09
Dic 08

El espanto del chivo

No se la pierda, es La fiesta del chivo y está siendo exhibida en Pradera Concepción. Esa peli, basada en la obra homónima de Mario Vargas Llosa, es el espantoso retrato de la sociedad dominicana durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo (El Chivo).

Desde un punto de vista es la historia de Urania, una abogada que regresa a la República Dominicana luego de 30 años de exilio. A su regreso enfrenta los fantasmas de su niñez, destrozada, literalmente, a manos de ese sujeto repugnante que era Trujillo.

Más en el fondo, La fiesta del chivo muestra la pusilanimidad de las élites que hacen posibles a los trujillos del mundo. Muestran a las masas que los lloran; y muestran a los serviles que son sus ojos, sus oidos y sus manos.

No hay trujillos posibles sin aquellos tres elementos que les dan vida y los elevan. Y eso es lo que me dejó muy triste cuando leí la novela, y lo que me ha dejado triste ahora que he visto la peli que, por cierto, es un despliegue de actuaciones magníficas y de una dirección impecable.


09
Dic 08

No son sólo galletas

Las galletas que generosamente me enviaron los chicos del Hogar Rafael Ayau, han sido las primeras de la temporada. No sólo son muy sabrosas, de gengibre; sino que en ellas aprecio mucho la alegria, la esperanza, y el cariño que esos chicos saben dar.

A ellos; a las madres Inés, Ivonne y María; al personal del Hogar y a todos los que lo hacen posible, les deseo que reciban muchas bendiciones, y que en 2009 se hagan realidad sus sueños.


08
Dic 08

¿Cuántos-muertos-más?

¿Cuánta paciencia más vamos a tener, los chapines? ¿Qué se necesita para que nos indignemos, de verdad? El viernes pasado fueron acuchillados un médico, su esposa y tres hijos. La matanza ocurrió en horas de la mañana, posiblemente mientras desayunaban. Durante el fin de semana, casi no se habló de otra cosa en Guatemala. Recién ha ocurrido una matanza entre narcos, en Huehuetentango. Y entre los muertos, hubo inocentes que fueron agarrados entre los tiros. ¿Y qué tal si no sólo narcos hubieran estado inolucrados? ¿Qué tal si hubiera habido agentes de la autoridad protegonizando el tiroteo?

Aquello ha ocurrido y todavía los chapines no nos hemos recuperado (¿o sí?) de las decapitaciones en el centro penal conocido como Pavoncito. ¿Quién recuerda los asesinatos en la Carretera a El Salvador, de los cuales se hablaba y se hablaba durante semanas enteras? ¿Ha leído, usted, acerca de los asesinatos de camioneteros? Así podemos seguir y seguir porque las páginas de los diarios chapines están cundidas de actos de criminalidad contra docenas y docenas de individuos y familias que nunca van a llamar la atención porque ya nos hicimos a la idea de que la delincuenica impune comparte nuestros tiempo y espacio.

Y en ese ambiente hay dos puntos de vista que a mí me llaman la atención. El primero es el del presidente socialdemócrata que les pide a las víctimas, a las víctimas potenciales, a los electores y a los tributarios que tengan paciencia. Y la otra es la de quienes creen que las noticias no deberían reflejar la espantosa realidad de la delincuencia incontenible. Entre ellos están los críticos de Noti7, de Nuestro Diario y de Al Día.

Creo que esta posición es equivocada. Creo que los chapines no debemos cerrar los ojos ante la delincuencia, y creo que es un desatino lo de la paciencia.

¡Al contrario!, mientras que la retórica de la administración se enreda en consignas y en slogans; y mientras que se gastan recursos cuantiosos en corrupción, en mala administración y en programas que atienden las demandas de los grupos de interés, ¿cuántos recursos políticos, humanos y dinerarios se destinan a lo más importante? ¿Cuánto se invierte en seguridad y justicia?

¡Lo que hace falta, aquí, es que se cumpla con la ley! No hacen falta más leyes específicas y casuísticas. ¿De qué sirven las nuevas leyes, si no se cumple con las que ya hay? Y en el caso de la delincuencia incontrolada, ¿cuándo fue que olvidamos que más importante que las penas elevadas, es la certeza de la aplicación de la ley y de las penas que ya hay?

Si los delincuentes no son perseguidos, capturados, procesados y encerrados, ¿de qué sirve que se prohiba fumar en espacios públicos, o que se les impida a los ciudadanos y tributarios honrados portar armas para defenderse? Si los asesinatos, las extorsiones, los secuestros y los robos siguen impunes, ¿de qué sirve que se inviertan recursos en propaganda turística, o en subsidiar cineastas?

¡¿Cuánta paciencia van a tener los chapines?! ¿Cuántos muertos más vamos a aguantar? ¿Cuantos-muertos-más?


08
Dic 08

¡Quémate, diablo, quémate!

En casa de mi amiga, Lucy, quemé al diablo como buen chapín; es decir: con cohetes, buñuelos, y lo más importante, rodeado de familia y amigos.

Lucy se lució con sus buñuelos, que le salieron esféricos, esponjados y dorados, como debe ser. Aquellas confecciones son la mejor parte de esta celebración y siempre es maravilloso comerlos bañados en miel de anís.

Una de mis anéctotas favoritas acerca de los buñuelos es la de una ocasión en la que mi padre decidió jugarle una broma a mi hermano, Juan Carlos. Resulta que JC es de los que tomaba la porción más grande y el buñuelo más grande, siempre que podía; así que un 7 de diciembre, mi padre tomó un pedazo de algódón, lo forró con masa de buñuelos y produjo uno notablemente más grande y hermoso.

Ya cubierto con miel, el buñuelo en cuestión se veía tentador, así que cuando JC entró a la cocina y vio el buñuelo grande lo reclamó para sí. Mi padre entabló con él una discusión y le disputó el buñuelo. Los que sabíamos de la broma observábamos con entusiasmo y el momento culminante fue cuando mi hermano tomó el buñuelo y se lo metió entero a la boca.

Y tardó unos segundos en notar que había algo extraño. Unos segundos más se requirieron para que se diera cuenta de que había caído en una broma y que estaba mascando un buñuelo de algodón.

En casa siempre recordamos esa broma de mi padre, que se caracterizaba -entre otras cosas- por su sentido del humor alimenticio, del cual JC era una víctima perfecta.

Resulta que Juan Carlos era muy melindroso; y a la hora del almuerzo siempre preguntaba que qué era lo que le estaban sirviendo. Y eso contrasta conmigo, porque yo comía lo que me sirvieran, y nunca objetaba lo que había en la mesa. De hecho, para mí el asunto era que mientras más exótico, mejor.

Así que mi padre se inventaba que estabamos comiendo culebra, brontosaurio y cosas así; de modo que le pobre JC no sólo se tenía que comerse lo que hubiera, sino que se lo tenía que comer creyendo que era algo repugnante.

Una vez traté de hacerle la broma a mi sobrino, el Ale. Regresábamos de Tikal al hotel y sin duda él llevaba hambre; así que preguntó que qué ibamos a almorzar. Yo le dije que no sabía, pero que suponía que comeríamos mono, como los mayas. Y bueno…el Ale no dijo nada; y se sentó a la mesa a comer su bistec, tranquilo y contento, creyendo que era mono.


07
Dic 08

Eduardo Halfon y El boxeador polaco

Eduardo Halfon es el autor de el éxito de librería El boxeador polaco; y también de otra obras como Esto no es una pipa, Saturno; y de De cabo suelto. En esta conversación habla sobre El boxeador polaco y su relación con su abuelo que estuvo en campos de concentración nacionalsocialistas; sobre la arrogancia en el aula; y sobre Mark Twain.


05
Dic 08

Histórico golpe en la Junta Monetaria

El que la Junta Monetaria esté conformada por representantes de sectores creó incentivos para que los sectores representados utilizaran su silla, en aquella autoridad, para mover la política monetaria, cambiaria y crediticia de acuerdo con los particulares intereses de quienes logran hacer sentir su poder y su influencia en los altos del Banco de Guatemala.

Así es como, por ejemplo, aveces la política cambiaria favorece deliberadamente a los exportadores, por medio de un subsidio que mantiene artificialmente alto el precio del dólar con respecto al quetzal.   Y hubo tiempos en los que los miembros de la Junta Monetaria se beneficiaban descaradamente de la información privilegiada (y secreta) que manejaban.
En la Junta se tienen poder e influencia; y, por lo tanto, una silla ahí es un botín político.  
Dicho lo anterior, ¿cómo no incomodarse con el concepto?   ¿Qué ciudadano responsable puede estar cómodo con una autoridad monetaria vulnerable a los intereses de los banqueros, de los industriales, de los comerciantes, de los cooperativistas, de la academia, y de los políticos?   
Ayer sucedió algo histórico: El sector privado fue desplazado de la Junta y su silla la han ocupado los cooperativistas; y si este no fuera un cambio conceptual profundo y peligroso, de la conformación de la autoridad monetaria, ni siquiera me hubiera ocupado de ello.  
Repito que ya es malo que la autoridad monetaria esté en manos de grupos de interés; pero, aún en esas condicones, es mas malo que aquellos grupos de interés no estén balanceados de alguna manera…y que empeore ese desbalance.
Veamos como está integrada la Junta:  Tres ministros del Ejecutivo, un representante del Organismo Legislativo, un representante de la universidad estatal, y el presidente y el vicepresidente del banco central estatal suman 7 funcionarios estatales.   Adicionalmente, en la Junta hay un representante de los banqueros, y uno del sector empresarial.  Y, por sector empresarial se entiende a comerciantes, industriales, agricultores…y cooperativistas.
El desbalance entre el sector público y el sector privado es evidente; y poco tendría de malo si no fuera cierto que el sector público de la economía es el sector coercitivo de la misma; en tanto que el sector privado es el sector voluntario de aquella, tal y como lo advirtió Henry Hazlitt. 
Ese desbalance se ha acentuado ahora que el sector cooperativista ha conseguido una octava silla para el sector público.  Yo sostengo que el cooperativismo es parte del sector público por varias razones:
1. Las cooperativas son organizaciones creadas por una ley para el interés nacional, son impulsadas por el estado, tienen poca y casi nula libertad contractual y son parte de  un movimiento cooperativo nacional.  
2. Todas las cooperativas son un producto del estado niñera y tutelar, y por lo tanto gozan de la proteccion del estado y disfrutan de privilegios fiscales.
3. Su multiplicación es promovida por un Instituto Nacional de Cooperativas y el consejo directivo del mismo está integrado por tres miembros designados directamente por el Presidente de la República; y por sólo dos miembros nombrados por las cooperativas.  El consejo sólo puede ser presidido por uno de los miembros nombrados por el jefe del Ejecutivo.
Es un non sequitur suponer que porque las cooperativas tienen que ver con actividades productivas, son parte del sector privado de la economía.  De hecho,  no tienen su orígen en el derecho privado, como otras formas de organización, tales como las sociedades propias del derecho mercantil y del derecho civil.
El cooperativismo en la octava silla para el sector público, en la Junta Monetaria, es un Caballo de Troya.   Es un gol que la administración socialdemócrata le metió al Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financiera.  Hace un año, poco más o menos, el presidente socialdemócrata Alvaro San Nicolás Colom ofreció una banca central sociademócrata.  Y vea usted…la Junta Monetaria es la junta directiva del banco central.  

05
Dic 08

¡Me reiré del diablo!

Mis primeras memorias de la Quema del Diablo se remontan a finales de los años 60.  Recuerdo a mi padre juntando algo de leña y periódicos viejos, recuerdo las llamas y una escoba vieja. Recuerdo los cohetes y a los ahora extintos saltapericos; un tipo de fuegos artificiales que uno arrastraba con la suela del zapato y que tronaban y sacaban chispas hasta hacer que uno pegara de brincos.

En la noche del 7 de diciembre, se estima que unas 500 mil hogueras son encendidas en la ciudad de Guatemala.  Se dice que dichas piras se originaron para iluminar el paso de la procesión de la Inmaculada Concepción…y de pasó, ahí se quemaba a Satanás.
En casa de mis padres, la fiesta de la Quema del Diablo traía consigo dos cosas igualmente importantes: los magníficos buñuelos hechos por mi madre, y -cuando mis hermanos y yo estabamos más grandes- la tarea de ir a conseguir ramas para hacer buen fuego.  Las mejores las conseguíamos en el barranco de la zona 15, en compañía de nuestros amigos del vecindario.
Muchas culturas tienen tradiciones similares y las que recuerdo ahora son las hogueras de los celtas y las fallas valencianas.  De distinta naturaleza entre sí, y muy diferentes a nuestra Quema del Diablo, todas están relacionadas con el uso del buen fuego que ilumina y que purifica.
Según la tradición chapina, el fuego incinera al diablo representado por las cosas viejas que se queman en aquel.  La tradición demandaba que en al fuego del 7 de diciembre fueran arrojados los vejestorios, símbolos de rencores, de envidias, de malas experiencias del año y de otras cosas que son el diablo y que hay que arrojar fuera de la casa (o del corazón) y entregar a las llamas.
Por supuesto que hay mara que no le atina y que quema llantas, colchones, y otros materiales inapropiados, con lo cual la hoguera adquiere características altamente tóxicas.  Y con eso, los irresponsables están conjurando, no a la eliminación de los demonios, sino a la intervención del estado niñera, que es igual, o peor que el mismísimo Belzebú.
Voto porque la tradición de la Quema del Diablo sea conservada, no sólo por su simbolismo, sino por lo hermoso que es ver a las familias reunidas alrededor del fuego y comiendo buñuelos.  Este año tengo dos que tres cosas que entregarle al fuego, así que haré mi hoguera y me reiré del diablo…otra vez.

05
Dic 08

Dios los cría

El presidente socialdemócrata Alvaro San Nicolás Colom le  pidió al eferregista Otto Quej Chen—alcalde de San Pedro Carchá— que de su parte, le agradeciera al Frente Republicano Guatemalteco y a su dirigente Efraín Ríos Montt, el apoyo que dieron sus diputados al Presupuesto 2009, por Q49 mil 723 millones.


04
Dic 08

Luisfi en la radio

Hoy estaré en el programa de radio Todo a pulmón, con mis amigos Marta Yolanda Díaz-Durán y Jorge Jacobs.

El programa es transmitido entre la 12:30 y las 2:00 p.m. (Central Time) en 100.9 F.M. y en http://www.radiopolis.info


03
Dic 08

Novedades en mi mesa

Un güicoy al que se le puede comer la cáscara y camotes de piel blanca. Estos fueron los hermosos obsequios de mi amiga Carmen y, además de hermosos, estaban deliciosos.

Me llamó la atención, lo dulces que eran. Me comí ambos vegetales sólo cocidos para probar su sabor natural; pero me imagino que un ante con esos camotes ha de ser muy, pero muy bueno. Y a mí, por cierto, me gusta mucho el dulce de güicoy sazón horneado en su cáscara, que es uno de mis postres favoritos. Especialmente con un toque discreto de Zacapa Centenario.
Y no puedo hablar de camotes sin recordar que cuando yo era niño había camotes de pulpa morada. Porque estoy seguro de que más de una vez, en casa de mi abuela, comimos ante de camote morado, tubérculo que ha desaparecido completamente del mercado.
Estos vegetales, por cierto, los cultiva y promueve la Misión Técnica de Taiwán.