¿De quién es la culpa de que las medicinas sean caras?

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En Guatemala, un paciente paga hasta 300% más por la compra de ciertas medicinas -si se compara el precio local con el que hay en otros países de Centroamérica, o en México-.

Uno podría decir que esto es responsabilidad de algún cártel de farmacias y farmaceuticas locales y seguramente tenga razón.  Es muy posible que estas se pongan de acuerdo para fijar precios, y hasta es posible que aquellos acuerdos pudieran ser calificados como colusión.  Ahora bien…¿por qué pueden hacer eso las farmacias, las farmacéuticas y los distribuidores?  ¡Porque gozan de la proteccion de los pipoldermos y de mucha de la opinión pública!  Sin la ayuda del gobierno, los fabricantes de medicinas no podrían evitar que tu, o yo, trajéramos de donde fuera las medicinas que necesitamos al precio que nos convenga. Son los políticos y sus funcionarios quienes hacen leyes para ponerles barreras arancelarias y no arancelarias a los medicamenteos importados.  Y lo que es peor…la mayor parte de la gente cree que es bueno que los políticos y sus funcionarios controlen qué medicinas puedes comprar, dónde, a qué precios y en qué cantidades.

La opinión pública favorece la arbitrariedad de los pipoldermos que privilegia a los fabricantes locales.  Y luego, la misma opinión pública quiere medicinas baratas; pero no puedes tener el pastel y comértelo.

Las medicinas son caras, en Guatemala, porque los fabricantes y distribuidores tienen un mercado cautivo que no tiene otro palo en que ahorcarse.  La legislación, los políticos y los funcionarios impiden que puedas comprar tus medicinas en Tapachula, o donde sea, y te obligan a pagar sobrecostos al forzarte a comprarlas aquí.  Sólo con la ayuda del gobierno es que los fabricantes y distribuidores de medicinas pueden hacer semejantes cosas.  Sin el auxilio de los pipoldermos, no habría forma de que aquellos grupos de interés revisaran furgones y maletas en busca de medicamentos a precios mejores.  Los cárteles dependen del la complicidad de los políticos y sus funcionarios para forzarte a comprar sus productos. A ese sistema se le llama mercantilismo.

Que no te digan, que no te cuenten, porque a lo mejor te mienten.

Actualización: Y, ¿cómo quieren resolver el problema los diputados? Mediante controles de precios.  ¿Qué no aprendieron nada de las experiencias en los años 70 y 80 con los precios tope?

La infográfica es por Billy Melgar, de Prensa Libre.

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3 comments

  1. Lázaro Chacón

    Y seguimos buscando qué político puede salvarnos en vez de bucar cómo salvarnos de los políticos

  2. Geraldine Pearse

    Es una ironía la taquicardia que le da a uno ver la cuenta de las medicinas para el corazón.

  3. Me recuerda a Dallas Buyers Club