21
Dic 11

¡Ya hay galletas navideñas en casa!

Desde que era niño, una de las actividades navideñas que más disfrutaba era la de hacer galletas. Y anoche, mientras las hacíamos en casa, recordábamos cómo -en casa de mis padres- la elaboración de estas delicias ocupaba tres tardes enteras.

La mayoría de las recetas eran de mi abuela, Frances; pero mi madre tenía las suyas. Y hacíamos una gran variedad. Ahora mismo se me ocurren los gustanitos de almendras; las de nueces congeladas, las de cardamomo, las barras de nueces y dátiles, las de jengibre, las de café, las de Lotte Kunze (de mantequilla y limón), las de molasses y las de la foto (que son las que hicimos anoche en casa): de Corn Flakes y mosh, de mantequilla de maní y chocolate chips, y las de árbolitos (que son de almendras).  ¡Aaaaaaaaaaah!, como me gustaba, y como me gusta, todavía, comer la masa de las galletas de Cornflakes y mosh.

Estas últimas, por cierto, no me salieron bien de aspecto; pero están deliciosas.  Sospecho que fue por la mantequilla porque siempre medimos cuidadosamente las cantidades.

En casa, cuando era crío, mi madre tenía que poner bajo llave las latas llenas de galletas para evitar que los niños nos las comiéramos antes de la Nochebuena. Todavía disfruto, como disfrutaba entonces, de sentarme a ver televisión, o a leer, con un vaso de leche bien helada y un plato de galletas variadas.


09
Dic 11

El arbolito de Navidad ya ilumina mi casa

Ahora que ya está listo el árbolito de Navidad, en mi casa, me acordé de que O Tannembaum, se cantaba -en la casa de mi abuela Frances- en tres versiones distintas.  Pero lo que a mí me divertía mucho es que la versión en español no tenía nada que ver con árbolito ni con nada parecido. La música era la misma; pero la letra era distinta.

O Christmas Tree! O Christmas Tree!

Much pleasure thou can’st give me;
O Christmas Tree! O Christmas Tree!
Much pleasure thou can’st give me;
How often has the Christmas tree
Afforded me the greatest glee!
O Christmas Tree! O Christmas Tree!
Much pleasure thou can’st give me.

O Tannenbaum, o Tannenbaum!

Du kannst mir sehr gefallen!
Wie oft hat nicht zur Weihnachtszeit
Ein Baum von dir mich hoch erfreut!
O Tannenbaum, o Tannenbaum!
Du kannst mir sehr gefallen!

Resuene ya el órgano,
Pastor ven al pesebre.
Que al ritmo de las cítaras
La fiesta se celebre.
¿No oyes vibrar el órgano?
Que fiesta tan alegre.

De mi infancia recuerdo varios árboles importantes. En casa de mi abuelita Juanita es imposible olvidar unos chiribiscos hermosamente adornados con cabello de ángel y con luces en tonos pastel. También recuerdo los pequeños árboles que ella, y mi tía abuela La Mamita, solían montar -con primor extraordinario- para mi hermano y para mí, junto a nuestro propio nacimiento en miniatura.

En la casa de mi abuela, Frances, recuerdo que los árboles generalmente pinabetes, o cipreses. A veces adornados con nieve fabricada elaborada en la casa con un jabón que venía en escamas; y siempre llenos de figuras variadísimas, algunas muy antiguas, y luces multicolores. Allá los árboles eran tan altos que mi padre y mi tío Freddy tenían que usar escalera para llegar hasta arriba y distribuir bien las luces y las figuras.

En la casa de mis padres tuvimos toda clase de árboles. Aunque los favoritos eran los pinabetes, tuvimos cipreses, pinos y chiribiscos. En algún momento de principios de los años 70 se pusieron de moda los árboles que ya venían nevados y tuvimos uno de esos. Y en los malos tiempos tuvimos un árbol prestado, y un árbol simbólico, hecho con chorizo de pino, en la pared.

Durante mucho tiempo no puse arbolito en mi casa, sólo Nacimiento; pero ahora me gusta poner ambos y me los gozo mucho.

Este año -y una vez más gracias a doña Mireya, don Ronald y al Rafa- tenemos un árbol hermoso, aromático y con mucha personalidad que nos llena de magia y de alegría la casa. Ese arbolito me trae invaluables recuerdos de decenas de alegres festejos, y promete muchos más; y si quieres tu pinabete, los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.


09
Dic 11

Adornos chapines de Navidad

Ranchitos, coronas de ciprés y pinabete, chichitas, aserrín de colores, gallitos, musgo y arena blanca son algunos de los adornos tradicionales e indispensables para la Navidad chapina.

Hoy que estuve en el mercado pasé a comprar lo que necesitaba para disfrutar de esta fiesta.


23
Nov 11

El Arbol Gallo, desde mi ventana

Así se ve el Arbol Gallo desde mi ventana.  Ese árbol navideño es provisto por la Cervecería Centroamericana y su marca Gallo; y se ubica en el Monumento a los Próceres de la Independencia de Centroamérica.  Viene acompañado de espectáculos populares los domingos y es el primero de tres grandes espectáculos navideños en la ciudad de Guatemala.  A él le siguen el desfile navideño del Banco Continental G&T; y las Luces Campero.

Yo me pongo en Xmas Mode y empiezo a gozármela como niño.

Gracias a Así es la vida por la foto.


25
Dic 10

Tamales y “Mincemeat pie” en mi desayuno navideño

Los tamales -colorado y negro- no deben faltar en mi desayuno navideño tradicional.  Espero todo el año para disfrutarlos y el placer y la alegría que me ocasionan son dignos de la fiesta.

Este año, sin embargo, el invitado de honor fue el Mincemeat pie; que era el pie favorito de mi padre.  Este es un postre tradicional de la Navidad y, aunque poco conocido en estas latitudes.   Es una mezcla intensa de uvas pasas, pasas de Corinto, manzanas, piel de naranja y citron, sazonados con canela, clavo, nuez moscada y brandy; así como algo de manteca.  Las recetas antiguas llevaban carne, pero ahora no se acostumbra.

En casa teníamos añales de no preparar el Mincemeat y francamente y no soy muy bueno con la pasta de pie.  Mi abuela, Frances y mi madre son las diosas de la pasta de pie; y tuve muchas dificultades con las que hice ayer.  Empero, estoy contento con el resultado.  Todavía tengo que perfeccionar mi técnica, pero me fue bastante bien.  El relleno no es problema alguno porque lo compro preparado.

Infaltable, claro, fue una taza de leche con café.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es2474-0260      .


25
Dic 10

Los fuegos de la Navidad en Guatemala

Es impresionantemente hermoso el horizonte de la ciudad de Guatemala durante la quemadera de fuegos artificiales en la Nochebuena. Anoche los juegos pirotécnicos no pararon; pero a las 0:00 horas el despliegue de luces fue monumental.  Todo el valle de la Ciudad se engalanó con luces anoche, desde que oscureció; pero lo que se ve a la media noche supera toda expectativa.

Cuando yo era niño no habían fuegos complejos como los que hay ahora. Había ametralladoras que uno despenicaba y cuyos cohetillos quemaba de uno en uno. Y también los silbadores, que como no eran de plástico, no ocasionaban mayores daños mayores. Había saltapericos que eran divertidos; pero que, como la mara no le atina, había gente que se los comía creyendo que eran confites.  A mí me gustaban las estrellitas, los volcancitos y unos pequeños que uno somataba contra el piso y tronaban.  Y cuando la cosas se ponía seria se lanzaban unas varas y unas luces que es imposible comparar con las de ahora.

La abundancia de fuegos artificiales es posterior a las primeras Luces Campero, que ocurrieron hace 20 años; y supongo que para las nuevas generaciones, la Navidad es impensable sin tanta extravagancia luminosa que es un espectáculo hermoso y muy alegre.


24
Dic 10

Mis tamales para la fiesta ya están en casa

Ayer fui a recoger mis tamales para la fiesta, a donde doña Estela de Alburez.  El aroma de aquellas delicias llena la calle y desde que uno sale del automóvil se excitan los sentidos.

Tuve la suerte de llegar mientras estaban preparando una nueva tanda de tamales negros y me dio mucho gusto ver el proceso.  Dos personas preparaban las hojas de maxán y el cibaque con el que se amarran los tamales.  Una olla enorme hervía con tamales de la tanda anterior; y dos personas -con precisión de reloj suizo- preparaban tamales en una mesa al fondo.

Ahí, el esposo de doña Estela y una ayudante preparaban las hojas y añadían: la masa de maíz, la carne, el recado, las almendras, las pasas y las ciruelas para luego doblar artísticamente cada tamal.  Todo ello con la velocidad del rayo y una precisión impresionante.

Para mí, los tamales de doña Estelita son los mejores de todo el universo mundo.  Su sazón es impecable y usa ingredientes de primera.  Me encanta que no es tacaña con el recado, ni con los aderezos. Y mañana, durante el desayuno, me gozaré uno colorado y uno negro.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es 2474-0260.


15
Dic 10

¿Cómo se llaman las chichitas?

Alguien, por ahi, ¿sabe cómo se llaman las chichitas?  Es decir, ¿alguien sabe cuál es el nombre científico de estas frutas?

Las chichitas son adornos propios de la Navidad chapina.  No son comestibles, pero se ven hermosas y frescas en los Nacimientos y en los ornamentos de la temporada.  Se llaman chichitas porque parecen pezones y a mí me gustaría saber cuál es su nombre científico y cómo se las conoce en otras latitudes.

Actualización:  Mi cuata AnaLu nos cuenta que el nombre científico es Solanum mammosum. Es de la misma familia que los tomates, papas, berenjena y chiles, (Solanaceae). En Guatemala se encuentra a elevaciones de 150 a 1500 Mts. sobre el nivel del mar. Las hojas pueden tener espinas. Las flores son pequeñas y moradas. El fruto es amarillo, naranja brillante y, como su nombre lo indica, tiene una forma muy característica. Pueden ser tóxicas.

La pista que nos da AnaLu nos lleva a Wikipedia y ahí nos enteramos de que se las conoce como chichiguas, ubres de vaca, manzanas de Sodoma y pichichio.


13
Dic 10

¡Un árbol ya adorna mi casa!

¡Eeeeeeeeeeh!, el árbol de Navidad ya adorna mi casa.  El aroma a pinabete y manzanillas, así como las luces y los adornos del árbol ya alegran mi espacio.

De mi infancia recuerdo varios árboles importantes. En casa de mi abuelita Juanita es imposible olvidar unos chiribiscos hermosamente adornados con cabello de ángel y con luces en tonos pastel. También recuerdo los pequeños árboles que ella, y mi tía abuela La Mamita, solían montar -con primor extraordinario- para mi hermano y para mí junto a nuestro propio nacimiento en miniatura.

En la casa de mi abuela, Frances, recuerdo que los árboles generalmente eran pinabetes, o cipreses. Aveces adornados con nieve fabricada elaborada en la casa con un jabón que venía en escamas; y siempre llenos de figuras variadísimas, algunas muy antiguas, y luces multicolores. En aquel tiempo no se usaban luces de un sólo color, y menos blancas, como se estilaba hasta hace poco.  Siempre se usaban luces de colores, como está de moda ahora. Allá los árboles eran tan altos que mi padre y mi tío Freddy tenían que usar escalera para llegar hasta arriba y distribuir bien las luces y las figuras.

En la casa de mis padres tuvimos toda clase de árboles. Aunque los favoritos eran los pinabetes, tuvimos cipreses, pinos y chiribiscos. En algún momento de principios de los años 70 se pusieron de moda los árbolesque ya venían nevados y tuvimos uno de esos. Y en los malos tiempos tuvimos un árbol prestado, y un árbol simbólico, hecho con chorizo de pino, en la pared.

Este año, como el año pasado y gracias a doña Mireya, don Ronald y al Rafa, tenemos un árbol galán que nos llena aromas, de magia y de alegría la casa. Ese arbolito me trae invaluables recuerdos de decenas de alegres festejos, y promete muchos más; y si usted quiere su pinabete, los hay hermosos en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.


06
Dic 10

Un finde rodeado de pinabetes

El fin de semana lo pasé rodeado por el aroma mágico de los pinabetes y la manzanilla.  El sábado y domingo estuve en compañía de amigos queridos en Panimachavac, Tecpán, comimos muy rico, nos reímos hasta más no poder, y disfrutamos del frío propio de la época en medio de un bosque estupendo de Abies guatemalensis.

Aquel aroma de los abetos es el típico de la Navidad guatemalteca, y más si es acompañado por el que producen los frutos de la manzanilla.

Los pinabetes crecen bien en Tecpán por el clima y por la lluvia horizontal o neblina. Allá se los cuida y se los cultiva para que estos árboles gentiles produzcan retoños cada año. ¡Muchas gracias a don Ronald, a doña Mireya y al Rafa por compartir este rincón del paraíso!

Si usted quiere su pinabete, los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.