Presentación de la Fundación Libertad y Desarrollo

Anoche fue la presentación de la Fundación Libertad y Desarrollo, cuyo principal objetivo será el establecimiento de una escuela de gobierno a nivel regional con la participación de la Georgetown University y el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas.

El principal promotor de esta iniciativa es el empresario Dionisio Gutiérrez; y en el acto de presentación estuvieron presentes José María Aznar, Alvaro Uribe y el presidente Otto Pérez Molina.  La presentación tuvo lugar en la casa del doctor Gutiérrez, en donde me dió mucho gusto ver a personas a quienes les tengo aprecio y a otras que tenía ratales de no ver.   Y donde tuve que eludir a otras con las que me entusiasma encontrar.

Si partimos de las premisas de que la política es algo inevitable y de que los políticos son igualmente inevitables, supongo que si es cierto lo que se dijo en el sentido de que mejores políticos y mejores cuadros son mejor que malos políticos y malos cuadros.  En ese contexto la idea de una escuela de gobierno parece buena idea.  La iniciativa pone énfasis en la calidad de las personas y no se concentra en la calidad del sistema.  Yo creo que el problema es el sistema; y que lo que hay que cambiar es el sistema.  La crisis política del estado-nación no es un problema de gerencia, es uno de instituciones y de principios.  Si yo tuviera que decidir me inclinaría por cambiar el sistema, antes que formar administradores para fortalecerlo.

Durante la presentación, Dionisio se refirió al optimismo inteligente y a cómo ha mejorado la calidad de vida de las personas; idea y hechos que me recordaron al libro The Rational Optimist de Matt Ridley, que es altamente recomendable.  Ese optimismo inteligente (que yo prefiero llamar racional, como Ridley), es lo que hace a Dionisio y a sus iniciativas algo valioso y digno de respeto.

José María Aznar se refirió al poder de las ideas buenas y al de las malas.  Me gustó ese enfoque porque acabo de estar en la conferencia de Tara Smith al respecto.  Está claro que las ideas tienen consecuencias, y que las ideas son lo más crucialmente práctico que hay en el mundo -aunque es intelectual y existencialmente demandante tomar las ideas en serio-.  Aznar advirtió contra los intentos de bajar el cielo a la tierra y de los infiernos que esos intentos han conseguido.

Uribe se refirió a la seguridad y dijo que sin ella no hay recursos, ni estabilidad posibles.  También se refirió a la compatibilidad del gobierno de Otto Pérez con el sector privado, cosa que, a mi juicio tiene sus bemoles.  Digo, porque es bueno que no haya enfrentamientos entre los distintos sectores de la sociedad; pero es malo si la compatibilidad se convirtiera en connivencia; ya fuera con el sector privado, o con cualquiera otro grupo social.  El gobierno, en todo caso, debería ser como el árbitro en un partido de fútbol.  No un jugador más.

Finalmente habló el presidente Pérez que expresó su deseo de salir bien de la presidencia; cosa que me hizo pensar en lo peligroso que es que no sea así…y en algo así como Well…you better start doing something about it, que no sea subir impuestos, ni promover una reforma constitucional que no sea para limitar el poder de los que tienen el poder.

Al final, celebro que Dionisio esté de vuelta y que -como siempre- dedique energías, talento y recursos para tratar de dejar una mejor sociedad para las generaciones que vienen.

La foto es por mi amigo, Jorge Jacobs.

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  1. Todavia no aparece en las redes sociales, o pagina web?