Es admirable lo que está ocurriendo en Irán: el régimen islamista de los ayatolás podría ser derribado en cualquier momento. Pero es decepcionante que los medios de comunicación tradicionales no le presten atención a tan históricos acontecimientos y que Amnistía Internacional guarde silencio. Puede decirse que, si no fuera por X, uno no se enteraría de lo que ocurre allá.
La república islámica teocrática debe caer cuanto antes para evitar más muertos, heridos y encarcelados; y tú ya sabes… cuando se trata de sacar por la fuerza a una tiranía, los jóvenes son los que suelen poner las víctimas. En Teherán la multitud grita ¡Javid Shah! ¡Javid Shah! ¡Javid Shah!, que es un llamado al regreso del shah Reza Pahlavi.
Mehdi Samavati, de apenas 18 años, fue baleado y asesinado por el régimen criminal de Jamenei en Fasa. Mientras en Occidente nos aprestamos a celebrar el Año Nuevo, por cuarto día consecutivo la gente de Irán está enfrentando a uno de los ejércitos terroristas más grandes del mundo.
Para Occidente, la caída del régimen iraní es importante porque desde hace 46 años los ayatolás han estado dispersando veneno, no solo en Oriente Medio, sino en todo el mundo. Por ejemplo, Irán es aliado de la dictadura en Venezuela.
Cuando yo era productor de noticias internacionales en los noticiarios Aquí el mundo y Teleprensa era impensable, impensable ignorar un movimiento como el de Irán (o el de los agricultores en Euripa). Es una lástima que el periodismo haya caído tan bajo no sólo porque se convirtió en activismo, sino porque le dió la espalda a la noble tarea de informar y a la noble tarea de buscár la verdad.
Reza Pahlavi, heredero del trono iraní, hizo un llamado a sus compatriotas valientes: Su presencia en las calles de todo Irán ha encendido la llama de una revolución nacional. La continuación y expansión de su presencia, y la toma del control de las calles, es hoy nuestra principal y vital prioridad. Hago un llamamiento al pueblo iraní a unirse a las huelgas y protestas nacionales: empleados públicos, trabajadores de los sectores energético y del transporte, camioneros, enfermeras, docentes y académicos, artesanos y empresarios, jubilados y quienes han perdido sus ahorros; todos, únanse a este movimiento nacional.
¡Que caiga ya la tiranía teocrática! La libertad de Irán también es la nuestra.


