
¡Como me gustan los rellenitos de plátano! y los que nos trajo a regalar, Tonita, estaban perfectos. El relleno de frijoles negros dulce y sabroso; y la parte de plátano bien dorada y de consistencia suave, pero firme. Me encantan los rellenitos fríos, o calientes; con azúcar, o con crema y azúcar.
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Dic 11
La SAAS y los siete años de encubrimiento
Siete leguas era el caballo que más estimaba Francisco Villa, según dice el corrido; siete son los días de la semana y siete son las vidas que tiene un gato. Siete son las notas musicales, siete son los colores el arco iris y siete son los pecados capitales.
Me llaman el siete mares, porque ando de puerto en puerto, dice una canción de José Alfreco Jiménez. Siete eran las maravillas del mundo antiguo y siete años de impunidad y de encubrimiento se recetó la Secretaría de Seguridad y Asuntos Administrativos de la Presidencia de la república, a sólo una semana de que se hicieran públicas las escándalosas compras de licor y alquileres de autos blindados que -durante la administración socialdemócrata de Los Colom-Torres/Espada, fueron hechas en esa dependencia con dinero de los tributarios.
¿Urge una ley anticorrupción y -para escarmiento de los corruptos- el acuerdo que permite aquel encubrimiento debe ser derogado.
13
Dic 11
Riquísimo puré de habas
En la Costa Sur de Guatemala, cuando se levanta la cosecha de maíz, era costumbre que la gente coma caldo de habas secas con cecina. El sábado pasado lo hicieron en casa; pero con algunas variantes. Las habas fuero hechas puré; y en lugar de cecina usaron tocino. YO lo comí sobre panitos, para el desayuno y ¡que cosa tan rica!
Cuando yo era niño, la madre de mis amigos Ricardo, Eric y Karin hacía otra forma de puré de habas -pero verdes y eran como sopa-. A mí me gustaba muchísimo y tenía un gusto distinto a este.
13
Dic 11
¡Siguen los toritos!
Los que visitan este espacio saben que los toritos son mis fuegos artificiales favoritos; y la particularidad de este es la cantidad de niños que se le acercaban y que luego eran correteados por el torito; y el hecho de que el torito se dejaba ir contra la multitud.
Pensé que así, exactamente, debe haber sido cuando mi tía abuela La Mamita veía toritos a principios del siglo XX. Ella fue quien me introdujo al facinante mundo de estos juegos pirotécnicos.
Anoche la gente se reía, aplaudía y gritaba cuando el torito hacía de las suyas; y los niños salían disparados cuando las luces se activaban y el torito los embestía. Este es de la 1a. avenida y 3a. calle de la zona 1-
12
Dic 11
…y hubo ponche, pues
¿Cómo iba a faltar? ¿Una fiesta chapina de fin de año, sin ponche? En casa hicieron el tradicional ponche navideño con ocasión de las Luces Campero. Se prepara con frutas, dependiendo de la región del país en que se elabore y de la receta familiar. La que hicieron en casa viene de la Costa Sur y por eso lleva coco; se sazona con pimienta gorda y clavos y se usan las frutas frescas incluyendo plátanos, papaya, manzanas, pasas, ciruelas y piña. Este año, para darle un toque distingo, fue sazonado con un toque de cardamomo.
En casa de mi madre, el ponche se hacía con piña, que es común a todos los ponches chapines; pero se sazonaba con canela, se hacía con frutos secos del hemisferio Norte, como manzanas, melocotones y peras, además de las ciruelas y pasas que son de ley.
A mí, el ponche me gusta bien helado y que sea refrescante; pero si lo he de tomar caliente me gusta con un piquete de ron añejo.
Gracias a Así es la vida, por la foto.
12
Dic 11
¡Los toritos son mis favoritos!
Durante la fiesta de Guadalupe, en mi barrio, los toritos son mis favoritos. Me gustan las luces, me gusta cuando baila El torito, y me divierte mucho cuando se deja ir y uno está a punto de ser embestido por esta bestia de luces.
¿Quién sabrá cuántos toritos se queman durante el recorrido de este cortejo en la Villa de Guadalupe?
Me gustan tanto, los toritos, que para el Día de Gracias quemamos uno en mi casa -mismo que era para mi cumpleaños, pero que por la lluvia ya no pudo ser quemado-.
De todos los fuegos artificiales que he visto mi favorito es El Torito. Oí por primera vez de él cuando era niño y mi tía abuela La Mamita me contaba de los festejos populares de cuando ella era niña, a principios del síglo XX.
Cuando ella llegaba a la parte del torito, y de cómo se dejaba ir entre la gente mientras disparaba cohetes y luces, yo me emocionaba mucho. Pero no fue hasta la adolecencia que vi uno en persona. Y desde entonces no me resisto a ver toritos, aunque me correteen.
12
Dic 11
¡Pero, que cantidad de cohetes!
Al paso del cortejo de Guadalupe, los vecinos de la Villa del mismo nombre queman cualquier cantidad de cohetes y bombas. ¡Queman de todo! La gente se esmera en todo el recorrido. Anoche llevamos a nuestro cuate, Wayne, a ver el recorrido por el Cantón 21 donde se vive intensamente esta fiesta.
Esta es la quema de varias ametralladoras; pero sólo unos metros después, un grupo de jóvenes quemó no se cuántas bombas voladoras. ¡Chispas!, ¿cómo no las conté? Es que en realidad nunca me imaginé que fueran a ser tantas.
12
Dic 11
Los bailarines en la procesión
Estos bailarines preceden a la procesión de Guadalupe. Van bailando frente la anda y a ratos simulan un enfrentamiento en el que un rey u una reina cruzan espadas. Estos son los de la Villa de Guadalupe, barrio tradicional de la ciudad de Guatemala.
11
Dic 11
Musicón en el mercado de La Villa de Guadalupe
Musicón, baile y diversión es lo que caracteriza la fiesta de Guadalupe en el mercado de la Villa de Guadalupe, en la ciudad de Guatemala.
En este día los inquilinos del mercado tiran la casa por la ventana y contratan orquesta. La música ameniza todo el día no sólo el mercado y la plaza de la villa antigua; sino que se escucha por todo el barrio gracias a las potentes y numerosas bocinas instaladas estratégicamente. La fiesta dura desde media mañana hasta las cinco de la tarde cuando el son tradicional anuncia que llegó el fin.
Desde ayer, el mercado está adornado con luces, papel y globos de colores, pino, y otros recursos propios de la temporada.



