La semana pasada, dos muchachos de 16 y 17 años de edad agarraron al pequeño Carlos, de 11 y le introdujeron una manguera por le ano, la manguera estaba conectada a un compresor y los agresores encendieron el aparato. Luego de la humillación, y de quién sabe qué agonías, la víctima murió anoche.
Los asesinos y tortufadores huyeron. Y yo digo que deberían ser perseguidos, capturados y sometidos a la administración de justicia sin más exclusas. Yo digo a ese par de hijos de puta les debería ser aplicada la ley con todo el peso posible.
Es cierto que los criminales que atacaron a Carlitos no pueden sar tachados de delincuentes, por su minoría de edad, pero esta agresión no debe quedar impune. Ni esta, ni ninguna.

