En nuestro road trip por la costa sur, el lunes 30 de marzo fue estelar. Nos levantamos tarde y desayunamos en el apartamento. Ese día, nuestra amiga Chiqui nos llevaría de paseo.
El día comenzó con un almuerzo en el Ingenio Pantaleón en compañía de Rolando, un graduado notable de la Universidad Francisco Marroquín que trabaja en aquel gigante de la industria azucarera. Gracias a Gladys —amiga de Chiqui— el encuentro fue durante el almuerzo en el club. Con Rolando recordamos los días en la universidad, su encuentro con una serpiente venenosa cuando cortaba caña, su decisión de estudiar y su carrera en CPA y su maestría. Con Rolando, Gladys, su hija y su esposo, y con Chiqui, tanto Lissa como Raúl y yo nos reímos como micos intercambiando historias sobre la vida en la boca costa y hablando de El Jabalí.
@luisficarpediem Museo de la cultura Cotzumalguapa #precolombino #santaluciacotzumalguapa #museo #chapinesenusa🇬🇹💙🇺🇸 #giradetres
Después del agradabilísimo y rico almuerzo, Chiqui nos llevó al Museo de la Cultura Cotzumalguapa ubicado en la finca Las Ilusiones. Gracias a José Ricardo Muñóz Gálvez, que recibió la Orden del Pop en 1996 que otorga el Museo Popol Vuh, el museo resguarda piezas arqueológicas y monumentos originales y réplicas de la zona de Bilbao, cruciales para entender la ocupación maya de la costa sur. En el lugar nos atendió hábil y generosamente Gloria, que nos guio por el museo.
Ya habíamos querido visitar ese lugar en 2011 cuando Lissa, Raúl y yo viajamos a Samayac en busca de brujos, pero no fue posible. Por eso estábamos muy alegres de hacer esta visita. El museo es pequeño, pero muy rico y bien cuidado. Tiene piezas encantadoras y fascinantes y, cuando uno las ve con atención, es muy evidente que no son de estilo maya. Para comenzar, los glifos de la cultura Cotzumalguapa son cartuchos circulares, muy pero muy diferentes a los mayas. Luego, si uno presta atención, la ropa de los personajes es distinta.
¿Qué fue lo que más me llamó la atención del lugar? Las esculturas articuladas de piedra. Esas piezas deben haber pesado más que un mal matrimonio y, aun así, les ponen articulaciones. Me pregunto si las hacían moverse. ¿Cuál sería el objetivo de articular tremendas esculturas de piedra? Por supuesto que amamos la reproducción del Monumento 21 que es fascinante, y el Altar de Sacrificios que es original. Aunque es una réplica, siempre me ha gustado mucho la estela del boxeador, misma que muestra a un personaje enmascarado que lleva guantes como de boxeo.
Hay que ir con tiempo y mucha curiosidad cuando uno visita este museo que de verdad es una joya. Monte Alto (en La Democracia) y Cotzumalguapa están en la periferia sur de lo que se llama área maya, pero las relaciones son profundas y complejas. Monte Alto es contemporánea de sitios formativos mayas como Takalik Abaj, Kaminaljuyu e Izapa, y comparte alineaciones astronómicas y elementos tempranos que contribuyeron al surgimiento de la complejidad maya. Cotzumalguapa usa el sistema de Cuenta Larga maya desde el 37 d.e.c. y tiene iconografía que evoca motivos mayas como Chaak/K’awiil, pero su estilo escultórico es distinto y no puramente maya. Durante décadas se debatió si era maya o no-maya, pero actualmente los arqueólogos la entienden como una cultura independiente con fuertes interacciones: intercambiaban cerámica, arte y posiblemente élites con los mayas de Tierras Bajas y Altiplano. No fueron mayas clásicos como los de Tikal y Copán, pero sí son parte de la gran tradición mesoamericana sureña.
Concluida esta visita, Chiqui nos tenía otra experiencia memorable. En el Ingenio Madre Tierra nos recibieron sus compadres Ninfa y René en compañía de su agradabilísima familia. Con ellos caminamos entre cañaverales, visitamos el casco antiguo de la finca original con sus ruinas y su capilla característica. Fue un paseo misterioso porque las ruinas siempre tienen un toque enigmático y romántico, sobre todo si están ubicadas entre la selva.
Yo estaba cansadísimo y, mientras el grupo siguió adentrándose en el bosque rumbo al bosque de caucho, opté por quedarme junto al río y entre las ruinas. No sé cuánto tiempo estuve solo ahí, pero fue muy reparador, no solo físicamente sino mentalmente. Son tan fascinantes los sonidos del agua y del bosque. En esas situaciones me gusta ponerme donde no haya culebras, cerrar los ojos, respirar con calma y contar cuántos sonidos diferentes puedo escuchar. Es fascinante cómo al principio son unos pocos y luego el número crece. Por supuesto que uno no puede identificar trinos específicos, ni nada parecido; pero es muy rico el ejercicio.
Al rato de estar ahí, pasó a saludarme el guardián de ese espacio y me contó que vivía en la finca desde que era adolescente. La conversación fue breve; pero cordial.
@luisficarpediem De paseo por un bosque encantador y algo misterioso #bosque #giradetres #rio #costasur #santaluciacotzumalguapa
Cuando el cielo empezó a oscurecer volvieron los caminantes y nos apresuramos a cruzar los cañaverales para ir a su casa. Paramos por ahí a cortar caña y, como a mí me gusta mucho, disfruté doblemente el jugo dulce. Y me acordé de la canción que dice: De la caña se hace el guaro / que caramba si la caña es buena fruta / si la caña se machuca / que caramba / si el guaro también se chupa. Esa canción la cantában mis papás cuando vivíamos en Costa Rica y yo tenía menos de 5 años.
Cuando se sintieron los goterones aceleramos el paso, pero igual nos agarró la lluvia en medio de la pista de aterrizaje de la finca. No fue uno de esos aguaceros torrenciales de la costa; pero sí fue suficiente para mojarnos rico. Al llegar a la casa de Ninfa y Jorge nos aseamos y disfrutamos de una limonada deliciosa, así como de la conversación agradable de su familia, plática que pasó por serpientes, almohadas de caucho y otros temas. Son admirables la ciencia y la tecnología involucradas en las industrias azucarera y hulera.
Nuestro último día completo en la boca costa fue intenso y rico, no solo a nivel de experiencias y novedades, sino a nivel humano. ¡Muchas gracias a Chiqui y a sus amigas y familias! Volvimos al apartamento, no hubo debriefing y ensayé la muerte porque dormí como tierno. Al día siguiente regresaríamos a Guatemala para entrar de lleno a las fiestas del equinoccio de primavera.
Con el cuerpo cansado y la cabeza llena de buenos recuerdos, cerramos un día que resumió perfectamente por qué es valioso salir de la rutina: porque la vida real siempre supera cualquier guion.
“Road trip” en la boca costa, I
“Road trip” en la boca costa, II
“Road trip”en la boca costa, III
“Road trip” en la boca costa, y V (Próximamente)











