Israel es el mejor ejemplo, en el mundo, de una nación que ha tenido que luchar con uñas y dientes por la autodeterminación contra fuerzas que cada día combaten su derecho a existir desde la Independencia, dijo Eylon Levy, ex vocero del Estado de Israel, durante una conversación que sostuvo con invitados del Centro de Estudios Económico-Sociales el 30 de enero de 2026.
Me agradó mucho asistir a la conferencia de Levy porque comparto muchas de sus perspectivas. Estoy convencido de que Israel es Occidente en el Oriente Medio; y de que su rol es el de los 300 griegos en las Termópilas que impiden el paso de la irracionalidad, el tribalismo y el misticismo.
Israel es una isla de libertad y democracia en un océano de tiranías, opresión y victimísmo. Es creativo y no acepta un no por respuesta. La gente de Occidente, especialmente los jóvenes, debería conectar con eso, incluso en Estados Unidos, añadió Levy.
El conferencista explicó que Israel existe no gracias al sistema internacional, sino a pesar de él; que Israel asume su propia responsabilidad. Es un antídoto contra el victimísmo. Se niega a ser víctima, y es un sobreviviente.
Con respecto al Holocausto, Levy observó —y añadió— que Israel fue creado no por el Holocausto, sino a pesar de él. Es horroroso el grado actual de negación del Holocausto y la minimización de un genocidio que pierde de vista el verdadero significado del genocidio. En ese contexto añadió que la radicalización de la derecha estadounidense es preocupante. En Estados Unidos, prácticamente no hay diferencia entre la izquierda y la derecha radicales, y eso es muy preocupante y muy peligroso.
Estoy convencido de que Occidente y el mundo dependen en buena medida de cómo se resuelva el tema de Irán, y de verdad creo que si Irán cambia para bien, el mundo cambiará para bien. En ese tema, Eylon Levy dijo que si el régimen iraní es sustituido por una democracia liderada por el príncipe Reza, la imagen de Oriente Medio se transformará radicalmente. Sería el acontecimiento internacional más importante tras la caída del Muro de Berlín; y yo, que viví el derribamiento de aquel muro desde el equipo de producción de TelePrensa, un noticiario de televisión, no puedo estar más de acuerdo.
Israel no pide permiso para existir. Simplemente existe, resiste y recuerda al mundo que la libertad no se regala: se defiende.


