La libertad se pierde poco a poco

En Ecuador, de Rafael Correa, hay 31 ecuatorianos procesados porofrender la majestad presidencial. ¡Hágame usted el favor!, con razón Los Colom andan con ganas de revivir el inconstitucional delito de Desacato. Prácticas como estas tienen dos objetivos: intimidar y silenciar.


En Guatemala hay dos experimentos de esta naturaleza. El primero es el caso del twittero @Jeanfer, cuyo proceso sacó del escenario de la discusión pública toda alusión a negocios sucios y sospechosos en la banca chapina; y el segundo es el caso de la periodista Marta Yolanda Díaz-Durán, cuyo proceso intimidatorio ha hecho creer a muchos que es ilegal criticar funcionarios, y que a los más nahuilones los ha puesto a temblar.

El caso, sin embargo, es que todavía no hemos puesto en su verdadera dimensión la clase de amenazas contra la libertad de expresión que constituyen estos procesos. Como escribió David Hume, it is seldom that liberty of any kind is lost all at once, de modo que los Correa y los Colom del mundo avanzan con sus políticas de control total, mientras que los demás creemos que no es con nosotros, y nos contentamos con ser los últimos en perder la libertad y todos nuestros derechos.

Advertido lo anterior, mueve a algo de risa eso de ofender la majestad presidencial; ¡ya quisieran gente como Correa y Los Colom (cachorros de Hugo Chávez, el enemigo de la libertad de expresión) tener algo así como majestad de alguna clase! Curioso es, también, que el socialista Correa reclame para sí algo tan rococó como majestad, término que evoca entre autoritarismo y totalitarismo, superioridad frente a la ley, desprecio por los derechos de los ciudadanos y de los tributarios, y otras prácticas propias más de monarcas y de imperios, que de presidentes y de repúblicas.

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  1. (—–) Gracias por su comentario ingenioso; pero no pude ponerlo porque no publico anónimos. Saludos