04
Mar 11

Documentos de Arévalo en Cirma

La noticia de que los archivos personales de Juan José Arévalo estarán disponibles en el Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica es fascinante; y más lo es el hecho de que este proyecto abra las puertas a que los documentos de otros expresidentes tambiéns se hagan públicos.

Los historiadores, los biógrafos, y muchos otros estudiosos, sin duda apreciarán el acceso a el pensamiento de los exmandatarios y a las condiciones en las que tomaron decisiones, o dejaron de tomarlas.   La Historia del país sin duda se enriquece cuando documentos como aquellos pueden ser examinados más allá del grupo íntimo familiar.  De verdad, ojalá que más y más familias presidenciales hicieran lo que hicieron los herederos de Arévalo y que bueno que Cirma está a cargo.

Es extraordinario lo que se puede hacer, con la tecnología de ahora, con documentos como los de Arévalo y los de los expresidentes.  Una muestra de esas posibilidades es lo que el Liberty Fund está haciendo con los archivos de Henry Hazllitt.  El lector interesado en esa tecnología, o en los archivos, puede inscribirse de acuerdo con las instrucciones de la página.

Otro ejemplo del uso de la tecnología de punta es la publicación, en línea, de libros sobre Centroamérica que ya no están disponibles de otra forma. La América Central ante la Historia, Biografía de Don José Cecilio del Valle y Memorias para la Historia del Antiguo Reyno de Guatemala se encuentran en la larga lista de los libros más descargados que la Biblioteca Ludwig von Mises ha escaneado y colocado en el sitio Web de Internet Archive.


04
Mar 11

Bloqueos y derechos

Una característica esencial de los derechos es la de que su ejercicio no debe implicar la violación de derechos ajenos.

El derecho de reunión y el derecho a manifestar de unos no deben violar el derecho a la libre locomoción de otros. El derecho a la libertad de expresión de unos, no debe violar el derecho de propiedad de otros. Aquella facultad que se ejerce a expensas de otros, no puede ser llamada derecho; por lo tanto, todo derecho conlleva una y solo una obligación: la de no infringirle cargas a nadie.

Por eso es que es muy atinado que la Corte de Constitucionalidad haya resuelto que la Administración está obligada a impedir que las manifestaciones del Frente Nacional de Lucha bloqueen el paso en las carreteras. El derecho a manifestar es un recurso muy valioso en cualquier república que se respete; pero su ejercicio legítimo no debe violar el derecho de libre locomoción, ni ningún otro.

Es inaceptable decir que el acto de impedirles el paso a las personas –por carreteras que son de propiedad pública– no constituye bloqueo, y que solo es una forma de resistencia pacífica. Esa argumentación es insostenible y evidencia el desprecio que los organizadores de los bloqueos tienen por la ley, la inteligencia de las personas y los derechos ajenos.

La Administración cuenta con la autoridad moral y legal necesarias para proteger los derechos de los usuarios de las carreteras; y no debe sentirse intimidada por los actos de violencia de los dirigentes de los bloqueos. Al final de cuentas, la razón de ser de un gobierno propiamente dicho es la de proteger los derechos individuales de todos por igual. Los de los manifestantes para que puedan expresarse; y las de los usuarios de las carreteras para que pueden movilizarse. Así, ¿quién tendría motivo para quejarse?

Saludo y agradecimiento: a los propietarios y ejecutivos de ‘elPeriódico’, ¡muchas gracias por darme espacio en sus páginas!; y a los lectores, como decía don Pedro Vargas: “Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido”.

Como en mi blog www.luisfi61.com, en este espacio los ejes centrales son la libertad y la razón. Y como vivo en Guatemala, un país que todavía está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley tienen una existencia precaria, estos son mis temas favoritos.

Esta columna fue publicada por El Periódico.


03
Mar 11

¿Qué tienen en común «Evita», Arzú y la CICIG?

Sandra Evita Torres quiere ser candidata presidencial, aunque hay una prohibición constitucional para que lo sea; y para tratar de legitimar su candidatura, la gente de su campaña organizó manifestaciones de personas que piden que ella sea la candidata del partido oficial.

Alvaro Arzú quiere ser reelecto como presidente de la República, a pesar de que la reelección está prohibida por la Constitución; y para tratar de legitimar su pretensión su gente se dio a la tarea de recoger firmas.

La CICIG y el estilo de Carlos Castresana, ex jefe de esa Comisión, están siendo cuestionados: y para tratar de apuntalar la legitimidad de su mandato, la Comisión se reunió con la comunidad oenegera para oxigenarse.

Tanto Evita como la CICIG están en entredicho y buscan el apoyo de su clientela para tratar de pasar el aguacero.  Tanto jacobinismo ataranta.


03
Mar 11

La retórica engañosa de «Santa Clos» Colom

Según Alvaro Santa Clos Colom no hay impedimento alguno para que Sandra Evita Torres sea candidata presidencial.  Según el Presidente, a su esposa le tienen miedo y en caso de no permitírsele la incripción se le estaría violando el derecho humano a ser electo.

Lo cierto, sin embargo, es que el artículo 186 (c) de la Constitución les prohibe a los parientes del Mandatario, dentro del cuarto grado de consangunidad y segundo de afinidad, que opten al cargo de Presidente.  Y si se los prohíbe hasta el cuarto de consangunidad y segundo de afinidad, ¿cómo no le va a estar prohibido a la persona que está tan al mismo nivel que no forma grado?

Aparte de eso, si el razonamiento de Santa Clos tuviera pies y cabeza,  a los menores de 40 años también se les estaría violando su derecho a ser electos porque esa es la edad mínima establecida en la Carta Magna; y a los niños de 17 o menos años de edad también se les estaría violando su derecho porque sólo los mayores de 18 pueden elegir y ser electos.   A los presos, que pierden sus derechos políticos, también se les estarían violando estos.

Por cierto que los derechos a elegir y ser electos no son de la misma naturaleza de los derechos a la vida, la libertad, la propiedad y la búsqueda de la felicidad.  Estos primeros se derivan de la condición humana en el sentido de que les garantizan a las personas su existencia qua seres humanos;  en tanto que los segundos son de orden político y se derivan de decisiones políticas.

La retórica de Santa Clos es engañosa y los incautos podrían caer en su trampa. El Presidente, por otra parte, está apoyando expresamente y con propaganda a su esposa.  Anoche, en la televisión, vi un anuncio de una visita de Evita algún lado y en el spot, pagado por la Presidencia, una ordadora pedía que la esposa de el Presidente fuera candidata presidencial.  Más pelados, no se puede.


03
Mar 11

¡El tema de John Galt!, en Atlas Shrugged part I


Vaya, por una parte aprecio la serenidad que transmite la pieza; pero, por otra, algo en mí esperaba algo más ¿épico? Esa fue mi primera reacción. Luego cerré los ojos y me subí a la Línea John Galt y atravesé en tren los valles, montañas y el puente que muestran las escenas. Sobre rieles hechos con Rearden Metal en un tren silencioso, reodeado de belleza hecha por el hombre y la belleza de la naturaleza, esta es la música que quisiera oir.

Este es el tema de John Galt en Atlas Shrugged part I, the movie.


02
Mar 11

Atinada decisión de los jueces

La Asociación de Jueces y Magistrados rechazó la intervención de la Comición Internacional contra la Impunidad en Guatemala en la elaborción de un plan de emergencia para darles seguridad a los operadores de justicia.  Carlos Aguilar, presidente de la Asociación, indicó que no es prudente aceptar la colaboración del ente internacional, ya que en algunos casos judiciales la CICIG es acusadora y tiene a su cargo investigaciones penales que se ventilan en los tribunales.  Por su parte, Juan Ramón Lau, secretario de la Asociación de Trabajadores del Organismo Judicial, expuso que la seguridad de jueces y personal judicial debe ser una obligación del Ministerio de Gobernación, y no de la Cicig.

Muy atinado lo advertido por la Asociación de jueces ya que, ciertamente, no es prudente que la seguridad de los operadores de justicia dependa de una entidad que es parte en los procesos que tienen que resolver.  Muy atinado, también, lo advertido por la Asociación de Trabajadores del Organismo Judicial ya que el Ministerio de Gobernación es el llamado a ofrecer seguridad ciudadana.

Desde siempre, desde que se discutía la nonata Comisión Internacional de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad, yo advertía que no era buena idea que los guatemaltecos abdicáran a su responsabilidad de eliminar la impunidad y la ausencia de estado de derecho.  Mi oposición a la CICIACS y a la CICIG siempre se ha basado en que es muy desatinado entregarles a otros la responsabilidad de resovler nuestros problemas.

Por eso celebro que esté pasando ya aquella etapa nefasta en la que se hacía lo que la CICIG quería y en la que a la Comisión se le permitía actuar como un tractor que pasaba sobre lo que fuera y sobre quien fuera, sin más discusiones; y que ni los jueces están dispuestos a depender de ella, ni los trabajadores del Organismo Judicial le condonen al Ministerio de Gobernación lo que es su más harta obligación.

¿Será que estamos madurando?

La caricatura es del genial Fo, de Prensa Libre.


02
Mar 11

En recuerdo de los budas gigantes de Afganistán

¡Chispas, cómo pasa el tiempo! Hace diez años, en un día como hoy, los talibanes mandaron a dinamitar los dos budas gigantes de Bamiyán, Afganistán, mismos que databan del siglo VI.  Esto es lo que escribí en aquella ocasión:

La Mir y los talibanes

Una larga estela blanca, con el cielo azul del océano Pacífico y unas palmeras de las islas Fiji de escenario, fue la última vista que tuvimos de la estación espacial rusa Mir.  Yo andaba buscando Headline News, en la televisión, para ver los instantes finales de la estación, cuando pude observar, también, la destrucción de una antigua estatua del Buda, en Afganistán.

¿Qué tienen en común estos dos hechos?

La Mir fue uno de las creaciones humanas más extraordinarias, y fue la joya de la corona en el programa espacial soviético.  Con 15 años de servicio, fue el invento que más ha tardado en órbita.  En él habitó, durante 438 días, la persona que más tiempo ha estado en el espacio.  Además, con 135 toneladas de peso, fue el  objeto más pesado que haya orbitado el planeta tierra, con excepción de la Luna.

La estación puede ser un símbolo de  la magnífica creatividad e ingenio de los humanos.

Cuando yo tenía unos 7 años, tenía una pequeña enciclopedia que se llamaba Mis Primeros Conocimientos, y en ella había un capítulo dedicado a la exploración del espacio.  Aquellos eran los días en que Neil Armstrong todavía no había pisado el suelo lunar, de modo que las ilustraciones de mi enciclopedia, que mostraba naves espaciales, astronautas y una estación espacial, eran casi cercanas a la ciencia- ficción.

A mis compañeros de colegio y a mí, que queríamos ser astronautas, ¿quién nos iba a decir que años después atestiguaríamos la muerte de la Mir y el nacimiento de la Estación Espacial Internacional?

Algo así pasó con el hecho de que ahora es posible que una computadora reconozca la voz humana y la convierta en texto.  Aquel era mi sueño de opio en las clases de Spelling; cuando la maestra nos dejaba un deber denominado Dictionary Work, que consistía en copiar del diccionario las definiciones de unas 25 palabras. Como el asunto era tedioso, mis amigos y yo soñábamos con una maquina a la que se le pudiera dictar la infame tarea.

Ahora eso es posible, y la semana pasada leí en el Wall Street Journal Americas, que alguien está trabajando en la posibilidad que la computadora lea la mente para ya no tener que dictarle.

¿No ama usted, nuestros tiempos?

Claro que todas estas maravillas, como la Internet, traen cambios que no todos podemos entender, ya sea porque son muy profundos, o porque ocurren muy rápido.  Pero si le tememos a los cambios, ¿deberíamos detenerlos, o deberíamos esforzarnos por entenderlos, aprovecharlos y disfrutar de ellos?

Yo me imagino que cuando se inventaron la imprenta y la televisión, más de uno debe haber pensado que esas eran cosas del diablo; y aquí es donde entran los talibanes.

Andaba yo en CNN, buscando lo de la Mir, cuando vi las imágenes de la explosión que acabó con una de las célebres estatuas del Buda, que los talibanes mandaron a destruir en Afganistán. La de la pantalla era una de las dos colosales esculturas de piedra, con poco más o menos 1500 años de antigüedad, que aquellos fanáticos mandaron a echar por tierra. Y ahora, como de la Mir, solo quedan sus recuerdos.

Ambos símbolos, salvando las diferencias cronológicas que los separan, representan la extraordinaria capacidad de la creatividad y la tecnología humanas; pero en tanto que la primera terminó su vida útil bajo control científico y racional (a pesar del riesgo que implicaba su desplome), la segunda cayó víctima del oscuro fanatismo y de la irracionalidad de un grupo político-religioso.

Claro que no podemos escapar al hecho de que las nuevas y las viejas formas de pensar conviven con nosotros.  Por eso estamos obligados a revisarlas y a repensarlas.  No vaya a ser que un día, sin darnos cuenta, despertemos como la raza que detona siglos de cultura, y no como la raza que construye estaciones espaciales.

Como seres humanos, pero sobre todo como individuos, tenemos la opción de unirnos a los que crean y construyen, o a los que destruyen.  Podemos ser Bill Gates, o podemos ser talibanes.

Esta columna fue publicada en el diario Siglo Veintiuno, el 26 de marzo de 2001.


02
Mar 11

¿Y si los ciudadanos no «martirizaran» al Presidente?

Si los ciudadanos no martirizaran al Presidente con cosas como obligarlo a cumplir la ley y poniéndole límites a su capacidad para ejercer el poder, Alvaro Santa Clos Colom haría cosas como gobernar mediante estado de sitio, como dijo hace poco que quería hacer; o bien cargaría a los guatemaltecos con todos los impuestos y endeudamientos que necesita para su piñata del último año de su Administración socialdemócrata.


02
Mar 11

Los diputados se rehúsan a ser responsables

La mayoría de diputados, en el Congreso de la República, no le dió el sí al tablero elctrónico que les permitiría a los electores y tributarios conocer cómo -exactamente- votan sus supuestos representantes. Los diputados deben ser cuentadantes.

La responsabilidad tiene dos ventajas poco más o menos evidentes: obliga a las personas a enfrentar las consecuencias  de sus acciones; y las obliga a prever las posibles consecuencias de sus acciones; .  Digame, usted, si no hace falta algo de esto en el Congreso.

Aunque la Constitución dice que los diputados gozan de irresponsabilidad por sus opiniones, por su iniciativa y por la manera de tratar los negocios públicos, en el desempeño de su cargo; lo cierto es que tanto los electores como los tributarios tienen derecho a saber cómo votan aquellos.  Primero porque ellos los eligen y luego porque ellos les pagan.  Cuando los diputados les piden a los electores que los reelijan, estos deberían tener la información necesaria para reiterarles su confianza, o quitárselas de una vez por todas.  La irresponsabilidad a la que se refiere el artículo 161 de la Constitución es de carácter penal, para proteger su independencia y su libertad; más no de carácter moral.  La responsabilidad moral no puede, ni debe, ser ajena a la actividad legisladora.


02
Mar 11

Palos blancos, arboles de pito y Maximón

Leí que los palos blancos y los árboles de pito florecieron antes de lo habitual; y me acordé de lo hermosos que se ven estos árboles en la Costa Sur.  También me acordé de que Mam o Maximón fue esculpido en madera de arbol de pito por los Nawal Acha o AjB´ieyom para que vigilara que sus esposas les fueran fieles mientras ellos recorrián los caminos como mercaderes que eran.

Esta historia y otras más, así como la ilustración del arbol de pito,  por Angelika Bauer, se encuentran en Vincent Stanzione. Rituals Of Sacrifice. Guatemala, 2000