El viaje de Los Colom desde una perspectiva cubana

“Un viaje innecesario. Una orden que no pudo entregar a su destinatario y la justificación absurda de Raúl Castro de que no visitó a la deidad viviente porque no era una dama, como sus pares de Argentina y Chile. Todo un circo y para vergüenza de Guatemala, uno de los mayores payasos del espectáculo que se desarrolló en Cuba, fue su presidente”, así describe CubaMatinal.com el resultado del periplo de Los Colom en La perla de las Antillas.

“Señor Colom, los cubanos pedimos disculpas por los muertos que su admirado Fidel Castro provocó en su país y en la América entera”, dice la nota; y así describe Pedro Corzo las implicaciones del viaje lastimoso viaje a Cuba: “Las excusas del mandatario guatemalteco Álvaro Colom porque su país fue usado para preparar la expedición de la Brigada 2506 que desembarcó en Cuba una madrugada de abril de 1961, es un hecho que confirma la crisis histórica del liderazgo político latinoamericano.

Un viaje innecesario. Una orden que no pudo entregar a su destinatario y la justificación absurda de Raúl Castro de que no visitó a la deidad viviente porque no era una dama, como sus pares de Argentina y Chile. Todo un circo y para vergüenza de Guatemala, uno de los mayores payasos del espectáculo que se desarrolló en Cuba, fue su presidente.

Colom, expreso, Quiero pedirle disculpas a Cuba por haber prestado nuestro país, nuestro territorio, para haber preparado la invasión a Cuba. No fuimos nosotros, pero fue nuestro territorio.

Si por décadas América Latina, salvo contadas excepciones, ha cerrado los ojos y encerados los oídos ante la situación cubana, lo que sucede en el presente rebasa la imaginación más desbordante. Colom pidió disculpas por algo que no hizo, y olvidó reclamarle a sus anfitriones excusas por los miles de muertes que la política del foco guerrillero guevarista ocasionó en su país.

Viajes aparte, obviar que Fidel Castro enlutó miles de hogares de América Latina como consecuencia de una política de subversión y desestabilización en el hemisferio, es como pedirle a los pueblos del Cono Sur dejar de lado los muertos y desaparecidos que causaron los militares cuando se hicieron del poder.

Pocos meses después del triunfo revolucionario las embajadas cubanas en todas las capitales del continente se convirtieron en santuarios donde los futuros guerrilleros y subversivos, iban a recoger armas y recibir instrucciones para imponer el socialismo a sangre y fuego.

Por décadas Cuba fue la metrópoli de la subversión totalitaria y Fidel Castro, el mentor de todos los grupos que habían asumido la violencia extrema como receta de los males que todavía continúan asolando el continente.

De Cuba para América y en particular hacia Guatemala se exportó el dolor. La tierra del Quetzal fue uno de los países que más sufrió por la subversión castrista. En la isla se entrenaron guerrilleros de ese país y de Cuba recibieron todo tipo de apoyo”.

El artículo completo está disponible aquí; y gracias al cuate Pepe, por la pista.

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