Como en materia de transporte colectivo cualquier cosa es aceptable…menos la libertad, otro fracaso financiero y administrativo ya se hizo evidente: el del Transurbano.
Más de dos años han pasado desde que los propietarios de las líneas monopólicas de autobuses urbanos y los pipoldermos de la administración de Los Colom/Espada idearon e hcieron realidad el negocio del Transurbano. Ahora el asunto está estancado y nadie se hace responsable. Yo vaticino que los buses se van a deteriorar y que esta aventura va a ser un gran fracaso financiero y de servicios. El Transurbano va a a parar como pararon los tomates y otros experimentos de ese sector.
Por lo pronto, entérate de que para hacer realidad este negocio entre los camioneteros y los pipoldermos, con sistema prepago, el Organismo Ejecutivo autorizó una transferencia de riquezas del orden de los Q273 millones, de los cuales Finanzas les entregó a los propietarios de camionetas, entre noviembre del 2009 y diciembre del 2011, Q190 millones, es decir, el 69.59 por ciento de los recursos. Para este año se tiene proyectada la transferencia de otros Q80 millones. El proyecto contemplaba el ingreso de tres mil 150 buses —tres mil normales y 150 articulados—, y a la fecha solo la sexta parte de la flotilla, 445 unidades, presta el servicio. Cada una debía tener cámaras de vigilancia y Sistema de Posicionamiento Global.
Todo el negocio hiede, y adivina quén va a pagar las facturas…y el colapso del servicio. ¡Adivinaste!, tú vas a pagar.
El Transurbano no debe ser confundido con el Transmetro. Este último es cosa del dios del Palacio de la Loba. Es un monstruo que está en abierto crecimiento. A la gente le gusta porque es limpio y da la impresión de ser seguro (aunque llegar a él no lo sea y aunque ahí te controlen los ladrones) y la última vez que supe de él perdía dinero de los tributarios en canastos.




