Para meditar en la Noche Vieja

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Desde hace varios años me gusta repasar los consejos para el Año Nuevo, por Benjamin Franklin, en este que es el último día del año. Por supuesto que no estoy seguro de si yo podría practicarlas todas; porque si bien es cierto que ya hace añales que no bebo hasta la ebriedad, muchas veces como más de lo necesario.

Y lo de la castidad, vamos, no entiendo por qué es que la primera parte está incluida; sin embargo, la segunda parte tiene mucho sentido.

Y en cuanto a la humildad, ¿qué tal si cambiamos esta por Orgullo? Digo…por ser uno su valor más elevado.

Si tuviera que elegir tres que necesito practicar, sigo con: resolución, frugalidad y serenidad…y así es cada año. … 🙁

Las 13 virtudes de Franklin, son:

Templanza: No comas hasta sentirte harto. No bebas hasta la ebriedad.

Silencio. No hables más que aquello que pudiera beneficiar a otros o a ti mismo. Evita las conversaciones triviales.

Orden: Ten un lugar para cada una de tus cosas. Ten un momento para cada parte de tu trabajo.

Resolución: Comprométete a llevar a cabo lo que debes hacer. Haz sin falta lo que te comprometes a llevar a cabo.

Frugalidad: No gastes más que en lo que pueda hacer el bien a otros o a ti mismo. No desperdicies nada.

Trabajo: No pierdas el tiempo. Ocúpate siempre en algo útil. Elimina todo acto innecesario.

Sinceridad: No lastimes a nadie con engaños. Piensa con inocencia y con justicia. Si hablas, hazlo de acuerdo con esto.

Justicia: No perjudiques a nadie, ni haciéndole daño ni omitiendo lo que es tu deber.

Moderación: Evita los extremos. No guardes resentimientos tanto tiempo como puedas creer que lo merecen.

Limpieza: No toleres la falta de limpieza, ni en el cuerpo ni en la ropa ni en la vivienda.

Serenidad: No te dejes alterar por nimiedades, ni por accidentes comunes o inevitables.

Castidad: Recurre al acto sexual rara vez, y esto por motivos de salud o descendencia, pero nunca hasta sentirte harto o débil, y sin que llegues a afectar tu propia paz o reputación o la de otra persona. Ya lo dije arriba, pero lo repito: La primera parte es un disparate; pero la segunda sí tiene sentido.

Humildad: …y, en todo caso…sugiero cambiar esta por Orgullo: ese que es consecuencia de la autoestima y de ser uno mismo su valor más elevado.

A los lectores de Carpe Diem: ¡Que 2015 les traiga, a ustedes y a sus familias, felicidad y prosperidad! 🙂

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1 comment

  1. Geraldine Pearsr

    Deseo lo mismo para ti y tus seres queridos, Luis.
    Un fuerte abrazo,