Los que me conocen saben lo que me emociona la comida; y más si son alimentos fuera de lo común, novedosos, exóticos, divertidos y deliciosos. De modo que se imaginarán lo que me emocionó el geoduck que se prouncia güidoc…poco más o menos.
En resumen es la almeja más grande del mundo, vive 10 pies bajo la arena, tiene una forma muy peculiar y el animalito es sexualmente activo durante 100 años. No suele hallársele más que en Washington y en Malasia. Abajo verás un vídeo para conocerlo.
Tiene el sabor que uno espera de una almeja o un caracol; pero con dos particularidades que lo hacen mejor: es más sabroso…incluso que el abulón (que ya es decir mucho, mucho) y la carne del estómago (a la derecha en la foto) es…es como maravillosa, no sólo por su sabor distintivo, sino por su textura suave. ¡Estoy alegre de haber comido el geoduck y espero volverlo a comer! Con los cuates Marta Yolanda, María Dolores, Alessandra, José Fernando y Gery comimos nuestras porciones con salsa soya y wasabe, acompañadas con baquettes con mantequilla y cerveza stout.
Buenos días, perdone que deje el comentario en público, he intentado buscar la opción de de-suscribirme del blog para ya no recibir mensajes a mi correo y no lo encuentro.
No es por nada malo, sus post son muy buenos, pero prefiero ser yo quien ingresa cada día y no que mi correo se sature.
Gracias,
Rebeca: como decía don Pedro Vargas: Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido. Ya le di de baja a su dirección. Saludos.