Santiago Martínez, de 13 años de edad, ganó medalla de oro en la Olimpiada Internacional de Matemáticas 2026 celebrada en Filipinas; Carolina Mazariegos tuvo una actuación notable en la Olimpiada Mundial de Ajedrez 2026, disputada en Uzbekistán y Ricardo Orsóñez, de 12 años no se quedó atras en aquel país remoto ¡Mis felicitaciones! ¡Bravo!
De este tipo de éxitos uno se entera por sus algoritmos en redes sociales virtuales y es maravilloso saber que hay guatemaltecos que destacan con la mente y no sólo con el músculo en distintas discipllinas. Es maravilloso, no por esnobismo, sino porque es rico alegrarse por los éxitos de personas que destacan.
Yo siempre admiro a los que son pilas para las matemáticas porque perdí esa materia a todo lo largo y lo ancho de la secundaria; y reconozco, por supuesto, que en buena parte era por mi total y absoluto desinterés. Con respecto al ajedréz mi tío Freddy nos enseño a jugar a mi hermano Juan Carlos y a mi. Nos aficionamos alguito hasta el punto de que para una Navidad pedimos un tablero como regalo y ¿te acuerdas que en las gasolineras Shell regalaban tableros de ajedréz? Pues tuvimos varios de esos.
La gente, claro que no le pone mucha atención a los campeones de la mente y prefiere los del músculo. Gail Wynand en El Manantial, de Ayn Rand explica que fundó el diario The Banner para atender lo que excita y conmueve a la muchedumbre. Los hombres difieren en sus virtudes, si las tienen, dice Wynand, pero son todos iguales en sus vicios. Yo sirvo a lo que existe en el mundo en mayor cantidad. Wynand no se avergonzaba de servir a lo que existe en mayor cantidad y los algoritmos, tampoco. Las medallas de la mente siguen llegando por redes sociales.
