28
Jun 12

El gigante necesitaba una acicalada

Este gigante, que necesitó una acicalada, bailaba durante la fiesta de San Juan Sacatepequez el domingo pasado. Tres personas se necesitaron para arreglarle el vestido y el collar.

Los gigantes son participantes tradicionales e infaltables en algunas fiestas populares.  Bailan y animan las fiestas en calles y plazas.  Tienen varios metros de altura y son portados por hombres, mujeres o niños que los hacen girar y balilar al ritmo de música de marimba.  Generalmente van en grupos y la gente los sigue y los aplaude con alegria.

Las armazones son de madera y van cubiertas por vestidos; llevan sombreros, collares y tienen cierto aspecto de dignidad en sus expresiones y movimientos.


28
Jun 11

“Carpe Diem” en la morería

La morería de don Esteban Suruy es un lugar muy peculiar. Al entrar, y del techo de zinc, cuelgan docenas de hermosas y policromáticas máscaras de jaguares, otros felinos, monos, moros y conquistadores. Al fondo hay centenares de imágenes religiosas sin pintar y monocromáticas. Es una guardería inmensa de niñosdios. Y envueltos por ahí, como por casualidad, varios bultos de coloridos y brillantes trajes de moros y cristianos, de toros, y de otros personajes propios de los bailes indígenas guatemaltecos, como el baile del venado.

Morería de don Esteban Suruy, en San Juan Sacatepéquez. Haz clic en la foto para ver más fotos.

Su familia extensa no escatima sonrisas de bienvenida; y, por lo menos una docena de perros se unen a sus amos en eso de los saludos.

Los trajes propios de los bailes indígenas son elaborados y costosos. Como ocurre con el traje de luces propio de la tauromaquia, ponérselos es una ceremonia que involucra no sólo a quien lo usará en algún baile, sino a una o dos personas más. La camisa, la capa, los pañuelos para la cabeza y la cara, la peluca y el sombrero, todo requiere atención y cuidado. Atención y cuidado que don Esteban pone con empeño.

¿Y quién se animó a ponerse un traje? @ottoraul Que en una de las fotos es observado por algunos de los niños de la casa de don Estaban.

En esta morería de San Juan Sacatepequez, se venden y se alquilan trajes para los bailes; y don Esteban -que en las fotos muestra una exquisita capa de toro- bailó durante más de 56 años.


26
Jun 11

Hoy fue día de hongos en San Juan Sacatepequez

Hoy fue día de ir a “cazar” hongos a San Juan Sacatepequez, localidad cercana a la ciudad de Guatemala, famosa por sus hongos, sus zompopos de mayo y la belleza inconfundible de sus huipiles.

Salimos temprano, con un grupo de amigos, y a las 9:00 a.m. ya estábamos en el parque de la población, en donde se juntan las vendedoras de hongos.  La gente en San Juan siempre es muy amable, y yo tengo la impresión de que a las vendedoras les causa gracia la forma en la que mis amigos y yo nos emocionamos con los hongos. Sin embargo, fue decepcionante ver que este año no había abundancia de hongos de San Juan, como en otros años.  Conseguimos xaras azules y anaranjadas, anacates, pancitas, narices de cerdo y narices de lobo; pero yo logré comprar una sóla “medida” de los codiciados hongos de San Juan.

También conseguimos abundantes zompopos de mayo (que el año pasado no había) y fuimos a visitar la morería de don Esteben Suruy. Además nos encontramos con el famoso arqueólogo y fotógrafo Nicholas Helmuth.

De vuelta a casa preparamos los hongos de San Juan sólo cocidos con un poco de sal y pimienta para apreciar -en su totalidad- su sabor y su textura característicos.  Los anacates los hicimos con mantequilla, cebolla, perejil y jerez.  Las xaras las asamos y aderezamos con limón y sal para comer con tortillas y las pancitas las hicimos con aceite de oliva, mantequilla y tomillo.

¡Tutti contenti!


22
Jun 10

¿Zompopo de mayo gigante?

Este zompopo de mayo gigante fue una de las primeras carrozas durante el desfile que se celebró el domingo pasado en San Juan Sacatepequez. ¿Y cómo no?, si San Juan es tierra de estos animalitos deliciosos.
Los zompopos de mayo salen de la tierra entre mayo y junio y son comestibles. Se les separa el abdómen, se lava bien, se seca tantito, y luego se asan en comal con un poco de mantequilla y sal.
La carroza formó parte del desfile con el que el pueblo celebra su fiesta patronal. El mismo duró entre 4 y cinco horas, y tuvo dos partes: la de carrozas alegóricas y la parte hípica.

21
Jun 10

Fiesta de hongos

[sthumbs=50|65|60|59|58|57|52|51|49|48|62|63|61|56|55|54|53|47,144,4,n,center,]
Coincide, con la fiesta del santo patrono, la temporada de hongos en San Juan Sacatepequez. Si uno llega temprano y se estaciona fuera de la población, cuando uno llega a la Plaza Central es recompensado con una variedad de hongos frescos. Sin embargo, no son cualesquiera hongos. Los más buscados son los hongos de San Juan o amanita caesarea, que son abundantes y las pancitas, que son muy, pero muy escasas. También se hallan xaras, que son azules; y unos parientes suyos que son anaranjados; así como anacates y otras variedades que desconozco.
En tiempos del imperio romano se consideraba a la amanita caesarea como la reina de las setas (descontando a la trufa); pero las pancitas y los anacates no se quedan atrás.
Con los cuates conseguimos una buena dotación y las preparamos en casa. Los sanjuanes me gusta comerlos sólo cocidos en agua y con sal, y luego sazonados con pimienta. Las pancitas las hicimos con mantequilla, cebolla y perejil; y las xaras y sus parientes anaranjados (que son mejores asados al carbón) los preparamos con mantequilla, cebolla y un toque casi imperceptible de romero.
Para añadir un toque distinto los acompañamos con arroz con camaroncillos secos.

23
May 10

Xaras desde mi ventana

Las xaras que viven en el terreno que hay al lado de mi casa, ayer estuvieron particularmente visibles. Lucieron sus hermosos y elegantes plumajes azules mientras se desplazaban, con mucha gracia, entre árbol y árbol.

Según información del Arboretum de la Universidad Francisco Marroquín, estas aves son relativamente grandes. El dorso y sus alas son azules, en tanto que su cabeza y su pecho son negros y su iris es amarillo. El plumaje de su cabeza puede ser erizado para formar una cresta moñuda, y de ahí su nombre: xara moñuda o xara centroamericana. Su canto se asemeja al de un loro pequeño.
Xaras se llaman, también, unos hongos azules de San Juan Sacatepequez; y un lugar estupendo para ir a descansar, en Tecpán.

21
May 10

¡Ya hay zompopos de mayo! ¡Yummy, yummy!

Miles de zompopos de mayo cubrieron las calles de Barberena, Santa Rosa, el pasado martes 18. Estos insectos encantadores constituyen una maravilla de la naturaleza y también son deliciosos. Yo los compro en San Juan Sacatepequez, donde también abundan; y allá los venden limpios (sólo los culitos) para asarlos en el comal, con mantequilla y sal, en tortillas de maíz.


Ya en el siglo XVIII, Francisco Ximénez, traductor del Popol Vuh, se refirió a los zompopos de mayo en su obra Historia natural del reino de Guatemala; y escribió que tienen la cabeza grande y unas tenazuelas que parece que son de acero y tienen filo, y punta corva y cruzada como las tixeras; y así cortan con ellas cosas bien duras…entre ellas hay unas muy grandes, y con alas, no son que crien alas, sin que es como la gente principal entre ellas. Aquestas grandes y con alas, no salen del hormiguero, sino es cada año cuando caen los primeros aguaceros, que es por el mes de mayo…y se levantan volando con una singularidad maravillosa, por lo cual los indios, y otras personas que las comen tostadas, y dicen que es comida sabrosa, las cogen con facilidad…y es que como no han visto luz, al verla tan hermosa se van a ella, y así los indios no tienen más que encender unos ocotes, y con esto se les vienen todas a las manos, y cogiéndolas las tuestan, y las comen, y aun las sacan a vender, como lo he visto.

Las fotos son de los zompopos que comimos en casa el año pasado.

02
Ago 09

Iguana asada

Esta iguana asada estaba a la venta en el mercado de San Juan Sacatepequez. No la comí asada, pero sí guisada.


03
Jul 09

¡Mamones!

¡Noooooooooooo!, no me estoy refiriendo a Hugo Chávez, ni a Zelaya, ni a los presidentes centroamericanos, ni a los presidentes del ALBA, ni al establishment, ni a la burocracia internacional. ¡No!, me estoy refiriendo a estas frutas que compré el fin de semana pasado en San Juan Sacatepequez.

De hueso grande, cascara suave y pulpa escasa, los mamones tienen un sabor ácido tirando a dulzón y son astringentes. No son muy comunes en Guatemala y la primera vez que los probé fue c. 1977 porque mi abuela, Frances, trajo unos de El Salvador.

¡Fueron un éxito en la casa y entre mis compañeros del colegio! y como yo nunca los había visto antes dispuse sembrar unos para reproducirlos en Guatemala. Sembré uno en la casa de mis padres y ese se perdió cuando nos mudamos; eso lo se porque hace unos años pasé por esa casa y el árbol ya no está. Otro se lo dí a un amigo para que lo sembrara en su casa de Amatitlán y siempre se me olvida preguntarle si todavía está el árbol.

Igual no se los ve en los mercados de la ciudad de Guatemala; pero si usted los ve por ahí, se los recomiendo porque son sabrosos y divertidos. En Haití se los conoce como kenepas; y su nombre científico es Melicoccus bijugatus.

 


02
Jul 09

La iguana no sabe a pollo


Lo que a mí más me emociona de andar por ahí es comer cosas que nunca he comido antes. El domingo, por ejemplo, tuve la oportunidad de comer iguana en el parque Cataluña, de San Juan Sacatepequez.

Cuando andaba buscando hongos, vi que una señora ofrecía una iguana asada y estuve tentado de comprar el animalito. Luego, me topé con otra vendedora que ofrecía el mismo plato,solo que guisado y ahí no me aguanté. Compre una porción sin piel, y a la señora de enfrente le compré unas tortillas para luego irme a comer iguana sentado en una de las fuentes del parque.

¿A qué sabe la iguana? Pues no sabe a pollo; pero si tuviera que describirla diría que es algo así como entre gallina y pato. La carne tiene un gusto muy sabroso y ofrece algo de resistencia al morderla; y, además, el guisado estaba verdaderamente rico.

Hacía ratos que quería comer iguana porque sentía como que me hacía falta probarla. Ya he comido ancas de rana, que me dió mi padre cuando era niño; cocodrilo, en una cevichería que quedaba en la zona 5; y culebra, en el callejón de la culebra, en Taipei. ¿Cómo iba a dejar pasar la oportunidad de comer iguana?