31
Ago 12

El miedo a “La rebelión de Atlas”

Cuando un ganador de un Premio Nobel se ocupa de algo, uno puede suponer que eso es importante. Digo, porque el costo de oportunidad para un personaje de aquellos debe ser elevado. Por eso es que Paul Krugman le dedicó una columna a La rebelión de Atlas.

Krugman trata de ridiculizarla con que es una fantasía (y claro, es una novela de ficción), o con comentarios como que es una novela para jóvenes. ¡Y claro que hay que leerla cuando uno es joven y tiene ideales y principios!; pero uno debe leerla después, para recordar por qué no se debe ser cínico, ni acomodaticio. Krugman trata de impresionarnos al afirmar que Hayek no leyó el discurso de Galt; pero si a eso vamos, Mises, maestro de Hayek, felicitó a Rand y le dijo que la suya no era solo una novela, sino algo mucho más grande y profundo. ¿Qué tal?

La gente como Krugman le teme a La rebelión de Atlas porque es una novela poderosa. De hecho, las artes son vehículos extraordinarios para compartir ideas y llevarlas a todos los rincones.

Giambattista Vico nos explica la importancia de la ficción, la retórica y la gesta en el campo del conocimiento. Los monstruos poéticos (o los personajes larger than life, de las novelas de Rand) nos permiten darle humanidad a lo que no la tiene. Darle sensación de humanidad a ideales como la integridad, o la excelencia, es crear monstruos poéticos. La ficción, pues, es un instrumento maravilloso para fortalecer argumentos éticos, jurídicos y económicos; y La rebelión de Atlas crea monstruos poéticos magníficos que inspiran a aquellos que pueden ser inspirados.

Voy a compartir, contigo, un párrafo de la novela: En nombre de lo mejor que hay en ti, no sacrifiques este mundo a los peores. En nombre de los valores que te mantienen con vida, no permitas que tu visión del hombre sea distorsionada por lo feo, lo cobarde, lo inconsciente en aquellos que nunca han conseguido el título de humanos… No permitas que se extinga tu fuego, chispa a chispa, cada una de ellas irremplazable, en los pantanos sin esperanza de lo aproximado, lo casi, lo no aún, lo nunca jamás. No permitas que perezca el héroe que llevas en tu alma, en solitaria frustración por la vida que merecías pero que nunca pudiste alcanzar. Ahora dime que no se conmovió lo mejor que hay en ti.

Esta columna fue publicada en El Periódico.


17
Jul 12

“El destructor”, ¡ya viene “Atlas Shrugged, part II”

Para el 12 de octubre está programado el estreno de Atlas Shrugged, part II; la segunda parte de la trilogía sobre la magnífica novela homónima de Ayn Rand.


05
Jul 12

Un barco pirata bajo mi ventana

¡Hay un barco pirata bajo mi ventana!…bueno, la imitación de un barco pirata, je je.  Pero lo interesante es que me puso a pensar en que los piratas -como otros vándalos y delincuentes- tenían códigos de conducta que había que respetar y que aceptaban contractualmente.  Tenían normas que permitían la asociación y protegían sus vidas, sus propiedades y su libertad.

El código de los piratas era uno de conducta y contenía normas de disciplina, normas para repartir botines e incluso normas para compensar a compañeros heridos.

El propósito de esta meditación no es el de defender, o justificar a los piratas; sino llamar la atención sobre la importancia de los códigos de conducta y las normas como instituciones aún en organizaciones criminales.

Eso sí…sí tengo un pirata favorito:  Ragnar Danneskjöld.  En La rebelión de Atlas, R.D. es un pirata notorio que lucha contra los saqueadores en sus mismos términos violentos; es un Robin Hood al revés que roba de los parásitos y les devuelve su riqueza a los creadores y emprendedores productivos a quienes les fue robada primero.

 


14
May 12

¿Se está rebelando Atlas?

Al leer que Eduardo Saverin, nacido en Brasil y ciudadano de los Estados Unidos de América renunció a esa ciudadanía y se convirtió en residente de Singapur por razones de negocios; ya que así evitará el pago de algunos impuestos luego de la oferta pública de venta de acciones de Facebook pensé: ¿Se está rebelando Atlas?

Saverin planea vivir por un periodo indefinido de tiempo en Singapur, su base de operaciones para las inversiones que tiene en empresas de Asia, Estados Unidos y Europa.  Y me pregunto que cuántos emprendedores han abandonado, piensan abandonar, o han pensado en abandonar los EUA porque el ambiente tributario, u otras condiciones son mejores en otras partes.

Claro que Saverin no se va a esconder al Galts´s Gulch; pero las causas y el efecto de su renuncia a la nacionalidad estadounidense significa lo mismo: huir de un ambiente asfixiante, en busca de mejores condiciones.

Tomando en cuenta que muchos latinoamericanos están dispuestos a -literalmente- dar su vida por entrar a los EUA y quedarse allá; la decisión de Saverin (y de los otros que han hecho, o quisieran hacer lo mismo) es un llamado de atención que vale la pena detenerse a meditar.  ¿Cuánto tiempo más, es que los atlases van a seguir sosteniendo el sistema colectivista, místico e irracional que -de la mano del estado benefactor mercantilista- se está cultivando en el gran país del Norte?

Con el colapso de Europa, las políticas de Obama, y la aridez conservadora en los EE.UU. ¿Cuándo empezará a hacerse notar la migración de capital y talento?  Aparte de Singapur…¿dónde más están los Galt´s Gulches que podrán ofrecerles refugio al capital y al talento que busquen salvarse?

Actualización: gracias a mi cuata, Victoria, me enteré de que 1780 estadounidenses renunciaron a su ciudadanía, el año pasado; cifra que puedes comparar con los 235 que lo hicieron en 2008.


12
Abr 12

De la Torre debería leer a Rand

En su columna de hoy, en la que defiende la guerra perdida contra las drogas, Armando de la Torre se refiere a la obra de Ayn Rand; pero, como sospecho que no la ha leído, o que la leyó hace ratos, incurre en varias imprecisiones.  El doctor de la Torre afirma que La despenalización de las drogas que se busca se engarza en una “utopía” más entre muchas otras, la propuesta, por ejemplo, por Ayn Rand para su Atlas empresarial, donde no hay niños, ni viejos, ni enfermos, ni incapaces sin culpa, ni fracasados inocentes por guerras, accidentes de ruta o fenómenos naturales

Lo que afirma el columnista no es cierto y he aquí la evidencia; no la opinión desinformada, sino la evidencia, tomada de La rebelión de Atlas, Editorial Grito Sagrado, 2003.

De la Torre dice que en la obra de Rand no hay niños; pero de la página 25 a la 26 la autora cuenta de la infancia de Dagnny Taggart y Eddie Willers.  Cuenta de cómo a los 7 años Eddie Willers gustaba de contemplar un roble y de cómo pasaba tiempo con los niños James y Dagnny Taggart.

En la página 117 la autora cuenta que en su niñez, Dagnny vivió pensando en su futuro y de cómo disfrutaba de la libertad, de cómo corría por el campo y jugaba con otro niño, Francisco D´Anconia.  Cuenta de los apodos que se tenían ambos niños.

En la página 847 Rand cuenta, refiriéndose a Dagnny: El recuperado sentido de su propia niñez volvía a ella cada vez que encontraba a los hijos de la jóven propietaria de la panadería, a quienes veía con frecuencia por los senderos del valle.  Eran dos niños sin temor, de siete y cuatro años

Así en buena onda y con todo el respeto que merece el columnista, ¿de dónde saca de la Torre que en la obra de Rand no hay niños?

De la Torre asegura que en La rebelión de atlas no hay viejos; empero, en esto también está desinformado el columnista.  En la página 848 encontramos al doctor Akston que, como de la Torre, tiene mucho tiempo de ser jóven y es un maestro muy respetado.

Hay muchas cosas falsas que se dicen de la obra de Rand; y de la Torre hace mal en repetirlas sin advertirselo a sus lectores.  En La rebelión de Atlas sí hay actos de benevolencia, y el lector sereno puede encontrarlos con facilidad: en la página 23, por ejemplo, Eddie Willers le da limosna a un vagabundo.  ¡Sí hay gente necesitada en la obra de Rand!  Y en las páginas 1246-1249 están todas las víctimas inocentes del accidente del tren Comet.  ¡Sí hay víctimas inocentes en la obra de Rand!

¿Qué bien le hace, a una argumentación, tanta imprecisión?  Y, por cierto; si te interesa el tema de Rand, el objetivismo y los niños, en serio, te recomiendo que hagas clic aquí.


15
Mar 12

¿Y si trabajaras para “Atlas Shrugged, part II”?


El equipo de mercadeo de la película Atlas Shrugged, part II, está buscando un Becario (Intern) y un Director de Arte (Art Director)

El puesto de becario es de tiempo completo para trabajar con el equipo de mercadeo de la peli, en Hollywood, California.  Muestra tus habilidades de escritor creativo en un ensayo de tres párrafos que conteste: ¿Quién es Ayn Rand? (En inglés) y envíalo a internship@atlasshruggedmovie.com

El puesto de director de arte también es con el equipo de mercadeo de la peli; y no requiere de vivir en Hollywood.  El aspirante debe dominar sofware como Photoshop e Illustrator.  Debe dominar el arte de los gráficos en la Web.  Debe conocer HTML, CSS, y Usability. Es útil que conozca Adobe Premier.  No envíes tu currículo, sino que manda enlaces de tu trabajo a creative@atlasshruggedmovie.com

Más información, aquí.


10
Feb 12

“La rebelión de Atlas” entre nosotros

La existencia de algo que se llame Unreasonable Institute me recuerda escenas de la novela La rebelión de Altas, por Ayn Rand. Y la investigación que hacía el FBI, de Steve Jobs, me recuerda el acoso contra Hank Rearden, en la misma novela.

Sicum dixit mi amiga, Marta Yolanda.


10
Ene 12

¿”Atlas Shrugged” en tu iPad?


¡Sí, ya puedes tener Atlas Shrugged en tu iPad!


24
Nov 11

Luisfi junto a “Atlas Shrugged Part I”

Imagen de previsualización de YouTube

La edición especial de Atlas Shrugged Part I, en DVD, trae una sección en la que las personas podían participar con la frase I am John Galt.

Varios chapines participamos en esa oportunidad.  Ahí están Giancarlo Ibárgüen, Walter Peter y su familia, Warren Orbaugh,  Raúl Contreras, Adelaida Loukota,  Luis Eduardo Barrueto, Edgar Madariaga, Jorge Jacobs, Christian Bernard, Fernando Campo, y muchos más. Y ahí estoy, por supuesto, en el minuto 30:14.

Es muy apropiado que lo haya visto hoy porque se celebra el Día de Gracias; y el siguiente párrafo, de La rebelión de Atlas, se refiere a esta fiesta:

-¿Sabes Dagny? El día de Acción de Gracias es una fiesta establecida por un pueblo laborioso para celebrar el triunfo de su trabajo.

Levantó la copa haciendo con el brazo un movimiento que abarcaba el retrato, a Dagny, a él mismo y a los edificios de la ciudad, al otro lado de la ventana.


24
Nov 11

Innovadores que construyen y depredadores que destruyen

John Allison, T.J. Rodgers y Milton Friedman, son tres de los cinco heroicos innovadores que construyen el mundo, en el libro I am John Galt, por Donald L. Luskin y Andrew Greta.  ¡Y a dos de ellos los he entrevistado!  Otro héroe mencionado es Steve Jobs.

Escrito por el conocido comentador de mercados Donald Luskin y por el escritor de negocios Andrew Greta, I am John Galt está lleno de incisivos y entretenidos perfiles, así como de entrevistas exclusivas e inspiradoras.  En  ese libro los personajes de Ayn Rand toman vida en un mundo de grandes logros y grandes crisis como el nuestro.  Este libro, que responde a la pregunta ¿Quién es John Galt? te presenta a titanes de la vida real, que viven y vivieron sus vidas como héroes de las novelas de Rand.  Y también presenta a los depredadores y saqueadores que viven como los villanos de aquellas obras de ficción.

Y los lectores frecuentes de Carpe Diem sabe que Ayn Rand es mi filósifa favorita, junto a Ludwig von Mises y Aristóteles.

De John Allison, doctor “honoris causa” de la Universidad Francisco Marroquín en mayo de 2010, Luskin y Greta dicen que fundó uno de los bancos más sólidos de los Estados Unidos y sus 30,000 empleados han leído “La rebelión de Atlas”.  De T.J. Rodgers, doctor h.c. de La casa de la libertad en mayo de 1999, los autores dicen que es el chico malo de la alta tecnología, que habla contra el estado benefactor corporativo y la corrección política. Y de Milton Friedman, doctor honorífico de la UFM en mayo de 1978, dicen que hizo de la economía, una ciencia; y mostro que el capitalismo y la libertad son inseparables.

Entre los villanos, Luskin y Greta mencionan a Paul Krugman, que corrompió la economía y devaluó el discurso público en aras de la política partidista; Angelo Mozilo, el prestamista depredador que usó dinero de los tributarios para inflar la burbuja inmobiliaria; Barney Frank, el político populista que convirtió a Fannie Mae en una arma de destrucción económica masiva; y Alan Greenspan, ¿un vendido, o un doble agente del libertarianismo? Personalmente me encanta la descripción de Krugman.

Donald L. Luskin es Chief Investment Officer de TrendMacro, una firma de estrategias de inversiones y de investigación económica, autor de Index Options and Futures: The Complete Guide y es columnista de “The Wall Street Journal”.

Andrew Greta es escritor y ejecutivo de negocios con más de 15 años de experiencia en mercados financieros.  Actualmente es profesor en el College of Business en la Univesity of Illinois en Champaign-Urbana.