Calvin & Hobbes es una de mis caricaturas favoritas; y de mi amigo, Ramón, he recibido la siguiente, ¡dibujada hace 15 años! acerca de los subsidios (y los rescates) para empresas:
Calvin está atendiendo su puesto de venta de limonada y Susie exclama, frente al puesto: «¡15 dólares por un vaso!». A lo que Calvin responde: «¡Así es!, ¿quiéres uno?».
En la siguiente viñeta Susie pregunta: ¿Cómo pretendes justificar el precio de 15 dólares?»; y Calvin contesta: Oferta y demanda.
Acto seguido, Susie dice: «¡¿Dónde está la demanda!?, no veo demanda». Y Calvin le responde: «Hay mucha demanda».
En el siguiente cuadro Susie exclama: ¡Ah sí!. Y Calvin explica: «Seguro. Como único accionista de esta empresa, demando ganancias monstruosas para mi inversión. Y como presidente y CEO de la compañía, demando un salario anual exhorbitante. Y como mi empleado, demando un salario por hora más alto y toda clase de beneficios laborales; y además están los costos de producción».
Susie se le queda viendo al pichel de limonada y comenta: «Pero parece que sólo echaste un limón en agua sucia». A lo que Calvin explica: «Bueno, es que tengo que cortar costos en algún lado, si quiero ser competitivo». Y Susie pregunta: «¿Y qué pasa si me enfermo por tomar eso?» A lo que Calvin responde: «Caveat emptor es mi lema. Yo tendría que cobrar más si hiciera caso de todas las regulaciones ambientales y de salud».
Susie se da la vuelta y mientras se aleja del puesto de limonada comenta: «Estas loco, voy a ir a tomar otra cosa». Y Calvin, con el puño en alto, le grita: «¡Claro! ¡Quítame el trabajo! ¡Son ustedes, los enemigos de los empresarios los que arruinan la economía!»
Calvin se queda trompudo y en la siguiente viñeta se le ve caminando, luego se acerca a su mamá y le dice: «Necesito ser subsidiado».
Esta lección, escrita hace 15 años por el genial Bill Waterson, muestra como funcionan el mercantilismo, los empresaurios y los subsidios (o rescates).

