El diario Las Vegas Sun publicó, ayer, una nota sobre el hecho de que se supone que si las ciudades construyen ciclovías, la gente va a usarlas; lo cual resulta cierto -al menos en las ciudades de los Estados Unidos de América- . Pero resulta, también, que con más ciclistas en la ciudad, también se multiplican los ladrones de bicicletas.
Acá, muchas ciudades han respondido con una especie de juego del gato y el ratón mediante el uso de tecnología e incluso mediante el uso de las redes sociales; pero un ciclista de San Francisco comparó el combate contra los ladrones de bicicletas con la guerra contra las drogas.
Yo creo que esta es una buena lección para aprender: La seguridad es primero. La evidencia parece mostrar que si una administración municipal provee cierta infraestructura, sin la seguridad debida, los ladrones y otras formas de delincuentes las van a aprovechar inmediatamente. Algo así pasó con Cuatro Grados Norte en la ciudad de Guatemala; un distrito que pretendió ser de carácter artístico y gourmet, pero que rápidamente fue rodeado por la realidad. Primero por distintas clases de delincuentes entre ladronzuelos y vendedores de drogas; y luego por la realidad económica. Una ciudad sólo puede tener la infraestructura que los habitantes pueden pagar. En una ciudad como Guatemala es lindo tener un distrito chic; pero, ¿cuántas personas hay para ir cuántas veces al mismo restaurante? Si el lugar no llena las expectativas mínimas de seguridad, y encima siempre están sólo las mismas opciones, ¿cuánto tiempo pasa antes de que la gente lo encuentre monótono?
El caso de las ciclovías en las ciudades de los EUA, y el de Cuatro Grados Norte en la ciudad de Guatemala, apuntan a que la seguridad es lo más importante. Ojalá que Tu Muni tome estas experiencias en cuenta cuando termine con la remodelación de la nueva Sexta Avenida en el Centro Histórico. Si no, se va a crear expectativas irreales entre la gente, basadas en pura publicidad y buenos deseos.