25
Dic 17

Lo mejor del pavo es el relleno y los huesos

La gente se ríe cuando cuento que en casa hacemos pavo, para la cena de Nochebuena, con tres propósitos ulteriores:

Uno es disfrutar el relleno; para mí, el pavo es sólo un vehículo para el relleno.  Los otros dos motivos son: hacer caldo de huevos  con los huesos del ave y comer sandwichs de ensalada de pavo.

La razón por la que comparto esta foto del pavo de anoche, en casa, es porque hace énfasis en el relleno y este se  luce bastante. La receta que usamos en casa es una de las de mi bisabuela, Adela, y mi favorita en todo el universo mundo.  Lleva mantequilla abundante, los menudos del pavo, cebolla, ajo, apio, champiñones, castañas, pan en cubos, vino blanco, y se sazona con sal, pimienta, salvia y perejil.

Hoy seguramente almorzaré sobras de pavo y relleno, ¡Ah, como disfrutaré de ese relleno!


25
Dic 17

Fuegos artificiales y luces en la Nochebuena

Los chapines se lucen con el espectáculo de fuegos artificiales y luces en la Nochebuena.

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Los chapines tenemos la costumbre de quemar cohetes y fuegos artificiales el 24 a la media noche, el 25 a las doce del día y de nuevo a las seis de la tarde.  Toda la ciudad -y supongo que también otras poblaciones- se alegra con el coheterío. En realidad, los juegos pirotécnicos del 24 empiezan cuando se pone el sol y se van intensificando en la medida en que llagan las 12 de la noche cuando el espectáculo alcanza su nivel más maravilloso.

La cohetería de la Nochebuena chapina nunca deja de maravillarme. Los fuegos artificiales nos fascinan a quienes tenemos la dicha de disfrutar sus formas ingeniosas y sus colores.

En casa vemos las luces y fuegos, luego nos abrazamos y bebemos una copa ¡por la vida! y después abrimos los regalos.

En la antigüedad el solsticio de invierno se celebraba porque a partir de ese momento las noches empezaban a hacerse más cortas y vuelve la luz.  Por eso es muy apropiado que el fin del 24 de diciembre sea celebrado con luces y fuegos festivos.

Cuando yo era niño no había nada parecido.  Las candelas romanas, las varas de luces y otros artificios que había eran extremadamente modestos en comparación a lo que podemos ver y disfrutar ahora. Cada año los fabricantes de fuegos artificiales producen formas más complejas y combinaciones de colores novedosas y todo esto me lleva a mi niñez.

¡Que vuelva la luz!…y que los encuentre a ti, a tu familia y a tus amigos rodeados de amor y de paz.


22
Dic 17

Nochebuena chapina

He oído, de muchos amigos extranjeros, que las fiestas de fin de año –en Guatemala- se celebran como en ningún otro país del mundo. En cuanto a intensidad, claro. Quien haya visto el despliegue portentoso de fuegos artificiales en la Nochebuena, seguramente estará de acuerdo con eso; y quien haya participado en la Concepción-Reyes, también.

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Por cierto, hice dos consultas a mis lectores en @luisficarpediem y me enteré de que 39% de los que contestaron prefieren gadgets como regalos en estas fiestas; y que 28% prefiere libros, 22% prefiere vino y 11% prefiere ropa. También me enteré de que 35% cena tamales en la Nochebuena, en tanto que 30% come pierna, 30% pavo y 5% otras cosas. En Twitter, @razonylibertad preguntó: ¿Cómo les gusta tomar el ponche? y al momento de escribir estas líneas 41% dice que bien caliente, 32% lo prefiere a temperatura tomable, 14% bien frío y a 13% no le gusta esa bebida tradicional.

La Nochebuena y sus fiestas aledañas sacan al niño que hay en mí . Me gozo las comidas de temporada (especialmente los tamales, el relleno del pavo, las galletas -de mi madre-, los stollen, los turrones y otras delicias); gozo los juegos pirotécnicos, las luces, la música, y los aromas a pinabete y manzanilla. Pero…¿sabes qué es lo que más disfruto? La alegría de la gente y especialmente la de los niños. Por eso me gusta ir a la Sexta avenida, al bazar navideño y a algún centro comercial. Cuando he andado por el interior del país, ¡hasta en el rincón mas sencillo hay luces, bricho, y ojitos de niños maravillados! Hazte un favor y sal, no a integrarte al frenesí, sino a observar, a ver a la gente acarreando hojas de mashán para sus tamales, sal a maravillarte y a contagiarte. Sal a recordar a tus seres queridos. ¿Cuál fue tu árbol de Navidad favorito cuando eras chico? ¿Tienes algún villancico preferido?

En estas fiestas, a ti y a tu familia, les deseo lo mejor para 2018. Por favor, sean prudentes y si beben, no manejen. Y tampoco disparen, por vidita suya.

Columna publicada en elPeriódico.


09
Dic 17

Aquí huele a pinabete y manzanillas

¡La casa ya huele a pinabete y a manzanillas!  La fiesta del solsticio de invierno vino con sus aromas, sos colores, sus sonidos y sus sabores.

Eso de despertar y encontrar que tu casa huele a pinabetes y a manzanillas frescas es una de las cosas más encantadoras del mundo.  A mí esos aromas me transportan en el tiempo y el espacio, y ver el arbolito adornado me da mucha alegría.

Nuestro arbolito iumina no sólo con sus luces, sino con su hermosa presencia, sus colores y -sobre todo- con su aroma.  Si, el aroma también ilumina. El aroma del pinabete se mezcla con el de las manzanillas y la magia de las fiestas de fin de año se apodera del ambiente; y se apodera de quienes tenemos la dicha de relacionar, con ella, cientos de recuerdos gratos, de personas amadas, de momentos inolvidables y de sonrisas sinceras.

A mí, el arbolito me lleva a las casas de mis abuelas y a la de mis padres.  Aveces quedo embobado frente a él porque no sólo me maravilla su belleza adornado; sino porque, siendo un Abies guatemalensis, y conociendo la tierra de donde viene, no puedo sino admirarlo y expresarle respeto. El arbolito, en casa, me recuerda todos los arboles que han alegrado mis fiestas de diciembre.  Los grandes y los chicos, los pinabetes, los pinos, los cipreses y los chiribiscos.  Los complejos y los sencillos, los propios y los prestados, los naturales y un par de artificiales -que hasta de esos tengo buenos recuerdos-. Es que, al final de cuentas, la capacidad de ser feliz y de disfrutar de lo que hay la pone uno,  no está en las cosas.

En casa tenemos la costumbre de añadirle dos, adornos nuevos al arbolito cada año; de modo que siempre es el mismo y siempre es distinto.  Mantiene su continuidad y nos alegra con cosas nuevas. Este año, Odìn (con Huguin, Munin, Geri y Freki)  y un buho son las novedades.

Como en otros años, el árbol de casa es bello y con mucho carácter. Nos llena de encanto y de alegría la casa. Es de la finca El encanto, en Tecpán y si quieres el tuyo los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.

Mientras tanto, los dejo con una de mis canciones favoritas de esta temporada:

The holly green, the ivy green
The prettiest picture you’ve ever seen 
Is Christmas in Killarney
With all of the folks at home
It’s nice you know, to kiss your beau 
while cuddling under the mistletoe 
And Santa Claus, you know of course
Is one of the boys from home.

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07
Dic 17

¡Rayados con la Quema del diablo!

Con la Quema del Diablo comienzan las festividades chapinas propias del solsticio de invierno.

Disfruto mucho esta fiesta porque es una oportunidad para celebrar la vida con amigos queridos y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo.

Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

En la tradición chapina, la Quema del diablo es una oportunidad para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo viejo, lo que hace daño, y lo que no queremos para el año que viene, en un contexto místico y mitológico.  Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz.

Los Peter, que son nuestros anfitriones en esta fiesta, se rayaron este año…como se rayan en otras ocasiones.  La compañía fue encantadora, los tamales y el ponche estuvieron deliciosos, los pasteles y dulces también.  La pira fue magnífica.  Los niños gozaron la fogata y los cohetes.  Lehaim!


03
Dic 17

¡Lucifér se recupera!

En La Antigua Guatemala, luego de que Lucifér sufriera un atentado por parte de dos gamberros, el diablo se recupera.

Según fotos publicadas por el cuate, Chingui, el mítico traedor de luz fue llevado al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, donde fue atendido. Sospecho que rápidamente atendido porque  hubo algún tipo de tráfico de influencias; ya te imaginarás que los tributarios mortales no reciben tan solícitas atenciones.  En fin, la cosa es que con cabestrillo y vendajes, Satanás estará los festejos 7 de diciembre y le ofrecerá su hueso a quien quiera tomarlo.

Mientras tanto, me tomo un Zacapa para celebrar el espíritu fiestero y el humor chapines. ¡Que arranque la Concepción-Reyes! a pesar de aquellos que temen que, en algún lugar, alguien sea feliz.


30
Nov 17

¿Quién atacó al diablo?

Con quién sabe qué motivos, dos cafres atacaron al diablo de La Antigua Guatemala, lo tiraron al suelo y le hicieron daño.  ¡Canallas!

La tradición de quemar al mitológico diablo es antañona en Guatemala, y la de quemar aquel diablo particular, en La Antigua, data de unos 26 años.  Siempre es una ocasión festiva y uno no se explica por qué es que hay vándalos que quisieran dañarla.

El año pasado el diablo fue diabla y hubo controversia por ello. La imagen fue capturada por las autoridades municipales antigüeñas, que luego tuvieron que devolverla. A Lucifer, el tiquismiquis  del año pasado y el atentado de esta madrugada no deben haberle extrañado porque siempre ha sido un incomprendido.  Sospecho que al traedor de luz, castigado por no haberse sometido a la tiranía, al héspero,  le vendrá guango el acto vandálico y ya se anuncia que los antigüeños rescatarán la imágen y celebrarán la quema del diablo como corresponde.

Y como dice mi cuate, Manuel: La luz del sol no volverá para [los destructores] tras el solsticio de esta Saturnalia.

De paso, te recomiendo la serie en Netflix, Lucifer.  ¡Está muy buena!

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23
Nov 17

¿Y por qué celebramos el Día de Gracias?

En el siglo XXI -y seguramente para muchos de los lectores de este espacio- es difícil dimensionar apropiadamente lo que significa poner en la mesa comida abundante y poder compartirla con las personas a las que amamos, respetamos y admiramos.  Tal vez por eso es que a los destruccionistas no les gusta la celebración del Día de Gracias.

Creo que es un buen día para ver Saints and Strangers, en Netflix y poner en perspectiva el contexto filosófico, jurídico, económico y políticamente hostil en el que se originó la fiesta de hoy.  También te recomiendo este artículo El gran engaño de Acción de gracias.

Estas es una celebración que festeja la vida, la productividad, el ahorro y a la familia y a los amigos.  Y no hay que hacerse el papo, ¿a quién no le gusta celebrar aquello? ¿Qué no es eso lo que hacemos el 1 de noviembre con el fiambre? Celebramos virtudes burquesas y el sistema que ha permitido que los pavos y otras delicias no sólo sean para as aristocracias, las oligarquías y los obispos.  ¿Qué sistema es ese? El que respeta los derechos individuales de todos por igual, el que respeta el proceso de mercado, el que favorece el intercambio y abomina de las relaciones forzadas, go figure. Tal vez por eso es que a los destruccionistas no les gusta la celebración del Día de Gracias.

Hace un momento mi familia y yo celebramos con una deliciosa cena.  Fue una cena íntima, en casa de mi madre. Gracias a todos porque no sólo es que la cena estuviera deliciosa, sino que nos divertimos como micos y siempre es maravilloso sentir ese cariño que sólo se siente alrededor de una mesa cuando se juntan tres generaciones.

El pavo y los demás componentes de la cena no aparecieron de la nada.  Fueron posibles gracias al ingenio, la empresarialidad y la productividad de miles de personas que no conocemos. Fueron posibles gracias a nuestra productividad y a la de quienes nos facilitan ser productivos. Fueron posibles gracias a quienes los transportaron y a quienes nos lo vendieron. Fueron posibles porque ahorramos y fueron posibles porque muchos participaron en su elaboración.

En este día, no está de más darles las gracias a aquellos y a quienes valoran nuestros talentos humildes. Gracias a los agricultores, transportistas, comerciantes, industriales, científicos, técnicos y demás que hicieron posibles el pavo, los tomates, las papas, los camotes, los panes, las arvejas, el tocino, los pasteles y demás.  Gracias a quienes lavaron los platos, los moldes, los cubiertos y demás.  Gracias a quienes hicieron el vino y las gaseosas.

Gracias a mi madre que siempre tiene espacio, siempre tiene tiempo, siempre tiene ganas, siempre tiene buenos consejos, siempre tiene amor, siempre tiene sentido del humor, siempre tiene alegría, siempre nos reúne…y ya no da paletazos.    Gracias a mi familia por mantener la tradición.

Actualización: Hice una consulta entre los lectores de @luisficarpediem y 56 personas contestaron: ¿Celebraste el Día de Gracias?  De ellos 22 dijeron que sí y que lo disfrutaron; 15 lectores dijeron que no, pero que les gustaría; y 19 personas dijeron que no y que ¿para qué? Me cayó dio algo de tristeza que 19 lectores no encontraran motivos para celebrar, o para estar agradecidos.


05
Nov 17

¡Sandwich de fiambre!

Esta es una tradición que tenemos en casa: la preparación de sandwichs de fiambre unos días después de la celebración.

Mis sandwichs de fiambre son elaborados en buen pan francés con mayonesa y algunas carnes (e incluso vegetales) que sobraron y que se han estado marinando en el caldillo.  Se hace con los últimos poquitos de fiambre que se rescatan luego de la comilona.

En el emparedado hay que poner una variedad de carnes y esparcir los ingredientes como caigan, para que cada bocado del sandwich tenga una sorpresa.  Igual te toca una rodaja de butifarra, como te toca una remolacha, un trocito de cesina, uno de queso, o unas arvejas.

Me gozo mucho los subproductos de las festividades.  Por no decir las sobras.  Por ejemplo, del fiambre hacemos los huevos revueltos con lengua salitrada, fritos en aceite de oliva y acompañados por buen pan francés.  Del pavo -en las fiestas de fin de año- me gozo mucho el caldo de huevos; y  los sandwichs de relleno, y de ensalada de pavo.


02
Nov 17

¡Delicioso el fiambre 2017!

Si hace cinco años me hubieran dicho que iba a llegar el día que no podría cenar fiambre luego de almorzar cuatro platos de esa maravilla de la cocina tradicional chapina, me hubiera reído y no lo hubiera creído….pero llegó el día. O más bien, llegó la noche.  Eso sí. Nada impedirá que hoy almuerce fiambre, que por cierto, nos quedó delicioso en casa.

¿Cual es el mejor fiambre? El mejor fiambre es el que sabe como el de la casa de tus padres, como el de la de de tus abuelos, o como el de la de tus bisabuelos; pero también es el que tiene tu toque personal.  Es el que te recuerda tu niñez, tu adolescencia y tu proceso de maduración, y es el que tiene tu carácter.  El mejor fiambre es el que es acerca de tus raíces y acerca de tus ramas…para usar una metáfora como cualquiera otra.

Ya sabes, hay fiambres rojos, blancos y verdes; y cada familia tiene su propia receta y su propia versión de cualquiera de las variedades.  El fiambre es un plato tradicional de la cocina guatemalteca.  Es muy complejo y  requiere de todo el buen juicio,  la pasión y la sazón que puedan tener quienes lo preparan.  Es un plato para compartir con la familia y los amigos.

La fiesta del fiambre no es sólo acerca de comerlo (que ya es bastante bueno); sino acerca de la expectativa, de seleccionar las carnes, los embutidos y los adornos; es sobre la compra de las verduras y sobre el proceso de hacerlo en familia, con amigos y en buena compañía. Es sobre lo que se goza haciéndolo y sobre recordar y recordar las anécdotas relacionadas con su elaboración.

Sospecho que la fiesta del fiambre es el Día de gracias chapín.  La del fiambre es una festividad que celebra los frutos del trabajo productivo y la dicha de tener con quienes compartirlos.  Hace unos años leí, en Twitter,  que la verdadera soledad es no tener quién te regale un buen plato de fiambre.

En casa, este año comenzamos a preparar el fiambre el lunes pasado cuando cocimos y cortamos las carnes y los embutidos:  la cesina, la gallina, el cerdo y el pollo; así como las longanizas y las butifarras.  Nos abundó la mano y cocimos las verduras: zanahorias, arvejas, güisquiles, coliflores y repollos.  Ese día mezclamos los caldos y sazonamos el caldillo resultante con vinagre y miel de abejas.  También mezclamos las carnes, los embutidos y las verduras y el caldillo.  La miel de abejas le da un toque amaderado que en casa apreciamos mucho.

El primer sábado de octubre preparamos el encurtido de remolachas y en esos días hemos encargado los embutidos, así como adquirido los adornos enlatados y conservas. El dia 1 de noviembre, el fiambre lo adornamos camarones, huevos duros rodajados, chiles chamborotes y chiles chocolate, espárragos verdes y blancos, chiles morrones, atún, salmón, sardinas en aceite y en tomate, pepinillos ácidos y dulces, aceitunas verdes rellenas y negras, pacayas, rábanos, perejil colocho y lechugas. .  Ese día también añadimos rodajas de gelatina de cerdo, jamón de sangre, queso de cerdo, salami, lengua salitrada y otros jamones, así como queso duro y queso de capas, y algo de remolachas.

Como ves, la preparación del fiambre lleva varios días de planificación y de ejecución.  Y ya intuirás que, con tantos y tan variados ingredientes se requiere de un balance muy fino para que todo esto salga bien.  Ya no digamos para que salga magnífico y memorable. Las claves para un buen fiambre son: ingredientes de primera, armonía, pasión y tener con quiénes compartirlo.

Una vez un cuate extranjero me preguntó que  por qué es que usaba enlatados y conservas en vez de ingredientes frescos.  El sostiene que si se usan salmón y atún frescos, por ejemplo, sería mejor.  Y puede ser…¿por qué no?  Lo que pasa es que parte de la experiencia del fiambre está relacionada con recuerdos, nostalgia y tradición.  El fiambre, en mi casa, tiene que tener no sólo la sazón particular que nos gusta en casa, sino una íntima e inequívoca relación con los sabores y texturas que recuerdo en casa de mis padres y en casa de mi abuela.  Y allá se usaban enlatados y conservas.

Desde hace varios años el postre tradicional, en casa, es un helado de camotes aderezado con mermelada de mandarinas; y este año venía acompañado con arándanos.  Lo hace Raúl y corona maravillosamente el almuerzo.

Como en años anteriores, el  almuerzo de hoy salió como debe ser…¡Estupendo! Y lo gozamos como debe ser y como siempre, con la familia y amigos.