Wow! Así vi el amanecer de ayer, una impresionante combinación de paisaje urbano e intensos colores propios de la aurora, envueltos en una neblina que aportaba una sensación como de sueño.
naturaleza
09
Ago 11
Así se vio el granizo
Así se vió el granizo en mi oficina. Hoy, en la ciudad de Guatemala, cayó granizo abundante y grande que cubrió de blanco jardines y aceras.
Yo tenía ratos de no ver este fenómeno; y la última vez fue durante una excursión en Huehuetenango hace ya más de 6 años. En aquella ocasión el granizo fue tanto que al día siguiente todavía había bloques de hielo en las calles.
La primera vez que vi granizo fue cuando tenía como 5, ó 6 años y estaba en la casa de mi abuela, Frances. Ahí vi pequeños trozos de hielo caer y quedé fascinado.
24
Abr 11
Luciérnagas mágicas en el bosque
El bosque que está al lado de mi casa se ve oscuro en las noches; pero no en las noches en que hay luciérnagas, como ahora mismo. El cedro, los pinos, los cipreses, los cafetos, los pacayales y otros árboles y arbustos están engalanados por miles de luciérnagas que parecen estrellas, o algo salido de un sueño.
Traté de tomarles foto pero no me salió bien. Los puntos de colores, que a duras penas se ven en el fondo negro, son las luciérnagas.
El año pasado nos visitó una y me dio mucha alegría tenerla en casa.
Las luciérnagas me gustan mucho desde que era chico. Me embobaba viéndolas aparecer y desaparecer, y también me llamaba la atención lo mansas que son. Uno puede tomar una y tenerla en la mano durante bastante tiempo sin que alce el vuelo. La primera vez que tomé una creí que quemaban, pero claro que no y estaba fascinado con ella en mi mano.
La luciérnaga, algo apropiadamente, se llamaba un drive-in al que mis padres solían llevarnos los domingos para la cena. El local se hallaba donde hoy se encuentran las torres del Banco Industrial; y, ¡ah, cómo nos gustaba ir a ese lugar! El nombre le iba porque el área era oscura y árboles grandes, y la luz del drive-in se veía tenue entre la oscuridad. Y ahora, cuando ya no tengo la inocencia que tenía a los 9 años, pienso que debe haber sido interesante lo que ocurría en algunos de los autos que llegaban a buscar refugio en aquel ambiente encantador. Y pienso que les debe haber parecido fastidioso un auto con dos adultos divertidos y tres, o cuatro niños bulliciosos.
01
Abr 11
Los azacuanes llegaron ya
Los azacuanes o swainson hawks, que se van por ahí por octubre y regresan en estos días, están pasando por la ciudad de Guatemala. En realidad, los azacuanes pasan cuando tienen que pasar.
Antes se decía que los azacuanes traían la lluvia y que dependía, del número de esas aves lo que duraría la temporada de lluvia y la cantidad de las precipitaciones.
Hoy los vi por montones. Las parvadas daban algunas vueltas y seguían su camino; daban algunas vueltas y seguían su camino.
06
Mar 11
Picnic anual en la finca “El zapote”
El picnic anual del Museo Ixchel, en la finca El zapote, siempre es una oportunidad para pasarla bien, relajarse, comer sabroso y disfrutar de buena compañía y del jardín inglés exuberante de aquel lugar. Esta vez, la novedad fue que escuchamos los retumbos del Volcán de Fuego, en cuyas faldas se encuentra la propiedad.
El toque bucólico lo puso el cuate Lucas, con la lectura de este poema de Ted Hughes:
Fern
Here is the fern`s frond, unfurling a gesture,
Like a conductor whose music will now be pause
And the one note of silence
To which the whole earth dances gravely.
The mouse`s ear ufurls its trust,
The spider takes up her bequest,
And the retina
Reins the creation with a bridle of water.
And, among them, the fern
Dances gravely by the plume
Of a warrior returning, under the low hills
Into his own kingdom.
Rico estuvo el día en compañía de Carolina, Sylvia, Marta Yolanda, Anna, Moisés, Lucas y Raúl.
El zapote una finca antigua en la que, en el siglo XIX, se cultivaba café; y ahora se dedica al del árbol del cual se extrae la quinina. Y esta es ingrediente importante para combatir la malaria y para hacer agua tónica, o Campari, entre otras cosas. La corteza de aquellos árboles es exportada a Alemania y allá es procesada y comercializada.
02
Mar 11
Palos blancos, arboles de pito y Maximón
Leí que los palos blancos y los árboles de pito florecieron antes de lo habitual; y me acordé de lo hermosos que se ven estos árboles en la Costa Sur. También me acordé de que Mam o Maximón fue esculpido en madera de arbol de pito por los Nawal Acha o AjB´ieyom para que vigilara que sus esposas les fueran fieles mientras ellos recorrián los caminos como mercaderes que eran.
Esta historia y otras más, así como la ilustración del arbol de pito, por Angelika Bauer, se encuentran en Vincent Stanzione. Rituals Of Sacrifice. Guatemala, 2000
12
Ene 11
Arco iris sobre el valle de la ciudad
Un arco iris se las arregló para dejarse ver sobre el valle de la ciudad de Guatemala hoy temprano. A pesar de las nubes negras y oscuras que había y gracias a la llovizna, este arco iris estaba hoy junto al Volcán de Agua y sobre Guanjatán.
06
Dic 10
Un finde rodeado de pinabetes
El fin de semana lo pasé rodeado por el aroma mágico de los pinabetes y la manzanilla. El sábado y domingo estuve en compañía de amigos queridos en Panimachavac, Tecpán, comimos muy rico, nos reímos hasta más no poder, y disfrutamos del frío propio de la época en medio de un bosque estupendo de Abies guatemalensis.
Aquel aroma de los abetos es el típico de la Navidad guatemalteca, y más si es acompañado por el que producen los frutos de la manzanilla.
Los pinabetes crecen bien en Tecpán por el clima y por la lluvia horizontal o neblina. Allá se los cuida y se los cultiva para que estos árboles gentiles produzcan retoños cada año. ¡Muchas gracias a don Ronald, a doña Mireya y al Rafa por compartir este rincón del paraíso!
Si usted quiere su pinabete, los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.
24
Nov 10
Tierra de volcanes, ¿o no?
Los amaneceres en el valle de la ciudad de Guatemala están soberbios. Este es el del lunes pasado y la luz en el cielo y en los volcanes permite colores y detalles extraordinarios. Todo ello combinado con la belleza de los edificios y con la frescura del aire del amanecer.
En la foto están el Volcán de Agua, a la izquierda; y luego le sigue el Volcán de Fuego -que normalmente está echando humo– y Acatenango. Este último tiene la particularidad de que cuenta con dos conos: Acatenango a la izquierda, y Yepocapa a la derecha.
Para una buena conversación sobre volcanes, vea la que tuve con el geólogo y vulcanólogo extraordinaire, Sam Bonis.







