09
Mar 12

¿Castración de reos?

¡Por supuesto que la violación (y su versión machista de abusos deshonestos) son crímenes muy repugnantes! ¡Y más si son cometidos contra menores de edad! ¡Por supuesto que quienes cometen esos delitos se merecen que la ley sea dura con ellos y que la pena que se les aplique sea severa! Pero de eso, a promover penas bárbaras, hay bastante distancia.

Vienen estas meditaciones a la novedad de que un diputado del partido oficial, en Guatemala, acaba de proponer que los culpables de la violación de niños y mujeres sean castrados mediante un proceso químico; y que, en casos de gravedad la castración sea quirúrgica.

En Occidente la pena es vista como una forma de tratamiento basado en el estudio de la personalidad, encaminada a la reforma del delincuente, a la segregación del no reformable y a la prevención de delitos futuros. Tradicionalmente, sin embargo, la pena ha tenido dos sentidos: a) el de una forma de sufrimiento impuesto por el estado a los que hayan sido encontrados culpables de un delito, luego de un debido proceso judicial; y b) el de una forma de prevención que busca evitar la comisión de nuevos delitos.

En la mayoría de países civilizados las penas suelen ser privativas, o restrictivas de libertad; privativas, o restrictivas de derechos (políticos), y pecuniarias. Las antiguas y bárbaras penas infamantes, o corporales han desaparecido de la mayoría de sistemas penales de Occidente y de los países civilizados.

Sin embargo, como el propósito de las penas debe ser el de hacer justicia -concepto generalmente relacionado con el de retribución- su concepción en el sistema penal de un país debe tomar en cuenta los sentimientos tradicionales propios y enraízados entre los individuos y se expresan a modo de conciencia de grupo (como quepa la expresión). De ahí que no sólo pare los pelos el hecho de que un legislador pretenda restablecer un tipo de pena infamante y corporal como la castración (aún en delitos atroces), sino que pone la carne de gallina leer lo que muchos miembros de la sociedad se atreven a expresar acerca de la propuesta legislativa. ¡Hay quien propone que a los delincuentes les corten un dedo cada vez que entran a la cárcel! Hay quien cree que se debería castrar a los políticos corruptos.

A los que no le atinan, les advierto: ¡No estoy defendiendo delincuentes, y mucho menos a violadores! Pero sí advierto contra al desesperación. Años y años de impunidad, ¿nos están orillando, como sociedad, a la barbarie y a los desmanes? Aparte de la facultad de robar (por medio de impuestos), ¿les vamos a entregar a los políticos la facultad de castrar y amputar? Ya les dimos la de matar (por medio de la pena de muerte); ¿les vamos a dar la de castrar y amputar?

Las penas, ¡por supuesto!, deben ser proporcionales, no sólo al delito cometido, sino a las condiciones personales del delincuente. Pero el sentido común -y la tradición de Occidente- apuntan a que esa proporcionalidad debe respetar los derechos individuales de todas las personas, incluidos los delincuentes, porque es de interés colectivo que los derechos individuales de todos sean respetados por igual…sobre todo por el estado y sus funcionarios, a quienes les hemos concedido el monopolio del uso de la fuerza en la sociedad. ¡Que peligroso sería darles ese monopolio como si fuera un cheque en blanco! y qué peligroso (y hasta cierto punto triste) es que haya diputados y ciudadanos acariciando la idea de que, en una sociedad civilizada, podrían ser aceptables penas infamantes y corporales como la castración y la mutilación.

En todo caso, porque es cierto que tenemos problemas de delincuencia exacerbada y de impunidad generalizada, lo que sí urge es adoptar una política inequívoca y resuelta en cuanto a castigar a los delincuentes. ¡Que se sepa que, contra los delincuentes, no estamos sólo amagando! Al respecto, el juez Oliver Wendell Holmes escribió: La ley debe cumplir con sus promesas, de modo que la aplicación de la ley sea un asunto de principios, no un acto de arbitrariedad, ni un desmán de barbarie.


09
Mar 12

Adiós a Luz Méndez de la Vega

Luz Méndez de la Vega era columnista del diario Siglo Veintiuno cuando yo también estaba ahí. ¿Y sabes que nunca platicamos? Nos veíamos y nos saludábamos…ahí y en cualquiera otra parte que nos encontráramos. Pero nunca platicamos y ahora siento que me perdí de algo bueno.

La última vez que la vi fue cuando ella bajaba de un auto, en La Antigua, e iba tan enojada regañando a su acompañante, que me dio pena asomar la cabeza por la ventana de mi carro y saludarla.

Con la muerte de doña Luz se apaga una estrella en el firmamento literario de Guatemala. Y se va una leyenda.


09
Mar 12

Femicidio y robo de móviles

Se suponía que la Ley Contra el Femicidio y otras Formas de Violencia Contra la Mujer iba a ayudar a acabar con el asesinato de mujeres y con otras formas de violencia contra ellas. Sin embargo, más que una ley que regulara específicamente una forma de asesinato, y otras formas de violencia, lo que se necesitaba es que fueran aplicadas las leyes existentes (en el Código Penal, por ejemplo) y que fueran fortalecidos el Organismo Judicial, la Fiscalía y la Policía, de modo que cumplieran con sus funciones. La certeza de la aplicación de la ley es más efectiva para proteger la vida, la libertad y la propiedad de las personas (de cualquier sexo) que la existencia de muchas leyes. “La ley debe cumplir sus promesas”, dijo O.W. Holmes.

Ahora resulta que la Ley Contra el Femicidio resultó casi inútil; y que la debilidad en el sistema judicial y en la investigación, ha hecho que la ley no tenga los efectos esperados. ¡Pero claro, si aquellos eran el problema desde el principio! No se respetan, ni se aplican las leyes que hay; y la fiscalía y los tribunales no se ponen vivos. Ni la PNC.

¿Sabes? Es lo mismo que ocurre con la ley de registro de teléfonos móviles. Es un hecho que los robos de móviles y otros delitos relacionados son un problema. Pero ya existen leyes contra el robo, el asesinato y la extorsión. Pero son leyes que no se respetan y no se aplican. Así como los tribunales y la fiscalía son ineficientes para perseguir y castigar la delincuencia contra las mujeres (y contra los hombres) así lo son para perseguir y castigar a los ladrones de móviles. Lo que hace falta es que sean aplicadas las leyes que ya existen; no más leyes. Cualquier nueva ley para evitar el robo de móviles va a sufrir el mismo destino que la desafortunada Ley Contra el Femicidio si no se resuelve, ¡primero!, el problema de fondo con los tribunales y con la fiscalía.

Ya lo dijo Thoreau: “Por cada mil personas atacando las ramas de un problema, hay una sola atacando sus raíces”. Una ley de registro de móviles, como la Ley Contra el Femicidio, es a las ramas lo que resolver el problema de fondo en la PNC, los tribunales y la fiscalía es a las raíces. Como escribió un cuate: el problema es de seguridad; porque si no son los móviles, son las iPads, o los relojes. Y pregunto: ¿Habrá que hacer un registro de iPads, y uno de relojes?

Columna publicada en El Periódico.


09
Mar 12

Los frutos del cushín

A mí nunca se me ocurre comprar cushines; pero cuando caen en mis manos me los disfruto principalmente por su textura. De la familia del cushín he probado las wawas, los caspiroles, las paternas y me faltan los chalumes.

Todos ellos con su textura caracteristica y con matices distintos en cuanto a sus sabores.


08
Mar 12

El Vaticano, ¿en el negocio de las lavanderías?

A la Santa Sede la alcanzó la guerra perdida contra las drogas; y ahora, El Vaticano ha sido incluido -por los Estados Unidos de América- en la lista de potenciales centros de lavado de dinero.  ¡¿Quién lo iba a decir?! ¿Sus eminencias involucradas cosas así?

Afortunadamente para Joseph Ratzinger y los purpurados, el Departamento de Estado no calificó a El Vaticano como un país de alto riesgo.  En la lista, la Santa Sede está acompañada por Polonia, Egipto, Irlanda, Hungría y Chile.

Gracias a mi amiga, Carla, por la pista


07
Mar 12

Adiós a Ramón Banús

A Ramón Banús lo conocí cuando yo estudiaba el Quinto curso de Bachillerato y llegó a la clase a darnos una charla, luego de que habíamos asistido a una exhibición suya como parte de la clase de Historia del Arte.  Recuerdo que fue muy divertida su conversación y que a mí me había llamado mucho la atención el hecho de que sus cuadros tenían colores muy vivos y que sus temas mostraban, muy bien, a la gente y las situaciones que uno veía en por ay.

Años mas tarde, en una celebración del 15 de septiembre en la sede de la Organización de Estados Americanos, en Washington D.C. me topé con otros cuadros de él y con un par de chapines.  ¡Y como nos gozamos encontrando en los cuadros a gente a la que conocíamos! No que conocíamos físicamente, sino que claro que conocíamos gente a la que se le veía así la corbata sobre la barriga, gente que usaba así el bigote, gente que bailaba como los personajes de un cuadro, en fin…gente.  ¿Habrá alguien que haya retratado mejor a los chapines urbanos?  Sospecho que no.

Se fue otro de los grandes.

La foto fue tomada de aquí: http://biblio3.url.edu.gt/AGallo/MaVas/01.php


06
Mar 12

¡Cien años de Oreo!

Cool!! Hoy se cumplen 100 años de Oreo, mis galletas industriales favoritas.  ¿Sabes? Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un anuncio  de Oreo en la tele.  Yo tenía unos 5, o 6 años de edad y estaba enfermo con gripe.  Era un anuncio de un muchacho que caminaba en la calle y comía sus galletas.

Cada quién tiene su forma favorita de comer Oreo; y yo tengo varias: La primera es girando ligeramente ambas partes para separarlas.  Luego empujar el relleno con una de las galletas y comer primero el relleno.  Luego remojar cada una de las galletas, en leche.  La otra forma es remojar las dos galletas y el relleno en la leche. Para mí, Oreo y leche son inseparables.

Cuando estudiaba en la University of Maryland y regresaba de parrandear, me gustaba pasar a la tienda de conveniencia que quedaba a unas cuadras de mi casa y comprar leche y Oreo para antes de dormir. Aaaaah, y me encantan los Oreo Madness, de Friday´s.

Gracias a Así es la vida por la foto que, por cierto, fue tomada con un vaso de los que se usaban en la casa de mis padres en los años 70.


06
Mar 12

Hoy: Ayn Rand & The Prophecy of Atlas Shrugged

Hoy participaré en el panel de discusión, luego de la presentación de la película Ayn Rand & The Profecy of Atlas Shrugged.

A mí no me gusta el concepto de profecía porque recuerda mucho cosas como las de Nostradamus, o las de Malaquías, y otras. Rand no profetizó, sino que haciendo uso de la evidencia que tenía y de su conocimiento, anticipó escenarios posibles. Es lo que hizo Ludwig von Mises cuando -con el conocimiento de que sin precios no es posible el cálculo económico- anticipó el colapso del socialismo real. O lo que hizo Edmund Halley cuando anticipó el cometa que lleva su nombre. Halley, Mises y Rand usaron la ciencia y la filosofía para anticipar resultados. Hay una diferencia profunda entre eso y oír voces, leer piedras, o interpretar cigarros y café.

En fin…¿nos vemos hoy a las 6:00 pm (Central Time)? Auditorium Juan Bautista Gutiérrez en el Centro Cultural de la Universidad Francisco Marroquín. Ahí estaré con Warren Orbaugh, y nos hará falta Ricardo Rojas que se enfermó. La entrada cuesta Q100 para público general; y Q50 para estudiantes de la UFM. Si no pudieras ir, síguenos en #AtlasGua


06
Mar 12

El peligro de la ligereza en cuanto el genocidio

Los políticos deberían usar el término genocidio; sólo cuando los historiadores y los juristas hayan determinado -basándose en evidencias y análisis- que ocurrió el genocidio, de acuerdo con los criterios legales y los hechos fácticos que definen aquel delito.

El uso del término genocidio, de forma ligera, puede ser tragicamente inutil y autodestructivo. Sería mejor que los políticos usaran frases como crímenes atroces -un término que no tiene connotaciones, ni criterios legales preexistentes, para describir crímenes contra la humanidad, o crímenes de guerra; dejándoles a los historiadores y a los juristas la tarea de determinar, libres de influencia política, qué crímenes atroces pertenecen a qué categoría.

Comparto el criterio de David Sheffer que, en las líneas anteriores nos advierte contra el uso ligero del concepto de genocidio por parte de intereses políticos. No sólo en el contexto electoral como solemos usar la palabra político; sino en el contexto de todo actor involucrado en la competencia por el poder. Léanse candidatos, partidos, comités, grupos de interés, y otros. Es razonable la sugerencia de Sheffer en el sentido de que es a historiadores y juristas a quienes les corresponde determinar si algún hecho específico, o alguna serie de hechos específicos pueden ser tipificados como genocidio, o no. Y en todo caso, qué clase de atrocidades son aquellos hechos.

El artículo completo de Sheffer, que dio origen a estas meditaciones, se llama Defuse the Lexicon about Slaughter; y en él advierte que los políticos están jugando un juego peligroso al usar, con ligereza, el término genocidio; ya que están distorsionando la búsqueda de la verdad y la justicia, que es lo que debería prevalecer al final.


05
Mar 12

¿La mano peluda contra el Cato Institute?

Un fantasma recorre el mundo intelectual en Washington D.C. y sacude las conciencias de los libertarios y las de aquellos comprometidos con la filosofía de la libertad. Desde la semana pasada se hizo público un intento político por tomar el control del Cato Institute; una de las organizaciones más respetadas entre los centros de pensamiento.

El Cato Institute y su presidente, Ed Crane, gozan del respeto y la admiración de miles de personas que -a lo largo y lo ancho del espectro de ideas- han tenido contacto con los estudios y las opiniones informadas que salen de esa organización. Ni siquiera las personas y las organizaciones que no están de acuerdo con su perspectiva libertaria pueden ignorar a Cato, debido a la rigurosidad intelectual de sus productos.

Francamente sería triste y lamentable que décadas de construir una reputación intachable fueran estropeadas por intereses partidistas que, por ambiciones políticas de corto plazo, tomaran el control de una organización respetable y la convirtieran en instrumento de poder neoconservador. El asunto se discute en los tribunales.

Más sobre este penoso asunto en:

Save Cato.

Cato and the Kochs.

Cato and the Kochs: A Preresignation Letter.

Koch vs. Cato.

Yo, por cierto, me siento como el padre del sitio Web de elcato.org, que ayudé a hacer en 1998; y Cato es una de mis principales fuentes de información.