03
Ene 23

Hermoso mapa turístico de Guatemala

 

Este hermoso mapa turístico de Guatemala siempre me ha encantado.  Había uno en la Recepción del hotel Casa Contenta, en Panajachel, y cuando era niño no me cansaba de verlo.

De chico me gustaba mucho lo elegante que era la gente; el mapa es de mediados de la década de 1940 y los personajes de abajo retratan la moda de aquellos años.

Me gustaba mucho lo bien ilustrado que estaba y también identificar lugares cuyos nombres conocía, aunque no los había visitado todavía. Me llamaban mucho la atención los barcos en el océano Pacífico y en el Atlántico y el avión cerca de Salamá, y también el ferrocarril.

Me fascinaba con las minas de oro en Izabal porque mi abuela, Frances, contaba que su abuelo bajaba con aquel mineral cargado en mulas, desde aquel Departamento.

Recién ahora noté que en el norte, bien al norte, se ve El Mirador, en el reino Kan, aunque no está identificado.  Yo visité ese sitio fascinante a pie y a lomo de mula en 2005. He visitado la mayoría de lugares mencionados en el mapa, y varios más; pero me faltan varios y en realidad uno nunca termina de conocer este país precioso.

El mapa fue hecho por Delfino Sánchez Latour e impreso por la Litografía Byron Zadik que en aquel entonces producía verdaderas bellezas como las litografías de trajes típicos, por Carlos Mérida que perdí por menso.  El mapa fue publicado por la Comisión Nacional de Turismo.

Mi bisabuela, Adela, era la propietaria del Casa Contenta.


02
Ene 23

Adiós a Pelé

 

Pelé fue el héroe futbolero de cuando yo era niño.  En México 1970, Pelé era la estrella del fútbol entre mis compañeros de colegio y amigos.

Edson Arantes do Nascimento (Pelé). Foto por John Mathew Smith, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons.

Hasta a mí, que nunca me ha importado el fútbol, me impresionaba el rey Pelé. De aquel año, recuerdo que en el cole se decía que el equipo soviético de balompié llevaba las siglas CCCP en su camisola porque eso quería decir Camaradas cuidado con Pelé.

Pelé era un rol model de verdad y era mil veces mejor ser humano que Diego Maradona; de modo que para mí el referente del fútbol siempre fue el brasileño.

Mi cuate, Kike, por cierto, me recordó que Pelé y el equipo Santos vinieron a Guatemala, jugaron un partido con el equipo chapín Comunicaciones y este le iba ganando a la oncena brasileña.  Los del Santos se pusieron shukos, Pelé fingió haber sido lastimado y la afición chapina naranjeó a los brasileños.  Para los que no lo saben, narajnear es (¿O era?) la práctica chapina de lanzar naranjas en el estadio.  Naranjas chupadas, o no, porque eran las que vendían (¿O venden?) con sal y pepitoria.

Adiós, Pelé.


31
Dic 22

Año nuevo

 

Al grito de Happy New Year! por parte de mi abuelita Juanita, mis hermanos y yo -muy niños- solíamos celebrar la llegada de un año nuevo, acompañados por La Juanis y su hermana, La Mamita que, a su vez, gritaba ¡Año nuevo, vida nueva!  A mí me intriga esa proclama y como en su momento no se me ocurrió preguntar por su significado, ahora me gusta pensar que se refería a la renovación y la esperanza que trae una nueva cuenta calendárica.

Al paso del tiempo y en mi vida, la música juega un papel importante para conectar el pasado, con el presente y el futuro.  Para conectar recuerdos con expectativas generaciones de familia y amigos.  Por eso te comparto algunas de las canciones de mi playlist más personal, acompañada por un par de versos cada una, y luego te cuento qué tienen en común.

A Sky Full of Stars, Coldplay, ‘Cause you’re a sky, ’cause you’re a sky full of stars/
I’m gonna give you my heart
.

Blessed, Elton John, I’ll pick a star from the sky/ Pull your name from a hat/ I promise you that.

Bongo Bong, Manu Chao, Mama was queen of the mambo/ Papa was king of the Congo.

Bravado, Rush, And if love remains/ Though everything is lost/ We will pay the price/ But we will not count the cost.

Che vita meravigliosa, Diodato, Sai, questa vita mi confonde/ Coi suoi baci e le sue onde/ Sbatte forte su di me/ Vita, che ogni giorno mi divori/ Mi seduci e mi abbandoni/ Nelle stanze di un hotel.

Gracias a la vida, Violeta Parra, Gracias a la vida que me ha dado tanto./ Me dio el corazón que agita su marco/ Cuando miro el fruto del cerebro humano,/ Cuando miro al bueno tan lejos del malo.

I Like How it Feels, Enrique Iglesias, It’s my time It’s my life/ I can do what I like/ For the price of a smile,/ I gotta ticket to ride.

Io sì, Laura Pausini, Chi si ama lo sa/ Serve incanto e realtà/ A volte basta quello che c’è/ La vita davanti a sé.

La cigarra, Lila Downs, Yo quiero morir cantando/ Como muere la cigarra.

La vida es un carnaval, Celia Cruz, No hay que llorar/ Que la vida es un carnaval/ Y es más bello vivir cantando.

Living Eyes, Bee Gees, We are of age, /we are in time,/ we are forever. / Right now when the power is mine.

 

Me va la vida en ello, Silvio Rodríguez, Cierto que huí de los fastos y los oropeles/ y que jamás puse en venta ninguna quimera/ siempre evité ser un súbdito de los laureles/ porque vivir era un vértigo y no una carrera.

https://open.spotify.com/episode/63pA4FG8BKjTrsls4GI1ZN

Mourir vieux, Tim Dup, Dans les mers, les dunes/ Où l’on vient s’asseoir/ On prendra le temps/ De tout voir/ D’aimer chaque instant/ Comme un dernier soir.

Nothing´s Gonna Stop Us Now, Starship, I’m so glad I found you/ I’m not gonna lose you/ Whatever it takes/ I will stay here with you.

Old and Wise, The Alan Parsons Project, And someday in the midst of time/ When they asked me if I knew you/ I’d smile and say you were a friend of mine.

What a Life, Scarlet Pleasure, What a life, what a night/ What a beautiful, beautiful ride/ Don’t know where I’m in five but I’m young and alive/ F*** what they are saying, what a life.

¿Qué tienen en común? Agradecimiento por la vida y el amor.  Reconocimiento de lo maravillosa que es la capacidad de los seres humanos para decidir y elegir. Respeto por la libertad. Cariño y agradecimiento a quienes me acompañan en el camino. ¡Feliz y próspero 2023 para ti y tu familia!

Columna publicada en elPeriódico.


28
Dic 22

Riquísimo el ponche de frutas

 

El ponche navideño, en Guatemala, se prepara con variedad de frutas que depende de la región del país en que se elabore y de la receta familiar. La receta que se hace en casa viene de la costa sur; pero este año tuvo un marcado acento de manzanas que son más propias del altiplano. Fue sazonado con manzanillas, que también son del altiplano y con un toque delicado de cardamomo, además de la canela tradicional.  Este ponche lleva piña, papaya y plátanos. También pasas y ciruelas.En casa de mis padres, el ponche se hacía con piña, que es común a todos los ponches chapines; y se sazonaba con canela, se hacía con frutos secos del hemisferio Norte, como peras, manzanas y melocotones, además de las ciruelas y pasas que son infaltables.

El ponche me gusta bien helado y que sea refrescante; y si lo he de tomar caliente. me gusta con un piquete de buen ron. Por cierto que en la costa sur al ponche le dicen caliente.


26
Dic 22

La alegría del caldo de huevos

 

Este año, con los huesos del pavo, hicimos caldo de huevos del modo en que lo hacía mi bisabuela Mami.  Es una tradición familiar que no siempre disfrutamos en casa.

Los que visitan este espacio desde hace tiempo saben que para mi lo bueno del pavo son sus subproductos: el relleno, el caldo de huevos, el sandwich de ensalada de pavo y el sandwich de relleno con gravy.

¿Cómo se hace el caldo? Los huesos se ponen a cocer durante por lo menos una hora y a la media hora se les añade un ramo de apazote. ¿Cuánta agua? Pues suficiente para que cubra los huesos del pavo. Luego ese caldo se cuela en el colador de frijoles para extraer bien los jugos de la carne y el relleno quedaron en los huesos.  A ese caldo se le añaden el gravy que sobró y sopas Maggy de tomate.  ¿Cuántas sopas? Depende de la cantidad de caldo. El caldo se sirve con huevo, crema y queso parmesano.  No vayas a poner un huevo duro en el caldo (como hizo una amiga de mi abuela, Frances, cuando le dio la receta).  El huevo se cuece en el plato y se sirve de uno en uno.  Eso es muy laborioso, pero la recompensa lo vale.

Desde niño me tomo dos platos por lo menos; y cuando lo tomo no sólo me gustan su sabor, su aroma y su textura, sino que me transporto en el tiempo.  Todas estas comidas tienen una característica en común, son comfort food, porque traen recuerdos de personas, de ocasiones, de festividades y de buenos tiempos en compañía de seres amados, o por lo menos bien recordados, con cariño. Están profundamente enraizadas.

Este caldo lo solía servir Mami en su célebre hotel Casa Contenta, en Panajachel.  Era propio del 25 de diciembre y del 1 de enero.  Me gusta tomar el caldo acompañado por vino blanco, o vino verde.


25
Dic 22

La celebración estuvo tan alegre…y rica

 

Los fuegos artificiales de anoche tuvieron novedades; colores diferentes como azul, rosado y dorado iluminaron la noche durante el tradicional y espontáneo espectáculo de pirotécnia en la ciudad de Guatemala con ocasión de la nochebuena.

Con nuestros amigos Sylvia y Moi vimos el show y nos dimos el abrazo de la media noche en el balcón de la casa.

Antes, claro, habíamos cenado durante el open house anual en el que familia y amigos llegan para para brindar por la vida y comer rico.  El menú fue pavo relleno, ensalada Waldorf y la caponata espectacular que hace Raúl.  También hubo ponche de frutas, exquisito, que esta año Raúl hizo con más manzanas que piña, un toque de manzanillas y otro de cardamomo además de papaya y plátanos.  La ensalada la preparamos al interpretar la receta del Joy of Cooking, que es la que usaba mi abuela, Frances.

Hoy en la mañana -como lo hacemos cada año- desayunamos sendos tamales negros y colorados.  Amo los tamales y me los gozo mucho.  Es muy difícil conseguir tamales buenos tamales negros buenos y por eso los disfruto doblemente„ y cuando los como imagino que estoy desayunando en el palacio de Jasaw Chan Kʼawiil I.

¡De verdad soy muy feliz cuando cuando abro las hojas de mashán  y me encuentro con los colores brillantes de los tamales!  Y al mismo tiempo, los aromas intensos de ambos tamales invaden el ambiente, mi cuerpo y mi mente y me llevan sobre olas de recuerdos y alegrías.  El momento culminante  es cuando las masas gentiles y los recados complejos y deliciosos llegan a mi paladar.

Los que visitan este espacio, con frecuencia, saben que valoro mucho las tradiciones como formas de mantener puentes con los recuerdos, el pasado y con quienes nos precedieron; así como con el futuro y quienes nos sucederán.  Ahora, también las valoro por sus facultades sanadoras, luego de los encierros y la incertidumbre a la que hemos sido sometidos.

¿Sabes? Tengo la dicha de recordar los tamales que hacía mi bisabuela, Mami, y los de mi tía Baby.  Y los pequeños, de 2 x 2 pulgadas y perfectamente doblados que  mi tía abuela, La mamita, nos hacía a los niños. En 2015 tuve la buena fortuna de ayudar a preparar tamales en casa de mis amigos Carol y Manolo.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolí) y, en el caso de los negros, con chocolate y anís. Estos últimos son los más difíciles de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, gallina y pollo e incluso de res.   Eso sí a mí me gustan más los de cerdo, y los de pato. En ciertas regiones -especialmente en la costa sur- no se usa el recado del altiplano, sino una especie de mole. También hay diferencias entre los tamales que se cuecen sobre leños y los que se cuecen sobre estufa de gas.  Los tamales de la costa sur no responden, exactamente, a la diferenciación entre colorados y negros.  También hay tamales que en lugar de recado llevan mole y también tienen su propio carácter y son deliciosos cuando quienes los preparan saben hacer el mole.

Los tamales tienen raíces precolombinas, y fueron elevados a la décima potencia cuando se le añadieron ingrediente de occidente. Del Nuevo Mundo son el maíz, los tomates, los chiles, y las hojas de mashán en las que son envueltos.  Los tamales negros, además, llevan chocolate. Del Viejo Mundo son las aceitunas, las almendras, las ciruelas y las pasas.

El arte de los tamales no está sólo en la masa y en el recado (o en el mole), sino en la forma de envolverlos y amarrarlos.   Son una experiencia para todos los sentido.  Un tamal que no ha sido envuelto y amarrado apropiada y elegantemente pierde algo de su encanto.  A mí, por cierto, me gustan más grandes que pequeños, y me gusta que la masa no sea muy espesa.

Hacer tamales requiere de cierta infraestructura y es algo muy elaborado. Hay que lavar y asar las hojas. La masa tiene su propia ciencia y es cocida tres veces de tres formas distintas.  El recado (o el mole, según el caso) lleva varios ingredientes que hay que asar y sazonar con talento.

Madame Tso, la señora que trabaja con nosotros en la casa. ha enriquecido nuestra experiencia tamalera de una forma que merece una ovación de pie.

Esta año -gracias a nuestra amiga Rachel- hicimos mincemeat pie que era el favorito de mi padre y es uno de los que preferimos en casa.  No lo hacemos from scratch por falta de tiempo, sino que al frasco le añadimos tres manzanas grandes en cubos y un toque de brandy.  La clave…eso sí…es la masa de la tarta, que me sale perfecta.

En la fiesta sólo hizo falta Nora, mi madre, que no vino porque hacía mucho frío y estaba lloviznando.


23
Dic 22

¡Me encantan estas fiestas!

 

En mi casa, nochebuena y navidad huelen a pinabete y a manzanillas, huelen a tamal colorado y a tamal negro, huelen a pólvora, a ponche de frutas y a pavo relleno con la receta de mi bisabuela, Mami, cuidadosamente interpretada para adaptarla a nuestro gusto.  Es muy posible que la receta se remonte a Minnie, la madre de mi bisabuela.

¿Te la comparto?  Cortas pan francés del día anterior en cubos y los remojas en vino blanco; remojados los cubos, no empapados.  Picas los menudos del pavo y los fríes en mantequilla abundante y los sazonas con sal y pimienta.  Añades cebolla y apio picados fino.  A esa mezcla le sumas castañas y champiñones en rodajas y vuelves a sazonar.  Ahora es el momento de agregar salvia en polvo y perejil picado fino.  Cuando esa mezcla ya está unificada le añades el pan remojado en vino y te aseguras de que la mezcla quede pareja y vuelves a revisar la sazón.  El pan debe integrarse a los ingredientes anteriores; pero no debe convertirse en una masa.  ¡Esa es la clave!

Para mí, el pavo es sólo un vehículo para conseguir el relleno horneado.  Este último es mi parte favorita, aunque, la verdad sea dicha, nunca le digo que no a una buena rodaja de carne oscura.  Mami decía que comer pechuga es como comer sábana; y aunque en casa nunca nos sale reseco el pavo, estoy de acuerdo con mi bisabuela.  Por mucho, ¡prefiero la carne oscura!

Todo aquello, sin embargo, no tiene la menor importancia si no es compartido con personas que amo, o por lo menos que les tengo cariño.  En casa, en realidad, celebramos el solsticio de invierno, yuletide, las saturnalias, el cumpleaños de Newton, la nochebuena y la navidad.  Celebraríamos kwanza, ¿por qué no? Algunas de aquellas personas están presentes, y otras están en el recuerdo.

No tengo pruebas; pero tampoco tengo dudas de que los abrazos navideños de los seres queridos…e incluso de desconocidos son los mejores.  Desde que era niño, cuando mis padres nos despertaban a mis hermanos y a mi a la media noche, con el coheterío, y nos bajaban a la sala para ver la casa iluminada y los regalos, mi parte favorita eran los gritos de ¡Feliz navidad! y los abrazos.  Dime si no es dulce y encantador el momento de los abrazos.

Actualmente, en casa cenamos temprano y aprovechamos las visitas de familia y amigos.  Pero en aquel tiempo la cena se servía a la media noche porque la fiesta seguía hasta que los adultos quisieran.  De modo que al bajar había aromas, sabores, texturas y sonidos que fueron sumándose al baúl de los recuerdos más queridos.  El sonido de mi tortuga aporreada con un chinchín pintado con nij, por ejemplo. La letra y la música de A la rorro niño… y de O Tannembaum, para mencionar algo más.

Ya un poco mayor, ¿quién podía impedir que despenicáramos una ametralladora de cohetes y nos dedicáramos al antiguo arte de quemar uno por uno los petardos? ¿Quién podía evitar que fumáramos el cigarrillo que usábamos para encender los cohetes? ¿Quién podía evitar una guerrita?

Para mí, y en casa, estas fiestas son para vivirlas del modo en que nos hace felices.  Son para conectarnos con las generaciones que nos han precedido y con las que están llenando sus propios baúles de recuerdos.  Son para celebrar la vida; de modo que, a ti y a tu familia, desde estas líneas y desde nuestros corazones, les deseamos paz, salud, prosperidad y amor.

Columna publicada en elPeriódico.


22
Dic 22

Chulada el volcán de Fuego

 

Hoy amaneció intenso el volcán de Fuego, el de en medio de la triada volcánica junto a la ciudad de Guatemala.

Las emanaciones han estado espaciadas; pero abundantes y oscuras cargadas de cenizas y arena.

Los otros dos volcanes de este grupo son Agua, a la izquierda y Acatenango con sus dos picos, a la derecha, en el oeste y junto a la ciudad de Guatemala también está el volcán Pacaya, al sur.

Hay 37 volcanes en Guatemala y tres de ellos están activos.


21
Dic 22

Sopa de ajos para el alma

 

La sopa de ajos o sopa de pan era tradicional en casa de mis padres cuando los niños nos enfermábamos.  En el almuerzo, o en la cena, dudo que hubiera algo mas reconfortante y era como recibir un abrazo.

Pues…hoy tuve antojo de comerla y si…si es como recibir un abrazo.

¿Sabes? Tenía como 30 años de no comerla y ayer en la cena sentí lo que sentía cuando mi madre llegaba con esa sopa a la cama y estaba debilitado por alguna fiebre, o algo parecido.  No dudo que los ajos tengan propiedades medicinales y, de hecho, confío en los ajos para mantener mi presión baja; pero la textura de esa sopa y los recuerdos que trae también son provechosos…aunque uno no esté enfermo en cama.

¿Cómo se hace? Pones aceite de oliva en una olla y doras los ajos a fuego lento.  ¿Cuántos ajos? Depende de cuántos panes.  Ja, ja, ja.  A mi me gusta que se sienta el sabor a ajo así que le pongo dos ajos por cada pan francés normal.  Aaaaah, pero antes de dorar bien los ajos se pone el pan francés a remojar en agua.  Cuando ya están dorados los ajos se pone el pan mojado en un colador (de aquellos coladores de frijoles de antes) y se cuela el pan sobre los ajos y el aceite.  Luego se sazona; y aquí viene un truco.  Cuándo estábamos enfermos la sopa solo era sazonada con sal; pero como es tan deliciosa y la comíamos en otras ocasiones, en la cocina la sazonaban con un toque, pero sólo un toque de consomé de pollo.  Eso eleva la experiencia y así es como más, más me gusta.

Para mí, la sopa de ajo es la comfort food por excelencia y tiene la propiedad de hacerme sentir arropado, me hace viajar en el tiempo y en el espacio, y ha creado -aquí y ahora- algo bastante cercano a lo que la gente conoce como magia.


19
Dic 22

Mi tatarabuelo, Reyna Barrios y una mina en Izabal

 

El documento que comparto es fascinante desde distintas perspectivas: es la primera vez que veo la firma de mi tatarabuelo, Emilio Schuman; y ahora sabemos que tenía intereses en una mina de carbón en Izabal.

Además, según cuenta en el informe que le dirigió al presidente José María Reyna Barrios, el carbón de Izabal era tan de buena calidad como el carbón Cumberland que era el más caro que venía de los Estados Unidos de América y era el que mi tatarabuelo usaba en su taller.

¿Taller de qué? Herrería, carpintería, tapicería y pintura.  Eso también es una novedad.  Siempre supimos que Emilio era propietario del Establo de Schuman, negocio que se dedicaba a la venta y alquiler de landós, victorias, surreys, faetones, buggies, diligencias para excursiones y a la venta de arneses y artículos para carruajes.  También sabíamos que se dedicaba a la crianza de caballos de carreras.  ¿Dónde quedaba el establo? En tiempos del informe quedaba en la 4a. calle poniente, número 25 de la zona 1; y posteriormente se trasladó a la 11 avenida y 14 calle A de la zona 1.  Todavía se conserva el inmueble con la fecha 1907 en la entrada principal. De ahí que la 14 calle A se llame Callejón del Carrocero.

Emilio Schuman era alemán, de Dresde, y vino a Guatemala desde Hawaii donde -con su hermano Gustav- tenían un negocio de carruajes similar al que mi tatarabuelo estableció en Guatemala. Emilio fue el padre de mi bisabuela, Adela, cuya madre era Edwina Minnie Hart.

Del documento me encantan lo elaborado del diseño, el número de teléfono 528 con sólo tres cifras. Dato curioso ahora que próximamente los teléfonos en Guatemala tendrán nueve cifras. Hasta los años noventa, algunos teléfonos de la zona uno tenían cinco cifras; y los teléfonos en las casas de mis padres y de mi abuela tenían seis cifras.

Actualización: En 1912 la Memoria de labores de la jefatura política de Izabal, ramo de minería, informa que Emilio Schuman tiene una mina de carbón de piedra, en jurisdicción de ese departamento; pero durante ese año no hizo ninguna explotación. 

La Reina era el nombre de aquella mina de carbón de piedra.

Abajo fotos de Emilio Schuman y de Frances Fanny Schuman, su segunda esposa, que no era mi tatarabuela, pero por ella es que mi abuela, Frances, lleva ese nombre.

Gracias a Luis Andrés Schwartz por el hallazgo.