07
May 08

Empresaurios mercantilistas piden privilegios

El presidente de la Asociación de Exportadores de Guatemala espetó que es importante que el Banguat intervenga para mantener un tipo de cambio estable que permita sostener el nivel de sus negocios y el de los de sus agremiados. El sector reclama que el precio del dólar debe mantenerse arificialmente alto para que no decaigan su competitividad y sus utilidades.

Claro que el Presidente de la AGEXPRONT no lo puso así, porque no es baboso; él habló de “sostener el nivel de las exportaciones” y de su posible colapso. Pero usted, que tampoco tiene un pelo de tonto, leyó entre líneas.

Usted sabe que el subsidio cambiario a algunos exportadores es un privilegio que la administración dispensa a costa de otras personas. Como usted, que paga su casita en dólares, o como usted que tiene que importar bienes de capital para mejorar su competitividad, o como usted que depende del combustible importado. En fin…la vieja historia de unos viviendo a costa de otros.

Usted sabe que los precios son mensajes que le ayudan a tomar decisiones sobre dónde y cuándo colocar sus recursos escasos en el mercado. Sabe que si precios como el tipo de cambio son “mentirosos” porque están intervenidos, el cálculo económico es más riesgoso que de costumbre.

Usted sabe que los empresaurios mercantilistas, que dependen del subsidio cambiario para permanecer en el mercado y para seguir teniendo untilidades (que no les reparten a quienes realmente les pagan el subsidio), son el problema; no la solución.


25
Abr 08

El Banguat en su laberinto

Las autoridades monetarias chapinas dicen que “uno de los factores que está apreciando el quetzal es la baja ejecución presupuestaria del gobierno, que causa una estrechez de liquidez o falta de dinero en circulación en la economía”. Para moderar la apreciación del quetzal (y subsidiar a los exportadores y a ciertos comerciantes) el Banco de Guatemala ha comprado unos $112 millones en el mercado interbancario; pero, al comprar aquellas divisas, el Banguat inyecta quetzales a la economía (¿esos quetzales que la administración socialdemócrata no está inyectando por la vía de la ejecución?).

Luego, mediante operaciones de mercado abierto y para controlar la inflación, el Banguat tiene que retirar esos quetzales que inyectó mediante operaciones cambiarias (¿y que debería haber inyectado la administración mediante el gasto público?). Estas operaciones elevan las tasas de interés en perjuicio de las inversiones de capital y de los que están pagando su casa, entre otros. Y hacen crecer lo que se conoce como La bomba monetaria.

¿Total? La arrogancia de las autoridades monetarias y de la administración nos ha llevado a este laberinto de despropósitos y de desatinos. ¿Dónde está el sentido común?


23
Abr 08

Sigue el subsidio a los empresaurios

El Banco de Guatemala compró $24 millones, para mantener artificialmente alta la cotización del dólar que hoy anda por Q7.51. Estas compras constituyen un subsidio cambiario para los empresaurios que dependen del dólar caro para ser competitivos. Deliberadamente benefician a cierto tipo de exportadores, en perjuicio de todos los demás; pero especialmente de los importadores, de los que compran bienes de capital en dólares y de las personas que alquilan, o amortizan sus viviendas en aquella moneda.

Además, siendo que el tipo de cambio es un precio, su alteración política manda mensajes equivocados a los agentes económicos que, en esas circunstancias, hacen su cálculo económico con base en precios mentirosos. Usted ya se imaginará que eso lleva a asignaciones de recursos que de otra forma no se darían; y evita que se produczan asignaciones que deberían estar ocurriendo. Pero claro…¿a quién le importa todo esto?


11
Abr 08

Arrastrados por el tunel del tiempo

Los precios tope y los subsidios eran prácticas comunes durante los gobiernos de Arana, Lauguerud, Lucas y Ríos Montt. Y la administración socialdemócrata está por darnos, a los chapines, una arrastrada por el tunel del tiempo que nos llevará de vuelta a los años 70.

Hoy amanecimos con la novedad de que “El presidente Álvaro Colom decidió implementar un paquete de medidas económicas que incluiría fijar precios tope y subsidiar algunos productos, para paliar la crisis ocasionada por el incremento a los precios de la canasta básica”.

Los que tenemos memoria, y los que ya hace ratos que nos alumbra el sol, recordamos a qué llevaron los precios tope. ¿Recuerda, usted, cuando los panitos eran así de chiquitos? ¿Recuerda cuando las baterías, el papel toilette, la Incaparina, y otros productos básicos desaparecieron de los supermercados? ¿Recuerda que la industria lechera fue asesinada por los precios tope?

Aquí, y en la Cochinchina, los precios tope son una mala idea porque desincentivan la producción. Y son una peor idea porque obligan a la administración a multiplicar el uso de la fuerza contra la sociedad. Privan a los consumidores de productos que necesitan; ahogan a los productores y los orillan a la quiebra, o a quebrantar la ley. Multiplican la necesidad de burócratas contralores y supervisores. Como en una perinola maldita, todos pierden con los precios tope.

La administración socialdemócrata amenaza con subsidios, política setentera que manda mensajes confusos a los consumidores. Abarata artificialmente los productos subsidiados y alienta su consumo irracional sobre la premisa falsa de que su costo es bajo. Engaña a los consumidores y los lleva a tomar decisiones que de otra forma no tomarían, si tuvieran la información correcta sobre los precios. Beneficia artificialmente a productores que, si no tuvieran el apoyo de los pipoldermos*, se verían obligados a resolver sus problemas de costos.

Como en una perinola maldita, todos pierden con los subsidios.

*Pícaros políticos que por el momento detentan el poder.


31
Ene 08

No hay nada como el capitalismo salvaje

No hay nada, como el capitalismo salvaje, para sacar de aprietos a los socialistas.

“En medio de la peor escasez alimenticia de las últimas décadas, el gobierno de Venezuela dejó a un lado su virulenta retórica antinorteamericana y negoció la adquisición de decenas de toneladas de productos de primera necesidad con las mayores corporaciones alimenticias de Estados Unidos. El plan de abastecimiento que inició esta semana el presidente Hugo Chávez, con ayuda de la gigante petrolera estatal Pdvsa, paradójicamente incluirá entre los principales productos a distribuir paquetes de arroz de Texas y Arkansas, frijoles negros de Idaho, así como aceite comestible de Tennessee y Iowa”.

La dictadura de Fidel Castro no hubiera sobrevivido sin el auxilio de las ONG gringas, y sin el multimillonario subsidio soviético; y claro, sin el apoyo de los EUA, la URSS no hubiera pasado de los años 20. El régimen de Chávez también durará, gracias al capitalismo salvaje.