27
Dic 10

Dos heridas por balas perdidas

Allá por 1982, en una noche cualquiera, mi padre iba en su auto por la Avenida de la Reforma y 12 calle de la zona 10 cuando escuchó un ruido y sintió que algo había golpeado el vehículo.  Y cuando llegó a casa se dio cuenta de que una bala había atravesado el capó a menos de 50 centimetros del volante.  Esta ojiva estuvo cerca y, como nadie se muere en la víspera, mi padre pudo contar la historia.

De aquello me acordé cuando leí que una niña y una ama de casa fueron heridas por balas perdidas durante la reciente celebración de la Navidad.  Y yo digo: ¿qué clase de cretino hay que ser para disparar al aire durante las fiestas?


27
Dic 10

Facta, non verba: ¿Fiscal de 9 a 5?

El miércoles pasado el diario Siglo Veintiuno quiso hacerle una consulta a la nueva fiscal general, Claudia Paz y Paz; pero ella les contestó que no podía darles declaraciones, pues no estaba en horario laboral.

¿Eso significa que vamos a tener una fiscal de sólo 9 a 5?  ¿Qué pasará cuando haya cosas en feriados y otros días festivos? ¿Fue un acto de arrogancia, o de inexperiencia?

De todos modos, de lo que me acordé cuando leí la nota fue de aquella canción de Donna Summer que dice:

She works hard for her money,
So hard for her money.
She works hard for her money,
So you better treat her right
.

Esta entrada fue publicada por el diario Siglo Veintiuno.


27
Dic 10

A Manuel F. Ayau en su cumpleaños

Hoy cumpliría 85 años de vida mi maestro y amigo Manuel F. Ayau. A Muso, no puedo sino recordarlo con mucha admiración, respeto y cariño.

Yo diría que ningún guatemalteco influyó tanto, como él, en la historia de Guatemala del Siglo XX;  además, fue un guatemalteco universal cuyos savoir faire, sabiduría y humildad extrañamos todos los que tuvimos la dicha de disfrutar de su compañía.


27
Dic 10

Marimba en la Plaza de la Constitución

Esta marimba estaba amenizando el paseo por la Plaza de la Constitución, de la ciudad de Guatemala, ayer al atardecer.

Cuando lejos me encuentre de tí,
cuando quieras que esté yo contigo,
no hallaras un recuerdo de mí,
ni tendrás más amores conmigo
.

Por el maestro José Alfredo Jiménez.


26
Dic 10

Helicópteros, volcanes y celajes

Estos dos helicópteros que volaban hacia el Sur pasaron por mi ventana con un trasfondo de celajes decembrinos y los volcanes Agua, Fuego y Acatenango.


26
Dic 10

A los políticos, ¿les gustan las escuchas telefónicas?

El presidente Ricardo Martinelli, de Panamá, y otros actores, le pidieron a la embajada de los Estados Unidos de América que el sistema de escuchas telefónicas que se usa en la guerra perdida contra las drogas también pudiera ser usado contra oponentes políticos.  A la representación diplomática no le gustó la idea; pero lo pone a uno a pensar.

En donde se pueda y cuando se pueda, de plano que los políticos en el poder usan su capacidad de violar los derechos individuales de las personas -opositores, o no- para su propio beneficio.  Y la guerra perdida contra las drogas les da, a aquellos políticos, las herramientas legales y la tecnología para pasar sobre los derechos de las personas -involucradas, o no en actividades como el narcotráfico-.

Ocurrió en Colombia y en Panamá.  ¿En dónde más hay sistemas complejos de escuchas telefónicas que son usados con propósitos políticos?


25
Dic 10

Tamales y «Mincemeat pie» en mi desayuno navideño

Los tamales -colorado y negro- no deben faltar en mi desayuno navideño tradicional.  Espero todo el año para disfrutarlos y el placer y la alegría que me ocasionan son dignos de la fiesta.

Este año, sin embargo, el invitado de honor fue el Mincemeat pie; que era el pie favorito de mi padre.  Este es un postre tradicional de la Navidad y, aunque poco conocido en estas latitudes.   Es una mezcla intensa de uvas pasas, pasas de Corinto, manzanas, piel de naranja y citron, sazonados con canela, clavo, nuez moscada y brandy; así como algo de manteca.  Las recetas antiguas llevaban carne, pero ahora no se acostumbra.

En casa teníamos añales de no preparar el Mincemeat y francamente y no soy muy bueno con la pasta de pie.  Mi abuela, Frances y mi madre son las diosas de la pasta de pie; y tuve muchas dificultades con las que hice ayer.  Empero, estoy contento con el resultado.  Todavía tengo que perfeccionar mi técnica, pero me fue bastante bien.  El relleno no es problema alguno porque lo compro preparado.

Infaltable, claro, fue una taza de leche con café.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es2474-0260      .


25
Dic 10

Los fuegos de la Navidad en Guatemala

Es impresionantemente hermoso el horizonte de la ciudad de Guatemala durante la quemadera de fuegos artificiales en la Nochebuena. Anoche los juegos pirotécnicos no pararon; pero a las 0:00 horas el despliegue de luces fue monumental.  Todo el valle de la Ciudad se engalanó con luces anoche, desde que oscureció; pero lo que se ve a la media noche supera toda expectativa.

Cuando yo era niño no habían fuegos complejos como los que hay ahora. Había ametralladoras que uno despenicaba y cuyos cohetillos quemaba de uno en uno. Y también los silbadores, que como no eran de plástico, no ocasionaban mayores daños mayores. Había saltapericos que eran divertidos; pero que, como la mara no le atina, había gente que se los comía creyendo que eran confites.  A mí me gustaban las estrellitas, los volcancitos y unos pequeños que uno somataba contra el piso y tronaban.  Y cuando la cosas se ponía seria se lanzaban unas varas y unas luces que es imposible comparar con las de ahora.

La abundancia de fuegos artificiales es posterior a las primeras Luces Campero, que ocurrieron hace 20 años; y supongo que para las nuevas generaciones, la Navidad es impensable sin tanta extravagancia luminosa que es un espectáculo hermoso y muy alegre.


24
Dic 10

Mis tamales para la fiesta ya están en casa

Ayer fui a recoger mis tamales para la fiesta, a donde doña Estela de Alburez.  El aroma de aquellas delicias llena la calle y desde que uno sale del automóvil se excitan los sentidos.

Tuve la suerte de llegar mientras estaban preparando una nueva tanda de tamales negros y me dio mucho gusto ver el proceso.  Dos personas preparaban las hojas de maxán y el cibaque con el que se amarran los tamales.  Una olla enorme hervía con tamales de la tanda anterior; y dos personas -con precisión de reloj suizo- preparaban tamales en una mesa al fondo.

Ahí, el esposo de doña Estela y una ayudante preparaban las hojas y añadían: la masa de maíz, la carne, el recado, las almendras, las pasas y las ciruelas para luego doblar artísticamente cada tamal.  Todo ello con la velocidad del rayo y una precisión impresionante.

Para mí, los tamales de doña Estelita son los mejores de todo el universo mundo.  Su sazón es impecable y usa ingredientes de primera.  Me encanta que no es tacaña con el recado, ni con los aderezos. Y mañana, durante el desayuno, me gozaré uno colorado y uno negro.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es 2474-0260.


24
Dic 10

Extraordinaria solicitud de empresarios venezolanos

En defensa de la Constitución y de la república, y con mucho valor, la dirigencia empresarial venezolana les pidió a los miembros de las Fuerzas Armadas que desobedezcan las órdenes que, en su criterio, puedan violar la Constitución, o alguna ley de aquel país.

Les hacemos un llamado para que ejerzan la libertad de conciencia y para que rechacen aquellas órdenes que violan la Constitución y las leyes, dijo el llamado, mismo que recordó que no todos los oficiales se han prestado para violentar los derechos de los ciudadanos.

El llamado -aunque tarde- es importante porque Venezuela se está convirtiendo rápidamente en una dictadura totalitaria.  Mis respetos para la dirigencia empresarial venezolana.  Lo que sí es lamentable es que aquella dirigencia todavía no distingue entre democracia y república, de modo que su llamado es para formar un gran frente para la defensa de la democracia y de la libertad.  La dirigencia empresarial venezolana, esta en desventaja filosófica y moral si no se aclara las ideas y si no empieza a ser un poco consistente.  Yo los animo a que su lucha, ¡justa!, sea por la república y por la libertad.

En una pasadita rápida por la Constitución de Venezuela no encontré una norma parecida;pero es muy interesante que, en Guatemala,  el artículo 156 de la Constitución dice, expresamente, que ningún funcionario o empleado público, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes manifiestamente ilegales o que impliquen la comisión de un delito.

Normas como esta, propias de una república, sirven como salvaguarda contra tiranos como Chávez, cuando pretenden usar la fuerza de las armas contra los ciudadanos.  Como dijo V, People should not be afraid of their governments. Governments should be afraid of their people.