El alcalde indígena de Sololá quiere recuperar el terreno donde funciona la Universidad del Valle, sede Altiplano, y que este sea inscrito a nombre del municipio de Sololá y que la Universidad de San Carlos de Guatemala sea la nueva responsable del campus universitario. Pero luego, el represntante de los 48 cantones del lugar mencionó que en ese terreno quieren construir un hospital y una cancha deportiva.
¿Para qué quiere el terreno señor Alcalde indígena?, lo interrumpió la Vicepresidenta. ¿Para fútbol?, continuó la funcionaria. Mendoza aseguró que para una universidad. Pero eso no fue lo que escuchamos, agregó Baldetti, durante una reunión que sostuvo con los dirigentes sololatecos.
No está claro si aquella dirigencia quiere el terreno para un hospital, una cancha deportiva, y/o para una universidad. Lo que sí está claro es que de los 470 estudiantes de la UVG en aquel campus, 460 reciben ayuda financiera que va de 25 a 100 por ciento de beca. También está claro que va a ser difícil que la USAC se anime a abrir una extensión en Sololá cuando existe la posibilidad de que cierre seis sedes que ya tiene. Sospecho que construir y equipar un hospital ha de ser bien caro; y si los pipoldermos y sus funcionarios no pueden mantener equipados los hospitales que ya hay, ¿qué podrían hacer con un nuevo nosocomio?
Sospecho que a los alcaldes indígenas de Sololá se les va a hacer realidad su sueño de tener una enorme cancha deportiva; pero voy a atreverme a hacer unas preguntas: ¿Será posible que la solicitud inaudita de los señores alcaldes esté relacionada con los actos violentos en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango; en Alaska, en Totonicapán; y con los bochinches del 20 de octubre frente al Palacio de Gobernación? ¿Será posible que este nuevo conflicto -sin pies ni cabeza- esté relacionado con la olgarquía del conflicto? ¿Será posible que por medio de los vasos comunicantes entre la dirigencia popular se estén alimentando estos conflictos? ¿Será posible? ¿O no?






