Un food pusher es aquel que que te ruega y te insiste que ingieras la comida que ha preparado, o comprado. Para aquellos que desean, o deben bajar de peso, los food pushers son un problema. Igual problema son los spending pushers; práctica que se conoce como cooperación internacional.
El spending pusher te da plata para que crezca el gasto público, para que crezca la necesidad de endeudamiento y para que crezca la necesidad de tomar más dinero de los tributarios. El spending pusher es al gasto público, lo que el food pusher es a la gordura.
Y un buen ejemplo de spending pushing es que, a solicitud de Rafael El médico Machete Espada, El Gobierno de Francia financiará un estudio de evaluación del transporte en la Ciudad de Guatemala para definir un sistema complementario del Transmetro.
El Transmetro, de Alvaro Arzú ya pierde por lo menos Q5 millones al mes; y Machete desde hace ratos anda con las ganas de construir un metro. Proyecto que sin duda perderá dinero en canastos y tendrá que ser espantosamente subsidiado por los tributarios. Pero eso, por supuesto, no les importa a los spending pushers.
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This entry was posted on jueves, septiembre 24th, 2009 at 5:33 pm and is filed under Alvaro Arzú, Francia, gasto público, Rafael Espada, transporte.
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