01
Ago 12

Las evacuaciones forzadas en Mixco

La Muncipalidad de Mixco empezó a retirar adoquines y postes de luz de las calles de la colonia La Asunción, declarada en riesgo en febrero pasado.  El motivo, según el Ayuntamiento, es que dicha infraestructura representa un riesgo al momento en que la montaña sufra un deslizamiento.

Las familias que habitaron la colonia se encuentran molestas, ya que temen que después la Comuna decida demoler sus casas.  Todavía hay 30 familias que no han sido ubicadas en los albergues que habilitó la Municipalidad y que, tarde o temprano, regresarán a sus hogares, sin importar la alerta lanzada por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.

Ya he escrito sobre esto pero lo vuelvo a compartir porque es un tema bueno para la discusión:

Mi primera idea es que los políticos y sus funcionarios no deberían tener la facultad de ordenar evacuaciones forzadas. Las evacuaciones forzadas son actos de paternalismo y de estatismo que violan la libertad de las personas y anulan su responsabilidad individual. No hay duda de que los gobiernos tienen las facultades legales para imponer sus criterios por la fuerza; empero, esta discusión no es acerca de si pueden hacerlo legalmente, o no. La discusión es sobre si deberían hacerlo, desde los puntos de vista legítimos, y morales. Los gobiernos no deberían tener la facultad de obligar a las personas a salir de sus casas y a abandonar sus propiedades…ni siquiera en casos de peligros como erupciones de volcanes, inundaciones, derrumbes, terremotos, agrietamientos u otros fenómenos.

Empero, como el ejercicio de la libertad implica -necesariamente- el de la responsabilidad; quien se queda en su casa y en su propiedad durante un fenómeno de aquellos, debe enfrentar las consecuencias de su decisión y no esperar servicios; y mucho menos que otras personas se arriesguen por ellos si las cosas se llegaran a poner verdaderamente feas. Las personas que deciden quedarse están moralmente obligadas a prepararse para lo peor, y para ser autosuficientes.

Por otro lado, si los políticos y funcionarios deciden obligar a la gente a abandonar sus casas y sus propiedades, también deben obligarse a proveerlas con todos los servicios necesarios para que la evacuación y su reubicación sean satisfactorias y  lo menos traumáticas posibles. Lamentablemente esto es a costa de los tributarios; pero una cosa debería ser consecuencia de la otra mientras se considere que las evacuaciones si pueden ser forzadas.

Al final de cuentas, sin embargo, ningún gobierno debería tener la facultad de decidir por las personas individuales; y creo que a este asunto -el de las evacuaciones obligatorias- no se le ha puesto suficiente atención.


08
Feb 12

Los gobiernos, ¿deberían poder forzar evacuaciones?

La tragedia en Mixco, donde centenares de personas podrían perder sus propiedades debido a que se está agrietando el terreno, da qué pensar: Los gobiernos, ¿deberían tener la facultad de forzar evacuaciones?

Mi primera idea es que no. Las evacuaciones forzadas son actos de paternalismo y de estatismo que violan la libertad de las personas y anulan su responsabilidad individual. No hay duda de que los gobiernos tienen las facultades legales para imponer sus criterios por la fuerza; empero, esta discusión no es acerca de si pueden hacerlo legalmente, o no. La discusión es sobre si deberían hacerlo, desde los puntos de vista legítimos, y morales. Los gobiernos no deberían tener la facultad de obligar a las personas a salir de sus casas y a abandonar sus propiedades…ni siquiera en casos de peligros como erupciones de volcanes, inundaciones, derrumbes, terremotos, agrietamientos u otros fenómenos.

Empero, como el ejercicio de la libertad implica -necesariamente- el de la responsabilidad; quien se queda en su casa y en su propiedad durante un fenómeno de aquellos, debe enfrentar las consecuencias de su decisión y no esperar servicios; y mucho menos que otras personas se arriesguen por ellos si las cosas se llegaran a poner verdaderamente feas. Las personas que deciden quedarse están moralmente obligadas a prepararse para lo peor, y para ser autosuficientes.

Por otro lado, si los políticos y funcionarios deciden obligar a la gente a abandonar sus casas y sus propiedades, también deben obligarse a proveerlas con todos los servicios necesarios para que la evacuación y su reubicación sean lo menos traumáticas posibles. Lamentablemente esto es a costa de los tributarios; pero una cosa debería ser consecuencia de la otra mientras se considere que las evacuaciones si pueden ser forzadas.

Al final de cuentas, sin embargo, ningún gobierno debería tener la facultad de decidir por las personas individuales; y creo que a este asunto -el de las evacuaciones obligatorias- no se le ha puesto suficiente atención.

Actualizaciones gracias a observaciones de Pepe y Romilio: Es cierto que la Constitución obliga a proteger la vida y garantizarla, y por eso No hay duda de que los gobiernos tienen las facultades legales para imponer sus criterios por la fuerza.  La duda, sin embargo va dirigida a sí debería tener la facultad de “proteger” por la fuerza a la gente. No dudo que el gobierno deba tener la facultad de protegernos CONTRA el uso de la fuerza; pero lo otro es distinto.

Es cierto que la Constitución obliga a garantizar la vida; pero, garantizar la vida no quiere decir evitar que nos muramos? ¿O sí? Digo, porque si así fuera…¿dónde me inscribo?

Definitivamente no se trata de sálvese quien pueda; pero tampoco debe tratarse de salvar a la gente de sí misma.


30
Oct 11

Más sobre amenazas naturales y desastres: Relief 2.0

La semana pasada, mi columna trató sobre amenazas y desastres; y la el eje del mismo era que un estudio hecho luego de Katrina, muestra que la sociedad civil y la vida comercial tienen un papel vital en la recuperación exitosa luego de un desastre.  Cada vez que el gobierno (el mismo que construye puentes endebles) intenta guiar a los individuos en sus decisiones, o les impide tomarlas de acuerdo con su conocimiento local y sus motivaciones privadas, surgen los obstáculos para la recuperación.

Y así como dice Pedro Navaja: La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida; en esta semana que termina hoy conocí a Carlos Miranda Levy, directivo de Relief 2.0 una organización extraordinaria, de voluntarios, que involucrar y facilitarles a las personas su propia recuperación después de un desastre, empoderarlas y conectarlas -y no la ayuda- es lo que le permite a la gente superar, con dignidad, las consecuencias de los fenómenos naturales.

La pobreza se combate con riqueza, dijo Miranda Levy, cuya organización ha prestado valiosa colaboración en situaciones como los terremotos de Haití y Chile; o el tsunami de Japón. Miranda explica que en los lugares de desastres el hecho de reabrir los negocios activa la economía local, el empleo y la autosostenibilidad. Cuestiona, también, la efectividad de la ayuda internacional que no sólo desaprovecha el conocimiento, las capacidades y los recursos de las personas -aunque hayan sido afectadas por desastres enormes- sino que se desperdicia en vehículos de último modelo, o cabañas con aire acondicionado para los cooperantes.

En Guatemala, donde la pobreza es caldo de cultivo para que las amenazas naturales se vuelvan tragedias inmensas, tenemos mucho que aprender de Relief 2.0.


21
Oct 11

Amenazas y desastres

Los desastres naturales no existen, lo que hay son amenazas naturales.  Las inundaciones y los terremotos son amenazas que ocasionan desastres cuando –a sabiendas, o no– las personas se ponen en riesgos.  Las casas construidas a las orillas de los barrancos, las de tres pisos con columnas para dos y las carreteras mal construidas son desastres artificiales a punto de ocurrir.

Es un desastre esperando el momento oportuno para ocurrir que el Estado tenga una Conred con la mitad del presupuesto que supuestamente necesitaría.  Consume recursos que se desperdician y perpetúa la creencia de que solo el Estado puede enfrentar catástrofes, levanta falsas expectativas, obstaculiza iniciativas y genera frustación.

Si es cierto que hacer las cosas de forma diferente es mejor que hacerlas mejor; lo que mi cuate Peter J. Boettke dice, tiene sentido: Un estudio hecho luego de Katrina, muestra que la sociedad civil y la vida comercial tienen un papel vital en la recuperación exitosa luego de un desastre.  Cada vez que el gobierno (el mismo que construye puentes endebles) intenta guiar a los individuos en sus decisiones, o les impide tomarlas de acuerdo con su conocimiento local y sus motivaciones privadas, surgen los obstáculos para la recuperación.

Peter añade que la intuición nos empuja hacia el mando y el control; pero la ciencia económica nos conduce a favorecer la descentralización y la información de primera mano que tienen los individuos, capaces de aceptar los retos propios de los cuidados del pensamiento y los problemas de vivir, como escribió Tocqueville.  La centralización y militarización de la compasión puede ayudar a aquellos que se encuentran lejos a sentir que se está haciendo el mejor esfuerzo por tratar con la crisis; pero una vez pasada la fase inicial de búsqueda y rescate, la de reconstrucción debería ser resultado del caos planificado.

En todo caso, si los políticos y sus burócratas quisieran hacerse útiles, lo mejor sería que se concentraran en identificar vulnerabilidades y que advirtieran a la gente acerca de ellas.  Y una vez que se materializaran las amenazas naturales inevitables, que removieran todo obstáculo existente para la libre movilidad de capital, comercio y trabajo con los cuales la gente puede reiniciar sus vidas sin estorbos.

Esta columna fue publicada en El Periódico.


19
Oct 11

El humor chapín y las tragedias

Los Colom/Espada acaban de emitir un comunicado que dice: El viernes 21 de octubre no se podrá hacer puente…porque el río se lo llevó. Gracias a mi cuata @pisis66 por esta pieza del humor negro chapín, tan característico.

Durante la amenaza de tsunami, de marzo pasado, muchos chapines se pararon en las playas a esperar el fenómeno, ¿con la esperanza de ver cómo venía la ola y luego contar la historia?  ¿Será un forma de resignación frente a la tragedia, o una expresión del humor chapín?

En aquella ocasión, la gente decía que se invitaba a los miembros de la Unidad Nacional de la Esperanza (el partido oficial), a las playas del Pacífico a la hora en que supuestamente impactaría el tsunami, porque les iban a hacer una ola.

El año pasado, luego de la erupción del Volcán de Pacaya y cuando la ciudad de Guatemala se hallaba cubierta por arena negra, en medio de la incomodidad, y de lo que sin duda ha sido una tragedia en algunos hogares, el humor chapín no se hizo esperar. La mara decía que Con Los Colom/Espada ya la estábamos viendo negra, y que el Volcán de Pacaya había puesto su grano de arena.

En medio de las tragedias, o a las puertas de una, los guatemaltecos siempre muestran su sentido del humor. Inmediatamente después de el terremoto de 1976, que dejó cerca de 25,000 muertos,  hubo un chiste célebre. En la televisión había un anuncio de insecticida en el que una ama de casa lo rociaba en la cocina, mataba a todas las cucarachas y preguntaba con voz de bóveda:¿Queda alguna cucaracha que decir? Y entonces el chiste era que, luego del terremoto se abrió el cielo y una voz como de trueno preguntó: ¿Queda alguna cucaracha que decir?


19
Oct 11

La tragedia de Ciudad Satélite y “El puente de San Luis Rey”


Estas son las drámaticas e impresionantes imágenes de dos personas y un perro tragados por la correntada en el camino a Ciudad Satélite, en Guatemala. Las tomas son por Alvaro Interiano de Prensa Libre.

Al ver a las personas que atravesaron el lugar justo antes de que colapasara, a las que iban justo detrás de las víctimas mortales y al observar la tragedia me acordé de la historia de El puente de San Luis Rey; una novela que leí a finales de los 80, por recomendación del maestro don Gilberto y de la cual se hizo una película en 2004.

Altamente recomendable, la puedes alquilar en Take One, la tienda de vídeos de Futeca en la zona 14.

El libro y la peli cuentan la historia de 5 personas que mueren al cruzar el puente de San Luis, en el Perú virreinal del siglo XVIII. Ambientada en una época en la que las ideas de la Ilustración se enfrenta a la Inquisición de la iglesia católica, esta tragedia cuestiona la moralidad de aquel tiempo y la explicación de los fenómenos como el desprendimiento de aquel puente y la muerte de quienes son arrastrados por el desastre.

El colapso de aquel puente (y el de la carretera a Ciudad Satélite), ¿Fue un accidente? ¿Un acto sobrenatural? ¿Quiénes fueron las víctimas, y quiénes los culpables? ¿Pueden, los perros, presentir los desastres?


19
Oct 11

Lluvias y el el recuerdo de doña Beatriz de la Cueva

Ahora que amaneció lloviendo, otra vez, me acordé de leer como cuenta, Maca Barret, lo que pudo haber sucedido el 11 de septiembre de 1541.  Estoy pensando en toda la gente a quien el agua, el lodo y las correntadas les han quitado sus vidas, o las de sus seres queridos, y sus propiedades.

Hacía dos días que Beatriz había asumido la gobernación de Guatemala, pero al igual que todos en Santiago, tuvo que pasarlos encerrada en su casa. Achubascada la atmósfera, fuertes ventarrones arremolinaban ahora las lluvias, y el agua y el lodo que llenaban las calles las hacían intransitables…a medida que avanzaba la noche arreciaba el viento, embistiendo el palacio con tal fuerza que aveces parecía sacudir sus bases; la lluvia azotaba paredes y ventanas como lanzada por una mano gigantesca y maligna, y tronaba casi incesantemente; pero cada vez que se producía una pausa en la furiosa tormenta, Beatriz podía oír aullar al mismo perro. Ahora sus aullidos eran más vehementes, más ansiosos, más inquietantes…”¿Esta…esta es una tempestad muy fuerte!”, pensó, procurando no perder la calma….encontró a su ama de llaves en el pasillo. Tenía los ojos dilatados por el terror; venía en busca de Beatriz para avisarle que algo funesto estaba sucediendo afuera; bajaban torrentes de agua de la montaña, arrasando las chozas que se encontraban a su paso….De pronto, un ruido que más bien parecía una explosión, las sacudió a todas; procedía de las habitaciones de Beatriz, y al ir a la puerta vieron que el viento había arrancado una ventana; el agua estaba entrando a chorros por el hueco que quedaba, llegando hasta el vestíbulo en que se encontraban….En cuestión de pocos minutos reinaba el caos en la planta baja; las aguas se llevaban muebles, espejos, puertas y ventanas rotas y su nivel iba creciendo con velocidad alarmante. Afuera se oían tremendos crujidos; el agua y el viento arrancaban de cuajo árboles enteros que luego chocaban contra los muros del palacio al ser arrastrados por la corriente…la casa se estremeció; una de sus paredes se vino abajo y un raudal turbulento de agua y lodo se precipitó dentro de la casa…y la turbia corriente arrebataba también a nueve mujeres cuyas bocas se llenaban de agua al abrirse y pedir auxilio

Maca Barret. El caballo rojo. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala, 1962. Pp. 407-415


15
Oct 11

A mí me da rabia…¿y a ti?

Hoy, que veo en la portada de El Periódico a la gente pasando un deslave y cuando leo acerca de las penas que pasa la gente, me da rabia.  Y me da más rabia cuando leo que la administración de Los Colom/Espada quiere más y más dinero, según ellos para enfrentar la emergencia.

¡Carajo!, si el año pasado hasta reunieron a los países amigos y les pidieron plata para enfrentar los daños de Agatha.  Y duarante todo el año no resolvieron nada y les agarró el invierno de 2011 y ¿qué pasó? A los daños que dejó Agatha se les sumaron los daños de este año.  ¡No jodan!  ¡Caterva de sinvergüenzas!

Los fenómenos naturales no pueden ser evitados; pero las tragedias humanas como consecuencia de la ineptitud, de la irresponsabilidad y de la corrupción sí.

Aprovechando el temporal, muchá: ¡Que un mal rayo los parta!  A ustedes, que por andarle metiendo dinero a la campaña electoral dejaron sin reparar carreteras y puentes.  A ustedes que construyen carreteras y puentes deshechables.  A ustedes que no dragaron.  A ustedes que insisten en hacer piñata con el dinero de los tributarios.  A ustedes que literalmente están hundiendo a los guatemaltecos.

Aprovechando el temporal, muchá:  ¡Que no puedan dormir por las noches!  Que las miradas de los niños con hambre les espanten el sueño.  Que las miradas de los ancianos enfermos  impidan dormir.  Que el desasosiego de los padres angustiados les hagan pasar malas, noches tras malas noches.  Que el clamor de toda la gente que pasa penas por causa de ustedes atormente sus noches.

Aprovechando el temporal, muchá, bájense de los todoterreno y de los helicópteros, dejen de pensar sólo en cómo se aferran al poder, dejen de desviar el dinero de los guatematlecos hacia sus cuentas personales -donde se les volverá sal-.  Dejen de hacer lo que hacen siempre y dejen que otros hagan.  Denle espacio a soluciones creativas, innovadoras y disruptivas.


06
Sep 11

Irene en Nueva York, ¡por poco y se me olvida!

Esta es la vista del Empire State Building desde el apartamento de mis cuates Vicky y Ed.  Ed tomó la foto el domingo 28 de agosto.  Dos árboles se cayeron en la esquina de su edificio y según relató las inundaciones eran terribles.  En términos de los daños causados, esto fue algo para los libros (Kindle) de Historia, dijo Ed.


14
Jul 11

Sigue el drama de los vecinos de Ciudad Nueva

Continúa el drama humano de los vecinos de Ciudad Nueva, cuyas propiedades quedaron cerca del hoyo que allá se abrió hace un año.  ¡No hay modo de que pueden regresar a vivir a sus casas!

Además de la incertidumbre y de la angustia propias de algo así, ¿estarán pagando alquiler en otra parte? ¿Estarán viviendo con parientes y amigos? ¿Qué penas estarán pasando?

A 6 meses de haber concluido los trabajos de relleno de hundimiento de la zona 2, hecho ocurrido en mayo de 2010, los afectados no han podido regresar a sus viviendas. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres aún evalúa los informes de las empresas encargadas de la obra, razón por la cual todavía no se ha levantado la declaratoria de riesgo, instaurada en el área.

Porque viví bastante tiempo de mi infancia en Ciudad Nueva, al día siguiente del hundimiento visité el lugar; y bueno…luego de haber compartido el drama humano, me pregunto que ¿en el escritorio de qué político, o burócrata está durmiendo este asunto?

Cuando la Conred levante la declaratoria de riesgo, ¿eso será garantía de que ya no hay peligro?  Si ya no lo hay, ¿para qué mantener la declaratoria? Y si todavía lo hay, ¿de qué sirve tener a la gente en vilo?  ¿Debería, el estado niñera, decirle a la gente dónde vivir y dónde no? ¿Quién va a indemnizar a toda esa gente?