14
Abr 14

¡El pan ya está aquí!

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¡Ya está, en casa, el pan que nos enviaron de la Costa Sur!  Es inconfundible al aroma que le dan el  horno de leña, la leche ordeñada el mismo día en que se hizo el pan, mantequilla y los huevos de las gallinas de la vecindad.  Hecho, además, con cariño por mi cuata Shalby que este año le añadió queso a la masa.   Algunos del año pasado tenían sabor de naranja y este año vienen con sabor de queso.

¡Me embarga el júbilo!

La tradición de hacer y compartir pan en esta temporada es una de mis favoritas. El aroma, el sabor y la textura del pan hecho en casa son primigenios y nos conectan con la historia, el pasado y las costumbres que enriquecen nuestras experiencias de vida.  ¡Por eso es que el pan es bueno para celebrar la vida y lo que la hace buena!  En Occidente, el pan está vinculado a la civilización y la cultura.

En la Costa Sur de Guatemala, se acostumbra preparar pan para Judas. La costumbre es que, el miércoles, grupos de jóvenes van de casa en casa y por las calles con música y pidiendo pan. La gente le da pan a Judas y por unos pesos los jóvenes bailan con el apóstol y con quienes les dan dinero y pan.   Y…¿para qué quiere pan, dinero, chocolate, miel de garbanzos u otra especie que reciba Judas?   Para las conmemoraciones de la noche en las que participa todo el que quiera.

También es costumbre que la gente intercambie pan.   Sospecho que esta costumbre tiene sus raíces en  aquellos tiempos en los que  las panaderías cerraban durante el asueto de esta semana y, en consecuencia,  la gente tenía que hacer su propio pan. Y luego…la necesidad se hizo fiesta, como puede ocurrir. La comida se disfruta más cuando se hace compartida; y especialmente cuando se comparte con quienes se les tiene cariño, amor, respeto y admiración.  Sospecho que, en parte, la tradición de llevar y traer pan tiene que ver con una celebración de la abundancia; pero también de la generosidad, porque aún los que menos tienen…tienen algo para compartir.

Hace tres años hicimos el pan en la casa y salió sabroso; pero como no tenemos horno de leña, faltó aquel toque especial.

En la Costa Sur chapina  la costumbre es remojar el pan en la miel de garbanzos; y a mí me gusta mucho así, o remojado en leche, o en chocolate…o sólo por pedazos.


14
Abr 14

La voz de “La Chepona”

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La Chepona es el nombre que la gente le dio a la campana principal de la Catedral de la ciudad de Guatemala, que es la campana más grande del país.   Las campanas tienen nombres y Chepa es el femenino de Chepe, y Chepe es la contracción de José.  Mi tía abuela La Mamita y mi abuelita Juanita me contaron eso.

La Chepona suena grave y  llama la atención particularmente cuando dobla con solemnidad.  En el audio, La Chepona se escucha entre el bullicio de la gente en la Plaza de la Constitución y al fondo suena la banda de una procesión.

Leí que  fue fundida en 1861,  por Julio Vassaux a pedido del cabildo metropolitano, y  pesa cinco mil libras de bronce. Se dice que se escuchó su tañido cuando se puso en vigencia la Constitución de Cádiz, de 1812 conocida popularmente como  La Pepa.  Pepe, como Chepe es contracción  José.   Esto me parece raro porque La Pepa no estaba vigente en 1861.  Lo estuvo durante 2 años en tiempos de Fernando VII, fue derogada por la invasión napoleónica y durante el reinado de José Bonaparte o Pepe botella (otro Pepe involucrado)  y volvió a estar vigente durante el Trienio liberal que concluyó en 1837.  Por cierto que, durante aquella invasión, los españoles gritaban ¡Viva La Pepa! para vitorear la Constitución de 1812 y repudiar a los franceses.

La foto es de una alfombra de aserrín,  tradicional guatemalteca,  para las procesiones propias de esta temporada.


13
Abr 14

¡Bomba!

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Esta bomba la pusieron como a 30 metros de donde yo estaba.  Las bombas tradicionales, de las procesiones festivas guatemaltecas, suelen ser abundantes y muy ruidosas.  Aunque uno sepa que van a estallar, uno no puede sino pegar un brinco cuando suenan.

¡Pum!, estallo esta y me tembló el teléfono.  Lo raro es que esta y las otras que estaban quemando hoy en la mañana sólo estallaban en el tubo y no estallaban en las alturas como suele ser.


11
Abr 14

La temporada más chapina

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Cuando me preguntan, a los visitantes extranjeros les digo que esta es la mejor y la peor temporada para visitar Guatemala.  Es la peor por las muchedumbres y porque la calidad de los servicios es desbordada por las multitudes; pero es la mejor porque Chapinlandia se luce con sus colores, sabores, aromas, sonidos y texturas.

Muchos chapines se entregan al misticismo en esta temporada; pero casi nadie escapa al ambiente veraniego. La playa y las montañas llaman.  Llaman los shorts y las sandalias.  Y si te dan ganas de atender al llamado a la meditación, te recomiendo: ¿Cómo obtuve las ideas que tengo? ¿Para qué sirven? ¿Las sostengo, o sólo digo sostenerlas? ¿Creo que la realidad existe, o que es una ilusión? ¿Tengo derecho a exigir que otros se sacrifiquen por mí y tienen los otros el derecho a exigir que me sacrifique por ellos?

¡Momento!…tampoco es que tengas que andar tan solemne.  ¿Qué tal unos molletes? ¿Qué tal un refresco bien helado de jocotes marañones, o de tiste, o de pepita?  ¿Te animas a probar el chinchivir (cuyo nombre viene de ginger beer?  Para mí esta temporada sabe a pan de yemas de la Costa sur, remojado en miel de garbanzos de aquella región.  Sabe al dulce de garbanzos con miel cristalina que hacían mi tía abuela La Mamita y hace mi tío Rony.  El mismo que hacemos en casa y que ya me está sacando surpiros.

Esta temporada me sabe a empanadas de leche y a añoranza por las empanadas de hierbas y las de salmón que ya no se consiguen. Me sabe a uno de mis platos favoritos en todo el universo-mundo: el bacalao a la vizcaína acompañado por arroz blanco, pan francés de horno de leña y un buen Carmenere.  Así, con su salsa de color rojo intenso y profundo gracias a una combinación generosa de buenos tomates y buen aceite de oliva.

La temporada me sumerge en una riqueza inmensa y cándida de costumbres y tradiciones.  Me da algo de añoranza por vacaciones y recuerdos en compañía de mi familia y amigos.  Me induce a caminar por calles animadas, de noche y en compañía de  personas a las que amo y con las que comparto valores.  Hoy comienza la parte más intensa de la temporada más chapina.

Columna publicada en El periódico; la foto es un fragmento de una alfombra de aserrín.


24
Mar 14

Foto por Luisfi en Siglo 21

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Para ilustrar un anuncio de un curso sobre platillos de la Semana Mayor, el diario Siglo 21 usó una de mis fotos de ese delicioso postre chapín.

No es la primera vez que un diario usa una de mis fotos para ilustrar una de sus páginas.  En marzo de 2013 la Revista D  usó la misma foto para el mismo plato.

Quienes leen este espacio saben que el de garbanzos es uno de mis dulces chapines favoritos y que me encantan no sólo su sabor, su aroma y su olor; sino su textura y su color.  Por eso siempre fotografío las dos versiones que hacemos en casa: la de mi tía abuela, La mamita, que es la que han usado Siglo 21 y Revista D; y la de la Costa Sur.

Este año, durante la temporada, sin duda habrá dulce de garbanzos en mi casa y seguramente haré más fotos.


12
Ene 14

Lo mejor del pavo viene después

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Medio en broma y medio en serio, digo que para mí el pavo de las fiestas de fin de año es sólo un vehículo para obtener los subproductos que deja. Más que la carne del ave, en sí, a mí me gusta el relleno. Y el que hacemos en casa, con pan, menudos, vino blanco, mantequilla, castañas, champiñones, apio, cebolla y salvia, es mi favorito. Me encanta comerlo durante la cena, en Nochebuena, y al día siguiente sólo, o en sandwich con gravy.

Al día siguiente, también, hacemos ensalada de pavo con lo que queda de la carne. En casa de mis padres esa era la costumbre y a mí me gustan mucho hacer sandwichs con ella. En la foto hay uno de esos sandwichs. La ensalada, por supuesto, tiene el sabor intenso y complejo de la carne de pavo que ha sido horneada para ser -por sí misma- la estrella de una cena estupenda.

Cuando yo estudiaba en la University of Maryland solía almorzar en la Students´ co-op porque era barato, divertido y sabroso. Mi almuerzo preferido era un sandwich con queso cheddar ahumado y ensalada de pavo, con pan de cebollas. Así que para recordar aquellas experiencias gratas, ahora hago mis sandwichs de ensalada de pavo, de esa forma. La ensalada la preparo con la carne picada, cebolla, un toque de aceite de oliva, un toque de salsa inglesa y mayonesa.

Otro subproducto maravilloso de la cena de Nochebuena es el caldo de huevos hecho con los huesos del pavo. Ese todavía no lo he preparado, pero en un descuido y que tenga tiempo, y lo hago con mucha alegría.


05
Ene 14

Convite dominguero

Hoy hubo convite en mi barrio.  Las calles de la villa de Guadalupe amanecieron alegres con el convite de Esquipulitas.

Por las calles y a ritmos variados bailaron personajes como El capitán América, algún Minion, el gato de Shrek,  Mario Bros, El pájaro loco, Silvestre, Pepe Le Piu, y otros.

Me divierten los convites y por Q10 este cortejo se detiene y los integrantes bailan una pieza. El primer convite que vi fue en Panajachel cuando yo tenía unos 6 años. Recuerdo que no me lo esperaba y que me impresionó mucho lo grandes y cabezones que se veían los personajes. Recuerdo que seguí al cortejo hasta la cocina del Hotel Casa Contenta en donde nos dieron gaseosas y pastel.


01
Ene 14

Fuegos artificiales del Año Nuevo


No me canso de ellos.  Me los gozo en la Nochebuena y me los gozo durante la bienvenida al Año Nuevo.  Son los fuegos artificiales que los chapines queman durante aquellos festejos.

Los de la Nochebuena son más abundantes e impresionantes; y eso se explica porque mientras que esa festividad es un asunto familiar en el que la mayoría de la gente se queda en su casa; la del Año Nuevo es una fiesta en la cual muchos guatemaltecos prefieren salir de la ciudad, o del país.  Con menos gente en la ciudad, parece evidente que hay menos fuegos artificiales.

Con todo y todo el espectáculo de luces y colores no decepciona a nadie.  La gente se luce con la quema de pólvora que tanto nos gusta por estas latitudes. En realidad no hay Navidad, ni Noche Vieja chapina sin cohetes, ni juegos pirotécnicos.


28
Dic 13

Facta non verba….perlas presidenciales

Las siguientes son perlas extraídas de las declaraciones de Otto Pérez Molina, vertidas ayer:

Los informes de gobierno son para el pueblo, no para los diputados. Y el pueblo no quiere estar oyendo datos y cifras, ni que uno le esté hablando sobre la criminalidad.

El pueblo quiere música, alegría y espectáculo y nosotros se lo vamos a dar.

Los informes de gobierno son para el pueblo, no para los diputados. Y el pueblo no quiere estar oyendo datos y cifras, ni que uno le esté hablando sobre la criminalidad.

Para serles sincero, los informes y los datos, por lo general, los copia uno de Wikipedia y ya no quiero caer en eso.

Habíamos pensado hacerlo en La Antigua, pero ahí está muy sucio y el alcalde Alvaro Arzú se niega rotundamente a ir a barrer otra vez.  

En Tikal hay demasiados mosquitos y en Panajachel demasiados hippies.

 El informe pasado, presentado en el Patio de la Paz del Palacio Nacional fue todo un éxito, pero tenemos que reconocer que el lugar es muy chiquito y la comida muy mala.

El barman se enfermó y tuvimos que poner a Paco Cuevas [su secretario de Prensa] a preparar los tragos y así las cosas no funcionan.

Cándido dejó de comer su tamal negro y exclamó: Dafaq!…¡Por inocente!  Je je.


26
Dic 13

La cena de Nochebuena

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No es cuento, la cena de Navidad nos salió bueníiiiiiiiiisima en casa…como siempre. Por mucho prefiero el pavo para esta cena; pero para mí el pavo es sólo un vehículo para tres cosas: el relleno, carne para hacer ensalada y huesos para hacer caldo.  Pero, con todo y todo, de verdad me disfruto un  pavo bien hecho, dorado, jugoso y lleno de sabor.  ¿Cuáles son las claves? Frotarlo bien con ajo, sal y pimienta; rellenarlo y usar bolsa.

Al pavo lo acompañó una tradicional ensalada Waldorf, un gravy que estaba particularmente bueno, y ponche de frutas que -en  esta ocasión- tuvo un estupendo toque de cardamomo de la India.

Para el relleno del pavo no cambio la receta que era de mi bisabuela, Mami, cuyos ingredientes son pan remojado en vino blanco, menudos del pavo, cebolla, apio, castañas y champiñones fritos en abundante mantequilla y sazonados con salvia, perejil (fresco del balcón de la casa), sal y pimienta.