13
Jul 16

Se juntaron el hambre y las ganas de comer

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Escucha el podcast aquí.

En mi espacio de Facebook publiqué mi columna de la semana pasada titulada: Celebremos la sonda Juno; y en esa publicación los lectores Alejandro Flores y Oscar Gabriel Pineda dejaron comentarios que vale la pena explorar.  La ideas principales de mi columna fueron: la celebración de las virtudes de la racionalidad y de la productividad; la premisa del universo benevolente y la idea de que las ideas son importantes. Dicho lo anterior la realidad importa y la tecnología, la ciencia y la filosofía están íntimamente relacionadas. También la idea de que la grandeza del ser humano y sus logros no son menos que objetos de celebración. No somos dust in the wind.  El hombre es esa criatura magnífica cuyos científicos son héroes y que, en libertad y en colaboración, puede llegar a Júpiter, curar ciertos tipos de cáncer y descifrar el genoma humano. Es mucho más que esas criaturas miserables que ponen bombas en aeropuertos, dinamitan monumentos de la antigüedad, secuestran niñas para venderlas, o renuncian a usar su mente.  Por eso celebro a Juno.

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Flores dijo: Es una lástima que esto se haya hecho con fondos del Estado, en verdad que pone en problemas los fundamentos filosóficos del objetivismo.

El comentario de Flores está relacionado con el hecho de que escribí aquella columna en el marco de la Objectivist Summer Conference 2016 y de que la premisa del universo benevolente y virtudes como la racionalidad y la productividad son propias de la filosofía objetivista. Flores tiene mucha razón cuando identifica que el objetivismo no apoya que el estado (léase el gobierno y por lo tanto los políticos y funcionarios) financie proyectos como la aventura espacial.  De hecho, para el objetivismo el único propósito del gobierno es proteger los derechos de las personas, lo que significa protegerlas de la violencia física.  Dicho lo anterior, ¿te diste cuenta de que mi columna no es una celebración de la Nasa, ni del hecho de que un gobierno haya financiado Juno con dinero ajeno tomado por la fuerza (es decir impuestos)?

¿De qué se trató mi columna? De celebrar la tecnología, la ciencia y la filosofía que hacen posible que los seres humanos puedan curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y llegar a Júpiter.  ¿De qué no se trata mi columna? De celebrar que los gobiernos usen dinero ajeno tomado por la fuerza para curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y llegar a Júpiter.  La cura de ciertos tipos de cáncer es algo bueno (porque salva vidas y elimina el sufrimiento), eso es lo principal. ¿Deberíamos dejar de celebrarlo porque el gobierno estuvo involucrado? Honradamente creo que no. Yo hubiera preferido que aquel descubrimiento fuera hecho sin involucrar la fuerza; pero ¿debería lo accesorio invalidar lo principal? No.  Hubiera preferido que la sonda Juno fuera un proyecto de SpaceX, como el Falcon 9 y Dragón (que celebré en su oportunidad), pero no lo fue.  Me hace feliz que ciertos tipos de cáncer puedan ser curados y que el desciframiento del genoma humano ofrezca esperanza a muchas personas que sufren; y me alegra que Juno haya llegado a Júpiter.  Creo que es legítimo que nos alegremos por cosas buenas y que las celebremos…aunque, de forma accesoria, el gobierno haya estado involucrado.  Así es como son las cosas en este mundo en el que los colectivistas nos arrastran a vivir.  A ese sometimiento, ¿deberíamos añadir la imposibilidad de celebrar lo bueno, porque es bueno? No.

Oscar Gabriel Pineda escribió: A Hayek le hubiera dado un derrame leyendo tanta ingenuidad cientificista y ese culto cuasi-religioso a la razón.

El comentario de Pineda se refiere a Friedrich A. Hayek, ganador de un Premio Nobel en Economía que advirtió contra en cientificismo y advirtió contra el abuso de la razón.

El cientificismo es la práctica de aplicar la ciencia en exceso, o donde no cabe.  Implica una crítica al positivismo lógico que limita el método científico a lo empírico y verificable.

Resulta muy curioso que a Pineda le preocupe que a Hayek le vaya a dar un derrame cuando se discuten ideas, o cuando se busca la verdad de las cosas (porque Hayek ya está muerto). ¿No debería ser más importante explorar ideas filosóficas, científicas y tecnológicas con libertad y honestidad intelectual, que mejor no meneallo para no incomodar a un filósofo difunto, por gigante que sea? Una de las razones más perturbadoras para no cuestionar las ideas de un filósofo (aunque uno lo respete mucho) sería tener hacia él un culto cuasi-religioso que nos impidiera cuestionar sus ideas, o discutirlas, o ponerlas a prueba.

Pero para poner en perspectiva las cosas, Hayek no se opone a la ciencia; se opone a la idea de que el método de las ciencias naturales pueda ser usado en el campo de las ciencias sociales.  Para hacer la historia corta, esto es porque en las ciencias naturales los objetos, o fenómenos de estudio pueden ser medidos y pesados, tienen los mismos comportamientos cuando están en iguales circunstancias, y son ajenos al observador. Por otro lado, en las ciencias sociales los objetos o fenómenos de estudio no pueden ser medidos, ni pesados, pueden tener comportamientos distintos cuando están en iguales circunstancias, y el observador no siempre es ajeno a los fenómenos que estudia.  Por ejemplo, en la ciudad de Guatemala el agua siempre hierve a 98 grados centígrados poco más o menos (como me explicó el lector Aníbal Mejía Cárdenas) y tu no eres parte del agua que observas hervir; pero en la ciudad de Guatemala cada cabeza es un mundo y cada votante emite sufragio de acuerdo con sus valoraciones propias (que cambian) en momentos y tiempos específicos, y tu eres votante y miembro de la sociedad que estudias.

Dejando a un lado si Hayek tiene razón en esto, o no,  ¿en qué parte de mi artículo escribí acerca de aplicar el método científico (que de manera muy, muy sucinta puede describirse como observar, verificar y explicar) a fenómenos sociales? Mi artículo parece clarísimo en que vale la pena celebrar que actualmente se puedan curar ciertos tipos de cáncer, que haya sido descifrado el genoma humano y que Juno haya llegado a Júpiter.  Todos aquellos fenómenos son del campo de las ciencias naturales, no de las ciencias sociales.  Aún si compartiéramos las ideas de Hayek (aún sin hacer de él, o de ellas un objeto de culto cuasi-religioso), ¿Cómo se curan ciertos cánceres sin usar el método científico? ¿Mediante la intuición, con aceite de serpiente, poniendo memes en Facebook? ¿Cómo se llega a Juno sin usar el método científico? Usándo el ojímetro, a ojo de buen cubero, con fé?

Es cierto que en su obra, Hayek advierte contra el abuso de la razón.  Nos dice, por ejemplo, que hay una diferencia entre la idea de libertad desde la perspectiva evolucionista, empirista y británica; y la idea de libertad constructivista, racionalista y francesa.  Nos dice que las teorías racionalistas de la planificación se basaron necesariamente en presumir la existencia de cierta propensión del individuo para la acción racional, así como al a natural inteligencia y bondad de dicho individuo.  La teoría evolucionista demostró como ciertos arreglos institucionales inducirían al hombre a usar su inteligencia encaminándola hacia las mejores consecuencias y cómo las instituciones podrían concebirse de tal manera forma que los individuos nocivos hicieran el menor daño posible.  Puesto de otra forma, las teorías racionalistas suponen, por ejemplo, que como los seres humanos podemos curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y enviar una sonda a Júpiter haciendo uso de la razón, también podemos planificar la sociedad, la economía haciendo uso aquella herramienta. Hayek -sabiamante- nos advierte contra esa arrogancia fatal.

La razón es una herramienta de conocimiento. Es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos humanos. Como es una herramienta o facultad tenemos que elegir usarla; no es una función automática y en cada momento de nuestras vidas somos libres de pensar, o de evadir la realidad. La razón es nuestro único medio para comprender la realidad y adquirir conocimientos.  Los místicos creen que la revelación, por ejemplo, puede ser un medio para comprender la realidad y adquirir conocimientos; y por eso creen que antes del diluvio universal una pareja de pingüinos caminó desde la Antártida hasta las arenas del Oriente Medio para subirse a un arca.  Empero, el rechazo a la razón significa que los hombres deben actuar con independencia y/o en contradicción con los hechos de la realidad.

Pineda dice que aquello es cientificismo; pero, ojalá nos explicara qué es mejor que la razón y el método científico para curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano, o enviar una sonda a Júpiter.

Ayn Rand explica: Los sentidos, los conceptos, la lógica: estos son los elementos de la facultad racional del hombre -su principio, su forma, su método. En esencia, la frase sigue a la razón significa: apoya tus conocimientos en la observación; forma conceptos de acuerdo a las relaciones reales (medibles) entre concretos [no abstractos]; usa conceptos de acuerdo a las reglas de la lógica (con la ley de identidad). Como cada uno de aquellos elementos se basa en los hechos de la realidad, las conclusiones alcanzadas por un proceso de la razón son objetivos.

Celebramos la sonda Juno, pues, es un llamado a celebrar lo bueno porque es bueno; un llamado a celebrar que tenemos esa herramienta magnífica llamada razón, que nos sirve para entender la realidad y hacer uso de ella para curar cánceres, aliviar sufrimientos, y llegar a Júpiter (entre otras miles y miles de cosas buenas más). Gracias a Alejandro Flores y a Oscar Pineda por darme la oportunidad de abundar en estas celebraciones.

Hubo otra participación, la de Alejandro Letona que dijo: Veo un enfoque “infantilista” en el artículo y equiparar a todos en lo bueno tampoco es realista. Definitivamente lo bueno es poco.

No se si lo bueno es poco, o no (y te invito a ver estas imágenes); pero  como explicó Rand, entre quienes partimos de la premisa del universo benévolo hay una convicción fundamental que algunas personas nunca adquieren, algunos la sostienen sólo en su juventud, y algunos mantienen hasta el final de sus días: la convicción de que las ideas son importantes. El que las ideas son importantes significa que el conocimiento es importante, que la verdad es importante, que la mente de uno es importante. Su consecuencia es la inhabilidad para creer en el poder del mal o en el triunfo del mal. No importa cuanta corrupción observe uno en segundo plano,  uno es incapaz de aceptarla como algo normal, permanente, o metafísicamente correcta. Uno siente que “esta injusticia (terror, falsedad, frustración, dolor, o angustia ) es la excepción en la vida, no la regla”.  Uno tiene la seguridad de que en algún lugar de la tierra, incluso si no es cerca de uno, ni está al alcence de uno, la vida humana es posible para los seres humanos, y la justicia es importante. Aunque a veces el mal pase demasiado cerca y ocasione angustia.

Es divertido que a Letona le haya parecido infantilista mi columna, ¿quizás porque usé una caricatura? (¡que de verdad inspiró mi curiosidad infantil!).  Es divertido porque mi idea  de los científicos  tiene mucho que ver con lo heroico en el sentido de que un héroe tiene fines apropiados para el hombre y, por tanto es un pensador. En primer lugar debe sostener valores racionales, y para ello debe ser un pensador, como escribió mi cuate Andrew Bernstein en The Philosophical Foundations of  Heroism.  Andy, por cierto, vendrá a Guatemala en agosto próximo. Quizás Letona ¿no comparte la idea (que no puse en mi columna) de que los científicos por su capacidad de ser inmensamente curiosos  y por su capacidad de maravillarse tienen mucho de niños?

¿Celebramos, o no, lo que representa Juno?


07
Jul 16

Cine, felicidad y la guerra de las ideas

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En el último día de sesiones de la Objectivist Summer Conference 2016, mis tres conferencias favoritas fueron: Cinema as Art; It´s Not Just Enterteinment: How to Analyze Judge and Discuss Movies, por Michael Paxton; la segunda parte de Being Selfish, being Happy, por Tara Smith; y la conferencia filal titulada What Can We Do? por Yaron Brook.

Michael Paxton presentó un útil y práctico sistema para analizar y discutir películas que abarcó desde la formulación del tema hasta los arios elementos cinematográficos que integran una película.  Una guía conceptual y práctica para los amantes de la forma más compleja de arte ya que usa e integra otras formas de arte con el propósito de contar una historia.  En la sesión explicó el papel del director, del cinematógrafo, del guionista, el editor y otros roles clave.  Ciertamente fue una ayuda para aquellos que queremos mejorar nuestra capacidad de discutir películas objetivamente y con la terminología apropiada.

Puedes ver la lista en la ilustración de esta entrada.

También mostró como identificar el tema de una película por medio de preguntas: ¿Quién, o quienes son los personajes principales? ¿Cómo, o donde empiezan? ¿Qué clase de personas son? ¿Que camino han andado? ¿Cómo cambian, o qué aprenden?

Objetivista y feliz

En la segunda parte de su conferencia, iniciada ayer, Tara recordó que la razón es el medio que el hombre tiene para sobrevivir y el medio que el hombre tiene para ser feliz. Recordó que la receta para la felicidad se halla fundamentalmente en la ética, en una moral racional y en una filosofía que nos guía para florecer, que nos permita vivir de forma virtuosa consistentemente; no se puede transferir.  Aunque entre personas podemos afectarnos unos a otros y no somos inmunes a las acciones de otros, no podemos hacer felices a otros; ya que el núcleo de la felicidad es en función de cómo vivimos nuestras vidas; y no en lo que nos pasa en ella.

Habló de la virtud de la productividad y recordó que el trabajo con propósito, el trabajo productivo, es el medio que tenemos para proveer nuestras necesidades materiales y espirituales.

Habló de la perfección, que debemos entender en el contexto de la realidad, de modo que la perfección es posible cuando no se persigue en circunstancias irreales.

La felicidad, dijo, es un proceso, no es estática, reside en hacer el bien de una manera que sirva a la vida.  Pero, claro, no a la vida como existencia, sino a la vida plena, a la vida de uno, a la vida en la que es posible florecer virtuosamente.

¿Qúé podemos hacer?

En su artículo titulado What Can We Do? Ayn Rand abordó el tema de qué puede hacer un individuo para tener efecto en el cambio cultural de carácter filosófico.  En esta conferencia Yaron Brook abordó magistralmente aquel tema enel conexto del Movimiento Objetivista 2.0.

Con la maestría que sólo él puede hacerlo, Yaron Brook llamó la atención sobre el hecho de que nos hallamos en una guerra de las ideas en la que lo que está en riesgo es nuestra libertar, nuestra propiedad y nuestra vida. Al preguntar por qué deberíamos luchar en esa guerra resumió: porque lo que está en juego es nuestra vida y nuestros valores.

Recordó que el mundo no es determinista y que lo único que determina el mundo son las decisioines de las personas que vivimos en él.  Recordó que -al mismo tiempo que ocurren cosas horribles en el mundo- están ocurriendo cosas maravillosas también. Soy optimista, dijo, porque veo lo que están haciendo algunas personas y veo que podemos cambiar las cosas. Este es un mundo de ideas y de filosofía y lo que causa los cambios son las ideas.  En ese contexto, a la pregunta de cómo cambiar el rumbo del mundo y la civilización respondió: Learn, o sea profundizar el conocimiento del objetivismo como filosofía; Live, o sea vivir esa filosofía al máximo; Speak, o sea participar activamente en la guerra de las ideas; y Support, o apoyando con los medios que estén al alcance de uno a quienes están en la primera línea de aquella guerra.


07
Jul 16

Cuentos cortos, egoismo y felicidad, y la cultura

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Tres fueron mis conferencias favoritas de ayer durante la Objectivist Conference 2016: Finding Fuel in Short Fiction: Giving Full Conscious Value to the Writer´s Choice, por Shoshana Milgram; Being Selfish, Being Happy, por Tara Smith (que es una de mis expositoras favoritas); y Objectivism Indispensable Value to Understanting -and Changing- the Culture, que fue un panel en el que participaron Don Watkins, Steve Simpson (que acaba de editar un libro que te recomiendo: Defending Free Speech) y Elan Journo, autor de Winning the Unwinnable War, libro que he recomendado en ocasiones anteriores.

El objetivismo es radical no sólo en sus ideas morales y políticas sino, especialmente, en cómo guía el pensamiento.  Ofrece un marco intelectual poderoso para conceptualizar y tener impacto en temas culturales y políticos.  Los presentadores, autores de los libros mencionados arriba, ofrecieron perspectivas objetivistas con respecto a temas como la desigualdad, la libertad de expresion y la política internacional.

Combustible espiritual

La mañana, sin embargo, empezó con la parte de literatura del curso Spiritual Fuel: Appreciating Various Forms of Art.  Para el curso leímos el cuento The Last Sixty Minutes, por la ganadora del Premio Pulitzer Susan Glaspell.  Un cuento inequívocamente romántico, por una autora que en su momento defendió El manantial contra la censura.

En esta obra y luego de reflexionar sobre su vida y su carrera, un hombre decide cambiar el curso de aquella. Te recomiendo que la leas y te preguntes si puede inspirarte y por qué.

Durante la conferencia, Shoshana nos recordó que dado que tenemos la facultad volitiva, las elecciones que hacemos son importantes y son la clave para el arte romántico; y comentó que el hecho de que las puedan cambiar el curso de sus vidas, incluso al final de las mismas, da pie para una grandes historias.

Objetivista y feliz

La idea de que una persona pudiera ser egoísta es tan ajena a nuestra cultura, que las personas luchan para entender qué querrá decir Ayn Rand con aquello. En esta primera parte de su conferencia, Tara Smith, explicó las características cruciales del egoísmo racional, qué no es egoísmo racional, y para qué sirve aquel.  Empezó a explorar laforma en la que el egóismo de las personas es su único medio para conseguir la felicidad sostenible.  Hoy continuará con este asunto.

El principio del egoísmo es la razón, su objetivo es el florecimiento y la pregunta clave es: ¿Qué significa para ti?  Explicó que la vida es un proceso autogenerativo y auto sostenible y que para florecer, para alcanzar la felicidad debemos actuar y promover nuestros intereses propios.

Tara explicó que el egoísmo no es transparente porque no siempre sabemos como promover nuestro propio interés; el egoísmo no es subjetivo porque no todo lo que pensamos que es en nuestro propio interés lo es en realidad; no es materialista porque, aunque tiene componentes materiales, lo cierto es que las personas también tenemos una dimensión espiritual, entendiendo espiritual como atingente a la mente, necesidades como orgullo, relaciones, o arte, por ejemplo; el egoísmo no es automático, hay que pensarlo; y tampoco es hedonista porque el placer no es un estándar; sin embargo, el egoísmo no es anti-placer, no por ver el árbol debemos perder de vista el bosque (digo yo); el egoísmo es notablemente apasionado porque la vida está en la mente; el egoísmo no es depredador ya que abusar de otros no resulta en nuestro propio mejor interés, el egoísmo no sanciona el sacrificio de otros.

Tara aconsejó que para construir un yo, para uno mismo, hay que ponerle atención a las cosas que a uno le gustan y pensar acerca de ellas, pensar por que es que le gustan a uno y cuando eso está entendido hay que perseguirlas y disfrutarlas.

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05
Jul 16

La música, y cómo ser objetivo acerca del objetivismo

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¿Y si empiezas tu día de clases con una sobre música?  Ayer empezó el curso de dos días titulado Listening to Music: An Ear Training Approach, por Thomas Shoebotham. Este curso -en la Objectivist Summer Conference 2016–  parte de la premisa de que la música es algo que apasiona a muchas personas; y, sin embargo, muchos encontramos que es difícil describir lo que sentimos por la música.  Thomas presentó muchos ejemplos de música grabada y tocada en vivo (con cello y un piano electrónico) para ayudarnos a apreciar mejor cómo se integran los materiales musicales y nos mostró estratégias para profundizar en el entendimiento de esta forma de arte que es algo elusiva.

Thomas sugirió que cuando escuchemos música por placer y para entenderla, no lo hagamos mientras hacemos otras cosas, esto es para enfocarnos.

Nos proveyó con vocabulario básico como tono, que es una propiedad del sonido, una frecuencia que os permite distinguir la música del ruido porque aquella es estable; el ritmo que es el lapso que dura el sonido; el beat (¿pulso?) que es la pulsación regular. Nos recordó que el ritmo y le pulso no son lo mismo y que suelen ser confundidos. Aprendimos qué es la métrica, el patron de pulsos fuertes y pulsos débiles; el tempo rubato que es una distorción deliberada del pulso o el ritmo con propósitos expresivos; la melodía, que es la unión de ton y ritmo; y los motifs que son pequeñas células musicales o ladrillos con lo que se construyen piezas más grandes.

Con esos y más herramientas, el curso -que duró dos sesiones en lunes y martes- nos dió posibilidades de apreciar mejor la música.  Thomas recomendó: sean pacientes consigo mismos, aprendan a cantar, o a bailar para poner la música en sus cuerpos.

La objetividad acerca del objetivismo:

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La filosofía es una disciplina demandate que requiere rigor intelectual y honestidad escrupulosa, advirtió Gregory Salmieri.  Toma años de pensamiento disciplinado entender y evaluar sus principios e incorporarlos a la vida de uno [díganmelo a mí, digo yo]. Ese trabajo continúa a lo largo de la vida de uno en tanto uno usa la filosofía para mantener integrado un creciente corpus de conocimiento (checando premisas cuando es necesario).  Recordó que ser objetivista quiere decir respetar los hechos y hacerse responsable de los conceptos, conclusiones y valores propios de uno; aún si uno no ha originado aquellas ideas uno mismo, uno si puede responsabilizarse de elegirlos conscientemente.

Salmeri habló sobre cómo ser objetivo acerca del objetivismo, incluyendo la necesidad de estar concientes acerca de qué principios filosóficos sabemos que son verdaderos y cómo sabemos que son verdaderos, así como que preguntas nos quedan por contestar.  Nuestras ideas y valores deben estar en contacto con la realidad.  Puso atención especial en los errores comunes en los que caemos cuando nos entusiasmamos con la filosofía e hizo énfasis en la necesidad de que los miembros del movimiento objetivista respeten las necesidades congnitivas de otros miembros, así como sus contextos de conocimiento.

Lamentó que, en nuestra cultura, normalmente no veamos mucho interés en la búsqueda de la verdad, y que la gente prefiera pertenecer, más que buscar la verdad.

Explicó que le objetivismo es filosofía porque tiene que ver con los temas fundamentales con referencia a la forma en que dirijimos nuestras vidas; es un movimiento filosófico porque la objetividad es necesaria; es un sistema filosófico porque está integrado y no es sólo una colección de citas filosóficas; y es una filosofía, porque hay otras; y es la filosofía de Ayn Rand basada en los trabajos de esa filósofa; es una filosofía radical porque reta 2000 años de dradiciones que están son fundamentalmente mal  y son las causas por las que estamos en crisis moral.

Recomendó diferenciar entre la filosofía de Ayn Rand y sus preferencias personales,;sus ideas en otros campos que no son filosofía; sus juicios sobre tendencias; personas y eventos históricos, o contemporáneos.


04
Jul 16

La escultura, y objetivismo y libertarianismo

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En la Objectivist Conference 2016 mis conferencias favoritas de ayer fueron:

  1. The Value of the Visual Arts: How to Appreciate Sculpture and Still Life Painting, por la escultora Sandra Shaw y la pintora Linda Mann.  ¡Las naturalezas muertas, de Mann son bellísimas y excelentes!
  2. Objectivism and Libertarianism, por Yaron Brook y Onkar Ghate.

La escultura dramatiza la figura humana en forma tridimensional y apela a nuestra habilidad de ver las cosas y tocarlas; y como sucede en todo tipo de arte lo que buscamos en ella afecta lo que obtenemos de ella.  Shaw mostró The Column of Live por M. Hoffman y explicó como es que esa obra de arte nos muestra un mundo en el que eso es posible, la figura de dos seres humanos completamente expuestos en un mundo benevolente donde la serenidad, el amor, las relaciones y lo pacífico son posibles.

Shaw mostró The Painters´s Honeymooon por F. Leighton y Eva Buttler With a Dove, por A. Munro que recrean un mundo en el que la gentileza es posible.  También mostró The Sluggard, de F. Leighton que ilustra esta entrada.  La ideas de un universo benevolente se capta por medio de todas aquellas obras.

Entre las artes visuales, la escultura tiene la ventaja de que pone los objetos en nuestra dimensión, de la misma forma en que observamos la realidad y de la misma forma en la que los objetos están presentes en nuestro mundo.  Nos ofrece la experiencia de la realidad y de la grandeza del potencial humano (como en el David, de Miguel Angel). El hecho de que la escultura atienda a nuestras facultade de ver y tocar enfatiza su relación con la realidad.  Nuestra capacidad de percibir la existencia de las cosas depende de la vista y del tacto; y sin ellos nuestra capacidad de experimentar la presencia de entes estaría severamente limitada.

El foco principal de la escultura son las personas, los seres humanos; y su valor central es que nos ofrece una vista fundamental de los seres humanos y de su potencial.  Nos muestra que los seres humanos somos capaces de alcanzar logros, de ser felices y de ser inspiradores.

Shaw sugirió que las preguntas principales que debes hacerte cuando ves una escultura son: ¿Qué clase de ser es este? ¿Está floreciendo, o es inspirador? ¿Qué clase de vida vive? ¿En qué clase de mundo vive? La suya, ¿presenta una figura ideal? Cuando veas una escultura se explícito contigo mismo con respecto a qué quieres de ella.  Se muy egoísta cuando veas una escultura.

De las pinturas de Linda Mann voy a decir que me dejaron fascinado.  Yo nunca les había puesto atención a las naturalezas muertes.  En mi escala de mi muy humilde apreciación del arte estaban un escalón abajo de los paisajes, y estos estaban un escalón abajo de las pinturas que involucraban personas y acciones.  Ahora he aprendido el valor de las naturalezas muertas.

Estas nos recuerdan que el universo es inteligible y ordenado.  Nos hablan de perspectiva y de lo importante que es enfocarse y en la importancia, no de los detalles de la realidad, sino de los detalles escogidos por el artista.

De las pinturas que mostró Mann me impresionaron muchísimo una de una vasija griega y un broche, una de un florero de cristal y una tetera japonesa de hierro, y otra de una urna griega preciosa.  Las tres pinturas que -sin duda alguna- le hablan a nuestros sentidos de vida y hacen concretos nuestros valores abstractos.

Objetivismo y libertarianismo:

Yaaron Brook y Onkar Ghate cuestionaron que ideas como derecha e izquierda, o liberalismo y conservadurismo sean apropiadas para etiquetar al objetivismo; principalmente porque el objetivismo es una filosofía y no una ideología política.

Observaron que hay muchas coincidencias entre Ayn Rand y Ludwig von Mises; pero que se aproximan al capitalismo de laissez-faire (cuyo objetivo fundamental es proteger los derechos individuales, que son la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la libertad) desde dos perspectivas muy diferentes.

Yaron y Onkar hicieron énfasis en la importancia de sancionar lo bueno; y no sancionar lo malo.


03
Jul 16

La filosofía del arte y el movimiento objetivista 2.0

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Para mí, el primer día de la Objectivist Summer Conference 2016 tuvo dos momentos estelares: el día comenzó con Spiritual Fuel: Appreciating Various Forms or Art, con Aaron Smith; y la sesión general titulada The Objectivist Movement 2.0 por Onkar Ghate y Yaron Brook.

En la primera exploramos ideas como la de que el arte es una necesidad profunda para los seres humanos y con que la filosofía del arte tiene que ver con la teoría de nuestras respuestas frente a lo bello.  El arte toca emociones profundas que se formaron muy temprano en nuestras vidas y requiere mucho esfuerzo intelectual entenderlas.  Para entender la naturaleza del arte tenemos que entender la naturaleza de la filosofía y ya sabemos que Ayn Rand dijo que todos necesitamos una filosofía, para entender el mundo en que vivimos, y para entender cómo es que adquirimos conocimientos, por ejemplo.

Un sentido de la vida es el resultado de integraciones formadas por la elecciones y las emociones que experimentamos; y nos produce reacciones inmediatas frente lo que nos rodea.  Es difícil entender el sentido de la vida de los demás y el propio.

El arte no juega un papel utilitario pero juega un papel muy importante.  El arte llena nuestra necesidad de entender el mundo y la necesidad de entender la suma de nuestra visión fundamental de la vida en términos concretos.  Es la concretización de la metafísica, la objetivización de las abstracciones metafísicas.  Reproduce objetos con enfoques particulares, no es cualquier tipo de reproducción.

Necesitamos ver nuestras abstracciones fundamentales de una forma concreta y perceptual.  El arte está basado en el hecho de que no podemos andar por ahí sólo con abstracciones.  Necesitamos, también, combustible espiritual, o algo de motivación.  El arte nos inspira. El arte nos recuerda que el mundo no es sólo lo que experimentamos a diario; sino que es acerca de vivir, y de enfocarse en lo que es importante.

El arte lleva su mensaje por medio de lo que el artista elige mostrar.  No es acerca de reproducir la realidad, ni puede hacerse sin evaluar; el arte lleva su mensaje por medio de la selección y el énfasis.

A la teoría del arte uno debe aproximarse de la misma manera en que se aproxima a una teoría compleja, concluyó Smith.

El movimiento objetivista 2.0

La conferencia de Onkar y Yaron puso al movimiento objetivista en el Siglo XXI.  Ha llegado el tiempo de que el movimiento objetivista entre en una nueva fase de desarrollo; una que ponga mayor énfasis en las comunidades objetivistas.

Onkar definió movimiento como un grupo de personas que trabajan juntas para promover ideas que comparte.  Recordó que el objetivismo es una filosofía para vivir en la tierra e invitó a los que comparten las ideas objetivistas a tener un enfoque implacable en lo positivo y a no sólo pensar mejor, sino que a actuar mejor.  ¿Que distingue al objetivismo? El hecho de que piensa seriamente en la moral y en que la moral importa.

Ser parte de un movimiento implica ser parte de una comunidad y el objetivismo debe ser un comunidad de intelectuales.  Onkar y Yaron recordaron que en una comunidad de intelectuales los desacuerdos son inevitables; y no pueden ser ignorados.  No hay movimiento en el que no haya desacuerdos serios en varios niveles.  El objetivismo es una filosofía para vivir en la Tierra; una comunidad de intelectuales dedicados a promover el conocimiento, un fenómeno positivo.

Estas meditaciones son oportunas porque no falta quienes saquen de contexto las palabras de Howard Roark cuando dice: I do not cooperate, I do not colaborate; así como las palabras de Rand en 1968, cuando dijo: Objectivism is not an organized movement, only few people understand Objectivism.  Eso ha cambiado en 78 años y el Ayn Rand Institute está preparado para el Movimiento Objetivista 2.0  del cual quiero ser parte.


28
Abr 16

Sigue la legislación demagógica: exoneraciones y privilegios

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Puede que sea cierto eso de que mente sana en cuerpo sano; lo que sí es cierto, cierto es que el fortalecimiento -que es el hábito de ejercitar el cuerpo para hacerlo fuerte, vigoroso y saludable- es una virtud derivada del orgullo. También es cierto, cierto que para triunfar en la aptitud física y de salud se necesita de racionalidad, honestidad, laboriosidad, determinación, perseverancia y responsabilidad.

El enfoque principal del fortalecimiento, como el del orgullo es hacia el interior de los individuos, son virtudes introvertidas dirigidas a construirse uno mismo a la imagen de sus valores.  De ahí que el objetivo del deportista o el atleta racional no sea vencer y menos humillar al otro, sino probarse a sí mismo que puede ser mejor.  (Y cuando escribo esto veo mi panza y me perturbo).

Si quieres saber más de este tema, te recomiendo Objetivismo: la filosofía benevolente, por Warren Orbaugh.

El asunto viene al caso porque hoy nos enteramos de que en el Congreso de la República (en otra expresión de demagogia y populismo) hay una iniciativa de legislación para exonerar del impuesto sobre los rendimientos del capital (conocido como Impuesto Sobre la Renta) y del Impuesto al Valor Agregado a empresas que patrocinen deportistas de alto rendimiento.

Está claro que siendo virtudes el fortalecimiento y el orgullo, las actividades deportivas son algo objetivamente bueno. Y admiro y respeto a los deportistas que ganan medallas y competencias. Lo que no está claro, sin embargo, es por qué -a título de qué- es que los tributarios tenemos que pagarles sus actividades de fortalecimiento a terceros.  Puesto de otra forma, el dinero de los tributarios que se usa para financiar las aficiones deportivas de unos individuos son transferencias forzadas de propiedad ajena que sirven a intereses particulares y específicos en perjuicio de otros.  Una exoneración de impuestos a unos individuos, para financiar a otros, eleva arbitrariamente la carga tributaria sobre los individuos que no son exonerados y privilegia a los que no tienen que pagar el impuesto…además de privilegiar a los que reciben los recursos.

Es un error acudir al argumento colectivista de que los éxitos deportivos de los aficionados beneficiados con las transferencias de riqueza le traen gloria al país. Porque tal línea de argumentación no resuelve el hecho de que cuando no se toma dinero ajeno por la fuerza para dárselo a los aficionados a los deportes; a unos tributarios se les quita el peso de los impuestos para elevar el peso sobre otros. Además no es cierto que los guatemaltecos ganamos medallas, ni campeonatos; las ganan aquellos que han competido y han tenido la racionalidad, honestidad, laboriosidad, determinación, perseverancia y responsabilidad necesarias para competir y ganar. Es una victoria pírrica moral conseguir que otros paguen por las aficiones de unos pocos; y la situación no mejora si tal victoria si se logra al grito de ¡pan y circo!

Es cierto que la autoestima de muchos necesita ser alimentada (falsamente) con los éxitos de otros; pero, ¿de verdad deberíamos alentar esa miseria?  Además que no te engañen, esta legislación se trata de privilegios para los que reciben los recursos, y privilegios para los que no tendrán que pagar el impuesto.  En perjuicio de los que no tienen otra opción que pagar porque el ISR se lo quitan antes de que le entreguen el cheque de su sueldo.  ¿Por qué es que un comerciante en Huehuetenango, o en Izabal tiene que cargar con más ISR e IVA como consecuencia de que un empresaurio en la ciudad de Guatemala fue exonerado de ese tributo?

Actualización: La Fundación Amigos del deporte olímpico publicó una perspectiva sobre este tema; misma que, en el fondo, no invalida el principio de que las aficiones personales de unas personas no deberían ser financiadas con dinero ajeno tomado por la fuerza, ni con privilegios y exenciones concedidas a terceros.

La foto es por Philippe Magnier (Francia, 1647-1715) (Jastrow, 2007) CC BY 2.5 , via Wikimedia Commons.


02
Feb 16

Celebramos el Día de Ayn Rand

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Puedes escuchar el podcast aquí.

El 28 de diciembre de 2015 visité los cenotes de Candelaria en Huehuetenango; y la belleza, el silencio, la paz y el encanto del lugar invitan a pensar; particularmente en todas las cosas buenas que uno tiene,o recibe en la vida.  En las personas que con su amor y su amistad enriquecen la vida y en la dicha de sentirse orgulloso de uno mismo.

¡Hoy es el Día de Ayn Rand o Día del egoísmo! y celebramos el 111 aniversario del nacimiento de aquella filósofa y novelista cuyas obras han influido mucho en mi vida.

En este Día de Ayn Rand aprovechemos para desafiar cualquier premisa basada en el deber, para reafirmar el amor por nuestros valores, y para honrar el principio de que la alegría de vivir es un fin en sí mismo.

Entonces: ¡Feliz y egoísta Día de Ayn Rand!

Ayn Rand, filósofa y novelista, es la creadora del “Objetivismo” – la filosofía del egoísmo racional, una filosofía “para vivir en la Tierra” — y autora de best-sellers como “La Rebelión de Atlas“ y “El Manantial“.

El significado del Día de Ayn Rand es “egoísmo”. Para celebrar el Día de Ayn Rand, haces algo que normalmente no haces en ningún otro día de fiesta: te das un regalo a ti mismo. El Día de Ayn Rand es para que obtengas ese objeto de lujo que anhelas pero que normalmente no compras, o para realizar esa actividad que siempre dejas para más adelante, esa actividad que te encantaría hacer y para la que nunca tienes tiempo.

El Día de Ayn Rand [o Día del egoísmo] es para que recordemos que el placer es una necesidad real, una exigencia psicológica de una consciencia volitiva. Para el hombre, la motivación, la energía y el entusiasmo no son algo que podamos dar por hecho; la depresión patológica no sólo es posible, sino que está creciendo de forma alarmante en nuestra cultura, una cultura que predica el deber y la auto-denigración. La alternativa no es una diversión superficial de corto plazo, sino un placer real, profundo y auto-gratificante. En el Día de Ayn Rand, si haces algo que normalmente considerarías “divertido” o “entretenido”, hazlo bajo una premisa diferente y con un significado más profundo: aceptando el hecho que necesitas placer, que te lo mereces, y que el propósito y la justificación de tu existencia es conseguir lo que quieres – lo que realmente quieres – con plena consciencia y dedicación.

En “El Manantial”, Peter Keating llega a darse cuenta de esto:

“Katie, yo quería casarme contigo. Era la única cosa que realmente quería. Y ese es el pecado que no puede ser perdonado: que no hice lo que quería. La sensación que tengo es tan sucia, tan inútil y monstruosa, como lo que uno siente sobre la locura, porque no tiene ningún sentido ni dignidad, es sólo dolor, y dolor en vano. . . . Katie, ¿por qué siempre nos enseñan que es fácil y malo hacer lo que queremos, y que necesitamos disciplina para refrenarnos? Es la cosa más difícil del mundo, hacer lo que queremos. Y se necesita el mayor tipo de valor. Quiero decir, lo que realmente queremos. Como el que yo quisiera casarme contigo. No el que quiera acostarme con cualquier mujer, o emborracharme, o que mi nombre aparezca en los periódicos. Esas cosas… no son ni siquiera deseos… son cosas que la gente hace para escapar de los deseos, porque es una responsabilidad tan grande, el realmente querer algo”. [pp. 599-600]

No seas un Peter Keating de esos que abundan. Desafía cualquier premisa basada en el deber, y reafirma el amor por tus valores para honrar el principio de que ¡la alegría de vivir es un fin en sí mismo!  Lo celebraré con algo bueno…pero todavía no he decidido con qué. ¿Cómo vas a celebrarlo tu?

Para ilustrar esta nota compárto el grito de La rebelión de Atlas que hice en uno de los cenotes de Candelaria.

El texto en itálicas es por Harry Binswanger, publicado en HBL en el aniversario del nacimiento de Ayn Rand; y lo tomé de objetivismo.org.


01
Sep 15

Día de “La rebelión de Atlas!

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El 2 de septiembre se celebra el Día de La rebelión de Atlas; Esto es porque Ayn Rand comenzó a escribir esa novela en un día como hoy.  Además a lo largo de la obra esa fecha aparece en varias ocasiones:

  • En la primera escena del libro un vago le pregunta a Eddie Willers ¿Quién es John Galt?; y poco más adelante, mientras Eddie camina por las calles de Nueva York ve un calendario gigante que tiene la fecha 2 de septiembre.
  • En esa misma fecha  Dagny y Hank deciden tomar vacaciones juntos; y durante ese viaje es que descubren un motor que revolucionaría el uso de la energía en el mundo.
  • El célebre discurso del dinero, de Francisco D´Anconia ocurre durante una fiesta el 2 de septiembre.
  • La empresa D´Anconia Copper fue nacionalizada un 2 de septiembre; y en la agenda de Francisco estaba anotado: ¡Hermano, tú lo pediste!

Esta fecha es buena para festejar la creatividad y el espíritu emprendedor de aquellos hombres y mujeres a los que Ayn Rand celebra por medio de sus personajes en La rebelión de Atlasasí como a la mismísima Rand.  A mí me gusta personalmente porque ahora ¡Faltan 15 días para mi cumpleaños!

La foto es de mi Primera edición de Atlas Shrugged.


12
Ago 15

Conversación sobre “Objetivismo: la filosofía benevolente”

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En Objetivismo: la filosofía benevolente mi amigo y maestro, Warren Orbaugh, explica -en español- toda la filosofía de Ayn Rand así como los aportes recientes de otros objetivistas.  De modo que el libro es comprehensivo del movimiento objetivista; y reune aportaciones que se pueden encontrar separadas, pero que por primera vez se hallan en un sólo volumen ¡y en español!  Esto hace que el trabajo intelectual de tener acceso a aquellas aportaciones sea más facil.

En el libro, Warren hace sus propias aportaciones filosóficas en el campo de la estética y del arte; especialmente en el de la arquitectura.  Abunda en los diferentes tipo de arte y explica qué tipo de arte es la arqutiectura.

En la conversación que ilustra esta entrada, Warren explica cuáles son las principales objeciones a la filosofía objetivista y las aclara para los que no están familiarizados con ella.

En Objetivismo: la filosofía benevolente, Warren Orbaugh explica que hay quienes confunden el objetivismo, que es un movimiento filosófico, con el libertarianismo, pero en realidad son dos cosas diferentes.  

El objetivismo es un sistema filosófico. El libertarianismo no.  El libertarianismo consiste en una postura política: en respetar el proyecto de vida del otro, en tanto este no viole los derechos de los demás.  Varios sistemas filosóficos coinciden en sus principios con este postulado.  De tal manera que los libertarios pueden estar de acuerdo en este punto y diferir en otros principios.  El libertarianismo no responde a preguntas como ¿Cómo lo sabemos? ¿Son necesarias y posibles las respuestas a esas preguntas para defender la libertad? Los sistemas filosóficos son los que responden a esas preguntas, dice Warren en la Introducción del libro.

Un sistema filosófico es un conjunto de principios que responden a nuestras inquietudes de ¿Qué es la realidad? ¿Cómo lo sabemos? Y según las respuestas a lo anterior ¿Cómo debemos actuar? ¿Cómo debemos relacionarnos con los demás? ¿Qué es importante?, explica en Objetivismo: la filosofía benevolente.

Warren indica que uno de los principios fundamentales del objetivismo es que la razón –la facultad que integra e identifica el material que nos dan los sentidos– es el instrumento de sobrevivencia del hombre, y por tanto, el compromiso de guiarse por ella debe ser una incesante e inviolable obligación. Cada pregunta teórica debe y puede responderse usando la razón; cada acción práctica debe y puede ser guiada usando la razón.

Objetivismo: la filosofía benevolente fue publicado por Editorial EpistemeYa está disponible para Kindle.  Si disfrutas más de los libros leyéndolos físicamente puedes adquirirlo en la Marro-King, la librería que está en el Cuarto piso de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín, o escribiendo a ediciones@ufm.edu