Chispas! de verdad uno no quiere un terremoto en temporada de lluvias, y en manos de los semilleros.


27
Jul 25

Amigos y caldo colorado

 

Hoy fue día de caldo colorado y fuimos a Mixco en busca de esa delicia tradicional, esta vez en el comedor de la familia Yantuche. El caldo colorado se prepara con hueso y carne de res, tomates, tres tipos de chiles, clavos de olor, pimienta gorda y de Castilla, achiote, canela, cebollas, ajos, culantro, güicoyes sazones, repollos y güisquiles.

Las ollas tiznadas son impresionantes cuando se vierte el caldo colorado.

La fiesta comenzó al llegar a casa de Majito A., donde su mamá y su tía nos ofrecieron una riquísima limonada para refrescarnos, porque caminamos —bajo el sol— desde la entrada a la población, donde nos dejó el Uber, hasta la casa que queda poco más allá del parque central.

Una vez recuperados, caminamos hacia la casa de la familia Yantuche con un buen cargamento de tortillas de maíz negro, aguacates y limones. Este año no tomamos dos caldos —como el año pasado— porque las porciones estaban muy generosas. Y, por supuesto, no podía faltar la chelita correspondiente. Caldo colorado en buena compañía es lo puro utz.

El color, el aroma y el sabor del caldo colorado son tentadores.

El caldo colorado es rojizo, su color vibrante proviene del achiote y los chiles, que le dan un tono anaranjado intenso. Es ahumado, su aroma tiene notas profundas y ligeramente ahumadas por los chiles tostados. Su sabor destaca por un toque picante que estimula el paladar. Es cálido porque evoca una sensación reconfortante, con un equilibrio de especias y caldo. Es sabroso, rico y complejo, con matices de tomates, achiote y carne.

Mientras comíamos llovió con granizo y todo, así que la sobremesa se alargó y yo deseaba muchísimo hacer una siesta. Si no hubiera sido por las risas, creo que ahí me hubiera enrollado en un rincón para dormir unos minutos.

En toda feria guatemalteca debe haber dulces típicos chapines.

Acto seguido, caminamos hacia la casa de Majito A., donde nos esperaba el café, y pasamos a comprar pan a la panadería San Francisco. ¡Qué pan! Es como el buen pan que hemos comido en lugares como Quiché y Totonicapán. Champurradas, gusanitos, cubiletes y pan francés de primera. Así que, lleno de caldo y tortillas negras, y sin hacer siesta, me comí dos cubiletes, una y media champurrada, un pan francés y medio cuernito mexicano de mantequilla. ¡Todos deliciosamente memorables! Ahí hay que volver.

El café me espabiló y agarramos camino a la legendaria y centenaria tienda de María Valdéz, en la Calle Real, donde doña Carmen nos tendría preparados huevos chimbos para traer a casa. Llegamos a tiempo para ver cuando ella cortaba aquellos dulces y los sumergía en almíbar hirviendo. Los huevos chimbos son un postre antiguo preparado con yemas de huevo, azúcar y canela, y doña Carmen —que es la tercera de una dinastía mixqueña— le añade un piquete al almíbar. Esa tienda y su propietaria son joyas de aquella población y de la dulcería tradicional de Guatemala; además, ella atiende con mucha gracia, encanto y generosidad. 

Doña Carmen Valdéz está seria porque está concentrada; pero tiene mucho encanto cuando atiende.

Cuando íbamos a la tienda pasamos por un monumento que no habíamos visto en otras ocasiones: una cruz de tiempos de don Manuel Estrada Cabrera con símbolos propios de la albañilería y en el había un gato blanco chulo que suelen alimentar vecinos porque su dueña murió hace poco 

Este año no fuimos a ver el convite de Santa Cruz del Quiché, en la plaza de Mixco, pero nos encontramos con uno tradicional con sus personajes alegres. Y hablando de personajes, esta fiesta es una oportunidad para reunir buenos amigos alrededor de la mesa, con anécdotas y risas gracias a Majito A. y a su familia, que nos ofrecen su hospitalidad. Este año nos juntamos Majito S., Sergio, William, Raúl y yo.

Personajes entrañables en uno de los convites de Mixco.

Y así, entre caldos, risas y dulces, recordamos que la vida se vive mejor cuando se comparte. En Mixco, con un plato humeante y amigos queridos, el carpe diem cobra vida: bocados memorables, historias, momentos para atesorar.

@luisficarpediem

Hoy fue día de caldo colorado y fuimos a Mixco en busca de esa delicia. El caldo colorado se prepara con hueso y carne de res, tomates, tres tipos de chiles, clavos de olor, pimienta gorda y de Castilla, achiote, canela, cebollas, ajos, culantro, güicoyes sazones, repollos y güisquiles #caldo #caldocolorado #mixco #tradicion #comidatipicaguatemalteca #amigos #luisfi61 #chapinesenusa

♬ El Mono de los Moros de Mixco – Banda del Maestro Luciano Jimenez


25
Jul 25

Agua a salvo, II

 

La semana pasada expliqué cuatro motivos por los cuales las aguas no deben ser estatizadas, con base en la frase Sin agua no somos nada. Argumenté que no hace falta una legislación de aguas que estatice el líquido vital y expuse la perspectiva praxeológica del derecho de aguas, así como otras experiencias.

Lago de Amatitlán de noche.

Prometí que hoy comentaría por qué la estatización de las aguas y su manejo son peligrosas para la conservación del líquido vital, para su buena administración, para el ambiente y para el desarrollo social.

La estatización de las aguas sería perjudicial por las siguientes razones, a partir de las aportaciones del libro Fundamentos praxeológicos del derecho y del Property and Environment Research Center:

Conservación del agua: La falta de derechos de propiedad claros lleva a la sobreexplotación y contaminación. Por ejemplo, los ríos en Guatemala, como el Motagua, sufren contaminación por aguas negras y otros desechos debido a la falta de responsabilidad directa. El PERC argumenta que los propietarios privados, al tener un interés económico en el recurso, invierten en su conservación (por ejemplo, al limpiar un lago para turismo). La gestión estatal a menudo no logra monitorear ni sancionar eficazmente a los contaminadores, menos aún si la contaminación proviene del propio Estado (como desde las municipalidades), lo que degrada la calidad del agua.

Buena administración: La centralización estatal, como se desprende de la praxeología, ignora el conocimiento local y las necesidades específicas de las comunidades. Por ejemplo, un manantial en una población rural podría gestionarse mejor por los habitantes locales, que conocen sus necesidades, que por un ministerio en la capital. El PERC señala que los mercados de agua, basados en derechos de propiedad, permiten una asignación más eficiente. En contraste, la gestión estatal en Guatemala es lenta y politizada, lo que dificulta responder a crisis como sequías o contaminación.

Ambiente: La estatización desincentiva la reforestación y el mantenimiento de riberas, a pesar de las obligaciones constitucionales. Los usuarios, al no ser propietarios, carecen de motivación para invertir en estas tareas. El PERC ha documentado casos en los que poblaciones con derechos de propiedad sobre recursos naturales (como bosques, o ríos) implementan prácticas sostenibles, como la reforestación, porque obtienen beneficios directos. La contaminación de aguas negras, un problema grave en Guatemala, se agrava por la falta de sistemas de tratamiento efectivos, que podrían desarrollarse más rápido mediante inversiones privadas incentivadas por derechos de propiedad. Aquí, los edificios están obligados a tratar las aguas, pero luego las aguas tratadas se mezclan con las negras.

Desarrollo social: La estatización limita el acceso equitativo al agua, ya que el Estado puede favorecer a ciertos grupos (por ejemplo, grandes empresas agrícolas) sobre poblaciones locales. La perspectiva praxeológica argumenta que los acuerdos voluntarios entre individuos, basados en derechos de propiedad, generan un orden social más justo. El PERC destaca que los mercados de agua permiten a las poblaciones negociar derechos, lo que favorece que el agua llegue a quienes más la necesitan (por ejemplo, para riego en poblaciones rurales), fomentando el desarrollo económico y social.

La semana próxima abordaré qué características debe tener una ley de aguas que respete la propiedad y la libertad, proteja el ambiente y favorezca el desarrollo social.

En conclusión, la estatización del agua no solo amenaza su conservación y manejo eficiente, sino que también frena el desarrollo social y ambiental. Solo a través de la libertad y la propiedad privada podemos garantizar un futuro donde el agua, que es un recurso precioso, sea protegido y aprovechado con justicia.

Columna publicada en República.


23
Jul 25

Oda al huevo frito

 

Tenía más de 25 años de no hacer huevos fritos a la vieja usanza. No solo disfruto de su sabor, sino de su textura y del sonido que hacen cuando se fríen. Esta vez usé aceite de oliva, pero los próximos los haré con manteca de cerdo.

Huevos fritos en sartén de hierro y aceite de oliva.

En esta ocasión usé la sartén de hierro fundido, pero antes los hacía en un recipiente de barro. Para que este método funcione, uno y otro deben estar bien, bien curados.

Me gusta acompañar los huevos con buen pan, y los huevos fritos se merecen el mejor pan posible, de preferencia de masa madre. Aunque a mí no me gusta el pan de masa madre si es demasiado ácido. También sirve el pan de semillas o el pan de centeno. Antes los comía con pan francés de horno de leña, pero ese ya no me es fácil de conseguir. Los de la foto los comimos acompañados por frijoles parados y chirmol.

@luisficarpediem

Huevos fritos a la vieja usanza, frijoles colorados, chirmol, campurradas y jalea de ciruelas. Café con leche. #desayuno #huevos #huevosfritos #frijoles #cafe #alimentos #alegria #luisfi61

♬ sweet day – nanaacom

En casa hemos eliminado las grasas basura y para el diario preferimos aceite de oliva, mantequilla y manteca de cerdo. Para ciertos casos muy específicos admitimos aceite de maíz.

¡Que vivan los huevos fritos! Y que nunca falten en la mesa, porque un buen huevo frito es más que comida: es tradición, es memoria, es pura alegría.


22
Jul 25

El Congreso y su piñata

 

Lo que te quitan en impuestos se piñatea de distintas formas; por ejemplo: el Congreso gasta Q7.4 millones mensuales en asesores delegados a tareas administrativas.

Los tributarios pagamos impuestos para no ir a la cárcel. La ilustración es de Grok.

¿Cuánto apuestas a que varias de esas plazas son para fantasmas? ¿Cuánto apuestas a que varios de los sueldos de esas plazas los reciben amigos, socios, parientes, compadres o algún amante?

De ahí que los impuestos sean una forma de tomar dinero ajeno por la fuerza para luego repartirlo entre la clientela de quienes tienen la facultad de cobrar tributos. Que no te cuenten que los impuestos son el precio de la civilización o que sirven para la justicia social. Los impuestos son robo y una forma de transferir riqueza con criterios políticos.

¡Basta de excusas! Los impuestos no son para el bien común, sino para engordar los bolsillos de los conectados al poder. ¿Ya es hora de exigir transparencia y justicia…o nos aguantamos? 


18
Jul 25

Agua a salvo, I

 

Sin agua no somos nada, dice un eslogan de poray; y por eso es que los guatemaltecos no necesitamos más ley de aguas, que las disposiciones constitucionales y las del Código Civil [artículo 124, transitorio] que ya existen. No necesitamos la estatización de las aguas, porque ya sabemos cómo van la estatización de la educación, la salud, los puertos y las carreteras; y porque recordamos muy bien cómo iban la estatización de las telecomunicaciones y la de la energía eléctrica.

El lago de Amatitlán es asesinado todos los días porque es de todos.

La experiencia de Totonicapán —para citar un ejemplo— nos recuerda que el derecho no depende intrínsecamente de la intervención de una autoridad pública. Ricardo Rojas, en su libro Fundamentos praxeológicos del derecho, explica que desde la perspectiva de la ciencia que estudia la acción humana podemos entender el derecho como parte de los procesos de intercambio social. Entonces, el derecho surge a partir de las interacciones y conflictos entre individuos, no necesariamente de la intervención de un Estado. El derecho en general y el derecho de las aguas en particular pueden ser estudiadon como fenómenos que surgen de las decisiones y acciones individuales, en lugar de ser vistos sólo como conjuntos de normas impuestas por una autoridad estatal, según explica Rojas.

En esa dirección, la experiencia y estudios realizados por el Property and Environment Research Center evidencian que los derechos de propiedad y los mercados son herramientas efectivas para mejorar la calidad ambiental, en contraposición a las regulaciones gubernamentales invasivas. El PERC ofrece investigaciones valiosas sobre mercados de agua para asignaciones más eficientes, como flujos en ríos; y concluye que los derechos de propiedad privada fomentan la gestión responsable de los recursos; los subsidios gubernamentales a menudo dañan el medio ambiente; los incentivos de mercado motivan a los individuos a conservar recursos y proteger la calidad ambiental; y que los contaminadores deben ser responsables por los daños que causan.

Dicho lo anterior, te comparto cuatro motivos por los cuales las aguas no deben ser estatizadas; y la semana entrante te contaré por qué es que la estatización de las aguas y la de su manejo son peligrosas para la conservación del líquido vital, para su buena administración, para el ambiente y para el desarrollo social.

PERC enfatiza que los recursos de acceso público, como las aguas estatizadas, tienden a sobreexplotarse porque nadie tiene incentivos claros para conservarlos. Por ejemplo, el lago de Amatitlán ha sido asesinado porque es de todos (y no es de nadie), los usuarios han abusado de él sin considerar los costos a largo plazo.

Desde la praxeología, Rojas argumenta que las decisiones estatales no reflejan las preferencias individuales, ni las necesidades locales. El Estado, al gestionar las aguas desde la política, impone regulaciones uniformes que ignoran las particularidades de cada cuerpo de agua (un río navegable vs. un manantial). Esto reduce la eficiencia y desincentiva la innovación en la gestión.

¡Sorpresa! La gestión política de las aguas, como señala PERC, a menudo está sujeta a ineficiencias burocráticas y decisiones de poder. En Guatemala, la falta de recursos y la corrupción pueden impedir una administración efectiva, resultando en ríos contaminados, o lagos (como Amatitlán) que no se recuperan pese a la intervención estatal.

Aunque la Constitución dice que el aprovechamiento de las aguas debe servir a la comunidad, la gestión estatal suele priorizar intereses políticos, o económicos de corto plazo (por ejemplo, otorgar concesiones a industrias contaminantes). Esto contradice el principio praxeológico de Rojas de que el orden social surge de acciones individuales coordinadas, no de imposiciones centralizadas.

En conclusión, la estatización de las aguas no es solución. Confiar en los derechos de propiedad y los mercados, como demuestra la experiencia, fomenta una gestión responsable y eficiente. Si queremos preservar el agua, el camino es dejar que las acciones individuales, guiadas por incentivos de mercado y responsabilidad, lideren el cambio, no las burocracias estatales que han fallado una y otra vez.

Columna publicada en República.


17
Jul 25

La bolsa y los presos

 

El martes de los temblores iba yo por la Calle Real de la Villa de Guadalupe cuando vi este camión del Sistema Penitenciario de Guatemala. ¿Qué notas?

¿Ves la bolsa negra colgada al lado del logo en el camión?

Va una bolsa negra atada a una de las ventanas en el costado del vehículo. ¿Alguien sabe cuál es el propósito de la bolsa?

Dadas las condiciones conocidas en el sistema penitenciario, como hacinamiento, falta de recursos y corrupción, es posible que la bolsa sea una práctica improvisada, posiblemente relacionada con las limitaciones logísticas del sistema penitenciario.

Estoy especulando, por supuesto, pero una bolsa atada a la ventana de un camión penitenciario podría, en efecto, ser un medio para interactuar con personas afuera, como una forma de pedir dinero, cigarrillos u otros artículos. ¿Por qué?

En las cárceles guatemaltecas, los reclusos a menudo dependen de redes externas para obtener productos básicos debido al hacinamiento, la corrupción y la falta de suministro adecuado de alimentos o artículos personales. Una bolsa visible podría ser una manera de comunicarse con transeúntes para solicitar ayuda, ya sea dinero, comida o cigarrillos, que son comunes en el mercado negro carcelario.

En algunos sistemas penitenciarios, los reclusos usan métodos ingeniosos para interactuar con el exterior, como lanzar notas o usar señales visuales. Una bolsa negra podría servir como un marcador para que alguien afuera (un cómplice o familiar) deje algo en un lugar acordado, o incluso como una señal para transeúntes que estén dispuestos a colaborar.

Sin embargo, en un camión en movimiento, sería difícil que los reclusos recibieran directamente algo por medio de una bolsa atada a la ventana.

Los guardias penitenciarios deberían supervisar estrictamente los traslados, por lo que una acción como esta implicaría cierto nivel de complicidad, o descuido por parte de las autoridades.

En condiciones precarias, seguramente es una forma de pedir contribuciones.

Especulaciones aparte, me pareció chistoso e ingenioso el método de interacción.


12
Jul 25

Volvieron los linchamientos

Cuatro presuntos ladrones fueron linchados en Santa María de Jesús. Los linchados eran muy conocidos en la población y estarían vinculados con otros delitos ocurridos con anterioridad.

Imágenes de los linchamientos en Santa María de Jesús. Las fotos son de Noticias sin límites zona 18.

¡Volvieron los linchamientos!, que no recuerdo que ocurrieran desde septiembre del 2023; y el del jueves 11 pasado es una muestra más -como si hiciera falta- del deterioro institucional de Guatemala. Una muestra más de la incapacidad de la administración semillera de proporcionarles seguridad a los habitantes del país.

Según lo que informaron quienes andaban de noche patrullando, esa gente venía robando productos en campos, asaltaba turistas que iban al volcán de Agua y a personas en moto e incluso en carro en carreteras hacia Antigua y Palín, dijo el alcalde de la población, Mario Pérez. Aquí la población ha sido muy calmada, pero ya de tanto que venía sucediendo con los ladrones, el pueblo no se aguantó y tomó la justicia por sus propias manos, añadió el Jefe Edil.

No soy fan de las juntas de vigilantes -y menos de los linchamientos- ¿Qué garantiza que los sindicados son los culpables? ¿La pena corresponde al delito cometido? ¿Qué hay de la presunción de inocencia y del debido proceso? Pero se entiende la desesperación de la gente con la ineptitud gubernamental en general y semillera en particular para controlar la delincuencia. Esto lo escribí el miércoles pasado, luego de que leí que en San Raymundo grupos de habitantes se unieron para tomar la seguridad por sus propias manos. La escalada de violencia por la mediocridad del gobierno obligó a la población a tomar las armas y protegerse.

Por supuesto que el linchamiento no es tomar la justicia en sus propias manos y por supuesto que ni la venganza, ni el odio de los agraviados es justicia. Pero puedo entender que las personas sientan la necesidad imperiosa de proteger sus vidas y sus propiedades frente a las acciones de delincuentes y a la incapacidad de las autoridades, sin autoridad. 

Al final de cuentas, los únicos motivos legítimos por los cuales tenemos gobierno (que no un remedo de gobierno que para lo único que sirve es para gravar y gastar) son que provea seguridad y justicia. Cuando la Administración incumple con estas funciones básicas, no es de extrañar que la gente se defienda y termine linchando. Eso sí, los linchamientos son delitos y conllevan responsabilidades penales.

Puedes ver imágenes de los linchamientos, aquí. Te advierto que son imágenes crudas.


11
Jul 25

Temblores y caprichos tuiteros

 

En el contexto de la seguidilla de temblores del martes pasado, varios medios de comunicación reportaron que el presidente, Bernardo Arévalo, dijo que se suspendía el trabajo presencial en el sector privado y en el gobierno. Como el Presidente no tiene facultades legales para hacer eso, sin acudir a una declaratoria de estado de excepción, me apresté a preguntar en X: ¿Desde cuándo puede un Presidente hacer eso sin declarar estado de emergencia?.

Hay mucho «brainrot poray». La ilustración la tomé de Facebook.

Un tuitero me contestó, rápidamente, que Desde hoy. Ahora métase su legalismo por donde le quepa. Otro escribió: Desde que la constitución le da el poder para procurar a los ciudadanos de una nación. Ignorante. Uno más acusó: Desde ayer, netcentero. Otro más espetó: Ni mierda les gusta. Sentido común le llamo yo. Todo esto suena como Traralero Tralalá y Bombardino Cocodrilo.

El primero es el mismo que, hace unos días, cuando escribí que No es cuestión de que haya un estatismo bueno, un estatismo malo, comentó que todos los países tienen Estado, al confundir Estado con estatismo. Evidencia de que desconoce que estatismo es una doctrina política que defiende la preeminencia del gobierno sobre otros ámbitos de la sociedad, incluyendo la economía y la cultura. El estatismo implica una exaltación del poder y la importancia del Estado, a menudo por encima de los individuos. Pero claro, su gatillo feliz lo hizo disparar desde el sentir, y no desde el pensar. Este individuo cree que la protección a los derechos individuales y el estado de derecho son meros legalismos que pueden ser ignorados desde la Presidencia. Cree que el Título II, Capítulo I de la Constitución es un legalismo cualquiera y que una ocurrencia presidencial tiene más valor que la ley constitucional.

En cuanto al segundo… ¿qué quiere decir la frase poder para procurar a los ciudadanos? Ni me detengo aquí. El tercero va como el primero, cree que la ley está de adorno y que aquí se debe hacer lo que el Presidente quiere (¿cualquier presidente, o solo el de su preferencia?). ¡Un dictador es lo que quiere esta gente! El cuarto confunde el sentido común con la imprudencia y la arbitrariedad, y sospecho que cree que respetar la legislación de orden público es cuestión de gustos, preferencias, caprichos y ocurrencias. Es cierto que esa legislación es anticonstitucional, pero es legislación vigente. Esto da para otra columna.

¡Menos mal que, al rato de la conferencia de prensa, el Presidente y su equipo se dieron cuenta del error! Y se aclaró que la suspensión no era general. A pesar de los tuiteros la Administración aclaró que la suspensión de actividades se dejaba a discreción de cada organización, en la medida de sus necesidades.

Estas meditaciones vienen al caso porque da alguito de miedo que haya una opinión pública ruidosa que sea tan entusiasta en la defensa de la arbitrariedad, el capricho y el desatino cuando se trata de defender al Presidente (sobre todo si es el de su preferencia) y cuando se trata de imponer sus criterios de seguridad sobre los demás.

A Benjamin Franklin se le atribuye la frase: Quien renuncia a su libertad por seguridad, no merece ni libertad ni seguridad; y es lo que ocurre cuando hay gente que cree que hay que encerrar a los demás porque tiembla, y hay que prohibir que las personas velen a sus muertos porque hay un virus que se transmite por la vía respiratoria.

A veces son chistosas las opiniones ocurrentes en redes sociales -pero cuando los autores de esas opiniones no ven mal que se violen la vida, la libertad y la propiedad de otros para conseguir objetivos que los tuiteros consideran valiosos (como no ir a trabajar porque tiembla, en un país sísmico) y encima presumen un nivel casi nulo de conocimiento sobre el rol de la ley y del uso moral del poder político- pues… eso da grima y es peligroso. Ese es el caldo de cultivo de las dictaduras.

Columna publicada en República.