Hay pocas cosas tan reconfortantes como un caldito de frijoles con aceite de oliva. Es algo tan íntimamente familiar y hogareño. Algo tan sencillo y básico que casi es primigenio. Un caldito de frijoles te transporta, te acaricia y te da alegría.
alimentos
09
Mar 12
Los frutos del cushín
A mí nunca se me ocurre comprar cushines; pero cuando caen en mis manos me los disfruto principalmente por su textura. De la familia del cushín he probado las wawas, los caspiroles, las paternas y me faltan los chalumes.
Todos ellos con su textura caracteristica y con matices distintos en cuanto a sus sabores.
06
Mar 12
¡Cien años de Oreo!
Cool!! Hoy se cumplen 100 años de Oreo, mis galletas industriales favoritas. ¿Sabes? Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un anuncio de Oreo en la tele. Yo tenía unos 5, o 6 años de edad y estaba enfermo con gripe. Era un anuncio de un muchacho que caminaba en la calle y comía sus galletas.
Cada quién tiene su forma favorita de comer Oreo; y yo tengo varias: La primera es girando ligeramente ambas partes para separarlas. Luego empujar el relleno con una de las galletas y comer primero el relleno. Luego remojar cada una de las galletas, en leche. La otra forma es remojar las dos galletas y el relleno en la leche. Para mí, Oreo y leche son inseparables.
Cuando estudiaba en la University of Maryland y regresaba de parrandear, me gustaba pasar a la tienda de conveniencia que quedaba a unas cuadras de mi casa y comprar leche y Oreo para antes de dormir. Aaaaah, y me encantan los Oreo Madness, de Friday´s.
Gracias a Así es la vida por la foto que, por cierto, fue tomada con un vaso de los que se usaban en la casa de mis padres en los años 70.
05
Mar 12
El sábado hubo caldo de huevos
En casa es tradición, luego de alguna cena que involucre pavo, aprovechar hasta lo último del animal. La carne que queda adherida a los huesos es separada y convertida en ensalada de pavo, que a mí me gusta mucho comer en sandwichs. Pero lo mejor de todo es el caldo de huevos que se hace con los huesos del pavo, con lo que sobró de relleno y con lo que quedó del gravy. Ese caldo de huevos es incomparable, y el del sábado pasado lo hicimos con los huesos (que guardamos congelados) del pavo de la Nochebuena. El pavo no tiene desperdicio.
Estos tres ingredientes se cuecen y luego se cuelan. Y ese caldo se sazona con crema de tomate (en sobre, o en lata) y a falta de esta, incluso con pasta de tomate. Luego se añade sal, si hiciera falta y se sumerge en ese caldo un ramo generoso de apazote. Cuando el caldo toma el sabor del apazote, se retira el ramo.
Los huevos se cuecen en el caldo, en cada una de las porciones individuales, y los platos se sirven con crema, queso parmesano y chile.
Este caldo de huevos es uno de mis platos favoritos y me gusta esperar todo el año para tomarme más de un plato, acompañado por pan de horno de leña y un buen crianza, o cerveza. A mí me gusta hacer notar que, para llegar al momento en el que uno se toma un plato de esta delicia -que es receta de mi bisabuela, Adela- antes se tuvo que preparar el relleno del pavo y hornear el ave con toda su sazón y complejidad; y por eso es que este caldo de huevos es superior a cualquiera otro que uno haya probado. El del sábado, sin embargo, lo acompañamos con tortillas con mantequilla y sal negra de Sacapulas, y sal rosada de los Himalayas.
Ah, y con respecto a la ensalada de pavo, mi favorita se prepara con cebolla y apio picados, mayonesa, un toque de salsa worcestershire y se sirve en pan de cebolla con una rodaja de cheddar ahumado. La receta de la ensalada es de mi madre; pero la del sandwich se basa en uno que yo comía en la Food Coop de la University of Maryland en College Park.
05
Mar 12
¡Sal rosada de los Himalayas!
La sal rosada de los Himalayas es una de las muchas sales rosadas -que se usan pra cocinar y para sazonar-. Hay sales rosadas de Perú, Chile, Bolivia, y Hawaii. Es rosada, como color salmón y es más salada que la sal de mar a la que estamos acostumbrados. Tiene, ¿quizás? un ligero sabor mantequillado.
Es sal de minas, en los Himalayas; y se supone que es de el período Jurásico, de hace unos 250 millones de años cuando se secaron mares enormes y su color, encantador, se debe a altas concentraciones de minerales en ella.
El sábado la disfrutamos en tortillas con mantequilla, para acompañar un magnífico caldo de huevos. También comimos las tortillas con sal negra de Sacapulas.
20
Feb 12
La ancestral sal negra, de Sacapulas
La sal negra, de Sacapulas, Quiché, es extraída del río Chixoy o río Negro, desde tiempos virreinales. Solo puede ser explotada entre enero y abril; y aunque hace décadas era una actividad económica fundamental para los habitantes de aquel municipio, ahora pocas personas se dedican a su extracción que es muy compleja.
Yo había oído de ella hace mucho tiempo pero nunca me había topado con ella, ni había hecho esfuerzos por conseguirla… y mira como son las cosas. Hace unas dos, o tres semanas la ví en el mercado Nim Pot, en La Antigua, pero no la compré porque la cola en la caja estaba muy larga. Hice una nota mental de que la próxima vez que anduviera en la ciudad colonial iba a pasar por mi bolsita de piedras de sal negra. ¿Vas a creer que el viernes me llamó mi madre para contarme que nuestra común amiga -Carmen- le había llevado sal negra? Años y años de no saber de ella y de repente, en unos pocos días, me encuentro con ella y la consigo.
La probé y, efectivamente tiene un sabor diferente…como ahumado. Es deliciosa para sazonar carne, en las tortillas con mantequilla, recién salidas del comal, y en los huevos tibios.
Me pregunto que qué será lo que -exactamente- le da su color característico. Mi amigo, Giancarlo, sospecha que es porque tiene hierro; y he leído que contiene azufre. La gente cree que tiene propiedades medicinales, pero a saber. A mi me basta con que sea sabrosa.
He leído que en Hawaii también hay sal negra; y la sal rosada, de los Himalayas, es famosa en todo el mundo.
Por cierto, hay un son que se llama Sal negra y la versión de abajo es interpretada por la marimba Recreación Laboral, que actualmente es la del Ministerio de Trabajo y anteriormente perteneció a mi bisabuela, Adela, en el Hotel Casa Contenta.
He aquí un fotoreportaje de la sal negra, por El Periódico.
19
Feb 12
Las vides, la tierra y la Historia
Las vides siempre me causan algo. Me llenan de alegría. Debe ser por su relación con el vino, claro; pero también porque junto al trigo, el maíz, el arroz, las papas, la cerveza y otros alimentos primordiales tienen una conexión con la tierra y con la Historia. Con la civilización y con la grandeza del ser humano.
Esta me la encontré en Sabe Rico, La Antigua, un lugar estupendo para comer rico, tomar buen café, relajarse y disfrutar de chocolates deliciosos…a la sombra de una vid genrosa y llena de vida.
Mi abuelita Juanita contaba que ella tenía una vid en su casa; y que cuando mi tío Rony era pequeño, parte de su alimentación consistía en jugo de la vid extraído del tallo de la planta. Mi abuelita aseguraba que esa era una de las razones por las que mi tío Rony había crecido alto y fuerte. Claro que para eso de criar niños galanes hay muchas hipótesis. Mi abuelita Frances decía que sus tíos eran extraordinariamente grandes porque en su crianza había sido incluida la leche de coco.
14
Feb 12
¿Qué se come en qué días?
Ayer, en Twitter, había el siguiente trend: #NoMondayIsCompleteWithout y al verlo me acordé de que, según las tradiciones alimenticias chapinas, hay ciertos días para comer ciertas cosas.
Los lunes, por ejemplo, eran de caldo de mariscos (¿o de caldos en general?). Los jueves son de paches y los sábados de ceviches, chicharrones, y de tamales. Los viernes eran de pescado. ¿Hay comidas específicas para martes, jueves, y domingo?
01
Feb 12
El delicioso queso Chancol
Uno de mis desayunos favoritos es el de buen queso acompañado por buen pan francés. Me gusta empezar el día con Brie, Vincent, Parmesano, o Chancol. Y no deben faltar café con leche y mermelada. Hoy, también añadí un poco de frijoles colados.
Hoy me di ese gusto con queso Chancol, mismo que se produce en las cercanías de Nebaj, en el Triángulo Ixil del departamento de Quiché en Guatemala. Es un queso fino, aromático, muy bien balanceado que yo disfruto mucho.
01
Feb 12
¡Que ricos los chicharrones!
Vaya, se me había olvidado esta foto de chicharrones. ¡Cómo me gustan los chicharrones! Me encantan sólo así, en tortillas, o acompañados con cebolla y hierbabuena. También me gustan con guacamol. O bien, cocidos en los frijoles negros.
Ahora sólo me la parte crujiente y les quito la grasa de abajo e igual los disfruto mucho.
Trato de acordarme y no recuerdo exactamente cuándo fue la primera vez que comí un chicharrón; pero si recuerdo haber ido, con mi tío Freddy, a comprarlos a Mixco, cuando Mixco quedaba lejos, lejos.
Estos de la foto son de un lugar que se llama El Ranchón, en la carretera a Puerto Quetzal; y aquí en la ciudad mis predilectos son los De Pinula, en la zona 10; y los de La Obereña, en la zona 1.









