28
Nov 07

Un voto decente en el Congreso chapín

El siguiente es el voto razonado del diputado Julio Lowenthal contra el Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz. Publico el texto, no sólo por el respeto que siento por el citado representante; sino porque las razones técnicas que expone Lowenthal son importantes para entender por qué es que dicho impuesto es otra expoliación inaceptable a la que somos sometidos los tributarios guatemaltecos.

1) Voto en contra. El Decreto número 1904 del Congreso de la República, aprobó el impuesto extraordinario y temporal de apoyo a los Acuerdos de Paz, iniciativa que en su momento apoyé y suscribí con mi voto.

2) La nueva Iniciativa con número de registro 3707 enviada por el Organismo Ejecutivo, tendiente a prorrogar la vigencia por un año más de este impuesto, constituye un engaño a todas las personas y empresas que pagan impuestos, demuestra una falta de disciplina por parte de las autoridades en el manejo de los fondos públicos, ya que se conocía la temporalidad que el Congreso de la República le asignó, con fecha de vencimiento el 31 de diciembre del 2007.

3) Las leyes fiscales no pueden estar sujetas a cambios constantes porque significan una falta de certeza fiscal y jurídica, lo que ahuyenta la inversión tan necesaria para la creación de empleos. A lo anterior debe adicionarse la tremenda inseguridad reinante en el país, situación que debe enfrentarse con carácter y mucha firmeza en las decisiones.

4) Me opongo a la renovación del impuesto del IETAAP, porque si se trata de sacar de apuros al Organismo Ejecutivo, debe tomarse en cuenta y hacer las preguntas sobre a dónde han ido a parar los ingresos extraordinarios y NO presupuestados en el presupuesto nacional del 2006 y actualmente vigente, provenientes del impuesto específico sobre los combustibles, así como el IVA correspondiente a este rubro. Se trata aquí de cientos de millones de quetzales anualmente, sobre los que nada se ha dicho!. Debe también tomarse en cuenta el aumento publicitado por el propio Ministerio de Finanzas Públicas, de la recaudación fiscal por el pago del IVA y del Impuesto Sobre la Renta, que asciende a más de 5 Mil Millones de Quetzales, así como los datos de una macroeconomía creciente para Guatemala.

5) Finalmente debo recordar que el impuesto del IETAAP lo tienen que pagar también las empresas que tienen pérdidas en sus operaciones, lo que les dificulta o imposibilita el poder invertir en renovación de tecnología y equipos, cosa que también redunda en aplazar la creación de nuevos empleos.

6) Desafortunadamente, no se pensó en reducir el aparato estatal, en recortar gastos innecesarios o en reducir nuestra asfixiante burocracia.

Por lo anterior, mi voto es contra la prolongación del IETAAP.

Arq. Julio Lowenthal Foncea
Diputado Independiente

Guatemala, 27 de noviembre de 2007


28
Nov 07

¡Canallas!, con razón no alcanza la plata

El presupuesto del estado de Guatemala crece y crece, como crecen, también, las presiones para que la administración eleve los impuestos. Esto es porque muchos grupos de interés dependen de aquella piñata para su existencia. Claro que no hay dinero para el Organismo Judicial, ni para seguridad ciudadana; pero si lo hay para canalladas como la indemnización para los diputados.

Con una moción sorpresiva el Congreso aprobó -de urgencia nacional- reformas a la Ley de Servicio Civil de ese organismo, que permiten que diputados que no fueron reelectos reciban indemnización al dejar el cargo. ¿Para eso necesitan el IETAAP?

Pero claro, la culpa no la tiene el loro, sino quien le enseña a hablar. La culpa la tienen los que aceptan la existencia de impuestos extraordinarios, la de tributos progresivos, y la de impuestos que no reflejan el costo de tener una administración que sirve a intereses particulares a costa del interés general.


19
Nov 07

El pecado cervecero

A mí me gusta la cerveza. Compañera agradable para los ceviches, la pizza, los spaghetti alla bolognesa, el fiambre, y los días de sol y playa. Me gustan mucho la Extra, de Brahva; y la Dorada Ice. Me vuelven loco la Guinness y la Bass. También me gustan la Skinny Dip, la Taiwán, y la Blue Moon.

Por eso es que, en ejercicio de mi derecho como individuo, como tributario y como ciudadano, protesto por la pretención de la administración Berger en cuanto a pedir que se le suba el impuesto a la importación de cerveza. Claro que como esto es en el marco del CAFTA, se aplica a las cervezas gringas. Pero como yo creo en la libertad individual y en la libertad de comercio, se que esos acuerdos sólo sirven para fortalecer el proteccionismo mercantilista y “sacar” el tema de la política local, para “ponerlo a salvo” al amparo de un tratado.

Esta noticia, publicada el viernes 16 de noviembre se me había pasado debido a que he estado muy atareado; pero, nunca es tarde para protestar por los abusos cometidos al amparo y por perversión de la ley.

13
Nov 07

¡Una idea magnífica!

El presidente electo, Álvaro Colom, analiza opciones para lidiar con el alza del precio internacional de los combustibles. Una de ellas es eliminar los impuestos que los gravan. Aparte del 12% de impuesto al valor agregado, sobre los combustibles pesa un tributo a la distribución de petróleo y sus derivados que, en el caso de la gasolina súper es de $0.61 y en el diesel es de $0.16

Esta magnífica idea ayudaría sustancialmente a la economía de los guatemaltecos. Algunos temen por el efecto que esto tendrá en los ingresos de la administración; pero, claro, la medida debe ir acompañada de una revisión sustancial de los gastos, para la eliminación de aquellos que son innecesarios, o constituyen desperdicio de recursos.

Anda en el ambiente la propuesta de que la administración chapina acepte la iniciativa chavista de Pro Caribe, que permitiría la compra de petróleo barato. Sin embargo, “caer muerto” con el dictador venezolano es “venderle el alma al diablo”. Lo mejor es sanear el presupuesto del estado y liberar a los guatemaltecos de la esclavitud de los impuestos.


13
Nov 07

¡No más impuestos!

La comisión técnica del pacto fiscal se pronunció oficialmente a favor de la ampliación del Impuesto Extraordinario Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz por un año más.

Yo digo que un pacto fiscal en el que no se discute primero -y antes que nada- la calidad del gasto, es un pacto ilegítimo e inmoral.

La Comisión de Finanzas ya aprobó una orgía de presupuesto de Q42 mil millones 535 mil para 2008. Pero no se ve, por ningún lado, que los gastos sean evaluados y priorizados. El presupuesto sigue al servicio de grupos de interés particulares en perjuicio del bien común.

La ilustración es de los chicos chispudos de Bureaucrash.


09
Nov 07

Así, no hay impuestos que alcancen

Algunos diputados, y la administración, quieren extender la vigencia del Impuesto Extraordinario y Temporal para el Apoyo de los Acuerdos de Paz. Supuestamente es para financiar todas “las cosas buenas” que falta por hacer. Sin embargo, hoy nos enteramos de que el Congreso gasta $1,282 diarios en llamadas de teléfonos móviles; $55,930 mensuales en alimentos; $16,533 mensuales en combustibles y lubricantes; $30, 717 en reparaciones de vehículos.

¡Puchis, muchá!, así no hay impuestos que alcance. Por eso: ¡Ni un sólo centavo más, hasta que no saneen el gasto público! ¡No al Ietaap!


08
Nov 07

En defensa de los tributarios

Hoy se conoció que las bancadas de los partidos Patriota, Unionista y Frente Republicano Guatemalteco ven innecesaria la aprobación la prórroga para el Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz.

Mi opinión, como tributario y como ciudadano, es que antes de discutir un sólo impuesto más; y antes de discutir la ampliación de cualquier tributo existente, se debe discutir el gasto. Sin una priorización del gasto, y sin la eliminación de todo gasto que beneficie a grupos de interés particulares (en oposición al bien común, que es el bien de todos), toda discusión sobre impuestos es absolutamente inaceptable.

¡Basta ya de desperdiciar los recursos de los tributarios! ¡No más fines de semana con jacuzzi para los diputados!, por ejemplo. ¿Cómo se justifica que -en un país donde supuestamente no hay dinero para seguridad, ni para los tribunales de justicia, ni para escuelas u hospitales- el dinero de los tributarios se desperdicie en una gira del presidente electo para ir a saludar a sus colegas de 13 países?

Si para eso quieren más impuestos…¡No jodan!


06
Nov 07

Los primeros anuncios de Colom

  • Antes de tomar posesión de la presidencia, Alvaro Colom se irá de gira para visitar a 13 presidentes de la región. No es por fregar, pero, ¿quién pagará ese viaje si Colom todavía no ha sido investido como presidente? A mí esto me recuerda aquel periplo que se echó Vinicio Cerezo por Europa. ¿A usted no?
  • El Presidente electo convocó a la oposición a consensuar agenda sobre gobernabilidad. La idea es discutir el presupuesto de 2008, y la continuidad del Ietaap. Yo digo que cuando se discuta el presupuesto lo que tiene que arreglarse primero es la calidad del gasto. No deben discutirse ingresos, si antes no se hace una limpia total y evidente de todo el gasto innecesario que hay en el presupuesto. En cuanto al Ietaap la respuesta de los sectores políticos responsables y de los grupos de interés responsables debe ser una: ¡No! No se discuten más impuestos hasta que no sea saneado el gasto.
  • Colom tiene el propósito de convertir a Guatemala en un país socialdemócrata con rostro maya y olor a tamal de maíz. Yo digo que ya nos fregamos. Le salió lo de ingeniero y lo de sacerdote maya. Léase bien: Colom tiene la intención de convertir a Guatemala en lo que a él le da la gana. A mí me fascinan los tamales; pero no estoy seguro de su sea aceptable eso de imponerse así como suena. Porque, ¿cómo piensa Colom convertir a Guatemala en un país socialdemocrata con olor a tamal? Si fuera por medio de la persuasión, pues bien; pero…¿y si piensa usar la fuerza de la ley para ello? ¿Y si piensa imponer su deseo sobre las minorías indefensas?
  • El Presidente electo dice que no promoverá una reforma constitucional. Y menos mal que ProReforma no necesita del apoyo presidencial. Ojalá que todo se quede en no promoverla, y que por lo menos no la obstaculice.
  • Dice Colom que cambiará la deuda interna cara, por deuda externa barata. En esta propuesta yo veo dos cosas: el peligro de que en el largo plazo salga más caro el caldo que la gallina; y que esas deudas baratas, con organismos internacionales, luego se pagan con creces cuando hay que mostrarse servil ante los funcionarios que vienen a decirnos qué hacer. De hecho, ya dijo que conformará un Grupo Consultivo de países amigos.
  • ¿Quiere empezar a inquietarse de verdad? Colom dijo que escuchará las sugerencias de los sindicalistas para cuando nombre a los ministros de Educación y Salud. Yyo digo: ¿Le encargaría usted la educación de sus hijos a Joviel Acevedo? El que escuche a los emprearios para cuando tenga que nombrar ministro de Agricultura no mejora la situación. Un gobierno corporativista en el que sean necesarios los consensos entre grupos de interés, no es una buena idea.

30
Oct 07

El sifonazo

Expertos de las calificadoras de riesgo crediticio Standard & Poors y Fitch Ratings, coinciden en la necesidad de aumentar la carga tributaria de Guatemala. “En un país con las necesidades sociales y aspiraciones que tiene Guatemala, la carga que tiene actualmente no alcanza”, dijo Roberto Sifón-Arévalo, burócrata honoris causa y analista de Standard & Poors. A tales disparates se sumó la colega de Sifón-Arévalo, Theresa Paiz -de Fitch Ratings- que dijo que “si el Gobierno puede crear nuevos impuestos y hace reformas, la recaudación va a mejorar”.

¡Aaaaaaaaaah, sinvergüenzas!, mancuerna de pícaros. Como ustedes lo que califican y de lo que viven es de la deuda de los gobiernos, lo que les importa es que el gobierno tenga con qué pagarles a sus clientes. Sin importarles el largo plazo y el daño que los impuestos le causan al sector productivo.

Yo digo que hay que ponerles oídos sordos a los cantos de sirena de los burócratas internacionales y de sus cómplices como Sifón-Arévalo y Paiz. A lo mejor habría que seguir el consejo de Milton Friedman que dijo algo así como que para salir de la pobreza, los países pobres deberían hacer lo que hicieron los países ricos antes de hacerse ricos; y no lo que hacen cuando ya son ricos.

Si tanta es la fregadera, invito a Sifón-Arévalo y a Paiz a pagar impuestos en Guatemala.


27
Oct 07

Atol con el dedo

Lo único más duradero que una botella de Coca-Cola, o un vaso de estiropor en el ambiente, es un impuesto temporal.

Si a mí me preguntan, yo les haría un monumento a las dirigencias que negociaron el Impuesto de Solidaridad Extrarodinario y Temporal, el Impuesto a las Empresas Mercantiles y Agropecuarias y el Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz, y se tragaron el cuento de que aquellos tributos iban a ser temporales. El monumento involucraría atol y un dedo.

Por cierto que a mí me parece particularmente ofensivo que el gobierno negocie impuestos con las asociaciones gremiales de empresarios. Básicamente porque quienes en última instancia pagamos los impuestos somos los empleados y los consumidores, no los empresarios. Los pagamos en el precio y los pagamos cuando el dinero que no se va a nuevas inversiones de capital se esfuma para satisfacer las exigencias de los más variopintos grupos de interés. Lo pagamos cuando no abundan las ofertas de empleo porque lo que deberían ser inversiones productivas, se convierte en extravagancias presupuestarias del gobierno, o en fines de semana con jacuzzi.

El presidente Berger preguntó: ¿Qué país queremos? ¿Una nación que pueda brindar buenos servicios de salud, seguridad, infraestructura y más y mejor educación? Yo contesto que no. Que yo prefiero individuos libres que puedan pagarse a sí mismos y a sus hijos las mejores infraestructura, salud y educación, ¡y que el gobierno se limite a garantizar seguridad y justicia!, en vez de andar haciendo chinche los privilegios, como lo ha hecho su administración.

Sí; porque goza del privilegio de vivir del trabajo de otros, aquel cuyos negocios e intereses dependen del presupuesto del Estado.

Ya lo dijo no sé quién: “La mejor política social es un buen empleo”. Y yo agrego: No un buen tributo, que por donde quiera que se lo vea, es una entelequia. Por eso es que cada nuevo impuesto debería ser consultado con los que van a pagarlo, o sea: con usted y conmigo. Si Berger, o la próxima administración quieren seguir distrayendo recursos del sector productivo para el consumo del gobierno, ¡que nos pregunten si estamos dispuestos a dárselos!; y que, de paso, nos expliquen exactamente para qué los van a usar y cuál va a ser la responsabilidad de quienes van a administrarlos.

Las burocracias locales, muchos periodistas y los irresponsables que desde Europa y desde el Norte nos recetan impuestos, que el problema fiscal de la administración chapina reside en la falta de recursos para gastar. ¡Pero por supuesto que nadie se ocupa de la calidad de aquel gasto!

Por eso me llamó la atención un artículo de Edward L. Hudgins, acerca de los 12 pasos que los políticos deben seguir para curarse de su adicción al gasto; artículo que voy a tropicalizar:

1. Admita que tiene un problema; 2. Mantenga claro, en su mente, su papel de servidor humilde, más que el de amo arrogante; 3. Admita que existe un interés nacional que es superior al de los grupos de interés; 4. No ofusque los problemas del gasto mediante el uso de lenguaje posmoderno: el gasto no ocurre como una fuerza de la naturaleza; usted es responsable de su crecimiento; 5. Tenga claros, en formas concretas, los costos de su adicción al gasto; 6. Dígales No, a los impuestos con nombre y apellido; 7. Cuando se sienta impelido a gastar, o a imponer un tributo, llame a varios tributarios –de esos que trabajan duro para ganarse el pan– y pregúnteles su opinión; 8. No reemplace el gasto directo con beneficios especiales obligatorios, con privilegios, ni con otras formas de transferencia de riqueza; 9. Evite la compañía de otros gastadores compulsivos, o de promotores de gastos; 10. No se convierta en un pusher, motivando en otros su hábito de gastar; 11. Identifique a grupos de personas a las que usted ha dañado, mediante su adicción al gasto, y enmiende el daño que les ha hecho. Hágalo reduciendo impuestos y regulaciones; y 12. Difunda el mensaje de la necesidad de un gobierno limitado. Siga los doce pasos y contribuya a la sobriedad fiscal.

Publicada en Prensa Libre el sábado 27 de octubre de 2007