Edward H. Crane fue presidente del Cato Institute y falleció el 10 de febrero de 2026. Tuve la dicha de construir la primera versión del sitio web del Cato Institute, en español, cuando fui intern en aquel centro de pensamiento en Washington D.C. Eso fue en 1998, al finalizar mi experiencia como Hubert H Humphrey Fellow en la Universidad de Maryland, College Park. En el proyecto de elcato.org mi jefe era Ian Vásquez, que me acompañó a la oficina de Crane para presentar el resultado.
En 2003 Ed Crane y su esposa Kristina visitaron Guatemala porque él recibió un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquín. Con ocasión de esa visita desayuné con él y Kristina en casa de nuestra amiga Lissa, y llevé al doctor Crane a The Breakfast Show, un programa de radio que dirigía Carlisle Johnson. Con respecto a la entrevista, Carlisle dijo: “we will also air the powerful interview with Edward Crane, founder and president of the Cato Institute. Cato may be the most influential NGO in Washington, so you will want to hear Mr. Crane’s views. You may or may not agree with what he has to say —about the US and Guatemala for instance— but you will be left with no doubts about what he believes”; y eso es cierto porque Crane era un hombre de principios.

Cuatro gigantes de la libertad: Ed Crane, Walter Williams, Giancarlo Ibargüen y Manuel F. Ayau en la UFM.
Con el liderazgo de Ed Crane, el Cato Institute se convirtió en una de las más influyentes organizaciones de investigación sobre políticas públicas en los Estados Unidos. Es pionero en hacer del debate político uno que no esté limitado entre liberales y conservadores, sino uno entre la sociedad civil (el sector voluntario) y la sociedad política (el sector coercitivo).
Ed Crane recibió el doctorado honorífico el mismo día en que Walter Williams recibió esa distinción en la UFM, el 10 de mayo de 2003; y el día antes, en compañía de Manuel F. Ayau, Giancarlo Ibargüen, Joe Keckeissen y otros personajes, tuve el gusto de darle un tour por el campus, y luego almorzamos en el Centro de Estudios Económico-Sociales.
Ed Crane ya no está entre nosotros. Pero su insistencia en que la libertad no se negocia, y su capacidad para construir organizaciones que la defiendan sin pedir permiso, aún marcan el camino para quienes creemos que la sociedad voluntaria siempre será superior a la coercitiva.



