Facebook y Twitter son peligrosos para las dictaduras. Lo vemos ahora en Egipto y lo vimos en Irán. El hermano de mi amiga Carolina y su familia viven en Cairo; y hoy, su cuñada llamó a mi amiga para contarle que el régimen de Hosni Mubarak había prohibido aquellas redes sociales y que, aunque por el momento habían Internet y correo electrónico, era posible que estos también fueran prohibidos.
Facebook y Twitter empoderan a los ciudadanos y a los tributarios más allá de lo que los políticos que controlan el poder están dispuestos a tolerar.
Antiguamente los tiranos y los tiranos wannabes censuraban -o compraban- a los diarios, radios y televisión que podían. Recuerdo haber oído, una vez, la historia de que la dictadura de Myanmar había condenado a ocho años de prisión a alguien que tenía un fax allá por los años 90. Ahora, cuando cada ciudadano y cada tributario es su propio transmisor de ideas en las redes sociales, estas son el blanco de los rencores y de las iras de los que quieren tener el control absoluto de las poblaciones sobre las que ejercen el poder.
No nos extrañe, pues, que Hugo Chávez y alguno de sus admiradores quieran censurar Facebook y Twitter, cuando no el correo electrónico. En momentos de pánico, no es extraño que los tiranos wannabes la agarren contra facebookeros y twitteros.
Cuando se trata de defender la república y el estado de derecho, en dictaduras y en dictablandas, Twitter y Facebook han probado ser instrumentos poderosos. Pero, como todo instrumento, debe ser usado y aprovechado. De nada sirve que están ahí…si en vez de ciudadanos hay súbditos, y si en vez de actuar como tigres, las personas actúan como ovejas.


