07
Jun 10

Castresana, ¿se va sin pagar la cuenta?

La de Carlos Castresana, recién renunciado jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, me recuerda dos historias.

La primera es la de aquellos niños que, siendo dueños de la pelota, cuando no se seguían sus reglas en la chamusca, o cuando iban perdiendo, agarraban su pelota y dejaban el campo. La segunda, es una leyenda que se cuenta de tiempos de Manuel Estrada Cabrera. Cuenta, esta historia, que una vez Washington le mandó a no se qué especie de ministro/procónsul y que el Presidente lo mandó a traer a Puerto Barrios. Al nomás bajar del tren, le hicieron fiesta y luego de esta se lo trajeron a la capital por donde había que traerlo. Eso sí, en cada pueblo que pasaban, al enviado lo recibían con fiesta. Y así se lo trajeron, lo pasaron por la capital y se lo llevaron al Puerto de San José en donde lo embarcaron, bien socado, para San Francisco, sin que hubiera podido cumplir la misión para la que había sido enviado.
Algunas de las personas con las que comparto información de cuando en cuando, creen que la renuncia de Castresana es un berrinche a causa de que no resultó reelecto, como Jefe del Ministerio Público, el ex fiscal general Amílcar Velásquez, que era el elegido por Los Colom, y por el Jefe de la Cicig, con el apoyo de la comunidad internacional. En ese sentido es que Castresana se lleva su pelota; o, como dicen en otros círculos, en ese sentido es que Castresana mejor se viste y se va.
Otras, de aquellas personas, creen que Castresana -acostumbrado a lidiar con etarras y otros criminales parecido-, nunca se imaginó las dimensiones verdaderas que tiene la Costra Nostra chapina. Estas personas creen que la mafia chapina le mareó la perdiz y le entretuvo la nigua, lo abrazó, lo usó y lo escupió a la calle. En ese sentido es que Castresana fue rebasado por fuerzas que no supo dimensionar, hasta el punto de que compartió con ellas la mesa.
Carlos Castresana, si se va, dejará más incógnitas que respuestas. Armó un guión de opereta para el caso Rosenberg; pero, de los casos de impacto que investigó durante su primer año, ¿de cuantos puede, Castresana, rendir cuentas y decir: misión cumplida? A Alfonso Portillo, por ejemplo, sí lo tiene de un huevo; pero, ¿puede decir: misión cumplida?
Castresana se va sin pagar la cuenta; pero su su renuncia nos deja una lección: Si los guatemaltecos no asumimos la responsabilidad de nuestro presente y de nuestro futuro, menos va a poder hacerlo un procónsul. Si no rescatamos nuestras instituciones y si seguimos dándole la espalda a la realidad, podemos ignorar la realidad, pero no vamos a poder evitar las consecuencias de hacerlo. Ya les encomendamos a otros la solución de nuestros problemas; ¿qué tal si ahora, para variar, actuamos como ciudadanos y dejamos de hacer lo mismo y esperar resultados distintos?

07
Jun 10

Accidente en la zona 10 causó apagón

Casi frente al Oakland Mall cayó un poste y cruzó ambos lados de la Calle Real de la Villa de Guadalupe. Lo que vi durante los segundos que pasé por esa área es que el poste se trajo abajo muchos cables del tendido eléctrico y que con él cayeron, árboles, ramas y otros postes.

Eso fue cerca de las 7:00 a.m. y dejó sin luz al sector. La energía eléctrica volvió hace una media hora.

07
Jun 10

¿Que el cambio climático, qué?

El ministro de Finanzas de la administración socialdemócrata, Juan Alberto Fuentes, salió con la finta de que Guatemala es un país vulnerable ante el cambio climático y con que muestra de ellos son los embates ambientales que la han afectado. La erupción del Pacaya y la tormenta Agatha entre otros, supongo. Y por eso, dice Fuentes que el estado debe adquirir seguros para proteger cosas como el Palacio Nacional y el Centro Cultural Miguel Angel Asturias, entre otras.


Aparte de que el asunto sería muy caro (asegurar la presa de Chixoy podría costar unos $1200 millones, según Mariano Rayo, presidente de la Comisión de Economía del Congreso), y aparte de pensar que este es un negocio como otro y que podría implicar quién sabe cuánto en comisiones para las partes involucradas, ¡¿qué disparate es ese de traer a cuenta el cambio climático?!

¡Como si durante siglos y siglos no hubieran habido erupciones, terremotos, tormentas, inundaciones y deslaves! Yo creo que los funcionarios como Fuentes se pasan de listos, y quieren darnos atol con el dedo. ¿Desde cuando es que las erupciones, terremotos, tormentas, inundaciones y deslaves necesariamente tienen relación directa con el cambio climático? Desde Pangea, y antes, el mundo está en constante cambio; ¿sería el cambio climático el causante de la desgracia en 1541? A lo mejor sí porque lo único constante en la Historia de la Tierra, es el cambio.

El 11 de septiembre de 1541 un alud de lodo y piedras que vino del Volcán de Agua sepultó la entonces capital de Guatemala y a sus habitantes, incluida doña Beatriz de la Cueva, La Sinventura, viuda del conquistador Pedro de Alvarado. Debido a aquel desastre (¿A causa del cambio climático?) fue que la capital fue movida de las inmediaciones de la actual Ciudad Vieja, al Valle de Panchoy en donde hoy se encuentra La Antigua. Y, por cierto, con Agatha, los actuales habitantes de Ciudad Vieja sufrieron mucho por el agua, el lodo y las piedras.

He aquí, fragmentos de un relato acerca de aquel desastre: Hacía dos días que Beatriz había asumido la gobernación de Guatemala, pero al igual que todos en Santiago, tuvo que pasarlos encerrada en su casa. Achubascada la atmósfera, fuertes ventarrones arremolinaban ahora las lluvias, y el agua y el lodo que llenaban las calles las hacían intransitables…a medida que avanzaba la noche arreciaba el viento, embistiendo el palacio con tal fuerza que aveces parecía sacudir sus bases; la lluvia azotaba paredes y ventanas como lanzada por una mano gigantesca y maligna, y tronaba casi incesantemente; pero cada vez que se producía una pausa en la furiosa tormenta, Beatriz podía oír aullar al mismo perro. Ahora sus aullidos eran más vehementes, más ansiosos, más inquietantes…”¿Esta…esta es una tempestad muy fuerte!”, pensó, procurando no perder la calma….encontró a su ama de llaves en el pasillo. Tenía los ojos dilatados por el terror; venía en busca de Beatriz para avisarle que algo funesto estaba sucediendo afuera; bajaban torrentes de agua de la montaña, arrasando las chozas que se encontraban a su paso….De pronto, un ruido que más bien parecía una explosión, las sacudió a todas; procedía de las habitaciones de Beatriz, y al ir a la puerta vieron que el viento había arrancado una ventana; el agua estaba entrando a chorros por el hueco que quedaba, llegando hasta el vestíbulo en que se encontraban….En cuestión de pocos minutos reinaba el caos en la planta baja; las aguas se llevaban muebles, espejos, puertas y ventanas rotas y su nivel iba creciendo con velocidad alarmante. Afuera se oían tremendos crujidos; el agua y el viento arrancaban de cuajo árboles enteros que luego chocaban contra los muros del palacio al ser arrastrados por la corriente…la casa se estremeció; una de sus paredes se vino abajo y un raudal turbulento de agua y lodo se precipitó dentro de la casa…y la turbia corriente arrebataba también a nueve mujeres cuyas bocas se llenaban de agua al abrirse y pedir auxilio

Maca Barret. El caballo rojo. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala, 1962. Pp. 407-415

La foto es de los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango desde la ciudad de Guatemala. Fuego es el que está echando humo.

06
Jun 10

¡Ya se abrió mi flor de "Perdidos en el espacio"!

¡Wow, ya se abrió la primera de mis tres flores de Perdidos en el espacio! Ya se muestra en toda su magnitud. Lamentablemente el ángulo en que está no permite apreciarla del todo. Pero ahí está, en toda su fealdad extraña, con sus pétalos hirsutos y con su hedor ofensivo. Su nombre real es Stapelia gigantea.

Mi abuela la trajo, de no recuerdo dónde, allá por los años 80; y yo tengo esta hija desde hace unos 16 años. Cada año me obsequia una flor y cada tanto se rehúsa a florear del todo. Le digo que es mi flor de Perdidos en el espacio porque me recuerda a la flora alienígena que aparecía en aquella serie de televisión.

Con todo y todo cada año espero ver su floración porque me maravilla el grado de especialización que alcanzan las especies a lo largo de los millones y millones de años de evolución.

06
Jun 10

El Chinook vuelve de la Costa Sur

Me hago la ilusión de que cuando los Chinook van y vienen (por lo menos a las 9:30 a.m. cuando tomé el vídeo, y luego de un desastre), es porque están acarreando ayuda para los damnificados.
Creo que la primera vez que vi Chinooks, característicos por sus hélices dobles, fue para el terremoto de 1976 cuando esos helicópteros y los Arava fueron importantes para ayudar a la gente.
Aveces, en las noches, los Chinook pasan por mi casa -siempre rumbo a la Costa Sur-; y a mí me gusta cuando lo hacen con las luces puestas porque se ven impresionantes.

06
Jun 10

Visita al barranco de la zona 2

Hoy visité la orilla del barranco que hay entre las zonas 2 y 6 porque el ingeniero y geólogo Alan Cosillo llegó a inspeccionar la casa de mi cuata, Johanna, y un inmueble vecino. Esa área está cerca del hoyo de Ciudad Nueva; pero se halla a salvo.
Durante la visita, el helicóptero de la foto sobrevoló el área varias veces…y yo supongo que era para fotografiar el hoyo. También vimos cómo se aproximaba a tierra un enorme avión que parecía de carga.

06
Jun 10

Mis compañeros de trabajo: un caracol

Este caracol, que tiene el tamaño de un Blackberry, es uno de los habitantes del Arboretum y, por lo tanto, es uno de mis compañeros de trabajo. Ayer en la mañana había dos de estos gastrópodos paseándose por los corredores.
La foto es por Gabriela Hernández.

05
Jun 10

Sólo habrá tres flores de "Perdidos en el espacio"

Aunque mi planta de Perdidos en el espacio sobrevivió al Pacaya y a Agatha, ya no me dará 11 flores como había anunciado, sino sólo tres. Ocho de las flores que había fueron afectadas por la arena, supongo, porque están como argeñadas y quemadas.
En fin, de todos modos, el la primera vez que mi Stapelia gigantea me va a dar más de una flor en el año, lo cual es de celebrarse, de todos modos.
Noten el tamaño que ha alcanzado el botón más grande. Ya se ve como si fuera a estallar; y seguramente se abrirá entre mañana y el lunes. Luego de eso…ya les contaré.

05
Jun 10

El Pacaya se deja ver

Al fin se dejó ver el Volcán de Pacaya, luego de los desastres que ocasionó durante la noche del jueves 27 de mayo pasado.
Ahí se ve tranquilo y como si nada; el cono viejo a la izquierda y el cono McKinney a la derecha. La foto de arriba muestra cómo se veía a eso de las 5:00 p.m. y la de abajo lo muestra a eso de las 7:00 a.m.

04
Jun 10

¿Son confiables los bonos de deuda chapines?

El miércoles pasado nos enteramos de que Moody´s Investors Service les elevó la calificación a los títulos de deuda de Guatemala, en moneda extranjera; y que estos pasaron de Ba3 a Ba1; en tanto que los papeles en moneda nacional siguieron en Ba1.
Lástima que no encontré el enlace; pero El Periódico nos cuenta, hoy, que tres analistas de Moody´s confesaron, ante una comisión del Senado de los Estados Unidos, que sintieron presión e intimidación de parte de sus jefes, obsesionados por incrementar su participación de mercado, para asignar altas calificaciones a títulos riesgosos que no lo merecían.
Es bueno saber esto porque, si hay presiones para sobrevaluar títulos en el sector privado (que es el sector pacífico y voluntario de la economía), uno puede suponer que esas presiones son proporcionalmente más fuertes cuando se trata de papeles emitidos por gobiernos, que son parte del sector público, o sea del sector coercitivo y forzado de la economía por su propia naturaleza.
Si usted pone en duda eso del sector pacífico y el sector forzado de la economía, piénselo de esta forma: Cuando un productor privado de fresas quiere dinero de usted, ¿qué tiene que hacer? Pues le tiene que ofrecer un bien que usted desee, y se las tiene que dar buenas, bonitas y baratas, por decir algo, para que usted -voluntaria y pacíficamente- acceda a darle su dinero a cambio de las fresas que el productor le está ofreciendo.
Empero, ¿qué pasa cuando el gobierno quiere dinero de usted? Pues hace una ley para intimidarlo, y si no consigue asustarlo, lo amenaza con llevarlo a prisión…arrastrado si es necesario. Usted tiene que aceptar lo que le ofrece el gobierno a cambio de su dinero (aunque no sea bueno, ni bonito, ni barato).
Y claro, no faltará quien diga que hay productores privados que pueden forzar a otros a aceptar los bienes (o servicios) que ofrecen; pero, si se detiene con cuidado, va a notar que, para que ello sea posible de forma sostenida, necesariamente tienen que acudir a alguna forma de connivencia, de apoyo o protección del sector público.