Hace un momento sentí un temblor de tierra mientras visitaba otros blogs; y he aquí el reporte. El sismo ocurrió frente a la cosa del Pacífico, en Nicaragua.
18
Nov 08
Siete carnes, en Casa Xara
Sigo empatinado con los dos días que pasé en la Casa Xara; y cuando conté de ello, deliberadamente no mencioné la comida porque eso merece entradas aparte.
17
Nov 08
Empieza la batalla por los impuestos
Hoy que leí el titular principal de la edición escrita de Prensa Libre, dije ¡Vaya hombre! Pero me llevé una decepción. El titular dice Empieza la batalla por impuestos; y pensé que la noticia iba a describir cómo es que los políticos, los burócratas y los rentistas parasitarios se enfrentarían a los tributarios. Los unos, con la pretensión de expoliar a los otros; y los tributarios, en legítima defensa de su propiedad y de su libertad.
17
Nov 08
Más sobre la fijación zoológica de los Colom
«Como dijo don Quijote: deja que los perros ladren», dijo Sandra Evita Torres cuando arremetió contra los que critican el trabajo del Consejo de Coersión Social que ella dirige.
17
Nov 08
Diez años de la Estación Espacial Internacional
Así como en la foto, se veían las estaciones espaciales en mi enciclopedia Mis Primeros Conocimientos; obra que sirvió como mi primera aproximación a muchos temas, cuando era niño.
17
Nov 08
Falleció Marina Marroquín Milla
Conocí a doña Marina Marroquín Milla cuando yo era editor de Economía en el diario Siglo Veintiuno. Como el espacio no abundaba y un día me vió por ahí, como pájaro sin nido, doña Marina me ofreció compartir su escritorio, que tenía en un modesto, pero cómodo cubículo.
17
Nov 08
Falleció Marina Marroquín Milla
Conocí a doña Marina Marroquín Milla cuando yo era editor de Economía en el diario Siglo Veintiuno. Como el espacio no abundaba y un día me vió por ahí, como pájaro sin nido, doña Marina me ofreció compartir su escritorio, que tenía en un modesto, pero cómodo cubículo.
17
Nov 08
Casa Xara, un finde entre la lluvia horizontal
Acabo de estar en el túnel del tiempo; porque pasé un par de días en el Molino Helvetia, en Tecpán.
Helvetia tiene unos 100 años y era un molino de trigo. En sus inicios era movido por el agua del río adyacente y ahí se producía harina con el trigo que se cultivaba a inmediaciones. Con la modernidad, la fuerza hidráulica fue sustituida por energía eléctrica; y más recientemente, la actividad molinera fue trasladada a la ciudad capital.
Allá, en Tecpán, quedaron la casa patronal, la maquinaria, los silos, la presa, los talleres, la casa del molinero, la capilla y un bosque exuberante bañado por la lluvia horizontal, como se le conoce allá a la neblina.
Tuve la suerte de ser alojado en la casa Casa Xara; una edificación de madera de allá por los años 50, que está impregnada de ese aroma relajante que tienen las casas que son calentadas con leña, casi a diario. En ella se hallan revistas de los años 20 y 30, baúles para cruzar el Atlántico, docenas de detalles encantadores y un inconfundible ambiente de casa de campo, entre sereno, sobrio y ensoñador.
La Casa del Molino es diferente. Buena parte de ella es de los años 20, cruje en consecuencia y su aroma es dulzón porque queda justo al lado de las viejas instalaciones molineras. En ella se vive un ambiente rústico, familiar y misterioso.
En ambas casas, y en el molino, el tiempo se ha detenido.
El bosque que rodea el molino está lleno de encinos, pinos, cipreses y pinabetes, muchos de ellos majestuosos. Está habitado por helechos y una gran variedad de flores. Y claro, entre sus habitantes se encuentra, también, una pléyade de aves. De hecho, y sin ser experto, a mi me despertaron por lo menos 8 diferentes piares y graznidos. Por cierto que, ¿saben qué música me hubiera gustado escuchar allá? Fiesta de pájaros, de Jesús Castillo; y Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi.
Los cantos de las aves, el rumor del río, el viento entre los árboles y el silencio son los ruidos que rodean Helvetia. Y en ese medio, tan propicio para intercambiar ideas y para pensar, tuve la dicha de pasar dos días, invitado por la Asociación Guatemalteca de Intérpretes y Traductores, con motivo de su Seminario 2008. Ahí presenté una conferencia titulada Del telégrafo al blog.
Allá estuve acompañado por Ana Herrerías, empresaria que hace posible Casa Xara; así como por la escritora Carol Zardetto; el dramaturgo Rubén Nájera; y un elenco extraordinario que incluía a Valentina, la astróloga; y a Judy, la actriz.
En esa compañía y en aquel ambiente, pasé un fin de semana en el cual aprendí mucho.
16
Nov 08
Malos augurios: carteras morosas y más cargas tributarias
La cantidad de gente que no puede pagar los préstamos que tiene en los bancos está aumentando. De hecho, la cartera vencida subió 73% en 2008.
Eso significa que «los créditos cuyas cuotas no están al día aumentó de Q1,111.2 millones en diciembre a Q1,926.8 millones al finalizar el noveno mes de 2008, según cifras de la Superintendencia de Bancos». Y si la gente está teniendo dificultades para complir los compromisos voluntarios que ha adquirido con los bancos, ya sea para fundar un negocio, para ampliar el que tiene, o para hacerse de su casita propia, ¿de dónde va a sacar dinero para pagar el aumento a los impuestos?
La administración socialdemócrata se rehusa a priorizar gastos, se enfurece cuando se le exige transparencia, está siendo corroída por la venalidad, y quiere aumentar el costo de tener gobierno. ¡Pero insiste en elevar los impuestos!
Vea usted a dónde van a ir a parar esos tributos: el presidente Alvaro San Nicolás Colom anunció que quiere gastarse Q104 millones en propaganda. Ayer leímos, con indignación, que el Organismo Ejecutivo quiere cargar sobre los hombros de los tributarios Q156 millones para alimentación, viáticos y prendas de vestir, y otras cosillas, para el Presidente y para el Vicepresidente.
Y esto es sólo lo que se ve; y sólo lo que se ve en uno de los Organismos del estado. ¿Cuánto desperdicio -sin contar la corrupción- habrá en los otros dos?
14
Nov 08
No postearé
Este viernes y sábado no postearé porque no tendré acceso a Internet. ¡Nos vemos el domingo!









