27
Abr 11

Los Colom/Torres quieren el 7 por ciento, no el 5

Apareció el peine: Los Colom/Torres queiren elevar la tasa del régimen general del impuesto sobre el rendimiento del capital o Impuesto Sobre la Renta, de 5 a 7 por ciento.

El alza contribuiría a engordar la piñata socialdemócrata en perjuicio de nuevas inversiones productivas, de más y mejores empleos, y de la escasa capacidad de ahorro de muchas familias y de su calidad de vida.  De hecho, reformas como las que quieren Los Colom/Torres no afectan tanto a los ricos, porque son ricos, y porque tienen contadores, auditores y abogados que los asesoran para hacerse los quites.  A los que más afectan  son a los asalariados, por ejemplo, porque a ellos y a los que facturan por servicios prestados, quienes les pagan les quitan automáticamente el 7% neto de su sueldo, o de su factura, y no pueden hacerse los quites.  Afecta a los más pobres, porque el dinero que los ricos pagan en impuestos no es invertido, como comenté al principio de este párrafo.  La clase media, pues, está bajo ataque otra vez.  ¡Otra vez!

El alza se usaría para gastos frívolos, para mantener empleos improductivos, para cebar las cuentas bancarias de aquellos que usan el Presupuesto del estado como si fuera un cajero automático, para alimentar a los grupos de interés que viven del dinero de los tributarios y para otras linduras vincluladas a la mala administración, el desperdicio y la corrupción.

Pero usted no se va dejar…¿o sí?  Y si quiere conocer más sobre impuestos, haga clic aquí.


27
Abr 11

Con razón no les alcanza el dinero

Ahora que leo que la Secretaría de Comunicación Social se gastó Q20 millones entre el miércoles y jueves pasados, ¡en artículos promocionales!, o sea en artículos de propaganda, pensé que es particularmente ofensivo que la administración socialdemócrata de Los Colom/Torres pretenda la aprobación de préstamos por más de Q3 millardos y que quiera elevar los impuestos.  Y pensé que, ¡con razón no les alcanza el dinero!, si se lo gastan en babosadas en vez de invertirlo y administrarlo bien.

Es evidente que estos sinvergüenzas quieren una piñata más grande.  Sin embargo, la consigna de los tributarios debería ser que  Los Colom/Torres,  no deben recibir un sólo centavo más si antes no ocurre que:

1. La corrupción sea detenida.

2. El Presupuesto deje de servir a grupos de interés y a clientelas.

3. Los tributarios perciban que se han reducido significativamente la mala administración y el desperdicio de sus impuestos.

Afotunadamente, el partido oficial no cuenta con suficientes votos para aprobar el paquetazo de endeudamiento e impuestos que está planificando; y para eso necesita cómplices.  Necesitará convencer a otros para que sean copartícipes de su piñata.


10
Abr 11

¡No más impuestos!, un triunfo de los tributarios

A pesar de que Alvaro Santa Clos Colom dijo que Asumiré la responsabilidad política que conlleva una reforma fiscal, , cuando anunció que durante el primer trimestre del presente año la presentaría. Santa Clos cambió su discurso, y aseguró, el jueves, que no hay condiciones políticas para presentarle al Congreso una propuesta de aquel tipo.

En realidad y en buena parede debido algo de madurez entre los tributarios y la opinión pública, no hay condiciones ahora, ni las habrá para la siguiente administración, quien quiera que sea quien gane, hasta que:

1. La corrupción sea detenida.

2. El Presupuesto deje de servir a grupos de interés y a clientelas.

3. Los tributarios perciban que se han reducido significativamente la mala administración y el desperdicio de sus impuestos.


18
Mar 11

¿Reforma fiscal, o alza de impuestos?

Otto Pérez Molina, precandidato presidencial del Partido Patriota, aseguró que la reforma fiscal es impostargable; cosa que tiene sentido sí, y sólo sí, por reforma fiscal se entiende detener el asalto al Presupuesto del estado y a los bolsillos de los tributarios.  No si sólo quiere decir elevar, o multiplicar los impuestos.

El candidato del PP -¡y cualquier otro candidato!- debe estar advertido de que ninguna supuesta reforma fiscal es admisible si primero los políticos y funcionarios en el poder no cumplen con:

1. Eliminar todos los programas que significan privilegios y tranferencias de recursos a grupos de interés particulares.

2. Una mejora sustancial y perceptible de la administración pública para evitar el desperdicio y la mala administración.

4. Una erradicación perceptible de la corrupción y de los abusos.

Una vez saneado el costo de tener gobierno, entonces se puede entrar a discutir si los ingresos de la Administración son suficientes, o no; y si es necesario que los tributarios sean castigados con más impuestos.

En todo caso, si vamos a admitir que es necesario pagar el costo de tener gobierno, los impuestos deben tener ciertas características para ser lo menos destructivos posibles:

a. Los impuestos deben ser neutros, o sea que no deben crear ventajas, ni desventajas para las personas que se dedican a una u otra actividad social.

b. Los impuestos debe ser simples, o sea que toda la población debe entender qué es, por qué lo está pagando y cómo lo debe pagar.

c. Los impuestos deben ser eficientes a largo plazo, o sea que no debe obstaculizar la formación de capital para no sabotear las oportunidades de progreso ni promover el estancamiento y el debilitamiento de la economía.

d. Los impuestos deben ser limitados;  porque  aumentarlos, no necesariamente implica que van a aumentar los ingresos fiscales.

Una supuesta reforma fiscal que no tome en cuenta estos elementos, no es más que otro esquema de expoliación y debe ser rechazado, de plano, por los tributarios sobre quienes pesa el costo de mantener programas de transferencia de recursos, programas de desperdicio y de mala administración, y programas que fomentan la corrupción; además de un sistema tributario que asfixia la prosperidad.

El mismo mensaje, por cierto, va para Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, que vino a presionar por más impuestos, sin prestar atención al mal uso que se les da a los recursos que los políticos extraen de los tributarios y a la responsabilidad que aquellos tienen frente a los que son expoliados.

Mi fuente favorita para estas meditaciones es Fritz Thomas. IVA, Impuesto sobre el valor agregado y otras consideraciones a los impuestos. CIEN, Guatemala, 1983. Este es un librito altamente recomendable para comprender la naturaleza de los impuestos y sus efectos.


08
Mar 11

Los Colom amenazan con más impuestos

Ahora que leí que la administración socialdemócrata de Los Colom planea un nuevo paquete de impuestos pensé que Taxman es apropiada:

If you drive a car I’ll tax the street
If you try to sit I’ll tax your seat
If you get too cold I’ll tax the heat
If you take a walk I’ll tax your feet
Cause I’m the taxman
.


20
Feb 11

La mayor estupidez que ha oído Juan Carlos

El cuate  @jchidalgo tiene razón: Decir que Guatemala es pobre porque no cobra impuestos como Finlandia es la mayor estupidez que jamás he escuchado sobre impuestos.

Vea lo que dijo Leonardo Garnier en Costa Rica; según él, los impuestos producen bienestar y prosperidad.


17
Feb 11

Las fases de la supuesta reforma fiscal

La supuesta reforma fiscal, que no es nada más nuevas formas para apretar a los tributarios, tiene tres fases según leemos hoy; sin embargo, ninguna de ellas es la de racionalizar el gasto, eliminar el desperdicio y la mala administración, combatir con seriedad la corrupción y priorizar las inversiones.

Estos cuatro elementos son precondiciones para una reforma sana y verdadera.  Sin ellos, lo único que está haciendo la administración socialdemócrata es expoliar a los guatemaltecos.


08
Feb 11

A Espada le sobra el dinero de los tributarios

Cada esquela de media página, en un diario de amplia circulación, puede llegar a costar hasta Q7,560. Y ayer, Rafael Espadita Espada, el vicepresidente de la solidaridad, puso esquelas en tres diarios con dinero de los tributarios. Supongo que el pago de las esquelas fue con dinero que no se usó en hospitales, ni en escuelas, ni en los tribunales de justicia porque están encabezadas no personalmente por Espadita como persona individual, sino por el logo de la Vicepresidencia de la República.  Ojalá que me equivocara, pero sospecho que Espadita pudo no haber pagado las esquelas de su bolsa, sino que se las cargó a los tributarios…y a los niños que no tienen pupitres, a los ancianos que no tienen medicinas, y a los que no reciben justicia cuando son víctimas de delitos.  ¡Así no hay dinero que alcance, y con razón quieren más impuestos!

¿Puede, Espadita, dormir tranquilo?  ¿Deberían, los políticos tener la potestad de gastarse el dinero que les cuesta ganar a otros, en vanidades como esquelas? Espadita, ¿habrá quedado bien con las esquelas con su dinero, o con el de los tributarios?


27
Ene 11

Chomsky, la manipulacion mediática y ¿Los Colom?

El lingüista, Noam Chomsky, elaboró una lista de 10 estrategias de manipulación mediática, que son: la estrategia de la distracción, la de la gradualidad, la de diferir, la de dirigirse al público como criaturas de poca edad, la de usar el aspecto emocional más que el de la reflexión, la de mantener al público en la ignorancia y en la mediocridad, la de estimular al público a ser complaciente con la mediocridad, la de reforzar la autoculpabilidad, la de conocer a los individuos mejor de lo que se conocen a sí mismos…y la que tiene relevancia para estas meditaciones: la de crear problemas y después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. Noam Chomsky, por cierto, es muy admirado por Hugo Chávez.

Las estrategias de Chomsky vienen al caso en el contexto de mi entrada de ayer titulada Ya que les gustan las conspiraciones…aquí va una.  Viene al caso, también, porque los servicios públicos están colapsando en momentos en los que la administración socialdemócrata de Los Colom está desesperada por obtener más dinero de los tributarios.

La inseguridad ciudadana da miedo; no hay medicinas en los hospitales; no hay materiales, ni equipo en las escuelas; el dinero abunda para los programas electoreros de la Administración; y los políticos socialistas quieren más y más recursos de los tributarios.  Seis de cada 10 encuestados reprueba la gestión de Los Colom y 8 de cada 10 creen que vamos por mal camino.

Puede que sea coincidencia; pero…¿y si Los Colom leyeron a Chomsky? ¿Y si toda esta ineptitud de dimensiones bíblicas es una estrategia de manipulación mediática para crear una crisis generalizada en función de elevar los impuestos que pesan sobre la gente y para que la gente demande seguridad en perjuicio de la libertad?  A lo mejor no; pero…¿y si sí?

Gracias a mi amiga, Mary White, por la pista.


17
Ene 11

Prefieren las tiendas porque no se pagan impuestos

Hoy leí un reportaje interesante que se llama Prefieren las abarroterías; y en el mismo se cuenta que el volumen de ventas en la distribución de alimentos es de 85 por ciento en tiendas, mercados y abarroterías de barrio, en tanto que 15 por ciento es venta para supermercados.   También nos enteramos de que la frecuencia de compra en las tiendas en el área metropolitana es de 42%.  En cuanto a aguas gaseosas, casi 8 de cada 10 de ellas se venden en aquellas tiendas, mercados y abarroterías.  Algo parecido ocurre con el azúcar, producto que se vende 80% en el canal doméstico.

Traducido todo aquello quiere decir que cerca del 80% de los alimentos, las gaseosas y el azúcar se venden en la economía informal.  Sí, en esa en la que la gente no paga impuestos.  Y claro, la gente prefiere comprar en tiendas, mercados y abarroterías de barrio porque ahí no les recargan un 12% de impuesto al valor agragado a los alimentos, gaseosas y azúcar que compran.

Los negocios legales -que pagan impuestos- cargan con la competencia de aquellos que operan en la informalidad; y, ni modo, la gente prefiere comprar donde no tiene que enfrentar las cargas tributarias.  Esa misma gente, la que compra en la tiendita de la esquina para no pagar impuestos, es -muchas veces- la misma que espera que la Administración actúa como estado benefactor, y la que exige que otros sí paguen impuestos para servirse de ellos.

¿Y los políticos socialistas? Siempre que hablan de reforma fiscal se niegan a hablar de racionalizar el gasto y acabar con los privilegios de los que viven a expensas del presupuesto del estado y de los tributarios.  Y se niegan a ampliar la base tributaria, de modo que todos compartan el costo de tener gobierno.  Así, no es posible una cultura fiscal sana