La nueva tasa aérea de US$15 pque tendrán que pagar las personas que ingresen, o salgan de Guatemala por la vía aérea sigue generando dudas entre las aerolíneas, los viajeros afectados e incluso entre las autoridades que la aprobaron. En medio de aquellas dudas, el vocero de la Dirección General de Migración, explicó que no entrará en vigor, hasta que sea aprobada su inclusión en el costo del boleto.
Esto equivale a que la tasa será oculta en el precio para que el tributario no la perciba y para que no tenga que hacer cola para pagarla, llenar un formulario, ni recibir un comprobante adicional. De esa forma -como ocurre con el Impuesto al Valor Agragado- ojos que no ven, bolsillo “que no siente”. Y lo de que no siente es relativo, claro porque habrá que pagar el sobreprecio. Empero, el hecho de que entre los tributarios no haya conciencia explícita del pago, hace que la expoliación sea más llevadera.
Y ya tu sabes. ¿recuerdad de aquella historia de que si les subes poco a poco el calor del agua a las ranas estas se van acostumbrando y no se salen de las ollas? Pues eso. Si a los tributarios los vas asfixiando despacio y suavecito, terminan aceptando su condición de expoliados. Sin quejarse, y a veces hasta justificándola.


