¡Carajo, la lluvia no para!
The day is cold, and dark, dreary;
it rains and the wind is never weary.
H. W. Longfellow
Hoy, que veo en la portada de El Periódico a la gente pasando un deslave y cuando leo acerca de las penas que pasa la gente, me da rabia. Y me da más rabia cuando leo que la administración de Los Colom/Espada quiere más y más dinero, según ellos para enfrentar la emergencia.
¡Carajo!, si el año pasado hasta reunieron a los países amigos y les pidieron plata para enfrentar los daños de Agatha. Y duarante todo el año no resolvieron nada y les agarró el invierno de 2011 y ¿qué pasó? A los daños que dejó Agatha se les sumaron los daños de este año. ¡No jodan! ¡Caterva de sinvergüenzas!
Los fenómenos naturales no pueden ser evitados; pero las tragedias humanas como consecuencia de la ineptitud, de la irresponsabilidad y de la corrupción sí.
Aprovechando el temporal, muchá: ¡Que un mal rayo los parta! A ustedes, que por andarle metiendo dinero a la campaña electoral dejaron sin reparar carreteras y puentes. A ustedes que construyen carreteras y puentes deshechables. A ustedes que no dragaron. A ustedes que insisten en hacer piñata con el dinero de los tributarios. A ustedes que literalmente están hundiendo a los guatemaltecos.
Aprovechando el temporal, muchá: ¡Que no puedan dormir por las noches! Que las miradas de los niños con hambre les espanten el sueño. Que las miradas de los ancianos enfermos impidan dormir. Que el desasosiego de los padres angustiados les hagan pasar malas, noches tras malas noches. Que el clamor de toda la gente que pasa penas por causa de ustedes atormente sus noches.
Aprovechando el temporal, muchá, bájense de los todoterreno y de los helicópteros, dejen de pensar sólo en cómo se aferran al poder, dejen de desviar el dinero de los guatematlecos hacia sus cuentas personales -donde se les volverá sal-. Dejen de hacer lo que hacen siempre y dejen que otros hagan. Denle espacio a soluciones creativas, innovadoras y disruptivas.
Mientras que los anacrónicos celebraban el Día de la Raza, unos celebraban el de la hispanidad y otros el de la resistencia étnica. Y, ¿cuál era el eje de los que festejaban la tercera conmemoración? La consabida caminata que estorba el tránsito en la ciudad de Guatemala y las cantaletas de siempre: No al neoliberalismo y no a la explotación minera, entre otras.
Cantaletas y todo, comparto dos de aquellas con la dirigencia indígena. Como libertario, comparto sus objeciones contra el neoliberalismo. Un neoliberal favorece los tratados de comercio como el DR-CAFTA; pero un libertario prefiere la eliminación unilateral de aduanas. Un neoliberal favorece la dolarización; pero un libertario prefiere la libre elección de monedas. Un neoliberal favorece las privatizaciones monopólicas de empresas estatales; pero un libertario prefiere la desmonopolización y la liberalización del mercado. Al neoliberal le entusiasma el flat tax; pero el libertario prefiere el poll tax. Un neoliberal propondría eliminar las exenciones del ISR; pero un libertario eliminaría ese impuesto a los rendimientos del capital. Un neoliberal sigue las directrices del FMI; mientras que un libertario cerraría aquella organización.
Con respecto de la minería, estoy de acuerdo con la consigna; pero con un caveat: Yo diría que No a la minería estatizada. Lo ideal, diría yo, es que en lugar de que el Estado fuera dueño del subsuelo y de sus productos, los propietarios del suelo fueran propietarios de lo que hay debajo de él.
Para desgracia de los más pobres, la legislación guatemalteca refleja la tradición colectivista y estatista de las leyes coloniales y privó de la propiedad del subsuelo y de sus productos, a los dueños del suelo. Como consecuencia de ello hay un divorcio y un abismo profundo entre los intereses de los políticos socialistas y sus funcionarios, y los de quienes deberían enriquecerse con el oro, el petróleo, la plata y otras maravillas que hay bajo sus propiedades.
Muchos de los problemas de la pobreza, y ciertamente que los problemas de conflictividad, se resolverían si, por medio de títulos de usufructo, a la gente se le pudiera garantizar su derecho a lo que hay en el subsuelo. Así, el oro y el petróleo, por ejemplo, no serían de quienes controlan el Estado, ni de las transnacionales, sino de la gente. Y la gente decidiría si vende su derecho, o cede su control, o no.
Así, sí tendríamos qué celebrar.
Columna publicada en El Periódico.
El martes tuve una discusión, en Facebook, con cuates que están promoviendo una ley contra el robo de teléfonos móviles y contra las extorsiones. Si me escribes a roark61@gmail.com te mando una copia de la propuesta.
La discusión comenzó porque uno de ellos dijo que el que se opone a aquella iniciativa es porque es parte del crimen organizado. Argumento falaz y tremendista por la misma razón que quienes nos denunciamos la ley antiadopciones no somos robaniños; y los que nos cuestionamos las escuelas estatizadas no somos enemigos de la educación. No voy a abundar; pero supongo que es fácil cachar en qué consisten la falacia y el tremendismo.
La iniciativa 4306 me incomoda porque levanta expectativas irreales. Argumenta que el robo de móviles y las extorsiones van a cesar si hay una ley específica para aquellos ilícitos. Pero el problema, en Guatemala, no es la falta de leyes específicas, sino el incumplimiento de las leyes generales que hay.
El Código Penal ya castiga el robo y la extorsión. La policía (y, ¿quién no?) sabe exactamente en dónde es que operan (todos los días y a toda horas, casi sin ser molestados) los ladrones de móviles y los extorsionistas. Lo que pasa es que no se persigue a los ladrones, y si se los persigue no se los procesa. Si se los procesa no van a dar a la cárcel. Si van presos, no es por mucho tiempo, o desde prisión (bajo las narices de las autoridades, hazme el favor) extorsionan. Yo digo que lo que hay que hacer es cumplir con las leyes que ya existen y que todo lo demás son papas y panes pintados.
Estoy de acuerdo, sin embargo, en que un par de delitos para los operadores (porque hay mara llevada por mal), no estarían de más. La verdad es que los operadores deberían sentirse obligados moralmente, con su clientela, a no reactivar teléfonos de dudosa procedencia. Y que bueno sería que no hubiera necesidad de llegar al punto de tener que coaccionarlos. Empero, sus clientes ya les tuvimos suficiente paciencia.
No dudo de la buena intención de quienes promueven la iniciativa citada; pero si queremos combatir los robos y las extorsiones, debe haber una relación directamente proporcional entre el objetivo que perseguimos y los medios que usamos. Y digo que es más efectivo aplicar las leyes que ya hay, que multiplicar las leyes que no van a ser aplicadas. El problema, entre nosotros, y lo que debemos resolver es la impunidad. La im-pu-ni-dad
Los siento, muchá, pero este asunto requiere una solución de fondo…no una ley más.
El capítulo local de HacksHackers, una organización mundial cuya misión es difundir el conocimiento, la información y las ideas, llevará a cabo este sábado, 15 de octubre a las 9:00 a.m. en el Campus Tecnológico, Ruta 2 3-63, zona 4, 4ª Norte, Guatemala.
En el taller se darán a conocer distintas herramientas tecnológicas para periodistas. La actividad contará con la participación de la comunidad de Software Libre, Plaza Pública, Campus Tecnológico y Creative Commons Guatemala. La entrada es gratuita.
Hoy es el cumpleaños de Margaret Tatcher!, y me enteré por el cuate @jhchidalgo. Como le tengo mucha admiración a La dama de hierro celebro el aniversario de su natalicio con Margaret Thatcher: A Portrait of The Iron Lady, conferencia dictada, en Guatemala, por John Blundell. También con Margaret Thatcher: A Conversation About The Iron Lady.
La foto es el autógrafo que tengo de la señora Tatcher.
Después de haber pasado como tres días en calidad de Black Bean, mi BB ya funciona bien. ¡Todo el orbe cante!
Durante el apagón, el servicio de Blackberry fue objeto de numerosas bromas y bueno…espero que ya todo haya pasado.
In illo tempore, y siguiendo las costumbres españolas, los chapines tomaban anís. Lo que los guatemaltecos le ofrecían a las visitas era anís, o jeréz. Cuando Guatemala se afrancesó, a mediados del siglo XVIII y principios del XX, se abandonaron aquellas bebidas y fueron sustituidas por el más fashionable cognac. Otra gran revolución ocurrió a mediados del siglo XX cuando la II Guerra Mundial trajo soldados y costumbres estadounidenses, por lo que la bebida de moda pasó a ser el whisky; aunque en los hogares también se ofrecía el más humilde ron. Hasta antes de los años 90, casi nadie ofrecía vino; pero ahora el vino se ha establecido en la cultura chapina con entusiasmo.
¿Será que estamos frente a otra revolución? ¿Qué toman los jóvenes, ahora? Toman Quetzalteca con rosa de Jamaica mezclada con Jägermeister, seguida de Red Bull.
¡Ja!, no pude resistir la tentación y en casa compramos una calabaza para mis sobrinos. Será divertido ver qué cara le ponen a este personaje y para eso encontré estas instrucciones convenientes y bien detalladas.
Cuando yo era niño no venían calabazas de verdad y uno tenía que contentarse con calabazas de plástico. Ciertamente que las naturales son hermosas y supongo que también tiene su gracia eso de ser uno el que hace su propia calabaza. A ver cómo les va a aquel par.