31
Ene 12

¿Y si tuvieras que empeñar los aretes de tu abuelita?

Grecia tiene un estado benefactor amplio -como el que los europeos y los gringos nos recomiendan- y tiene impuestos elevados -como el que los europeos y los gringos nos recomiendan- y ahora resulta que para pagar los impuestos, los griegos tienen que empeñar sus joyas.  ¿Cuánto tiempo pasará antes de que los chapines tengamos que empeñar joyas para pagar el estado benefactor y los impuestos crecientes?

¿Hace cuántos años fue que, a los griegos, les dijeron que no se preocuparan, que su gobierno era pequeño comparado con otros y que deberían elevar los impuestos para financier el crecimiento económico?  ¿Hace cuántos años los griegos no se imaginaban que iban a tener que empelar los aretes de la abuelita para pagar la fiesta en la que -socialistas como Papandreu- los habían metido?

Cuenta, Niki Kistatonis, en The New York Times, que, en Grecia, hay tiendas -casas de empeño y comerciantes de oro- que están en pleno auge den la medida en que los griegos escasos de efectivo entregan joyas y otros artículos de valor para llegar a fin de mes y pagar nuevos impuestos.  La historia la puedes leer en el suplemento de TNY que publicó el domingo pasado Prensa Libre.

Encima de todo, los políticos quieren más dinero de los tributarios y no tienen la capacidad de gastar bien todo el que reciben.  Ayer confirmamos que los tributarios guatemaltecos (y aún los no tributarios por medio de la inflación, que es un impuesto oculto) pagan multas e intereses por crétidos que les han sido otorgados a los políticos, y que -por ineficiencia- no son usados, ni ejecutados.  Las multas, por esa irresponsabilidad y esa ineficiencia, han crecido un 70 por ciento, y ahora resulta que se deben Q510 millones a causa de eso.

Y cuando sí se gastan tus impuestos, ¿sábes en qué se los gastan? Una secretaria ejecutiva del Congreso gana Q23,200 quetzales al mes, otra gana Q26,343.  Una enfermera del Congreso gana Q23,600 mensuales.  Y un conserje gana Q20,700.  ¡Así no hay plata que alcance! Ni con los aretes de la abuelita.

Cuando tengas que empeñar los aretes de tu abuelita, para pagar impuestos (¡porque fueron impuestos!) ¿te acordarás de cuando pudiste evitar la corrupción y el despilfarro y no lo hiciste?


30
Ene 12

¿Seguiremos en el camino de España?

A ver: España tenía (y tiene) impuestos altos, y un estado benefactor bastante completo, y ha tratado de resolver sus problemas financieros usando las mismas políticas que los causaron… la mejor prueba de que ha empezado otra grave recesión la acaba de dar la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2011. Tras cuatro años de crisis, sin atisbo de recuperación, el mercado laboral español ha encajado uno de los golpes más duros. Solo en el epicentro de la Gran Recesión, en el paso de 2008 a 2009, el impacto fue mayor. Según la EPA, entre octubre y diciembre de 2011 se perdieron 348.000 puestos de trabajo y aumentó el paro en 295.300 personas respecto al tercer trimestre.

¿Qué dices…nos apuntamos para seguir en el camino de España, o hacemos las cosas de forma diferente?

La meditación viene al caso porque el G-40, grupo que incluye a muchos economistas y exfuncionarios responsables de los problemas financieros del sector público guatemalteco avalan la propuesta impositiva de la nueva administración.

¿Es como un mal chiste, o no? Los mismos economistas y funcionarios que hicieron crecer el presupuesto y elevaron impuestos; y los mismos economistas y funcionarios que no cuidaron el dinero de los tributarios, ahora avalan impuestos y presupuestos gigantescos. Es como querer resultados distintos, pero haciendo las mismas cosa, ¿o no?


20
Ene 12

Vacas e impuestos

La frase esa, de que los impuestos son impuestos porque son impuestos, solo es cierta en una sociedad de siervos, y no en una de ciudadanos. Solo es cierta en donde los mandatarios ignoran de que sobre ellos están los mandantes y está la ley. Solo es cierta cuando los funcionarios no recuerdan que el Gobierno es un sirviente peligroso y un amo temible.

Es una lástima que esa frase de los impuestos haya sido usada por el ministro de Finanzas, Pavel Centeno (a quien le tengo mucho aprecio). En realidad, en una república sana, los impuestos se discuten y se consultan con los mandantes. Y los tributarios –solo después de haber revisado y aprobado el presupuesto de gastos; y solo después de haber sido convencidos de que su dinero no va a ser desperdiciado, mal administrado, o simplemente robado– deciden si apoyan el presupuesto de gastos, o no. Si el poder proviene del pueblo, es ese soberano el que debe decidir qué cargas quiere acarrear, y con qué causas va a contribuir.

Me llamó la atención, también, la frase usada por un diputado oficialista, para referirse al paquete impositivo que la nueva administración está por proponer: Debe ser una reforma fiscal con la que el sector privado pueda mantenerse y seguir creciendo. Esa frase me recordó un chiste: Capitalismo es cuando tienes dos vacas, vendes una, compras un toro y crías terneros. Comunismo es cuando tienes dos vacas, el gobierno te las quita y vende la leche. Fascismo es cuando tienes dos vacas, y el gobierno te obliga a cuidarlas, para luego quitarte leche y venderla.

En realidad, los impuestos son robo. No son más que tomar dinero ajeno por la fuerza y repartirlo –políticamente– entre intereses privilegiados a los que, en muchos casos, los legítimos propietarios del dinero no les darían fondos de forma voluntaria. No sirven para el bien común, que es el bien de todos; sino para mantener tranquilos a los que viven de la teta del estado.

Así ha sido tradicionalmente entre nosotros; y toda administración –antes de atreverse a pedir más dinero de los tributarios– debería sentirse moralmente obligada a demostrarnos que, en esta ocasión, va a ser diferente. ¡Es inaceptable que la solución del problema fiscal excluya una revisión previa y exhaustiva del presupuesto de gastos!

Esta columna fue publicada en El Periódico.


16
Ene 12

¿Y cómo hago para darle el beneficio de la duda?

Veo, en Facebook, varios llamados para darle el beneficio de la duda a la nueva administración; y bueno, digo yo: ¿cómo le hago? Digo, porque ojalá tuviera una señal. A mí no me basta el cambio de personajes; quiero evidencias para ponerme racionalmente optimista.

Y aquí hay dos que no me dejan:

La primera es la amenaza de entrar de lleno a la guerra perdida contra las drogas. Los Estados Unidos de América el país más poderoso y rico del mundo, lleva en esa guerra desde los años 70 y a juzgar por los resultados no hay modo que la vaya ganando. México, que se metió de lleno en ella hace poquito, ya lleva casi 50,000 muertos contabilizados y yo dudo que vaya a ganar la guerra. En Guatemala, una guerra que sustituya al enfrentamiento de 36 años no puede significar sino más y más violencia y criminalidad. A mí, todo esto, mo me da ganas de ponerme muy optimista, ni de dar beneficios de duda.

La segunda es que la nueva administración quiere subir impuestos. Tomando en cuenta que el sector público no es ajeno a la economía del país; sino que forma parte de ella, si sube impuestos lo que significará es que trasladará más recursos del sector privado (que es el sector pacífico y voluntario de la economía) al sector público (que es el sector coertitivo y forzado de la economía). Elevar impuestos, sin controlar antes la corrupción, el desperdicio y la mala administración, no es buena señal. Elevar impuestos, sin ganarse antes la confianza de los tributarios, no es buena señal. A mí, así, no me dan ganas de ponerme muy optimista, ni de dar beneficios de duda.

Y sin embargo…¡como quisiera, de verdad, que las cosas cambiaran! ¡El optimista, en mí, se levantó el domingo en la mañana y aspiró el aire helado! Y luego deseó, con todo el corazón, que esta administración tenga éxito. Para que los niños dejen de morirse de enfermedades respiratorias y digestivas que son evitables. Para que los adultos consigan más y mejores empleos para que no tengan que convertirse en clientela para políticos inescrupulosos. Para que no tengamos que andar con miedo en las calles. Para que vivamos en paz, y en prosperidad.


29
Nov 11

¡Carajo!, así no se puede: ¿cómo se gastan tus impuestos?

¡Vaya!, es que hay que verlo para creerlo.  Hoy, Pedro Trujillo nos comparte cómo es que se gastan los impuestos que pagas.  ¿Sabías?

Yo digo que hasta que no se detengan actos como estos.  Hasta que los tributarios no percibamos claramente que se detuvieron la corrupción y el desperdicio; hasta que no quede ni un sólo grupo de interés viviendo de la teta del presupuesto del estado, es inaceptable que los políticos nos exijan más dinero a los tributarios.  Es evidente que les sobra la plata y que no la ejecutan, o que la malgastan.  A las pruebas me remito y cuenta, Pedro, que:

-Al 31 de octubre del 2011, seis ministerios y varias secretarías no llegan al 70 por ciento de ejecución presupuestaria, ¿para qué más presupuesto si son incapaces de ejecutarlo? Al de Salud Pública le quedan Q1 mil 141 millones, a Educación Q1 mil 358 y a Comunicaciones Q2 mil 595, pese a que los consultorios no funcionan, las carreteras están hechas un desastre y la educación primaria olvidada, aunque, por acuerdo ministerial, se aprueba a la muchachada los estudios, sin ruborizarse, de los 90 escasos días que asistieron a clase.

-El diputado Nuila liquida tres facturas por Q1 mil 193 en el Hotel Miralvalle de San Pedro Sacatepéquez, el 24/9/11, sábado, por cierto. Don Baudilio Hichos incluye factura de gasolina por Q1 mil 345, lo que hace suponer que maneja un tanque y comidas en el restaurante Altuna por Q1 mil 998, que revelan un feroz apetito. Doña Roxana acredita en el súper Q4 mil 254, haciéndole competencia a Wal Mart. El diputado Reynabel Estrada incluye dos facturas del mismo día (17/10/11) en Tamarindos por las groseras cantidades de Q4 mil 985 y Q4 mil 955, ¿se indigestaría? El diputado Ponce Guay justifica el fuleo de carros casi todos los días, en ocasiones dos veces. Mario Taracena hace rico a un tal Melqui Eliú Ramírez y a Alimentos y Servicios D’Lujo. Los de Líder mantienen, junto con otros, la Operadora del Centro Histórico con media de Q2 mil por gasto. L’Scala café, por el número de tiques, pareciera el lugar predilecto del señor Barquín o de sus asociados.

-La embajada itinerante indígena (sic) tiene asignado más de Q1 millón. Al Parque Zoológico La Aurora le endilgan Q3 millones. A la empresa de Ferrocarriles (¿existe?) Q750 mil. A la Facultad de Ingeniería de la Usac Q500 mil ¿por qué? A la oficina nacional del servicio civil Q34.4 millones. Al Parlacen, Q11 millones. Del deporte ni hablemos, pero véanlo. Al Colegio de Abogados y Notarios Q7.9 millones ¡Ah!, y a la Flacso, que se dice independiente, Q1.5 millones.

¡Carajo!, así no se puede.


14
Nov 11

Los políticos, ¿deben cumplir sus promesas?

Un cura de Quetzaltenango instó a sus feligreses a que les exijan a las nuevas autoridades a cumplir sus ofrecimientos.  Y cuando Candido leyó eso, me dijo: ¡Ya papo!  ¿No es que dicen por ay que hay que tener cuidado con lo que uno pide, porque no vaya  a ser que se le cumpla?

Cándido le dio una mordida a su conserva de coco y añadió: Mire que hay promesas de promesas; yo diría que  aquellos que ofrecieron subir impuestos y castigar más a los pocos que pagamos tributos, mejor no habría que recordarles su disparate.

Y Cándido tiene razón.  Digo que es mejor que los políticos socialistas no cumplan sus promesas y es mejor que los políticos mercantilistas no cumplan sus promesas.   De hecho, sería mejor que los políticos colectivistas (de todos los colores) y los políticos populistas se dedicaran a hacer nada.  Niente.


10
Nov 11

¡Gané un Premio Charles L. Stillman!

Este año gané un Premio Charles L. Stillman por mi columna titulada ¿Hacia una reforma fiscal?, misma que fue publicada el 15 de julio pasado en El Periódico y aquí, en Carpe Diem.  Por supuesto que estoy feliz, como una lombriz.

El Premio Charles L. Stillman es consecuencia del concurso homónimo.  Los premios Stillman son entregados por el Consejo Directivo de la Universidad Francisco Marroquín, a los profesores universitarios -de cualquier universidad del país- que sean autores de las mejores investigaciones y columnas periodísticas sobre filosofía de la libertad y sobre el análisis económico del derecho y la política. Este, por cierto, es el cuarto Premio Stillman que recibo:

La columna ganadora de este año dice así:  Los impuestos, como los conocemos, son una forma de robo. No son más que tomar dinero ajeno por la fuerza y repartirlo –políticamente– entre intereses particulares a los que, en muchos casos, los legítimos propietarios del dinero no les darían fondos de forma voluntaria y pacífica. Así, los impuestos menguan la calidad moral de las personas porque, acciones que podrían ser benevolentes, se convierten en forzadas, obligatorias y desprovistas de virtud.

Dicho lo anterior, y como desde niños se nos entrena a no cuestionar las potestades expoliadoras de los políticos socialistas y de sus funcionarios, celebro que se esté hablando seriamente de una reforma fiscal que comience con mejorar la calidad del gasto y hacerlo transparente. Aunque suene a Viólame, pero solo un poquito, una reforma de este tipo es mejor que la política depredadora que prevalece.

Para citar una analogía de James Grant, en The Golden Rule of Fiscal Discipline, hasta ahora les hemos dado a los políticos una tarjeta de crédito sin límite, sin intereses, sin cuota de membresía y sin vencimiento; pero lo que deberían tener, si tanta es la necedad, es una tarjeta de débito.

Ningún pacto fiscal debe ser aceptado, por los tributarios, si se negocia entre grupos de interés, sin tomar en cuenta a los tributarios. Ni Hillary Clinton, ni Francisco Dall’Anese, ni la exguerrilla tienen que decirnos cuántos impuestos hay que pagar.Ningún pacto fiscal debe ser aceptado si los tributarios no tienen evidencias de que la corrupción ha sido detenida, de que el presupuesto ha dejado de servir a grupos de interés, y de que se han reducido la mala administración y el desperdicio.

Si es necesario pagar el costo de tener gobierno, los impuestos no deben crear ventajas, ni desventajas para las personas que se dedican a una, u otra actividad social. Los impuestos deben ser simples y los tributarios deben saber por qué están pagando. No deben obstaculizar la formación de capital, ni sabotear las oportunidades de bienestar, ni debilitar la economía. Deben ser limitados.

Una reforma que no tome en cuenta aquello no es más que otro esquema de expoliación y debe ser rechazado por los tributarios; ya que sobre ellos es que pesa el costo de las partidas de transferencia de recursos, los desperdicios y la corrupción. Sobre ellos pesan las partidas que asfixian la prosperidad.


09
Nov 11

Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

Pedro I, zar de Rusia, llevó la modernidad a su imperio; y una de las primeras cosas que hizo fue mandarles a quitar las barbas a los rusos para que se vieran más europeos y limpios.  Ya te imaginarás que aquellas barbas espesas y crecidas a lo largo de años y años eran muy duras de cortar y debe haber sido doloroso el corte para sus usuarios.  No sólo físicamente doloroso, porque los vellos son resistentes; sino psicológicamente doloroso.  Da estos sucesos históricos viene el dicho ese de que cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.

Las barbas remojadas son más fáciles de cortar y así mojadas hacenel proceso menos doloroso físicamente; también es cierto que prepararse para lo inevitable, hace que esto sea menos doloroso desde el punto de vista psicológico.

Todo esto viene a que Italia se acerca al abismo financiero y está por contagiar a España; y Grecia está en las mismas.  ¿Qué tienen en común estos países?  Tienen estados benefactores muy grandes y generosos.  Tienen altas tasas impositivas.  Tienen deudas enormes.  ¿Cachas el mensaje?

El crecimiento del estado benefactor, la elevación y multiplicación de los impuestos y el endeudamiento, son las recetas que los gringos, los europeos y los socialistas de todos los colores nos han estado recomendando y  hasta imponiendo.  Y tu…¡que eres quien pagará el pato!, ¿les vas a comprar la receta?  ¿Por qué nos recomiendan las mismsas políticas que están llevando a la quiebra a Europa y están poniendo en aprietos a los mismísimos Estados Unidos de America?

El consejo de los rusos, en tiempos de Pedro El Grande, tiene sentido para los chapines del siglo XXI: Pon tus barbas en remojo.  Estas viendo lo que pasa en el mundo y si no estás preparado vas a pagar las consecuencias de no tomar decisiones.  No tenemos por qué seguir la senda de Italia, España y Grecia.  No tenemos por qué seguir haciendo crecer el estado benefactor, ni los impuestos, ni la deuda. Esos son los caminos para el desastre.  Si vemos que las barbas del vecino son cortadas…¿qué vamos a hacer para evitar ese destino doloroso?


03
Oct 11

¿Impuestos a los chiles rellenos, los buñuelos y las torrejas?

Dinamarca se convirtió  en el primer país del mundo en introducir un impuesto sobre la grasa, es decir, un recargo en los alimentos que son altos en grasa saturada, considerada perjudicial para la salud.  La mantequilla, la leche, el queso,la  pizza, la carne, el aceite y y los alimentos procesados serán gravados si contienen más de 2.3% de grasa saturada. La mantequilla, por ejemplo, ahora cuesta alrededor de un dólar y medio más por kilo.  Los consumidores han intentado impedir la subida de los precios y algunos productores se quejan de que el impuesto es una pesadilla burocrática.

Y claro, esos son los mismos consumidores que hace poco votaron por la candidata que ofrecía subirles los impuestos para mantener el estado benefactor.  Así que consiguieron lo que querían, ¿o no?

¿Cuánto tiempo pasará antes de que los europeos y otros defensores del estado niñera, del estado benefactor y de otras formas de socialismo  nos receten algo así a los chapines?  Si ya nos recetan disparates como la elevación de los impuestos y del gasto público, ¿cuánto tardarán en gravarnos los tacos, las dobladas, los rellenitos de plátano, los churros, las garnachas, los chiles rellenos, el ichintal envuelto en huevo,  los frijoles volteados, los chicharrones y otras delicias?  Cuando el estado niñera sale a la caza de impuestos, hay que ponerse en guardia.

La foto es de buñuelos, en casa de mi amiga La Mafer, para el día de la Quema del Diablo.


29
Sep 11

Con razón no les alcanza el presupuesto

Con razón la Administración de Los Colom-Espada cree que puede subirles los impuestos a los chapines, o endeudarlos hasta el cuello:  ¡Alvaro Santa Clos Colom, gana 48.9 veces el Producto Interno Bruto per cápita de los habitantes de su país!, según un estudio de la serie El uso y abuso de recursos públicos, que realiza el Centro de Investigación y Docencia Económicas  de México con el apoyo de la fundación estadounidense William y Flora Hewlett.

El informe analiza los salarios de 13 jefes de Estado americanos, y en él  revela que el mandatario mexicano tiene un ingreso 32.7 veces mayor que el promedio de los mexicanos, la presidenta de Brasil, 24.3 veces, y el de Estados Unidos, 9.8 veces, entre otros. También indica que Santa Clos aparece en la quinta posición respecto al personal a su cargo.

Así no hay dinero que alcance.