28
Mar 16

La tragedia de Nahualá

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¡¿Cómo evitamos más tragedias como la de Nahualá?!  Al menos 19 personas murieron y más de 30 resultaron heridas  cuando un autobús cayó en un barranco en el kilómetro 160 de la ruta Interamericana, en Nahualá, Sololá.  Este tipo de accidentes suelen ocurrir por una combinación de peso excesivo (debido a la sobrecarga de los vehículos) y fallas en los frenos.

¿Cómo evitamos más tragedias de esas?

-¡Hay que nacer una ley que regule el transporte colectivo extraurbano!  Ah, no, ya hay una ley.

-¡Hay que establecer un ente que registre y controle a ese tipo de transporte! Ah, no, ya hay una dirección general para eso.

-¡Que una policía especializada en carreteras los vigile! Ah, no, ya hay una.

-¡Que a los pilotos se les exijan licencias profesionales! Ah, no, eso ya se hace.

-!Hay que estatizar el servicio! Ah, para que funcione tan bien como el Transurbano, o las escuelas estatizadas, o la salud estatizada.

-¡Que el Ministerio de Trabajo supervise los sueldos de los pilotos! Ah, como si no se pudiera comprar a los supervisores de la misma manera en que se compra a otros burócratas.

…¿Entonces?

Hay que eliminarles los privilegios a los propietarios de rutas.  Políticos y burócratas, en connivencia con los propietarios de los buses, garantizan que nadie más que los privilegiados puedan prestar servicios de transporte.  Con una clientela cautiva y a salvo por las barreras, los propietarios no tienen incentivo alguno para darle mantenimiento a los buses, mejorar las condiciones de trabajo de los pilotos, y competir para ganarse a la clientela.  Esta tiene su parte de responsabilidad porque al oponerse a que los precios del transporte sean reales, y al demandar precios políticos, le restan competitividad al transporte; y aquella fijación de precios es la excusa perfecta para que los propietarios justifiquen el mantenimiento de los monopolios.  El estatismo es la causa, no sólo de que este tipo de accidentes ocurran por las razones indicadas arriba; y es el responsable de que ocurran impunemente.

La foto la tomé de Soy 502.


16
Jun 15

El fascismo vivito y coleando

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El corporativismo es una idea fascista que parte del principio de que la participación en la cosa pública parte de la actividad específica que las personas desarrollan en la sociedad; y que, desde esa posición, eligen entre sus iguales para que los representen.

El corporativismo facilita las negociaciones políticas entre grupos de interés, dejándo al margen a los tributarios y electores que no están vinculados a los grupos oligárquicos que tienen el privilegio de integrar aquellos colectivos. Los grupos que participan en el corporativismo se autoeligen, se autorepresentan y se autolegitiman.

¿Por qué oligárquicos? Pues porque en una oligarquía el poder está en manos de pocas personas; la oligarquía es un grupo minoritario de personas, pertenecientes a un mismo estrato social, generalmente con gran poder e influencia, que dirige y controla una colectividad, o institución.  Mira los nombres en cada uno de los grupos que acuden a la Plataforma Nacional para la Reforma del Estado  y verás que son los mismos.  La misma gente, de los mismos grupos de interés, usando el poder y su influencia para velar por los intereses de sus grupos de interés.

¿Quién eligió a esa gente para que se constituya en la plataforma nacional para la reforma del estado? ¿A quién representan y qué representan? ¿Por qué creen que representan legítimamente algo más que sus propios intereses? ¿De dónde, exactamanente, sacaron un mandato para reformar el estado? ¿Hacia dónde va la reforma que promueven? Sospecho que, en realidad, son oportunistas que están pescando en río revuelto. Oportunistas que usan estrategias fascistas para hacer avanzar sus agendas.  Son el Caballo de Troya que pocos se atreven a poner en evidencia porque…qué pena, luego se dirá que no somos la generación del diálogo.

¡Cuidado con los grupos que -en el mejor estilo constructivista- quieren componerlo todo! Cuidado con los que quieren una asamblea constituyente, la revolución, la refundación del estado y el atraso de las elecciones entre otras acciones igualmente de irresponsables. ¡Cuidado con los que se autodenominan como tus representantes…sin preguntarte antes!

Dicho lo anterior, comparto un consejo de Ayn Rand para meditar: En todo conflicto entre dos hombres (o grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, el más maligno, o irracional es el que gana. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.