21
Ago 25

Movimientos sociales, «quo vadis»

The Movement Action Plan: A Strategic Framework Describing The Eight Stages of Successful Social Movements fue escrito en 1987 por Bill Moyer, del Social Movement Empowerment Project como un vademecum para enfrentar regimenes autoritarios de forma no violenta y efectiva por medio de movimientos sociales sostenibles incluso por décadas

Llamó mi atención porque, desde principios de los años 90, noté la participación de jóvenes extranjeros que acompañaban a organizaciones populares en sus manifestaciones y, ahora, a la luz de la distancia, me parece que los movimientos llamados sociales en Guatemala siguen aquel manual. Con un caveat… o dos:

No es raro ver extranjeros involucrados en movimientos populares. La foto es de Twitter.

Muchos movimientos sociales de Guatemala, especialmente los nacidos durante el enfrentamiento armado interno entre 1960 y 1996, se entrelazan directamente con las guerrillas marxistas —como el Ejército Guerrillero de los Pobres y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca—, de modo que el Plan de Acción de Movimientos se ve significativamente desnaturalizado. El MAP está diseñado fundamentalmente para estrategias no violentas, pero los bloqueos de calles y carreteras no califican como acciones no violentas, porque impiden el paso por medio de amenazas e incluso actos violentos; las invasiones tampoco califican, ni la destrucción de propiedad privada o estatal, y estoy seguro de que la toma de rehenes tampoco.

No es raro ver imagenes del che Guevara en manifestaciones y bloqueos. La foto es de Soy 502.

En aquellos escenarios, los movimientos llamados sociales operan en función de objetivos revolucionarios que trascienden los intereses particulares de cada movimiento (ecologistas, indigenistas, sexistas, obreros, campesinos y otros). Desde la perspectiva de Giovanni Sartori, en Partidos y sistemas de partidos : marco para un análisis, esta fusión agrava el pluralismo polarizado y transforma sistemas políticos fragmentados en arenas hiperpolarizadas, donde las tácticas de las exguerrillas profundizan las divisiones sociales, erosionan la legitimidad institucional e invitan a reacciones autoritarias. Estas reacciones, muchas veces, son torpes por razones que van desde la falta de convicción de legitimidad hasta la mera ineptitud, y tienen consecuencias no intencionadas que empeoran situaciones que ya son malas en sí mismas.

¿Qué influencia tiene la teología de la liberación en movimientos violentos?

La teoría de la Elección Pública de James M. Buchanan, en The Calculus of Consent y Los límites de la libertad, da pie para criticar los movimientos vinculados a exguerrillas. ¿Por qué? Porque son vehículos de actores interesados en sí mismos: los líderes de esos movimientos, similar a cualquier otro grupo que busca rentas, pueden priorizar la captura del poder estatal para beneficiar a su vanguardia por encima del bienestar público, lo que lleva a fracasos de gobernanza posconflicto, donde los ideales revolucionarios derivan en corrupción burocrática y nuevas desigualdades.

Las pintas de hoces y martillos siguen a muchas manifestaciones de movimientos populares. Haz clic en la foto para ver más de esto.

En las primeras etapas del MAP —Tiempos Normales hasta Condiciones de Maduración—, los movimientos conectados con las exguerrillas se alineaban y maduraban condiciones por medio de la educación ideológica y redes clandestinas, similares a las alianzas de la URNG con organizaciones campesinas como el Comité de Unidad Campesina. El MAP hace énfasis en demostrar fallos institucionales de manera no violenta; pero los bloqueos, las invasiones, la destrucción de propiedad privada o estatal, las tomas de rehenes y otras acciones similares hacen uso de la fuerza.

Imágenes del che Guevara suelen acompañar a manifestaciones violentas. La foto es de Twitter.

En esas condiciones, y basado en Sartori, me atrevo a argumentar que los bloqueos, las invasiones, la destrucción de propiedad privada o estatal y las tomas de rehenes polarizan el espectro político, reducen el espacio para un pluralismo moderado y fomentan ciclos de violencia que socavan las soluciones de fondo en un contexto republicano. La perspectiva de Buchanan revela el cálculo racional: los movimientos vinculados a exguerrillas perciben los bloqueos y las invasiones como maximizadores de utilidad; pero derivan en ríos revueltos exdonde se benefician pescadores oportunistas e interventores extranjeros, perpetuando una tragedia de los comunes en el desarrollo nacional. Los interventores van desde cancillerías y embajadas hasta hairy legged Swedish girls for peace, pasando por organismos y organizaciones internacionales como USAID, la Open Society Foundation, iglesias alemanas y noruegas, NISGUA, la Academia Hugo Chávez y otras.

El MAP es aplicado en Centroamérica y en Guatemala.

El punto crítico surge en las etapas Despegue y Crisis de Identidad del MAP, cuando eventos desencadenantes, como represión o crisis económicas, causan acciones generalizadas. Entonces, se introduce la violencia (quema de buses, quema del Congreso, asalto a la tribuna presidencial, sabotaje de los festejos de Independencia) que el MAP explícitamente desaconseja, porque aleja el apoyo público e invita a la represión.

Extranjeros suelen acompañar bloqueos y manifestaciones. La foto es de Facebook.

En última instancia, para los movimientos ligados a las exguerrillas marxistas, las etapas posteriores del MAP —Apoyo Mayoritario hasta Continuar la Lucha— se distorsionan, ya que las pequeñas victorias violentas no solo son pírricas, sino que rara vez producen los cambios de paradigma que el MAP busca. Eso ocurrió con los bloqueos de octubre del 2023 en Guatemala.

USAID no era ajena a la intervención extranjera, haz clic en la foto para leer mi historia favorita al respecto.

A partir de la obra de Sartori, se puede concluir que es crucial diseñar sistemas posconflicto en busca de un pluralismo moderado para mitigar la fragmentación inducida por las exguerrillas y por los promotores de las luchas ecologistas, indigenistas, obreras, campesinas y sexistas, así como por actores que prefieren la revolución a la evolución social. A partir de la obra de Buchanan, es urgente implementar reformas contra la búsqueda de rentas y el clientelismo por parte de todo tipo de grupos de interés.

La primera cohorte de la Academia Hugo Chávez se graduó en 2017. ¿A qué se dedican los graduados?

En Guatemala, la mezcla de roles como manifestante (en protesta no violenta) con tácticas que hacen uso de la fuerza, o de la amenaza del uso de la fuerza genera una inestabilidad permanente. Esto destaca la necesidad de que los movimientos sociales prioricen el empoderamiento y la crítica institucional sobre el mero enfrentamiento, para lograr una transformación duradera.

Los bloqueos del 2023 son una oportundiad valiosa para entender las acciones violenteas de algunos movimientos llamados sociales. Haz clic en la foto para leer al respecto.

Gracias a mi cuate, Olav,  por la pista.


19
Ago 25

Abuelito Jorge, recuerdos vivos

 

El abuelito Jorge fue esposo de mi abuelita Juanita y padre de mi madre, Nora. Nació con el siglo XX y, a pesar de que murió cuando yo tenía solo siete años, tengo recuerdos vívidos de él. Hoy sería su cumpleaños.

Juana de Jurado y Jorge Jurado en Nueva York, ca. 1924.

En las tardes, esperábamos la llegada de El Imparcial, un vespertino célebre en la Guatemala de aquel siglo, y buscábamos dos cosas: esquelas y las tiras cómicas. Las primeras no eran de mi interés, pero las segundas sí, y él hacía lo posible por explicármelas. Recuerdo a Trucutú (un cavernícola) y a El Capitán y Los Cebollitas (que giraban alrededor de las diabluras de dos chicos).

Me enseñó que cuando uno se enchilaba con chiltepes, más que tomar agua para aliviarse, era mejor comer pan. Recuerdo en la mesa del desayuno panes franceses y cubiletes de Las Victorias. Con la botella de miel de abejas me mostraba la burbuja que subía y decía que era el paracaidista.

Lo recuerdo siempre de traje y sombrero. Trabajaba en el Banco de Londres e iba y venía caminando por la zona 1. Era de aquellos caballeros que, al llegar a su casa para almorzar, se quitaban el traje y la camisa para ponerse ropa de estar. En la tarde, volvían al trabajo con una camisa limpia. Pues bien, una vez, por travesura al modo de Los Cebollitas, mi hermano y yo le pusimos mocos (sí, jutes) a su camisa limpia. Esa fue la única vez que lo vi enojado. Furibundo. Tan enfadado que mi abuelita Juanita y mi tía abuela, La Mamita, nos agarraron a mi hermano y a mí y nos metieron al dormitorio, lejos del alcance de George, como le decía mi abuela. Mi hermano y yo, por cierto, cambiamos el nombre de abuelito George por abuelito Chocho, término coloquial para referirse a las personas mayores.

George y La Juanis se casaron en 1924 luego de la caída de don Manuel Estrada Cabrera y él expresidente participó la boda de aquellos jóvenes en representación de los padres de mi abuelita Juanita que habían muerto durante los eventos de 1920. Ambos se fueron a vivir a Nueva York, donde el abuelito Jorge trabajó hasta que —por motivos familiares— tuvieron que regresar a Guatemala. Allá perdieron una hija recién nacida, de nombre Yolanda, y mi abuelita Juanita me contó que George había aprendido a tocar el banjo. Mi tío Rony también fue hijo de George y La Juanis.

Haz clic en la ilustración para visitar @Lic_MEC.

Antes de casarse y de adolescente, el abuelito Jorge, estudió en la Escuela Práctica para Varones y se escapó de ese plantel cuando estaba militarizado en tiempos de Estrada Cabrera. Eso le valió que sus padres lo castigaran severamente, castigo que no le hizo mella.  En la casa de sus padres, el abuelito Jorge tenía un aguacatal al que se encaramaba para cubrir los frutos con bolsas de papel Kraft. ¿Para qué? Para protegerlos contra los pájaros. Mi madre cuenta que eran aguacates deliciosos. 

Aquellos pequeños momentos —las tiras cómicas, el pan para el chiltepe, la burbuja en la miel— se han quedado grabados en mi memoria. El abuelito Jorge, de a sombrero, me enseñó que las lecciones más simples son las que perduran, y que un caballero, incluso encolerizado, deja un legado de cariño y recuerdos imborrables.


19
Ago 25

Silencio y violencia familiar

 

El caso de agresión contra una mujer, ocurrido en una calle de Mazatenango el 16 de agosto pasado, me recordó que, en lo privado, hay muchos casos de violencia intrafamiliar que no se conocen y menos se documentan. En muchos casos, las víctimas perdonan a sus agresores. ¿Por qué? Principalmente porque un elemento fundamental de las agresiones es la anulación de las víctimas. Esta invalidación emocional, una forma poco más o menos sutil, pero devastadora, de abuso, permite al agresor perpetuar el ciclo de violencia. Las agresiones no solo son físicas, sino también psicológicas, emocionales y económicas.

Agresión brutal de un hombre contra una mujer, en Mazatenango. Para ver el vídeo haz clic en la foto.La foto es de Xelanews.

La anulación incluye:

  • Negar la realidad: El agresor podría decir cosas como Eso no pasó así, o Estás exagerando, incluso ante evidencia clara de abuso.
  • Minimizar el impacto: Frases como No es para tanto, o Eres demasiado sensible invalidan el dolor emocional de la víctima.
  • Distorsionar hechos: Cambiar la narrativa para hacer que la víctima dude de su propia memoria o cordura, generando confusión y dependencia.

¿Por qué más? Porque el temor (irracional) se distingue del miedo (racional) en que el primero no siempre está basado en una amenaza objetiva o inmediata, sino en anticipaciones, distorsiones cognitivas o creencias internalizadas, a menudo moldeadas por el abuso. Por ejemplo, una víctima puede sentir temor constante de ser abandonada o de no ser suficiente, incluso sin evidencia clara, mientras que el miedo podría surgir ante un acto físico específico, como una amenaza verbal directa. En la violencia intrafamiliar, el temor es frecuentemente inducido, o amplificado por tácticas como la anulación, que desestabiliza la percepción de la realidad de la víctima, con el falso ofrecimiento de Esto no vuelve a pasar, el de Voy a cambiar, o el de No quise golpearte….y en el peor de los casos Lo que me haces hacerte

Dicho lo anterior, te recomiendo una serie y una película -de Netflix- que abordan la temática de los abusos. La serie es Ángela, un drama español que narra la historia de Ángela Rekarte Tomasena, una mujer que parece tener una vida perfecta con su esposo y dos hijas, pero que en realidad sufre maltrato conyugal. La serie, que consta de seis episodios, explora los secretos familiares, la manipulación y la amistad, con un enfoque en el abuso y la violencia que Ángela intenta superar.

Imagen de previsualización de YouTube

La película es Yo, Tonya, una comedia negra basada en la vida de la patinadora artística Tonya Harding. No solo narra su ascenso y caída en el mundo del deporte, sino que también expone de manera cruda cómo la violencia en el seno familiar puede moldear la trayectoria de una persona. A lo largo de la historia, se evidencia un patrón de abuso físico, emocional y psicológico que afecta profundamente a la protagonista.

Imagen de previsualización de YouTube

La violencia de parejas no es solo un problema de golpes; es un ciclo de control, manipulación y anulación que atrapa a las víctimas en un silencio doloroso. Romper ese ciclo requiere valentía, apoyo y, sobre todo, reconocer que la realidad de la víctima es válida, sin descuidar el hecho de que romper el ciclo también es su responsabiliad. Nadie debería vivir bajo la sombra del temor, o la invalidación.  En estos casos es importante identificar señales tempranas: aislamiento, control excesivo, o justificaciones del maltrato. Y no olvddar que la solución de situaciones de violencia de parejas es reponsabilidad del agresor y del agredido. Si alguien se identifica con la mujer de Mazatenango, con Ángela, o con Tonya, buscar ayuda es su gran responsabilidad.

Por cierto, que no se olvide el caso Siekavizza, que terminó de una forma muy sospechosa.


18
Ago 25

Guatemala y Costa Rica

En sólo 10 años Costa Rica pasó de ser uno de los cinco paises más seguros de Hispanoamérica a convertirse en el segundo país con más violencia delincuencial de Centroamérica y en el séptimo con más violencia delincuencial de Hispanoamérica. En Tiquicia también se incrementaron las acciones del narcotráfico y de las mafias. La presidenta Laura Chinchilla dijo que Costa Rica está al borde del abismo y que el país está en la mira del crimen organizado.

La delincuencia impune castiga a los más vulnerables. La ilustración es de Grok.

Los siguientes son los datos de los gastos en seguridad y defensa de cinco países centroamericanos:

Guatemala: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 600 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 250 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa: 1.4%. Ha sido un gasto estable, supuestamente enfocado en narcotráfico y fronteras. En junio pasado el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales informó de un repunte de los homicidios. En abril pasado, también fue reportado un incremento en los homicidios.  No me queda claro si homicidios se refiere a asesinatos, o si el término incluye ambos tipos de delitos.  A aquel estado de cosas, añade que en Guatemala las pandillas como Barrio 18 y la Mara Salvatrucha han dejado de ser simples estructuras callejeras. Hoy controlan territorios desde las cárceles, manejan redes de extorsión que les generan millones y han evolucionado hacia formas de crimen organizado con rostro bisnero.

Costa Rica: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 400 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 0 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 0.7%.Todo el gasto en seguridad va a la policía que supuestamente tiene un enfoque preventivo.

El Salvador: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 700 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 300 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 2.5 %. Hubo un incremento significativo desde 2019 por desde que la dictadura Bukele se enfocó en políticas anti-pandillas.

Honduras: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 250 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 350 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 1.8%. Ha habido un ayor gasto militar relativo; y reformas policiales recientes.

Nicaragua: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 130 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 80 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 0.7%. El gasto es bajo; pero hay poca transparencia. La policía es usada para control político.

Fuentes: Los datos aportados por Grok son estimaciones basadas en informes del Stockholm International Peace Research Institute, Expediente Abierto, Banco Mundial, PNUD y presupuestos nacionales.

El presente de Guatemala, ¿es el futuro de Costa Rica? Vaya uno a saber qué ocurre en Nicaragua, donde toda prioridad gira alrededor de mantener a Daniel Ortega y a su mujer, Rosario Murillo en el poder. Históricamente Honduras ha sido uno de los países con más violencia delicuencial ¡En el mundo! y no se ven señas de que eso vaya mejorar a pesar de cierta militarización. El Salvador, como Nicaragua, tiene un régimen dictatorial, y allá los índices de control delincuencial parecen halagüeños,…si uno logra pasar por alto el enfoque autocrático y las denuncias por violaciones a los derechos humanos.

En 2013, el cuate Edward Stringham escribió que las tasas más altas de homicidios están correlacionadas con “más gobierno”, (medido esto como niveles bajos de libertad económica).  Tal vez las personas deberían empezar a cuestionar el supuesto de que los gobiernos son creados para reducir la delincuencia.

El crimen organizado no respeta fronteras, ni ideologías. Si no se actúa con decisión, inteligencia y recursos, cualquier país puede caer en una espiral de violencia, aún con su tradición pacifista…o en un cambio de fortuna cuando cambien los vientos y se agote el régimen. Ignorar esta realidad es como jugar a la ruleta rusa con el futuro. Carpe diem, porque mañana podría ser demasiado tarde.


15
Ago 25

Adiós prosperidad en la selva

 

Cuenta, Pedro Culán, que en una selva frondosa, donde el río San Pedro serpentea como una vena plateada, los pizotes descendientes de Iboy (¿recuerdas al Andasolo?) habían cavado un pozo profundo del que extraían savia negra de la tierra. El pozo no solo daba trabajo a los tejones, que cargaban cubos de savia para comerciar, sino que mantenía un bote mágico que cruzaba el río de sol a sol, uniendo las madrigueras de dos aldeas: La Libertad y San Andrés. Jaguares, monos aulladores, tapires y pecaríes usaban el bote sin pagar una sola bellota, pues los pizotes, con su riqueza, lo ofrecían como un gesto de buena voluntad. La selva cantaba con el ir y venir de sus criaturas, unidas por el bote.

Así están las cosas en la selva de Iboy. Las fotos las tomé de Facebook.

Un día, en obediencia a un mandato lejano, los tejones taparon el pozo y abandonaron la jungla. Sin la savia negra, los tejones obreros se quedaron sin trabajo, sus garras quedaron ociosas y sus madrigueras vacías de alimentos. Y, para más desgracia, el bote mágico dejó de cruzar el río y quedó silencioso, varado en una orilla. Los venados no podían comerciar, los tepezcuintles no visitaban a sus primos, y los quetzales, que antes volaban sobre el bote para charlar, se quedaron sin su ruta. El río, que antes era un lazo de vida, se convirtió en un muro que separaba familias y que apagó la prosperidad en la selva. Los animales, desolados, miraban el agua y recordaban los días en que el bote los llevaba sin pedir nada a cambio.

Sin pensarlo dos veces, una tropa de ratas codiciosas irrumpió en el claro del pozo abandonado. Con ramas e incluso láminas de zinc construyeron guaridas desordenadas al grito de: «¡Si los pizotes no quieren esta tierra, será nuestra!». Y en su afán por asentarse, pisotearon los lirios, ensuciaron los manantiales con sus desechos y arrancaron los arbustos que daban sombra a las criaturas más pequeñas. La selva comenzó a gemir bajo el peso de los invasores. Las ranas dejaron de croar, las guacamayas huyeron, y el aire se llenó de un polvo amargo. Lo que las ratas veían como su botín era una herida en el corazón de la selva, que lloraba por su savia perdida y su armonía destrozada.

¿A qué viene esta fábula ecologista? A que el Ministerio de Energía y Minas, de la administración semillera, cerró las operaciones de la empresa Perenco en el campo Xan y dejó sin trabajo —directo e indirecto— a miles de personas. Disminuirán los ingresos fiscales que supuestamente necesita la administración. Encarecerá el asfalto que desesperadamente se necesita en las carreteras. El CONAP ya no recibirá su aporte. ¡Y encima!… ya no hay ferri gratis para la gente. ¡Y encima! Cayeron los invasores como cae una plaga de langostas.

En su libro, Socialismo, Ludwig von Mises llama destruccionismo al socialismo porque, con la planificación centralizada —desde ministerios como el MEM—, imposibilita la asignación racional de recursos, lo que lleva a un colapso progresivo de la productividad y la prosperidad económica. El socialismo no solo fracasa en alcanzar sus objetivos utópicos ambientalistas (en este caso), sino que socava activamente las bases de la civilización económica. El destruccionismo desmantela los pilares de una economía funcional y de la sociedad.

Moraleja: Cuando se corta la savia de la productividad y el trabajo, el bosque de la prosperidad se marchita, y lo que queda es un silencio roto solo por el caos de los oportunistas.

Columna publicada en República.


13
Ago 25

¡Viva la feria!

 

Tal y como escribió José Milla y Vidaurre, en Cuadros de Costumbres, la Feria de Agosto en la ciudad de Guatemala no sólo es un evento comercial y de esparcimiento, sino un espectáculo social. En aquella obra, Pepe Milla escribió que Me dirigí al lugar de la escena, armado de mi espíritu de observación, como quien lleva un telescopio para ver de cerca los astros, o un lente para tomar una fotografía. La plaza y las calles de Jocotenango estaban blanqueadas por disposición de la policía, y los árboles seculares que sombrean el lugar parecían mirar con desdén el movimiento de la feria. […] La feria de Jocotenango es un pretexto: los que van a comprar bueyes o mulas son pocos; los más van a ver y a ser vistos, a comer dulces, a beber chicha, a divertirse con las ocurrencias del pueblo.

Doña Josefina tiene décadas de ofrecer dulces en la Feria de Agosto.

Pues yo también visito la feria, cada año, para ejercer el antiguo arte de people watching. Es tradición que voy en compañía de Carmina y de Raúl, y este año se nos unió Danilo, el novio de Carmina, y nos hizo falta el Tian, hijo de mi amiga. También nos hizo falta Luisa, que fue con nosotros el año pasado. Hay que ir a la feria en buena compañía para disfrutar mejor del paseo y para compartir la alegría.

Como en 2024 visitamos la dulcería de doña Josefina, que este año estaba acompañada por su hija, Yolanda, y no por su nieto, Kendal. Los dulces de aquella dama de Comalapa son frescos y deliciosos; pero lo mejor es la forma alegre y amable con la que atiende a la clientela. Ese puesto está junto al monumento ruidoso que hay en la fiesta, digamos que en la esquina suroriental. Si no le atinas a esta forma de orientarte, búscala a mano derecha, viendo hacia el Parque Morazán. Ahí compramos conserva de coco blanca y conserva con panela, chilacayote, canillitas de leche, chancaca, dulce de pepitoria, alfeñiques… y olvidé comprar mazapán.

Las garnachas son irresistibles.

¡Por supuesto que comimos garnachas! No encontramos la garnechería del año pasado, pero gracias a nuestros cuates Chema y Ariel nos quedamos en la número 68. Por algún motivo, este año algunos puestos de la feria no tienen sus nombres, sólo números. En la 68 hubo buenas garnachas con bastante cebollín. Comimos acompañados de Orange Crush y Tiki porque… ¿vas a creer que ya no venden cervezas en la feria? ¡Obvio que se están perdiendo los valores! Entiendo que se quiera un ambiente familiar —libre de bolos—, pero debería hacerse como en los diamantes de béisbol en los Estados Unidos de América, donde se venden cervezas, pero si te pillan bolo y conflictivo te sacan pie con jeta.

Los churros los comimos en Churros Occidental chulísima, muy moderna y elegante. En la Santo Domingo tomamos el atol de elote, sin maicena, bien hecho, sabroso como debe ser.

Lo sagrado y lo profano se mezclan en la feria desde siempre.

Esta vez no subimos a los carros chocones y no oí una buena lotería; pero no me quedé sin ir al tiro al blanco, de donde salí con llaveros del Hombre Araña, de Deadpool y con un colmillo para colgar al cuello.

No sólo José Milla escribió sobre la feria en el siglo XIX. En Tiempo viejo (citado por crónicas históricas), Ramón A. Salazar escribió que en el Jocotenango de antaño, la feria de agosto era un hervidero de gentes de toda laya: indios con sus bestias, criollos en carruajes, y hasta los señoritos liberales que venían a lucir sus trajes. El hipódromo, orgullo del gobierno de Barrios, atraía a las multitudes, y las calles se llenaban de puestos de comida, de chicha, de baratijas. Era un cuadro vivo de nuestra Guatemala, con su bullicio y su color.

Toda feria que se respete tiene loterías.

Y Antonio Batres Jaureguí anotó que la feria era el gran acontecimiento de agosto donde los indígenas traían sus productos, los criollos sus carruajes, y todos se unían en un festejo que mezclaba lo sagrado con lo profano, bajo la sombra de los árboles y el tañer de las campanas.

Recuerdos de niño

La Feria de Agosto me trae recuerdos de mi niñez. Mi primer recuerdo de la Feria de Agosto (como también se la conoce para distinguirla de la Feria de noviembre, que era la de don Jorge Ubico) es de cuando estaba en primer grado de primaria. Mi padre y mi tío Freddy nos llevaron a mi hermano y a mí; y en el tiro al blanco me gané una botellita de vino que mi mamá usó para sazonar un pollo.

Las abejas encantadoras y fascinantes se dan una fiesta con las torrejas.

También recuerdo que me dio miedo pasar junto a las carpas en las que eran exhibidas la mujer araña y el niño gusano. ¿Por qué es que ya no hay ese tipo de espectáculos en la Feria de Jocotenango? ¿La gente dejó de disfrutar de aquella candidez? En 2007, en la Feria de verano, en Coatepeque había un espectáculo de Mariacandunga, la peluda, y ¿vas a creer que no entré?

En mi primera visita a la Feria de Agosto recuerdo que subimos a uno de esos aparatos que dan vueltas y que me bajé totalmente mareado. No volví a sentir nada tan espantoso hasta hace unos años, en Sumpango, cuando tuve la mala idea de subirme a la rueda de Chicago.

Yours Truly en el tiro al blanco. Foto por Raúl Contreras.

De la feria me fascinaba cómo cantaban lotería; y en casa mi tía abuela La Mamita imitaba muy bien a los de la Feria: ¡El Sol, cachetes de gringo! ¡El negrito, calzón rayado! ¡La muerte quirina, que andando se orina! Ojalá me acordara de más de esas frases, que no volví a oír hasta 2016.

Fiesta que no muere

La Feria de Agosto es más que una tradición; es un lienzo vivo donde se pintan las risas, los sabores y los recuerdos de Guatemala. Es el lugar donde el pasado abraza al presente, donde las garnachas y los dulces de doña Josefina nos recuerdan que la vida se saborea en compañía. Así que no dejes pasar la oportunidad: coge a tus cuates, visita Jocotenango y déjate llevar por el bullicio de esta fiesta que, como dice el lema de Carpe Diem, nos invita a apoderarnos del día.

Colores, sabores, texturas, sonidos y aromas en la feria.

¡Sólo no vayas el viernes 15 porque como es el mero día de la festividad patronal de la ciudad de Guatemala, y hay feriado, pues hay chumules de gente!


08
Ago 25

Agua a salvo, y IV

Sin agua no somos nada; y desde la perspectiva praxeológica desarrollada en el libro «Fundamentos praxeológicos del derecho», de Ricardo Rojas, y los principios del ambientalismo de mercado del Property and Environment Research Center, la privatización del agua —o al menos su gestión basada en derechos de propiedad claramente definidos— se justifica por cuatro razones:

¿Quién querría el agua estatizada en manos de políticos y burócratas?

Incentivos para la conservación
El PERC argumenta que los derechos de propiedad privada alinean los intereses de los propietarios con la gestión sostenible de los recursos. Si una persona o comunidad tiene derechos claros sobre un cuerpo de agua (como un río, lago o manantial), tiene incentivos para protegerlo, ya que su valor económico y utilidad dependen de su calidad y disponibilidad. Por ejemplo, el propietario de un manantial querrá evitar su contaminación para maximizar su uso —agrícola, turístico, o de otro tipo—, mientras que, en un sistema estatal, la falta de responsabilidad directa normalmente lleva al descuido.

Acción individual y orden espontáneo
En Fundamentos praxeológicos del derecho, Ricardo Rojas sostiene que los fenómenos sociales —incluido el derecho— emergen de las acciones individuales coordinadas. Aplicado al agua, esto implica que los derechos de propiedad surgen cuando las personas reclaman y gestionan recursos para satisfacer sus necesidades. Por ejemplo, comunidades locales que dependen de un río pueden establecer acuerdos privados para su uso y así generar normas de conservación sin intervención estatal. Este enfoque evita la burocracia y promueve soluciones adaptadas a las necesidades locales.

Diversidad de usos y eficiencia
Los distintos tipos de aguas —marinas, lacustres, fluviales, manantiales o residuales— tienen usos variados: navegación, pesca, agricultura o tratamiento de residuos. El PERC resalta que los mercados, basados en derechos de propiedad, permiten asignar recursos de manera eficiente a través de precios y acuerdos voluntarios. En mercados de agua como los del oeste de Estados Unidos, por ejemplo, agricultores pueden vender derechos de agua a empresas turísticas o municipios, optimizando su uso según la demanda.

Responsabilidad por daños
Tanto Rojas como el PERC coinciden en que los derechos de propiedad facilitan la rendición de cuentas. Si un río es privado o gestionado por una población, cualquier daño —como la contaminación por aguas negras o industriales— puede ser reclamado directamente al responsable, incentivando prácticas sostenibles. En un sistema público, la responsabilidad suele diluirse y el Estado rara vez compensa adecuadamente a los afectados.

La Constitución de Guatemala establece que las aguas son de dominio público y que su aprovechamiento debe servir al interés social, con obligaciones como la reforestación. Sin embargo, la debilidad institucional ha contribuido a la contaminación de ríos como el Motagua y el Samalá, así como de lagos como Amatitlán y Atitlán. Desde las perspectivas praxeológica y del PERC, estas fallas responden a la falta de incentivos claros y a la politización de la gestión del agua.

Una legislación basada en derechos de propiedad y mercados podría abordar estos desafíos, sin excluir salvaguardas para proteger tanto a las comunidades como al medio ambiente. La privatización del agua —entendida como la asignación de derechos de propiedad o de uso— fomenta la conservación y la eficiencia al alinear los incentivos individuales con el bienestar colectivo, como argumentan Rojas y el PERC.

La estatización, en cambio, suele generar problemas como la tragedia de los comunes, la burocracia y la politización, que afectan negativamente la gestión del agua y el desarrollo social en Guatemala. Una legislación no populista debería combinar derechos de propiedad definidos, mercados de agua, responsabilidad por daños y descentralización. Todo esto respetando la libertad individual y promoviendo la sostenibilidad ambiental y el desarrollo social.

El futuro del agua en Guatemala no depende de la política y la burocracia, sino de más libertad, responsabilidad y propiedad.

Fin de la serie. Columna publicada en República.


05
Ago 25

Menos fiscalización, más abusos

 

Darle dinero y poder al gobierno es como darle whisky y las llaves del carro a un adolescente, dijo el periodista P. J. O’Rourke, y de esa frase sabia me acordé cuando leí que la administración semillera pretende hacer pasar legislación que autorice contrataciones y compras gubernamentales sin los controles y requisitos propios de la Ley de Contrataciones del Estado.

¿Gastos sin controles? ¿Como es que eso no va a parar en corrupción? La ilustración es de Grok.

¡Imagínate! Si con controles la burocracia y los pipoldermos se las arreglan para hacer mano de mono y otros bienes, ¿qué ocurriría si ministerios, municipalidades y Codedes pudieran disponer del dinero que toman de los tributarios de la misma forma en que un adolescente dispondría del whisky y el carro?

Encima, un grupo de diputados de oposición pretende hacer pasar su propia legislación de laxitud para compras muncipales. Está claro que, para tirios y troyanos, gobernar es gravar para gastar… y para salir de pobres.

Legislaciones que neutralizan la necesaria supervisión de cómo se gasta el dinero de los tributarios facilitan la arbitrariedad, favorecen la profundización de la corrupción y del clientelismo, y oscurecen la transparencia.

A todo aquello, súmale que la administración Arévalo ha sido notoriamente inútil en cuanto a ejecución presupuestaria; y si son incapaces de hacer obras tan sencillas como cortar las malezas que hay en los camellones de las carreteras, ¿de dónde sale la idea de que necesitan menos fiscalización de toda la plata que tienen? ¿Cuál es el objetivo real de aquellas pretensiones legislativas?

Dar rienda suelta al gasto público sin controles es abrir la puerta al despilfarro y al abuso. Los tributarios merecemos un gobierno -o por lo menos una admnistración- que rinda cuentas, no que se emborrache con nuestro dinero mientras conduce quién sabe con qué rumbo. ¿Es hora de exigir transparencia y responsabilidad?, o muy feo.


04
Ago 25

Mina dormida y sueños rotos

 

No sé qué fue más impresionante, si cuando se apagaron las luces y quedamos en la oscuridad total a quién sabe cuántos metros de la superficie de la tierra, cuando llegamos al área donde se halla la veta de plata, o cuando me di cuenta de que sobre mí había casi 500 metros de tierra y piedras.

Me refiero a que el domingo pasado visité la mina Escobal, en San Rafael las Flores, Santa Rosa a donde se llega por caminos encantadores. No fue solo una aventura bajo tierra, sino que fue una experiencia informativa y educativa.

¡Nos perdimos!

Como iba con Raúl y Lissa… por supuesto que pasó lo que tenía que pasar y tanto Waze como Google Maps nos llevaron no solo por el camino largo, sino por caminos equivocados. Si visitas Carpe Diem con frecuencia sabrás que eso nos ocurre en cada excursión que hacemos. Y no es que me queje, porque para mí eso es parte de la aventura y ya es un chiste. En un momento nos detuvimos a preguntarle por el camino a un muchacho y nos contestó: Sigan dos kilómetros y ahí está el desmadre. Cuando llegamos al desmadre era una población con tráfico y todo. Como nos acompañaban Francisco y Carrie para quienes el español no es su primer idioma, la palabra desmadre fue un éxito. Si visitas Carpe Diem con frecuencia, recordarás que en las excursiones que hacemos siempre hacemos hashtags de situaciones chistosas y absurdas que nos ocurren, así que el de este paseo es #esundesmadre.

Después de eso, perdidos y todo llegamos como 50 minutos más tarde que el resto de nuestros compañeros de paseo: los Wyld, los Fernández, los Edu y Elena.

Luego del desayuno en terrenos de la mina, Jennifer -nuestra anfitriona- y su equipo nos contaron acerca de la mina y de su triste historia, detenida por intereses mezquinos desde hace ocho años. Acto seguido nos explicaron los procesos de apertura de túneles y de extracción de la plata. También nos informaron acerca de los protocolos de seguridad para visitar el lugar.

Sábes qué fue emotivo, cuando puse la ficha con mi nombre en el registro de ingresos a la mina, como en la película October SkyNo pude sino pensar en quienes ya no pueden colgar su ficha porque perdieron sus trabajos y en quienes tuvieron que migrar como consecuencia dela interrupción de los trabajos en Escobal.

Seguridad y aventura

Cerrada y todo, la mina y los pocos trabajadores que están ahí para garantizar el mantenimiento de todo ese capital desperdiciado reciben visitas educativas. Fuimos provistos con botas, cascos, chalecos reflectivos y un dispositivo para respirar en caso de emergencia, así como otro dispositivo para geolocalización.

En pickups nos condujeron por las instalaciones hasta la entrada y fuimos bajando por los túneles, bajando, bajando y bajando hasta donde se encuentra la veta de plata y otros minerales. En el fondo sí se siente calor, pero no tanto como lo sentí en Semuc Champey y el ambiente es húmedo. En el fondo de la mina el equipo que nos acompañaba nos dio guantes y un martillo para que golpeáramos la mina y tuviéramos la experiencia de minar plata. Yo me distraje y terminé no usando el martillo, pero igual me encantó oír historias sobre la vida en la mina.

De regreso fue mi momento favorito: los vehículos se detuvieron, nos pidieron que apagáramos los teléfonos y todas las luces del túnel fueron apagadas. ¡Silencio y oscuridad totales durante unos segundos! ¡Chispas! Eso es una experiencia surrealista que, aunque yo ya había vivido en la mina Marlin, de San Marcos, volvió a ser algo impresionante, especial e inolvidable. Por cierto…Escobal está cerca de la falla de Jalpatagua, detalle chulo ahora que estamos en temporada de temblores. 

Capital y talentos despediciados

Al volver a la superficie visitamos la maquinaria espectacular necesaria para convertir piedras en los concentrados de zinc y plomo con plata que eran exportados cuando la mina funcionaba entre 2014 y 2017. El equipo que todavía trabaja en la mina se encarga de que todo esté listo para que, cuando al fin se les permita volver a operar, toda la maquinaria y equipo respondan como debe ser. Con todo y todo, ese proceso llevaría 9 meses para que la operación volviera a ser capaz de exportar. Mientras tanto, toneladas y toneladas de material que estaba listo para ser exportado se contamina y se estropea irremediablemente. Y a todo ese desperdicio se le añade el drama humano de los trabajadores que perdieron sus empleos, de los emprendedores que establecieron negocios porque prestarían servicios a la mina y a sus trabajadores… pero quebraron por el cierre, y el de una población que se quedó sin el mico y sin la montera.

La visita a Escobal terminó con un almuerzo sabroso en un restaurante local acompañados por Jennifer, Byron y otro miembro del equipo minero. Yo regresé con un sentimiento agridulce. Fascinado con la tecnología y la ciencia modernas involucradas en la minería -tan radicalmente distinta a la que estudié en mis clases de historia de Hispanoamérica-; pero triste por el desperdicio de capital, talento y recursos a causa de malas políticas y de intereses ruines.

@luisficarpediem

Inpresionante y educativa visita a la mina El Escobal #mina #mineria #escobal #plata #excursion #sanrafaellasflores #santarosa #alegre #geologia

♬ sonido original – Luis Figueroa

En última instancia, esta mina dormida es un recordatorio brutal: el progreso no se detiene por caprichos, sino que se ahoga en ellos, dejando atrás oportunidades perdidas que claman por un despertar urgente.


04
Ago 25

Recuerdos de Manuel Ayau

 

La primera vez que oí hablar de Manuel Ayau fue antes del terremoto de Managua porque mi papá, que entonces era Secretario Ejecutivo del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas, lo había llevado a él y a un grupo de guatemaltecos al INCAE, en la capital nicaragüense.

Yours Truly y Manuel F. Ayau.

Mi padre regresó fascinado con las ideas de Muso, que proponía un gobierno con poderes limitados; libertad para intercambiar; eliminación de privilegios; y el respeto a la vida, la libertad y al cumplimiento de los contratos; propuestas que eran muy poco exploradas y apreciadas en los años 70. Acto seguido, en casa empezamos a leer Tópicos de Actualidad, el folleto que publicaba el Centro de Estudios Económico-Sociales, centro de pensamiento que dirigía el doctor Ayau.

Luego de que me gradué de bachiller, mi padre hizo lo que pudo para que yo estudiara en la Universidad del Muso; y ahí lo conocí en persona. Él era el Rector y a él le correspondió recibirnos a los de la Clase de 1980. El día del acto de bienvenida se subió al podio y dijo: Me han pedido que les dé la bienvenida… así que bienvenidos. Y se bajó. Los del público tardamos unos segundos en entender lo que había pasado y estallamos en risas y aplausos. Entonces él hizo una mueca, y se subió de nuevo para ofrecernos una bienvenida que estoy seguro que no duró más de 3 minutos. Y a mí me ganó el corazón. Es imposible no querer, admirar y respetar a la persona que escribía lo que yo leía en Tópicos de Actualidad, y encima tenía el sentido del humor y el savoir faire que tenía Ayau. Ese era el hombre que, cuando fue electo presidente de la Mont Pelerin Society, en vez de ofrecer un discurso, cantó una parodia de Is it true what they say about Dixie? ; parodia que, muchos años después, Joe Keckeissen convirtiera en Is it true what they say about Muso?

Como él era un Grande, era generoso y sencillo. Muso era magnánimo con sus conocimientos, con su tiempo y con sus recursos. Más de una vez me cachó en alguna inconsistencia y más de una vez me bajó de la moto; pero cuando me ofrecía una luz en el mundo de las ideas -aunque me viera con cara de cómo se te ocurre semejante cosa – siempre lo hizo con un aire de padre y guía. Una vez que le comenté cómo es que cierto personaje era agradable y humilde, a pesar de ser encumbrado me dijo: Ya te diste cuenta de que los más grandes son los más sencillos.

Muso era un contador de historias fenomenal. Uno podía oír y oír sus anécdotas que, encima de todo, no eran cualquier cosa porque él se movía cómodamente entre Premios Nobel y líderes de talla mundial. Estaba como pez en el agua entre estudiantes. Y gozaba en compañía de gente sencilla que, como él mismo, tenía sed de aprender y de descubrir. En sus últimos años, disfrutó mucho las oportunidades que tuvo para escuchar lo que la gente del interior del país que decir sobre su proyecto ProReforma. Nunca le hizo el feo al ejemplo y a las enseñanzas que podía recibir de otros.

Manuel Ayau fue un guatemalteco universal, un hombre del Renacimiento y un prócer; y en esa dirección, la influencia de su ejemplo y de su compromiso con la Libertad inspiró a miles de personas en América Latina y en todo el mundo. Este educador y emprendedor chapín -tan chapín como las champurradas- sembró el amor por la libertad y el descubrimiento en miles de mentes y corazones que desde la academia, desde los medios de comunicación, en la política y casi todos los campos de la acción humana.

Era un sabio porque andaba en busca del conocimiento y en busca de la verdad. Pocos, como él, entendían el significado profundo de aquella frase de Friedrich A. Hayek que dice que todas las teorías políticas dan por sentado que la mayoría de los individuos son muy ignorantes. Aquellos que propugnan la libertad difieren del resto en que se incluyen a sí mismos entre los ignorantes e incluyen también a los más sabios.

Cuando un día de estos yo haga la lista de las cinco bendiciones más grandes que he recibido en mi vida, una de ellas será la oportunidad de haber compartido la mesa con Muso, de haberlo servido y de contar con su ejemplo.

Cuando firmó mi ejemplar de su libro El proceso económico, Muso escribió: Para Luis, con aprecio de su correligionario en la lucha por la libertad. Y así era él, no se veía a sí mismo como el maestro, el líder, el padre y el ejemplo que era, sino como uno más que iba aprendiendo en el camino, y uno más que iba compartiendo en el camino. Para conocerlo mejor, puede escuchar Una conversación con Manuel Ayau, producida por The Liberty Fund.

En un mundo que anhela guías auténticos, el legado de Muso nos recuerda que la verdadera grandeza radica en la humildad y el compromiso inquebrantable con la libertad: un faro eterno para generaciones venideras.

Muso forever!