02
Nov 10

Falleció periodista Pedro Salinas

Pedro Salinas, periodista, falleció el 31 de octubre pasado.  Pedro fue mi jefe directo en el Aquí el mundo cuando me inicié en el periodismo como editor de la Sección Internacional del medio día, en aquel noticiario legendario.  De él me impresionaba su serenidad, su seriedad y su memoria prodigiosa.  ¡Prodigiosa!  En la oficina que compartíamos guardaba largos y numerosos rollos de teletipo y él sabía exactamente dónde estaba qué.  Recordaba fechas y actores noticiosos de una forma impresionante.

Luego de dejar Aquí el mundo, Pedro se hizo cargo de la dirección del noticiario Tele Prensa; y cuando la administración democratacristiana consiguió el cierre de aquel noticiario, Pedro me invitó a formar parte del que dirigía.  Y fue por eso que me hice cargo de la Sección Internacional de TP donde luego también fui anchorman, como lo había sido en AEM.

Pedro y su hermano, Estuardo, con quien también tuve el gusto de trabajar, eran dos instituciones del periodismo nacional.  Mi anécdota favorita con Pedro es la de una vez que recibí una carta de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca en la que se me conminaba a publicar una especie de manifiesto o comunicado y se me amenazaba con atenerme a las consecuencias o algo así.  La cosa es que se la mostré preocupado a Pedro y el la tomó.  La arrugó y la tiró al cesto de la basura.  Y me dijo, con su voz que era característica: No se preocupe.  Estas vienen a cada rato.

Otra cosa que recuerdo de Pedro es que era capaz de producir el noticiario mientras hablaba por horas con don Tono Mourra, el propietario del Canal.  Pedro podría redactar, supervisar ediciones, dar instrucciones y llevar el control de la emisión nocturna -con total serenidad- mientras hablaba por teléfono con don Tono.


02
Nov 10

Bobbio, la minifalda y la migración

Luiggi Bobbio, alcalde de Castelmare di Stabia, intentó prohibir las indumentarias femeninas muy sucintas y los juegos de fútbol improvisados -entre adultos-, en calles y plazas.  Eso está como cuando aquí, ciertos alcaldes cometen abusos parecidos al querer regular las vidas de las personas.  Tal fue el caso reciente de Chunimá; y las escandalosas intromisiones de Acatán para citar sólo dos ejemplos.

La noticia del alcalde bobo, perdón…del alcalde Bobbio, coincidió con la publicación de un reportaje que nos cuenta que una normativa de 1944 estipula que en Guatemala no puden vivir más de 657 chinos a la vez y que otra de 1928 les prohibía la entrada a individuos de nacionalidades turca, palestina, libanesa, árabe y síria; en tanto que una de 1932 les prohibió la permanencia en el país a los extranjeros que se dedicaran a buhoneros.

Aparte de lo absurdo y racista de aquellas normas, llama la atención que todavía están vigentes en el país que reclama un Estatuto de Proteccion Temporal para sus emigrados.  También llama la atención que los buhoneros a los que se refiere la norma del 32 generalmente eran gitanos, según contaba mi abuela, Frances.  Y lo de los gitanos tiene mucha actualidad por el lío que, por ese motivo, se le armó al presidente francés Nicolás Sarkozy.  Sin duda que aquellos eran otros tiempos, y menos mal que ya salimos de ellos.  ¿O no?

Yo digo que no.  Por ejemplo, en el país que reclama un TPS para sus emigrados no se mide con la misma vara a los emigrados de otros países que vienen, o pasan por La tierra del quetzal.  Tal es el caso de los chinos que se colaron en un encuentro cafetero en marzo pasado; o los 132 hermanos latinoamericanos que fueron expulsados en febrero de 2010.

Hay mucha hipocresía chapina en este tema.


02
Nov 10

Antes de pedir más impuestos…

La administración socialdemócrata de Los Colom insiste en que para dar seguridad se requiere más impuestos y por lo tanto se necesita una reforma fiscal.  Y al leer la noticia me acordé de este anuncio que, seguramente usted oyó hace meses.


02
Nov 10

Llamadas traviesas y delitos

Allá por los años 70 había dos travesuras telefónicas clásicas:

Ring, ring, ring.
–Buenos días, señora. La saludamos de la Empresa Eléctrica para preguntar si está caminando su refrigeradora.
–Eeeeeh. Pausa. Sí está caminando.
–Pues agárrela porque se le puede ir.
Esa era una.

Ring, ring, ring.
–Buenos días, señora. Esta es una promoción. ¿Sabe usted la canción del anuncio del detergente Ace?
–Eeeeeh, no. No la se.
–Pues se la voy a cantar para que, si la llaman de nuevo, usted sea una ganadora: Ace lavando y yo descansando, vieja babosa me la estoy baboseando.
Esa era la otra.

De aquellas travesuras me acordé cuando leí que desde el centro carcelario preventivo, de la zona 18, se hicieron más de 800 llamadas de un mismo teléfono para extorsionar.

Ahora, las llamadas son para amenazar la vida, la libertad y la propiedad de las personas.  Antes, las señoras se enojaban con el gamberro que hacía las llamadas, ahora se espantan.

Gracias a @jvaldiz por la pista.


02
Nov 10

El ingenioso hidalgo, don Quijote de la Mancha


El estimado poeta, abogado, amigo y compañero de mesa, don Amable Sánchez, lee un fragmento de Don Quijote de la Mancha para el proyecto El Quijote en tu Tub organizado por la Real Academia Española de la Lengua.  Si quieres participar, entra aquí: http://www.youtube.com/elquijote

Durante la grabación yo andaba por ahí -por la entrada a la Biblioteca Ludwig von Mises– y tuve la suerte de escucharlo leer en vivo.


02
Nov 10

El Fiambre es mi plato favorito

El Fiambre es un plato guatemalteco que se come con ocasión del día de Todos los santos; y de todos los platos chapines, este es mi favorito. A grandes rasgos, es una combinación compleja de vegetales, carnes, embutidos y conservas cuyo elemento unificador es un caldillo.

El que hacemos en casa es la receta de mi madre que, a su vez es la receta de mi abuela y de mi bisabuela paternas. No hay una sola receta de Fiambre porque cada familia tiene la suya; y aunque dos, o tres recetas vengan de una misma, las tres serán distintas porque cada quién le pone su sazón y cada quién le quita, o le pone ingredientes a su gusto. En mi familia, por ejemplo, aunque los fiambres de mi abuelita Frances y el de mi tía Baby venían del de mi bisabuela Adela; el primero tendía a ser dulzón y el segundo tendía a ser ácido. A mi me gusta ligeramente endulzado con miel de abejas por el toque de madera que le da la miel.

Hay cuatro tipos básicos de Fianbre: El verde, el blanco, el rojo y el rosado; y el que hacemos en casa es de este último tipo y del lado dulzón. Lo importante, sin embargo, es que no importa qué receta se haga, el Fiambre sea armonioso y balanceado. Demasiados, o muy pocos de algunos ingredientes pueden estropear la armonía y el balance.

El Fiambre es, por mucho, el plato más extraordinario y magnífico de la cocina chapina. El plato tiene sus detractores que yo pongo en dos cajones: el de los melindrosos, del cual no vale la pena ocuparse; y el de los que han tenido una mala experiencia con él, principalmente porque han probado alguno que, en vez de ser una combinación armoniosa y balanceada, ha sido una mezcla pretenciosa -o miserable-.

Este es un plato que se come en familia y compartido. En la ciudad es algo difíl notarlo; pero en los pueblos es muy evidente. A lo largo de la mañana del día 1 de noviembre, platos van y platos vienen de una casa a otra. O bien, a la casa donde se hace el fiambre, llegan familiares y amigos a comer. Los invitados -y los invitados de los invitados- suelen llevar algo de su propio fiambre, o bien, aveces llevan otra cosa, como dulces de ayote, o de jocotes, conocidos como cabeceras.  De ahí los versos que los niños chapines solían recitar durante la celebración guatemalteca de lo que en el norte se conoce como Halloween.  Angeles, somos/ del cielo venimos/ cabecera pedimos, es lo que los niños chapínes solían decir cuando salían a pedir dulces en la noche del 31 de octubre.

Algunas cervezas y otras bebidas siempre son bienvenidas. Como el fiambre tiene algo de vinagre, hay que tener mucho cuidado con que vino se elige para degustarlo. Yo prefiero algo como Carmenere, o Shiraz.  Y si se tiene a la mano pan de horno de leña…¡¿qué mejor!?

La preparación del Fiambre consume mucho tiempo: Un día para picar las verduras, otro para rodajar las carnes, otro para mezclar el caldillo y todos los ingredientes, y otro para que la mezcla se curta antes de ser consumida. El Fiambre se sirve adornado con una variedad adicional de ingredientes.

Nadie conoce exactamente de dónde surgió la costumbre de preparar el Fiambre. Mi tía abuela, La Mamita, decía que habían tres posibilidades: que se hubiera originado debido a la práctica de ir a almorzar al cementerio e intercambiar platillos; que había tenido su génesis en la visita sorpresiva de un obispo a un convento y de la necesidad de prepararle un almuerzo sin que hubiera suficiente de una sóla cosa; o que había sido un milagro en el que estaba involucrado cierto hambriento que halló muchos ingredientes en un monasterio. Incluso se atrevía a asegurar que la etimología de la palabra venía de fé de hambre.

Sea cual sea su origen, el Fiambre es mi plato favorito en todo el universo-mundo. Y celebro con mucha alegría la dicha de prepararlo y consumirlo.  Los de la foto son los platos que preparamos para comer ayer en casa.


01
Nov 10

Conmovedora escena en el cementerio


Tengo años de ir al Cementerio General de la ciudad de Guatemala para la fiesta de Todos los santos; pero nunca había visto una escena tan conmovedora como la que recogí en este vídeo.

Me gusta ir porque es una tradición chapina y porque era algo que hacíamos con mi padre. Como yo no creo en una vida después de esta, ahora no voy a visitar muertos, sino a aprender sobre la gente y a disfrutar del ambiente de fiesta. Esta anciana llevándole música a su difunto y compartiendo con él incienso y quién sabe qué pensamientos, le dio un giro muy conmovedor a la visita de hoy. Y me recordó que la vida no está en otra parte, y que a las personas que amamos hay que amarlas aquí y ahora.


01
Nov 10

Espectáculo familiar en el cementerio

Esta familia estaba ganandose la vida hoy, en el Cementerio General de la ciudad de Guatemala.  Como todos los años, para las fiestas de Todos los santos y el Día de los muertos, los chapines visitan cementerios.  El General es el más grande del país y atrae a miles de personas de todas las condiciones.  La gente llega a visitar a sus muertos, a almorzar con ellos, a divertirse y a entretenerse.

Mi padre solía llevarnos a mis hermanos y a mí; y como en estas fiestas no se permite la entrada de automóviles a la necrópolis, mi madre nos pasaba dejando, entrábamos caminando y visitábamos a varios familiares enterrados allá.  Luego salíamos a tomar horchata a una célebre refresquería que quedaba por ahí cerca y mi madre nos recogía para ir a almorzar el Fiambre a casa.

Ahora suelo ir al cementerio acompañado de amigos extranjeros que disfrutan de conocer las tradiciones guatemaltecas; o de amigos chapines que no conocen, o no han participado de estas costumbres.  Ellos disfrutan las historias de fantasmas, y las visitas a las tumbas de personajes históricos del país.  También nos gusta explorar el lugar desde el punto de vista arquitectónico.  En realidad es un paseo muy agradable en el que se aprende mucho acerca de la gente y de la vida en Guatemala.

Hoy, mientras paseábamos por el Cementerio General, nos encontramos con esta familia que ofrecía un espectáculo musical y de baile.


31
Oct 10

Antojo de Fruit Loops

Aveces me entra antojo de Fruit Loops; y esto es porque en mi oficina hay un árbol de limas cuyo aroma me recuerda ese cereal.  Y como el viernes pasé por el árbol con un grupo de estudiantes, desde hace dos días deseo un plato de Fruit Loops con leche bien, bien fría.  Y ahorita se me hizo para la cena.

Tengo mis cereales favoritos, pero en casa generalmente usamos una mezcla de 50/50 Cornflakes y Zucaritas, que a mí me gusta comer con leche helada, una cucharada de crema y banano rodajado aveces endulzada con un poco de miel de abejas.  También me gustan el Raisin Bran, los Rice Crispis con banano y leche, y los Special K con fresas.  Ah, y también el Cerelac ligeramente espeso.  Todos y siempre con leche bien fría.


31
Oct 10

¡Carajo, no hay lengua salitrada!


Para el Fiambre que hacemos en casa siempre compro la lengua salitrada en una salchichonería en particular. No se la encargo a Abel, de La puerta del sol, porque sólo uso unas pocas rodajas y él sólo prepara una lengua completa como mínimo; Abel, por cierto, hace las mejores butifarras de todo el universo mundo. En fin, me atuve a que iba a haber lengua en la salchichonería, como todos los años, y ahora resulta que no hubo. Así que me fui a la otra salchichonería…y tampoco había. Cundió el pánico y me fui a Paiz. Y se les acabó. Así que el Fiambre de la casa no tendrá lengua salitrada en esta ocasión. ¡Carajo!

El año pasado ocurrió algo parecido con los pepinillos dulces. ¡No los encontramos en ningún lado! Heinz ya no los produce y no había opciones por aquí. Los de la foto los trajo el año pasado mi prima Rita y gracias a ella tenemos también para este año; porque resulta que ahora tampoco hay. Hubo hace unas semanas, pero sin duda trajeron muy pocos, y ayer ya se habían acabado. ¡Carajo!