13
Mar 12

Carpe Diem en reportaje sobre tickets de caminoneta

Los usuarios ya no reciben boletos por el servicio de transporte; comienza a contar el reportaje titulado Protagonistas de la historia, por José Luis Escobar, en la Revista D del 11 de marzo de 2012.

En ese reportaje, conocemos la curiosa historia de los boletos que se entregaban en las camionetas de la ciudad de Guatemala; y la historia de las rutas antiguas del transporte colectivo urbano.

En mayo de 2005 escribí una entrada llamada Recuerdos de camioneta; y este fue citado en el reportaje sobre boletos; y la entrada dice:

Así eran los boletos o tickets del transporte colectivo urbano en la ciudad de Guatemala. El primero es de 1958, el segundo es posterior a 1945, y el tercero es de 1977. En los casos del 1 y el 3 esto se sabe por los números de serie; y en el caso del 2, se sabe por la inscripción que tiene atrás el boleto y que alude a un Acuerdo Gubernativo del año citado.

Los boletos más antiguos venían en libros que me obsequió mi tía abuela Baby; en tanto que el de 1977 lo encontré en uno de los libros que yo usaba en el colegio.

Los tickets los entregaba el piloto; y de cuando en cuando subía a la camioneta o autobús un inspector que los cortaba a la mitad. La leyenda decía que si uno no entregaba su boleto era bajado del vehículo por el inspector; así que, en mis primeros días de camioneta, yo cuidaba mi boleto como un objeto precioso. Luego descubrí que si por algún motivo lo perdía, bastaba con decir se me perdió, y nada pasaba.

Otra leyenda decía que si el número del boleto (no el de serie) sumaba 21, ese boleto era uno de la buena suerte. Sin duda por eso es que guardé el de 1977.

Algunas personas le devolvían el boleto al piloto, con la idea de que este podía revenderlo y así ganarse los 5 centavos que costaba el pasaje. Yo hice eso durante algún tiempo, hasta que, precisamente mi tía Baby, me explicó que eso era como robarle al propietario del autobus.

Mis camionetas eran la 2 que unía La villa de Guadalupe y Ciudad Nueva (barrios en los que transcurrió la mayor parte de mi vida) y la 1, que me llevaba de Vista Hermosa a la zona 1. Ambas contrastaban mucho. Mientras que la 2 tenía buses muy viejos y destartalados, y tardaba muchísimo tiempo en pasar, la 1 tenía buses más nuevos y pasaba con más frecuencia. La 7, que me llevaba de Ciudad Nueva al Centro Histórico, también era bastante buena. Y mi primer viaje, sólo, en camioneta, fue cuando estaba en quinto grado de primaria, al anochecer, entre la casa de mis padres y la casa de mi abuela Frances.

Hubo un tiempo en el que, para ir a la universidad, tenía que tomar la 1 a la hora en que salían los albañiles; de modo que, para cuando la camioneta pasaba por mi parada, ya venía llena y normalmente no se detenía. Eso me obligó a pasarme del otro lado del boulevard de Vista Hermosa, tomar la camioneta que subía hasta el entronque con la carretera a El Salvador y regresar de nuevo (y a salir unos 10 minutos antes de mi casa). Pero los pilotos empezaron a reconocerme y, cuando me veían, tampoco paraban. ¡Ah, cuantas maldiciones espantosas lancé contra los conductores de camionetas! Entonces tuve que cambiar de estrategia y salir media hora antes de mi casa para no coincidir con los albañiles.

En las camionetas no había asaltos, ni disparos. Uno podía dormir tranquilamente, y más de una vez me pasé de mi parada porque iba bien dormido, especialmente cuando entraba a la universidad a las 7 de la mañana. Tenía que bajarme frente al Campo de Marte, y aveces no despertaba hasta que íbamos por el el Gimnasio Teodoro Palacios Flores. Aunque aveces subían algunos cantantes, o guitarristas, generalmente eran mendigos educados que hacían lo que mejor podían para ganarse unos centavos. También se subían jóvenes de una secta, que repartían volantes y pedían contribuciones.

El negocio del transporte colectivo urbano, en la ciudad de Guatemala, siempre fue muy corrupto por los monopolios de rutas y por el subsidio; pero hubo un tiempo en el que ir en camioneta no era peligroso.


12
Mar 12

Don Clodoveo contra la minera

La vida de Clodoveo de Jesús Rodríguez, de 78 años dió un giro inseparado cuando la minera El Escobal llegó a instalarse cerca de sus tierras.  Su propiedad quedó rodeada por los terrenos de la mina; pero él se resiste a vender su tierrra porque considera que en en ella están sus raíces.

Esto le ha significado todo tipo de presiones y dificultades; su parcela ya no tiene fuentes de agua y su salud se deteriora; pero Rodríguez prefiere resistir. Don Clodo, como todos lo conocen, posee una manzana y media de terreno que ha utilizado para la agricultura, además de la crianza de vacas para su subsistencia.

Don Clodo -y sus vecinos que sí vendieron- son víctimas de un sistema colectivista, cruel y empobrecedor según el cual aunque él es dueño del suelo, el estado es dueño del subsuelo.   Si don Clodo y sus vecinos que si vendieron vivieran en un sistema distinto: uno en el que ellos fueran dueños del subsuelo, posiblemente estarían en camino de ser millonarios.

En el sistema que condena a don Clodoveo, el estado y los propietarios de la minera gozarán de los minerales que hallen en las tierras que eran de los vecinos de don Clodo.  Pero en un sistema distinto, don Clodo y sus vecinos serían dueños -no de tierras áridas para sembrar cebollas y subsistir- sino de los minerales que hay en el subsuelo.

Contrasta, el caso de don Clodo, con el de mi cuate, David.  El heredó, de sus padres, un pozo de petróleo en Texas.  Si eso le hubiera ocurrido en Guatemala, hubiera recibido unos pocos quetzales por el terreno donde está el pozo y ya.  O hubiera sufrido la suerte de don Clodo y no recibiría nada.  Empero, como su pozo está en Texas, David recibe beneficios de su petróleo.  El estado no se queda con la riqueza del subsuelo en el caso de David; pero sí en el caso de don Clodo y sus vecinos.


12
Mar 12

Otro fracaso del socialismo agrarista

¿Querías una evidencia más de que el socialismo agrarista no funciona?  ¿Qué tal si el estatismo, el paternalismo, o el asistencialismo agraristas fueran como las ropas del Emperador?  A Q287.1 millones asciende la deuda a capital que un grupo de campesinos tiene con el estatal Fondo de Tierras por préstamos que han recibido para la compra de fincas.  Dichas deudas se encuentran en mora total, o parcial.

Dichas tierras les fueron entragadas a los campesinos, ¿con bombos y platillos? entre 1999 y 2001; y ahora y ahora los beneficiarios tienen tierras…pero son improductivas y lestán endeudados.  En algunos casos no se han hecho pagos durante 10 años.  ¿Quién paga esos costos? En términos financieros, ¿cuánto cuestan estos experimientos agraristas?  Y peor aún…en términos de dignidad para las personas, ¿cuánto cuestan estos programas?


12
Mar 12

Los apartamentos de Tu Muni huelen raro

El alcalde capitalino, Alvaro Arzú, y su equipo se niegan a permitir la fiscalización del dinero público en Tu Muni. El munícipe dice que dirige la municipalidad como le da la gana. Y ahora…Tu Muni va a construir 300 apartamentos en 18 meses mediante una empresa que dependerá de la comuna; pero que será autónoma.

Deja tu la cuestión de si las municipalidades deberían dedicarse a construir viviendas, o no. ¿Por qué será que esta noticia, la de los apartamentos, huele raro?


12
Mar 12

El canalla: La verdadera historia del Che Guevara


El periodista Nicolás Márquez nos cuenta la verdadera historia del Che Guevara, en Periodismo para periodistas.


11
Mar 12

Caricaturas y series favoritas: Daktari


Como me gustaba Daktari, con Clarence, el León bisco y Judy.


11
Mar 12

Caricaturas y series favoritas: Flipper


Aaaah, como me gustaba ver Flipper; y cómo me hubiera gustado tener un delfín. Je je. Claro que tuve que conformarme con un Flipper inflable que me trajo mi madre de un viaje.


11
Mar 12

Caricaturas y series favoritas: Batman


Otro de mis héroes de ficción favoritos era Batman. ¡Y hasta tenía mi traje de Batman!


11
Mar 12

Caricaturas y series favoritas: Zorro


En su corcel, cuando sale la Luna, aparece el bravo zorro. Al hombre de mal, él sabrá castigar, marcando la Z, de Zorro. Je je, esa era la canción de El Zorro, uno de mis héroes favoritos de ficción.


11
Mar 12

Caricaturas y series favoritas: Thunderbirds


5…4…3…2…1 Los Thunderbirds eran una maravilla. Esas marionetas británicas tenían su gracia.