Evidencias para los necios

En las comisarías de policía de la ciudad de Guatemala, cada día son reportados entre cinco y ocho casos de robos de teléfonos móviles, cometidos con armas de fuego.  Eso quiere decir que seguramente hay más, porque más de alguno no es reportado por una, u otra razón.  

Cándido, que sorbe su leche con café y pone la cara que ha de tener el dios de la ironía, comenta: ¡¿Cómo va a ser eso, si hay una ley específica que tipifica el robo de celulares y hay una ley nueva de control de armas?!  Cándido sabe que el problema es la impunidad; y sabe que los fabricantes de legislación pueden producir y producir prohibición tras prohibición; pero que, si no se ataca la raíz del problema, de nada sirve ocuparse de las ramas.
Así como la pena de muerte para los secuestradores, que nunca es aplicada, no ha acabado con los secuestros; así otras leyes que nadie toma en serio no acaban con otras formas de delincuencia.  La clave no está en tipificar delitos ad absurdum; sino en aplicar las penas que ya hay, para los delitos que ya existen.

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2 comments

  1. Tienes toda la razón, Luisfi

  2. Cierto. Es de extrañar que no esté en discusión una ley contra el “chofericidio” o “piloticidio” dada la gran cantidad de pilotos asesinados. Carlos Chacón.