17
Nov 08

Diez años de la Estación Espacial Internacional

Así como en la foto, se veían las estaciones espaciales en mi enciclopedia Mis Primeros Conocimientos; obra que sirvió como mi primera aproximación a muchos temas, cuando era niño.

Hoy leí que en este mes, la Estación Espacial Internacional cumple 10 años de vida agobiada por retrasos tales como los problemas financieros de Rusia y de la NASA; así como por los desastres que han sufrido los transbordadores espaciales y las naves rusas que la unirían a la tierra.
A estas alturas, me pregunto, ¿por dónde iría la exploración del espacio si en vez de ser hecha por agencias de gobiernos, fuera hecha por personas particulares?  ¿Se habría desarrollado tan rápido y tan segura como se desarrolló la aviación civil, o como se desarrolló la PC?  
Yo escuché acerca de la Estación, por primera vez en 1998 cuando asistí a una conferencia dictada por el entonces director de la agencia espacial rusa, cuyo nombre no recuerdo, en el Washington Press Club.  El tema era el de nuevos viajes a la Luna; pero se habló de la Estación marginalmente.  Y bien…la plataforma ha cumplido sus primeros 10 años.  Y yo creo que es algo de celebrar, siendo que es un producto admirable de la razón, de la ciencia y de el espíritu explorador de los seres humanos.

17
Nov 08

Falleció Marina Marroquín Milla

Conocí a doña Marina Marroquín Milla cuando yo era editor de Economía en el diario Siglo Veintiuno.  Como el espacio no abundaba y un día me vió por ahí, como pájaro sin nido, doña Marina me ofreció compartir su escritorio, que tenía en un modesto, pero cómodo cubículo.

Y en las tardes ella se iba pasadas las 2; y yo tomaba posesión del lugarcito; pero no sin antes intercambiar con ella impresiones sobre las noticias del día.  ¡Y muchas veces, pero no suficientes!, escuché con avidez historias sobre su vida y sus hazañas, o sobre las de su padre Clemente Marroquín Rojas.  Y es que doña Marina tuvo una vida productiva e intensa.  Por ejemplo, ella fue periodista y fue diputada.
Como recuerdo suyo, guardo un ejemplar de En el mundo de la polémica, libro que recoje valiosas, célebres y encendidas discusiones que Marroquín Rojas sostuvo con personajes de su época y que ella tuvo a bien obsequiarme.  Como recuerdo suyo guardo -también- su sonrisa, su generosidad y su paciencia.

17
Nov 08

Falleció Marina Marroquín Milla

Conocí a doña Marina Marroquín Milla cuando yo era editor de Economía en el diario Siglo Veintiuno.  Como el espacio no abundaba y un día me vió por ahí, como pájaro sin nido, doña Marina me ofreció compartir su escritorio, que tenía en un modesto, pero cómodo cubículo.

Y en las tardes ella se iba pasadas las 2; y yo tomaba posesión del lugarcito; pero no sin antes intercambiar con ella impresiones sobre las noticias del día.  ¡Y muchas veces, pero no suficientes!, escuché con avidez historias sobre su vida y sus hazañas, o sobre las de su padre Clemente Marroquín Rojas.  Y es que doña Marina tuvo una vida productiva e intensa.  Por ejemplo, ella fue periodista y fue diputada.
Como recuerdo suyo, guardo un ejemplar de En el mundo de la polémica, libro que recoje célebres y vehementes discusiones que Marroquín Rojas sostuvo con personajes de su época y que ella tuvo a bien obsequiarme.  Como recuerdo suyo guardo -también- su sonrisa, su generosidad y su paciencia.

17
Nov 08

Casa Xara, un finde entre la lluvia horizontal

 

Acabo de estar en el túnel del tiempo; porque pasé un par de días en el Molino Helvetia, en Tecpán.

Helvetia tiene unos 100 años y era un molino de trigo. En sus inicios era movido por el agua del río adyacente y ahí se producía harina con el trigo que se cultivaba a inmediaciones. Con la modernidad, la fuerza hidráulica fue sustituida por energía eléctrica; y más recientemente, la actividad molinera fue trasladada a la ciudad capital.

Allá, en Tecpán, quedaron la casa patronal, la maquinaria, los silos, la presa, los talleres, la casa del molinero, la capilla y un bosque exuberante bañado por la lluvia horizontal, como se le conoce allá a la neblina.

Tuve la suerte de ser alojado en la casa Casa Xara; una edificación de madera de allá por los años 50, que está impregnada de ese aroma relajante que tienen las casas que son calentadas con leña, casi a diario. En ella se hallan revistas de los años 20 y 30, baúles para cruzar el Atlántico, docenas de detalles encantadores y un inconfundible ambiente de casa de campo, entre sereno, sobrio y ensoñador.

La Casa del Molino es diferente. Buena parte de ella es de los años 20, cruje en consecuencia y su aroma es dulzón porque queda justo al lado de las viejas instalaciones molineras. En ella se vive un ambiente rústico, familiar y misterioso.

En ambas casas, y en el molino, el tiempo se ha detenido.

El bosque que rodea el molino está lleno de encinos, pinos, cipreses y pinabetes, muchos de ellos majestuosos. Está habitado por helechos y una gran variedad de flores. Y claro, entre sus habitantes se encuentra, también, una pléyade de aves. De hecho, y sin ser experto, a mi me despertaron por lo menos 8 diferentes piares y graznidos. Por cierto que, ¿saben qué música me hubiera gustado escuchar allá? Fiesta de pájaros, de Jesús Castillo; y Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi.

Los cantos de las aves, el rumor del río, el viento entre los árboles y el silencio son los ruidos que rodean Helvetia. Y en ese medio, tan propicio para intercambiar ideas y para pensar, tuve la dicha de pasar dos días, invitado por la Asociación Guatemalteca de Intérpretes y Traductores, con motivo de su Seminario 2008. Ahí presenté una conferencia titulada Del telégrafo al blog.

Allá estuve acompañado por Ana Herrerías, empresaria que hace posible Casa Xara; así como por la escritora Carol Zardetto; el dramaturgo Rubén Nájera; y un elenco extraordinario que incluía a Valentina, la astróloga; y a Judy, la actriz.

En esa compañía y en aquel ambiente, pasé un fin de semana en el cual aprendí mucho.


16
Nov 08

Malos augurios: carteras morosas y más cargas tributarias

La cantidad de gente que no puede pagar los préstamos que tiene en los bancos está aumentando. De hecho, la cartera vencida subió 73% en 2008.

Eso significa que “los créditos cuyas cuotas no están al día aumentó de Q1,111.2 millones en diciembre a Q1,926.8 millones al finalizar el noveno mes de 2008, según cifras de la Superintendencia de Bancos”. Y si la gente está teniendo dificultades para complir los compromisos voluntarios que ha adquirido con los bancos, ya sea para fundar un negocio, para ampliar el que tiene, o para hacerse de su casita propia, ¿de dónde va a sacar dinero para pagar el aumento a los impuestos?

La administración socialdemócrata se rehusa a priorizar gastos, se enfurece cuando se le exige transparencia, está siendo corroída por la venalidad, y quiere aumentar el costo de tener gobierno. ¡Pero insiste en elevar los impuestos!

Vea usted a dónde van a ir a parar esos tributos: el presidente Alvaro San Nicolás Colom anunció que quiere gastarse Q104 millones en propaganda. Ayer leímos, con indignación, que el Organismo Ejecutivo quiere cargar sobre los hombros de los tributarios Q156 millones para alimentación, viáticos y prendas de vestir, y otras cosillas, para el Presidente y para el Vicepresidente.

Y esto es sólo lo que se ve; y sólo lo que se ve en uno de los Organismos del estado. ¿Cuánto desperdicio -sin contar la corrupción- habrá en los otros dos?


14
Nov 08

No postearé

Este viernes y sábado no postearé porque no tendré acceso a Internet. ¡Nos vemos el domingo!


13
Nov 08

Pata Pata y el recuerdo de mis padres jóvenes

Ayer, Haroldo Shetemul escribió sobre Miriam Makeba que falleció recientemente. Por supuesto que es imposible referirse a ella sin mencionar su célebre canción Pata Pata que, según Haroldo, recordamos todos los que peinamos canas.

¡Y cómo no! A mí, Pata Pata me lleva a fiestas en la casa de mis padres, cuando todavía no cumplían 30 años; y mi hermano y yo los veíamos bailar al ritmo de esta pegajosa y encantadora canción.  Tengo, en mi mente, esas imágenes hermosas de mis padres jóvenes y alegres, casi brincando al son pegajoso de esta música obtenida de algo más extraño aún: un disco de 45 RPM.  

 
De esa epoca, también, es otra canción interesante que ahora es una película: La bostella.

13
Nov 08

Los disparates del Banco Mundial

Los indicadores de remesas, de exportaciones y ¡el crecimiento económico para 2009!  tienen una tendencia hacia abajo; y ¿qué recomienda Humberto López, el burócrata economista jefe para Centroamérica del Banco Mundial?  Aumentarle a la gente el costo de tener gobierno.  Y claro que él no lo pone así; pero, ¿qué otra cosa quiere decir aumentar el gasto público?


13
Nov 08

¿Quién, en sus 5 sentidos, quiere más pobreza?

¿Quién, en sus cinco sentidos, querría más pobreza?…y sin embargo, la pobreza está en todas partes. Y el problema no es por qué es que hay pobreza, sino cómo es que salimos de la pobreza; y qué hacemos, ahora que sabemos cómo salir de ella.

En esta conversación, William Lewis -director fundador del McKinsey Global Insitute y autor de The Power of Productivity- habla sobre la productividad y sus efectos en la eliminación de miseria.


13
Nov 08

El mundo sin pinabetes

El mundo, sin pinabetes, sería algo triste. De hecho, la Navidad chapina, sin pinabetes, no olería a Navidad. Sería como Navidad sin manzanilla, sin tamales y sin ponche.

Por eso me llamó la atención que en el país sólo quedan unas 27 mil hectáreas de bosques de pinabetes y que en los últimos 10 años han sido destruidas aproximadamente 12 mil hectáreas de esos bosques. El hecho es que el Abies guatemalensis está siendo víctima de lo que se conoce como La tragedia de los comúnes. Este fenómeno se explica de forma sencilla con la frase que dice que lo que es de todos, no es de nadie y se termina acabando. Esto es porque se tiende a la sobreexplotación de un recurso cuando nadie tiene el incentivo, la responsabilidad, ni el interés de conservarlo. Tres condiciones que están directamente relacionadas con la existencia, o inexistencia de un dueño o propietario.

El destino de los pinabetes está sellado si su conservación sigue dependiendo de las políticas tradicionales encuanto a reservas estatales y prohibiciones de explotación. En cambio, los pinabetes tendrán futuro si se siguen tres principios:
Que las personas deben preocuparse y responsabilizarse de su entorno, procesando la información específica de tiempo y lugar de sus localidades para descubrir nichos ecológicos.

Que no existe incompatibilidad entre el crecimiento económico y la calidad del ambiente. Al contrario, mientras mayores son los ingresos de la personas, mayores son los recursos que se pueden poner a la disposición de la protección del ambiente; y menor es la necesidad de depredar.

Que la protección efectiva del ambiente depende del establecimiento de instituciones que protejan los derechos individuales. El reconocimiento de la propiedad privada constituye una condición esencial para mejorar la calidad del ambiente. Esto permite ampliar los procesos de mercado que generan los recursos necesarios para mejorar el nivel de vida de las personas y, además, crear espacios de alto valor ecológico.
El futuro del pinbete está en juego y tenemos dos opciones. Seguimos haciendo lo mismo de siempre, esperando resultados diferentes; o exploramos una posibilidad audaz: la misma que permite que no se extingan el maíz ni el frijol, a pesar de que son explotados sin misericordia.